Como se viene analizando, el goce es una categoría abordada exclusivamente por la teoría psicoanalítica. Por lo cual es necesario acercarnos a su gestor más directo, nos referimos a Sigmund Freud. El psicoanálisis para Freud se ordena de acuerdo a tres aspectos básicos: inconsciente, pre – consciente y consciente, los mismos que se estructuran biológicamente. Su teoría, tal como lo señala Marcos Victoria –un estudioso de su filosofía-, es profundamente biológica, en donde el hombre no es un animal social –como lo sostuvo Aristóteles–, sino un animal más que se guía por sus instintos. Es el “instinto” el motor de la actividad humana, específicamente Freud se refiere al instinto sexual que no es otra cosa que lo “libido”. Es así que, para Freud –tal como lo sostiene Portocarrero– la teoría de lo “libido” es la teoría del goce, esto quiere decir que el iniciador del psicoanálisis no estudio en términos directos y precisos el goce, sino lo abarco de manera implícita en lo “libido”. Si para Lacan el goce es un elemento que dinamiza la subjetividad y actividad del hombre, para Freud lo “libido” cumple la misma función. “La libido –dice Victoria– seria para Freud el núcleo dinámico de nuestra actividad mental”.
En síntesis, el goce desde la óptica psicoanalítica es individualista, narcisista, equivalente a lo “libido” y por lo tanto nos conduce al exceso y a las múltiples manifestaciones del mal. Así, al individuo no le importa los objetivos y metas colectivas, ya que lo prioritario es el goce. En esta situación el goce no se sujeta a la ley, las normas, orden social y ética o moral de la comunidad, y es que “el goce tiende a ser personal y autista”. Finalmente, podemos afirmar que la definición teórica – analítica del goce va mas allá del simple placer –definición del sentido común– y se aproxima al daño, dolor y sufrimiento de los otros, e incluso de uno mismo, es un exceso que reproduce el mal. En consecuencia es parte del imaginario, mentalidad y subjetividad del sujeto posmoderno. “De acuerdo con Slavoj Zizek –dice Portocarrero–, el mandato ¡goza! es el comando orientador mas vigente en la subjetividad contemporánea”.
Donde se aplica el dedo brota la pus
En 1888 Manuel González Prada, uno de los pensadores más reconocidos de nuestro país, escribió un artículo titulado “Propaganda y ataque”. En este trabajo se encuentra la frase “donde se aplica el dedo brota la pus”. Desde luego que esta afirmación se anoto hace muchos años, sin embargo tiene validez en el Perú de hoy. No dudo que existan diversas explicaciones al respecto, vale decir, que la frase de Prada se haya analizado e interpretado. No obstante, en este apartado pretendo (re) construir y recrear lo planteado por Gonzalo Portocarrero sobre la presente frase.








