EL MONSTRUO
Minuto a Minuto

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De un plumazo, podríamos terminar la faena, y además, en un tiempo récord. Incluso digno de anotarse an el tan mentado Libro de Guiness. 

Una viejita muy encorvada y con una barbaridad de años a cuestas fue nuestra primera entrevistada. Me acerqué a ella y me presenté:

-Señora, buenos días. Soy reportero de la Revista “Cambios”. Estamos trabajando e investigando sobre el tema llamado “Miseria en Las Calles”. Me gustaría hacerle algunas preguntas relativas a este asunto. 

Barriéndome con la mirada, y sin el menor interés, me contestó: 

-¿Qué quieres saber de mí? ¿O quiere burlarse porque soy pobre? 

-De ninguna manera. Con todo respecto, me gustaría hacerle unas preguntas. Es para completar mi trabajo, sabe Usted. 

-¿Cómo puedo saber eso? ¿Y si me está mitiendo? 

-Vea Usted, es mi identificación- saqué la credencial que me acreditaba como reportero de la revista y de inmediato se la mostré. 

La miró unos segundos, y después me observó a mí, como para comprobar que, en efecto, era yo el de la fotografía en la credencial. 

-Bueno…¿Qué quiere saber? -habló con más confianza. 

Encendí mi grabadora portátil. Una vez que ya estaba en marcha, pregunté: 

-¿Qué edad tiene? 

-¿Es necesario? –preguntó con cierto fastidio.

-Sí –le respondí amablemente.