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BOGOTÁ D. C., 24 de febrero de 2020 — Agencia de Noticias UN-

“Este proyecto nació del interés de un laboratorio externo por preservar la cepa de estos animales, pues cuando se hace investigación es importante tener réplicas”, explica Daniela Cortés, estudiante de Medicina Veterinaria de la UNAL, quien trabaja en esta iniciativa junto con la profesora Claudia Jiménez, del Área de Reproducción de la Facultad, y del estudiante de pregrado César Pinzón.

Por lo general estos animales se utilizan para estudiar enfermedades humanas porque son un modelo que ofrece varias ventajas, entre ellas que es un mamífero de cuya genética se tiene amplio conocimiento, tiene procesos bioquímicos similares al humano –aunque por supuesto que no se trata de uno en miniatura–, tiempos generacionales muy cortos y gran capacidad de adaptación a la vida en los bioterios.

En estos estudios muchas veces es necesario tener el mismo animal que fue infectado al inicio del estudio, incluso años después de la investigación, por lo cual es necesario guardar el material genético; de ahí que se deben mantener congelados los embriones de las ratas Wistar y de los ratones ICR, entre las especies más usadas con fines científicos.

“Iniciamos con ayuda del bioterio (lugar físico donde se crían, mantienen y utilizan animales de laboratorio) de la Facultad con tres parejas de ratones. Después de estandarizar el proceso para manipularlos, hacerles la citología y leerla –porque era algo nuevo para nosotros–, tuvimos que analizar cómo se diagnosticaba el celo, que es el momento ideal para realizar las montas y para el sacrificio”, explica la estudiante Cortes.

Sin embargo aclara que como se trata de un proceso terminal, debido a que no es posible extraer los embriones sin que los animales mueran, este se llevó a cabo bajo estrictos estándares éticos en los que se tuvo en cuenta la importante responsabilidad que implica determinar el momento ideal para sacar los embriones garantizando que sobrevivan.

“Lo importante no es solo obtenerlos, sino realizar una evaluación para saber que el protocolo usado es el ideal y puedan sobrevivir para que lleguen a ser animales en el futuro. Gracias a esto fue posible identificar que el desarrollo embrionario de las ratas fue más lento que el de los ratones, por lo que el sacrificio se llevó a cabo el día cuatro y cinco respectivamente” manifiesta la estudiante.

El útero de las hembras se extrae, se limpia y se pone en una caja de Petri, donde se lava con una solución que permite obtener el embrión, que luego se somete a un proceso de congelación empleando etilenglicol como preservador y un congelador automático.

Con estos embriones se realizaron pruebas de descongelación para comprobar si se estaba llevando bien el proceso, y se obtuvo una tasa de éxito del 50 %, muy satisfactoria para los investigadores, quienes resaltan que se trata de un proceso que no se había hecho antes en la Facultad.

Al servicio de la ciencia

La profesora Jiménez recuerda que este proyecto se originó por el interés de una egresada de la Facultad que trabaja con la Universidad Javeriana y que se acercó a ellos con la inquietud de realizar este tipo de proceso, a partir de la experiencia que se tenía en la UNAL en experimentos sobre la congelación de embriones.

“Querían conservar unas cepas y nos pidieron hacer primero una investigación sobre cómo congelarlos, para que en un futuro les podamos prestar el servicio a la Universidad y tener los embriones”, comenta la docente, quien señaló que actualmente cuentan con unos 150 embriones congelados a disposición de los científicos.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

24 de de febrero de 2020

Los laboratorios de la Universidad Nacional Autónoma de México están listos para apoyar a las autoridades sanitarias en la detección y diagnóstico certero del coronavirus y de la enfermedad COVID-19, afirmó Laura Alicia Palomares Aguilera, investigadora del Instituto de Biotecnología (IBt).

En la UNAM se realizan ensayos de secuenciación genética con virus similares para revisar la capacidad de esta casa de estudios de “secuenciar todo el genoma de la COVID-19”. Esta acción es útil para determinar de dónde viene el virus y darle seguimiento a su evolución.

Adicionalmente, la Universidad Nacional trabaja en métodos de diagnóstico rápidos que permitan detectar la infección en personas sospechosas, en aeropuertos y sitios de paso. “Por los tiempos, no estarán listos para esta temporada, pues requieren la autorización de la Cofepris; pero sí servirán para la detección de virus de ARN, como los de la influenza u otros tipos de coronavirus”, destacó.

Casos confirmados

La Organización Mundial de la Salud reportó que del 31 de diciembre de 2019 al 14 de febrero de 2020, en la provincia china de Hubei, cuya capital es Wuhan, se confirmaron 63 mil 851 casos, de los cuales aproximadamente 47 mil se detectaron mediante análisis de laboratorio, y más de 15 mil fueron diagnosticados clínicamente.

Palomares Aguilera señaló que aunque en China aparentemente se registran cada vez más casos, “lo que en realidad sucede es que se incluyeron los comprobados en laboratorio y los detectados clínicamente”.

Por el momento, este procedimiento sólo se realiza en Hubei, donde la confirmación clínica se basa en imágenes torácicas, sin necesidad de análisis de laboratorio, especificó la universitaria. Esto ha permitido al país asiático notificar con mayor oportunidad los casos sospechosos de la COVID-19, garantizando una atención más eficiente, “pero no significa que haya repuntado la enfermedad”, reiteró.

Este paso es importante porque hay pacientes asintomáticos, y conforme mejora la manera de detectar el virus, podremos diagnosticar los posibles casos, expuso la experta del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos de la UNAM.

La también integrante de la comisión de científicos e investigadores de la Universidad Nacional implementada para promover acciones que atiendan la emergencia sanitaria por el coronavirus, detalló que en el mundo se siguen de cerca los métodos empleados en China para detectar la enfermedad y actuar de la mejor manera en cada país.

Basados en el comportamiento de virus similares, se espera que el coronavirus circule aún en los meses de febrero, marzo y abril, y probablemente después baje la incidencia y medidas como evitar la concentración de personas ya no sean necesarias.

“Otros virus tienen mayor prevalencia en la época invernal debido a la baja humedad del clima, que causa la resequedad de las mucosas; ahora podría suceder algo similar, pero hay que esperar a ver cómo se comporta”.

Finalmente, Palomares Aguilera indicó que en la comisión también se implementa un mecanismo para crear un conversatorios con expertos: “los jóvenes de la Universidad serán clave para llevar la información a la comunidad y la ciudadanía, pues cada uno la transmite a su familia y amigos, y así se va multiplicando”.

Boletín UNAM-DGCS-165/2020

21 de febrero de 2020

En este programa Enrique Trejo y Reynaldo Piggeonoutt realizan un debate sobre la propuesta nacional “Un día sin mujeres/ Un día sin nosotras” a realizarse el 09 de marzo.

24 de febrero de 2020

Las infecciones resistentes a antibióticos no son exclusivas de ambientes hospitalarios, también pueden producirse en la comunidad general, en agua, suelo, animales silvestres, ganado y mascotas. Ante esa circunstancia investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) realizan un estudio sobre la resistencia antibacteriana que se genera en el ganado (res, cerdo y pollo) y cómo puede diseminarse al ambiente y a los humanos en el momento de consumir la carne.

Tal como lo ha señalado el Secretario de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma Barragán, “la educación de calidad es un compromiso de la Nueva Escuela Mexicana para impulsar la formación de profesionistas con responsabilidad social, aptos para desarrollar investigaciones en beneficio de los mexicanos”.

En tanto, el Director General del IPN, Mario Alberto Rodríguez Casas, ha señalado que en su carácter de institución del Estado mexicano, el Politécnico está obligado a contribuir, mediante el conocimiento y la formación, en la solución de los grandes problemas nacionales y la salud ocupe el primer lugar.

En ese sentido, el grupo de especialistas del Centro de Biotecnología Genómica (CBG), liderados por la doctora Ana Verónica Martínez Vázquez, se centran en esta investigación debido a que la resistencia antimicrobiana es una de las mayores amenazas que enfrenta el mundo, ya que de acuerdo con reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para 2050 hasta 10 millones de personas podrían perder la vida anualmente por esta causa y por ello la ha incluido como una de las 10 principales amenazas contra la salud global.

La científica politécnica señaló que para fomentar el crecimiento y prevenir de forma sistemática las enfermedades en animales, así como el crecimiento de cultivos sanos, a nivel mundial se emplean antibióticos indiscriminadamente y México no es la excepción. “Aunque la resistencia a los antibióticos puede aparecer de forma natural, el uso indebido y excesivo de estos fármacos ha acelerado su aparición y propagación. En la salud humana, las malas prácticas de prescripción y la inobservancia de los tratamientos por parte de los pacientes son factores que contribuyen al problema”, aseguró.

Precisó que para adaptarse al ambiente, las bacterias desarrollan resistencia de manera natural, pero cuando se administran antibióticos a los animales sin control estricto por especialistas en veterinaria, es posible que se usen por periodos más largos, menores a los requeridos e incluso en dosis equivocadas, lo cual acelera la selección de bacterias con resistencia y se contribuye a la aparición y propagación ésta.

Expuso que mediante este estudio determinamos que el antibiótico de mayor uso en la ganadería es la tetraciclina y es precisamente a este medicamento al que presentan mayor resistencia las bacterias y mencionó que “las bacterias que sobreviven la exposición a los antibióticos, muchas veces en el proceso de sacrificio en los rastros se diseminan en las canales, sobre todo a través de heces fecales, que es en donde se encuentran estas bacterias. De esa manera, a lo largo de la cadena productiva de la carne se puede transmitir la resistencia y llegar finalmente al consumidor”.

La doctora Martínez Vázquez explicó que mediante el estudio realizado a carne comercial producida en distintos municipios de Tamaulipas, el equipo de investigación encontró patrones de resistencia similares en carne de res, cerdo y pollo. Algunas bacterias pueden ser resistentes a unos antibióticos más que a otros y hay casos en las que los microorganismos desarrollan esta condición a varios antibióticos y se vuelven multirresistentes.

“En trabajos previos encontramos resistencia en las bacterias Salmonella y Escherichia coli; en los más recientes hemos detectado que la carne de res es la que tiene más prevalencia de E. coli con multirresistencia, y también hemos observado Staphylococcus aureus con resistencia, pero en menor prevalencia”, aseguró.

La doctora Verónica Martínez mencionó que en México existen rastros Tipo Inspección Federal (TIF), los cuales operan bajo una regulación estricta y cuentan con cuartos de refrigeración para guardar las canales y para la transportación; “sin embargo, algunos rastros municipales funcionan bajo reglas más relajadas, aunque el mayor problema son los negocios irregulares, que almacenan y manejan las canales en sitios con sistemas de refrigeración deficientes e incluso sin ellos, lo cual favorece la contaminación por bacterias, con o sin resistencia a los antibióticos.

Destacó la importancia de que la carne tenga el nivel de cocción adecuado para eliminar las bacterias que pudiera contener. “Cuando se preparan hamburguesas o albóndigas es importante vigilar que la carne molida tenga un adecuado nivel de cocimiento, ya que algunas veces el centro del alimento no queda bien cocido y en caso de que tuviera laguna bacteria, ésta no se destruye”, puntualizó.

Con base en los primeros resultados se realizarán estudios más profundos que sustenten una serie de propuestas que contribuyan a reducir esta problemática, ya que la salud humana, animal y alimentaria están estrechamente interconectadas. “De esa manera se podrá contribuir a fortalecer programas de concientización para el uso responsable y prudente de los antimicrobianos en humanos, animales y sanidad vegetal, tal como lo señala el informe más reciente elaborado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”, advirtió.

Fuente: ipn.mx

21 de febrero de 2020

En el mundo, cerca de dos mil 895 lenguas vivas están en riesgo de desaparecer en este siglo. “El escenario es desgarrador”, afirmó Cecilia Rojas Nieto, del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFL) de la UNAM.

“Como si se tratara de un reloj biológico, se estima que cada dos semanas desaparece una lengua, pues se pierde el último de sus hablantes”, destacó la también académica del Centro de Lingüística Hispánica de la Facultad de Filosofía y Letras.

En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, que desde 2002 se conmemora el 21 de febrero para promover el multilingüismo y la diversidad cultural, dijo que “el lenguaje es un fenómeno intrínsecamente humano, pero algunas lenguas son un producto cultural en peligro”. Son una de las más frágiles creaciones del ser humano, que permanece en tanto haya hablantes que las usen como medio de comunicación habitual en todo tipo de situaciones y medios.

Los aproximadamente siete mil 500 millones de personas que pueblan la Tierra hablan cerca de siete mil doscientas lenguas, pero la distribución de los hablantes no es equitativa.

La experta expuso que un puñado de lenguas tiene millones de hablantes; en contraparte, millares de lenguas tienen menos de 10 mil hablantes. “Dos mil 895 lenguas -cerca del 40 por ciento– tienen menos de mil hablantes y están en peligro de desaparecer, mientras que 23 lenguas son habladas por más de la mitad de la población mundial”, remarcó.

“La permanencia de una lengua depende de que haya quién la conozca, la utilice y la transmita de generación en generación”. El fenómeno de lenguas sin hablantes es un resto arqueológico, y sólo cuando se habla, se interpreta, lee o escribe, vuelve a vivir.

Las lenguas mayoritarias como el inglés, chino mandarín, hindi y español, desplazan gradualmente a lenguas minoritarias. Los hablantes de lenguas minoritarias relegan el uso de su primera lengua, la que escucharon y aprendieron de sus padres en el seno de su comunidad, hasta el punto de dejarlas prácticamente en el olvido.

En México, abundó Rojas Nieto, las lenguas originarias –en nuestro territorio suman 68 agrupaciones lingüísticas– paulatinamente son desplazadas con el uso del español.

“Para que permanezcan es indispensable que se transmitan de manera continua y activa de padres a hijos. Lamentablemente cada vez es más frecuente que este proceso sea interrumpido. Esto se transparenta en reportes del INEGI sobre el uso de lenguas originarias entre los menores de edad: el porcentaje de hablantes en el grupo etario de 5 a 9 años es menor que en el grupo de 10 a 14”.

La especialista en adquisición del lenguaje abundó que los niños empiezan a usar en casa la lengua mayoritaria y a desplazar la originaria, muchas veces por la decisión paterna de impulsarlos a hablar español, pues consideran que les brindará un mejor medio de vida. “Atrás de esta decisión está la inequidad, la falta de respeto y la abierta discriminación hacia lo indígena”.

Migración lingüística

Los hablantes de lenguas mayoritarias favorecemos que las minoritarias se reduzcan y eventualmente desaparezcan. En nuestro país, los hablantes migran no sólo geográficamente, sino de lengua, subrayó.

Rojas Nieto refirió que en estudios de sociolingüística de la Universidad de Arizona se ha encontrado que entre hablantes del náhuatl se presentan actitudes contrapuestas respecto a su lengua: la valoran por vincularlos a sus tradiciones, pero a la vez consideran que no les conviene hablarla si pretenden insertarse en sistemas más favorables de supervivencia.

Es necesario reducir y eliminar los motivos que conducen a la ambivalencia de los hablantes, así como crear conciencia social y fortalecer en la educación el respeto a la diversidad. Además, en las comunidades se deben tener escuelas y maestros bilingües, pues de otro modo “se favorece el desplazamiento lingüístico”, sentenció.

En la actual lucha por el respeto a la diversidad, se debe incluir la diversidad lingüística; es responsabilidad de todos, pues es la decisión y la acción individual lo que hace que el mundo cambie, sostuvo.

El Día Internacional de la Lengua Materna está dedicado a reconocer y promover la diversidad lingüística y fortalecer los medios para mantenerla. Es una fecha para tomar y crear conciencia de la diversidad multilingüe de nuestro país y de la responsabilidad que tenemos para su conservación, concluyó.

Boletín UNAM-DGCS-159/2020