LA CONSTITUCIÓN DE LA CULTURA DEL GOCE
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Si nos ponemos a observar detalladamente la realidad social actual, podemos encontrar problemas, fenómenos y situaciones que ejemplifican la metáfora que en este apartado analizamos. La corrupción de los funcionarios públicos y políticos, la informalidad en sus diversas modalidades, el tráfico de órganos –incluido seres humanos–, la explotación sexual de menores de edad, la delincuencia y los homicidios, el problema de las drogas y los vicios, entre otros casos en donde no se respetan los derechos humanos, el hombre –entre varones y mujeres por igual– es reducido a un objeto o mercancía con fines económicos. Desde luego que son múltiples y variados los hechos sociales que nos caracterizan, simbolizan y comparan con un burdel. Si en el prostíbulo uno puede encontrar el goce sexual, en el Perú como un burdel el goce está en la transgresión, abuso, explotación, engaño y daño a los demás, es allí en donde se encuentra el nudo crítico de muchos problemas sociales como la corrupción, informalidad, delincuencia, racismo, etc. 

 

Las novedades, sorpresas y acontecimientos de la coyuntura política y social, nos permiten explicar de mejor manera el aforismo “el Perú es un burdel”. El caso de corrupción del Aprista Rómulo León y compañía, el asunto de Manuel Burga y el fútbol peruano, el libertinaje de Magali Medina –lo cual  la llevo a la cárcel– y los últimos sucesos de violencia provocados por Sendero Luminoso son, sin duda alguna, el reflejo de que en nuestro país todos, o por lo menos la mayoría, hacen lo que les da la gana sin importarles si afectan o no a los demás. Sobre el problema de Sendero Luminoso, Portocarrero afirma “que el mal no está solamente arriba, en las clases altas. Está en todas partes, quien puede abusa. Esa es la lección que nos dejó la insurrección senderista”. Entonces, quien puede abusa sin importar su condición o posición social, ya que así como en el burdel nadie se salva, todos son parte de un modo u otro de los actos que se producen allí. Es quizás por todas estas cosas que Guillermo Nugent dice que el Perú es un “país complicado” y una “caja de sorpresas”, en donde todo puede pasar.

 

“El Perú es un burdel”, metáfora que compara, representa y simboliza a nuestro país con un prostíbulo, nos explica de manera directa o indirecta los cambios que se dan en la mentalidad, subjetividad e imaginario peruano, en donde la constitución de la cultura goce es una realidad en los escenarios políticos, económicos y sociales. En efecto, todo se consume, somos espontáneos, hedonistas, individualistas y utilitaristas que nos dejamos dominar por los sentimientos, pasiones, placeres y deleite personal. A todo le ponemos precio, un costo o valor económico, somos histórica y culturalmente mercantilistas y nuestra identidad es la corrupción. En síntesis, conformamos, en términos de Nicolás Maquiavelo, una sociedad en donde “el fin justifica los medios”.