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09 de marzo de 2020

En México se han dado avances en materia de igualdad sustantiva de género, “pero aún falta mucho camino por recorrer”, afirmó Ana Buquet Corleto, directora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM.

La Universidad Nacional tiene una larga trayectoria en el logro de ese objetivo, y está en proceso de crear un programa de posgrado en estudios de género, subrayó.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora este 8 de marzo, destacó que ésta es una ocasión para recordarle al mundo que las mujeres aún viven en condiciones de desigualdad frente a los hombres. “Representamos la mitad de la población mundial y poco más de la mexicana, así que no somos minoría ni un grupo vulnerable, sino seres humanos iguales, con la misma dignidad”.

Buquet Corleto mencionó que en el país se han establecido iniciativas como la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, o la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, “pero no se ha logrado transformar la realidad de las mexicanas, muestra de ello es que vivimos la peor época de violencia de género”.

Asimismo, resaltó la necesidad de transformar a la sociedad mexicana para que viva en condiciones de igualdad y justicia, y para lograr un desarrollo más sólido, pues “cuando las comunidades permiten el aprovechamiento de los talentos y el potencial de todos sus integrantes, evolucionan de manera positiva”.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, este 2020 es un año decisivo para la promoción de la igualdad de género. A través de la campaña “Soy de la generación igualdad: por los derechos de las mujeres”, se pretende reunir a personas de todos los géneros, edades, orígenes étnicos, razas, religiones y países para impulsar acciones encaminadas a crear un mundo más igualitario.

Trabajo doméstico, sin pago ni reconocimiento

“La sociedad está establecida de tal manera, que los varones tienen un empleo donde se les paga y se les reconoce; las mujeres también tienen trabajo en el espacio público, se les paga y reconoce, pero además deben trabajar en el hogar, sin pago ni reconocimiento, lo que las pone en desventaja”, recalcó Buquet Corleto.

El trabajo doméstico es fundamental, y debería hacerse de manera equitativa, pero no es así, “a esta circunstancia se le conoce como división sexual del trabajo, y mientras las sociedades no rompan con ese esquema, las mujeres no tendrán igualdad real en cuanto a las oportunidades laborales y el desarrollo profesional”.

Tras acentuar que en México no se ha logrado disminuir la violencia de género y el feminicidio, “la cara más brutal de las desigualdades”, señaló que las instituciones continúan reproduciendo los sistemas de desigualdad, un ejemplo de ello es que las mujeres tienen menos posibilidades de llegar a puestos de toma de decisiones debido a los estereotipos.

La educación, indispensable

“La desigualdad entre mujeres y hombres es un problema que debemos erradicar a través de la educación. Es fundamental que en todas las carreras haya por lo menos una materia obligatoria sobre perspectiva de género, que las nuevas generaciones se desarrollen académica y profesionalmente bajo esta mirada, para romper con la cultura de la desigualdad que actualmente está naturalizada”, enfatizó.

Expuso que las universidades de México se han organizado en una red (RENIES-Igualdad) que ha permitido el avance a nivel nacional en la materia. La UNAM, ejemplificó, tiene una larga trayectoria en estudios de género y está a la vanguardia: tenemos centros y programas relacionados, pero aún falta camino por recorrer.

“En la Universidad estamos en el proceso de crear un programa de posgrado en la materia, y ya contamos con un centro de investigación (CIEG). Es un gran avance porque se otorga la posibilidad de tener una planta académica destinada a investigar, reflexionar, analizar y aportar herramientas teórico-metodológicas sobre este problema a nivel local, nacional y global”.

Un día sin mujeres

Al referirse a la iniciativa #UnDíaSinNosotras, a la que se ha sumado la UNAM, Buquet Corleto consideró que “es una manera pacífica de mostrarle a México y al mundo que la presencia de las mujeres es fundamental en todos los ámbitos, que están en pie de igualdad sustantiva y absoluta con los hombres”.

Este movimiento comenzó en Islandia en 1975, y se consiguieron acciones positivas a favor de ellas, marcó un antes y un después en los países nórdicos, lo que se vio reflejado en altos índices de igualdad de género.

“Este 2020 es un año importante para la lucha de las mujeres, porque estamos en una coyuntura histórica única, en la que sin tomar las armas, a través de una revolución pacífica que comenzó en el siglo XX, estamos logrando cambios permanentes en nuestras vidas en todo el mundo. Invito a todas a sumarse a la marcha del 8 de marzo y al paro del 9 de marzo, por un mismo fin: más igualdad y menos violencia”, concluyó.

Boletín UNAM-DGCS-207/2020

06 de marzo de 2020

En el orbe, la desigualdad de género persiste en la brecha salarial, la desocupación y la falta de leyes contra la violencia de género, pero la UNAM avanza con una herramienta para prevenir, atender, sancionar y tratar estas circunstancias: el Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género, afirmó Lilian Ayala González, del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG).

La igualdad de género, explicó, es el reconocimiento de las personas sin importar su condición sexogenérica. “Son iguales en derechos y merecen las mismas oportunidades de desarrollarse como individuos, buscar la simetría y la reducción de brechas”.

La universitaria refirió que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el mundo la brecha salarial entre mujeres y hombres es de 23 por ciento, aunque ellas cumplen con más horas de trabajo, y para lograr la igualdad salarial al ritmo actual de cambio, se necesitarían 200 años, según datos del Foro Económico Mundial.

En la conferencia ¿qué es la igualdad de género?, en el auditorio Sotero Prieto, de la Facultad de Ingeniería (FI), señaló que respecto a la desocupación, el último informe de la Organización Mundial del Trabajo (OIT) indica que 10.4 por ciento corresponde a las mujeres y 7.6 por ciento a los hombres.

Además, más de 70 por ciento de los países carecen de una ley que condene todos los tipos de violencia contra ellas. “En América Latina, sólo ocho tienen normativa integral”.

Ayala González resaltó que otro problema que persiste son los matrimonios forzados, que según la ONU se realizan en más de 80 países: una de cada cuatro mujeres entre 20 y 24 años de edad son sometidas, así como 12 millones de niñas al año.

Atención de casos de violencia de género en la UNAM

En contraste con esta reproducción de estereotipos, la UNAM cuenta con el Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género, que se “aplica para hechos ocurridos dentro de las instalaciones universitarias, y fuera de ellas, siempre y cuando intervenga una persona integrante de la comunidad universitaria y se trate de actos que vulneren la normativa, el orden, la disciplina, los principios y valores que deben guiar la conducta de los universitarios, o que derive de una relación académica, laboral o análoga”, detalló.

La víctima puede presentar una queja por un acto de violencia de género, así como terceras personas que tengan conocimiento directo de estos sucesos en contra de alguien perteneciente a esta comunidad, dijo.

Roles laborales

En cuanto a los espacios laborales, Ayala González, jefa del Departamento de Educación para la Igualdad del CIEG, expuso que no hay medidas que propicien la corresponsabilidad de los varones en las actividades domésticas de cuidado, y en el caso de las académicas, estudiantes y administrativas que tienen una pareja que no forma parte del mundo universitario, el problema es mayor.

“No existe un sistema de cuidados, como guarderías o estancias, que permitan conciliar las jornadas de estudiantes y personal académico y administrativo”.

Finalmente, indicó que el género es una categoría de análisis para comprender las relaciones de poder entre mujeres y hombres. “Mientras el sexo nos habla de la existencia de hembras y machos, el género se refiere a las interpretaciones y valoraciones que se hacen socialmente sobre esos cuerpos”.

Boletín UNAM-DGCS-203/2020

MANIZALES, 05 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Así lo determinó Tatiana Marín Jaramillo, magíster en Infraestructura y Sistemas de Transporte de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, quien advierte que “estas normas han evolucionado incluyendo la aplicación de nuevas metodologías y materiales y definiendo de manera clara los parámetros de aceptación o rechazo de los materiales y capas de un pavimento”.

Según explica la magíster, “generalmente se usan estándares de materiales de la Sociedad Americana para Pruebas y Materiales (ASTM) –una organización de normas internacionales que desarrolla acuerdos voluntarios de normas técnicas para una amplia gama de materiales–, de la Asociación Americana de Oficiales de Carreteras Estatales y Transportes (AASHTO) o del Instituto Americano del Concreto (ACI), cuyos parámetros de aceptación de materiales son menos exigentes”.

La deficiencia en la infraestructura vial del país se refleja en los sobrecostos y atrasos en obras civiles, vías en mal estado, cuellos de botella, derrumbes y cierres de paso a causa del invierno.

Según el Banco Mundial, en la década de los noventa los países industrializados tenían más del 85 % de sus carreteras pavimentadas en buen estado, mientras que Colombia solo contaba con el 42 %.

“Para mejorar la infraestructura vial es indispensable conocer si los métodos de diseño empleados en el país son compatibles con los materiales y requisitos exigibles por la misma normatividad, lo que llevará a conocer si la forma de diseñar es la correcta o sugerir que método se ajusta mejor a las calidades exigidas”, agrega la magíster Marín.

La falta de planificación, el incremento promedio anual del tránsito –del 4,6 %–, el crecimiento de la capacidad del parque automotor –con una tasa anual promedio del 5,08 %– y la obsolescencia y falta de control de las cargas vehiculares figuran entre las causas de la ineficiente infraestructura vial del país.

A estas variables se suman las deficiencias en los procesos constructivos de obras nuevas, las modalidades de mantenimiento y la conservación de las obras ya existentes.

Revisión de ensayos

La revisión de los ensayos que requiere cada material, se realizó con la descripción del método, su propósito y su variable de medida, tomando como referencia las normas ASTM, ya que en la revisión se pudo observar que las normas de Invías son básicamente las mismas de la práctica norteamericanas de la ASTM.

Se analizaron los 13 ensayos que se realizan a los agregados –material granular que puede ser arena, grava, piedra triturada o escoria– empleados con cemento para formar concreto o mortero hidráulico, según lo establecido en las normas viales del país.

Al respecto, se encontró que “de estos 13 ensayos, 10 emplean la ASTM como norma de referencia, excepto en el ensayo de determinación del valor de de finos, es decir de los suelos, en los que el tamaño predominante es igual o inferior a 0,075 mm.

También se utilizan los índices de aplanamiento y de alargamiento, y el valor de azul de metileno en agregados finos, los cuales tienen como normas de referencia métodos europeos, dos de ellos británicos y uno francés, puntualiza la investigadora.

Por otra parte, para las pruebas de los ligantes asfálticos, que son los que le proporcionan elasticidad al pavimento, las especificaciones Generales de Construcción de Carreteras del Invías emplean Normas de Ensayo del Centro de Estudios de Carreteras de España (NLT) como referencia.

“En la actualidad estas normas no se utilizan porque fueron reemplazadas por las UNE, creadas por la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor). Sin embargo, llama la atención que en Colombia se siguen referenciando en algunos métodos de ensayo, como el mencionado antes”, sostiene la magíster.

Teniendo en cuenta que los materiales prescritos por algunos métodos de diseño no requieren los niveles de calidad definidos en las normas colombianas, es importante que los diseñadores verifiquen la necesidad de elaborar especificaciones particulares en los proyectos que desarrollan, concluye la investigadora.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

BOGOTÁ D. C., 06 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Así lo expuso el geógrafo Nicolás Pérez, estudiante de la Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad de Colombia (UNAL), durante su intervención en el foro ¿Qué está pasando con La Macarena?, convocado por el Doctorado en Salud Pública, Médicos del Mundo, la Red SaludPaz y la Universidad de La Salle para analizar el conflicto socioambiental que desde hace décadas existe en los parques nacionales naturales de Tinigua y Picachos, en el Área de Manejo Especial de La Macarena (AMEM).

Como parte de sus estudios de posgrado, el geógrafo Pérez viene adelantando una investigación sobre los procesos de degradación de la tierra, ocurrida entre 1985 y 2018 en la región de confluencia de los ríos Guayabero y Lozada, en jurisdicción de los Parques Nacionales Naturales Tinigua y Sierra de La Macarena.

“El proceso de degradación es una disminución de las condiciones físico-bióticas hasta un punto de no retorno, o irreversible. Las formas como nos relacionamos no solo se evidencian en esas perturbaciones que a menudo salen por televisión, como la deforestación, sino también sobre las representaciones y percepciones que tiene la gente sobre su proceso”, explicó el candidato a magíster, para quien este aspecto, tanto como es cultural, son importantes en su trabajo.

A partir de un acercamiento a las voces y experiencias de los campesinos que viven en medio del complejo panorama que representa La Macarena, el investigador ha identificado que la matriz de la tierra en esta región ha sufrido un proceso de perturbación que ha llegado a un punto de inflexión en el que las coberturas naturales ya están por debajo de la mitad.

“Las perturbaciones que dominan son los pastizales para ganadería, que pueden ir desde 8 hasta más de 60 hectáreas, un proceso que tiene como principal corredor al río Guayabero; también afecta la apertura de vías al interior de la tierra, y no sabemos hasta qué punto estos daños serían irreversibles”, comentó el investigador.

Según su análisis, “han pasado 30 años y los pastos no se han renovado, han seguido siendo pastos; y por otro lado, mientras en 1985 teníamos un parche de 15.000 hectáreas de bosque, ahora es de 5.000 hectáreas, lo que riñe con todo el discurso y la política medioambiental del país de disminuir la deforestación”, señaló el geógrafo.

Degradación, un proceso de conflictos

Para el investigador este proceso tiene antecedentes históricos y sociales que se deben analizar, como por ejemplo que este territorio es producto de un proceso de colonización y de desarrollo rural fallido, con vínculos con la proliferación de cultivos ilícitos –como la coca– que en su momento solucionaron la depresión económica y social y que también aparecen en un contexto de conflicto armado y de las relaciones centro-periferia que ha tenido el país con la marginalidad en el territorio nacional.

A esto se le han sumado –en los últimos años– las nuevas definiciones de lo “rural” más allá de su tarea agropecuaria, recargando en estas zonas las demandas urbanas por conservar los servicios ecosistémicos que soportan el sistema económico actual. “A los indígenas y a los campesinos les estamos recargando la responsabilidad de conservar los valores ecológicos y biológicos que tenemos allí”, aseguró el investigador.

Así, a estas comunidades se les ha planteado una serie de restricciones por encontrarse en áreas protegidas en las que no pueden cultivar, pero tapoco se les presenta ninguna alternativa, lo que genera conflictos que pueden escalar a violencia.

El foro se realizó en rechazo a los operativos de la campaña Artemisa, emprendidos el pasado 21 de febrero por la Fiscalía y el Ejército Nacional, con acompañamiento de los ministerios de Ambiente y Defensa en La Macarena (Meta), donde fueron capturados 20 campesinos de la región.

Estos actos fueron considerados como una forma de estigmatizar a los habitantes de La Macarena, quienes han procurado establecer reglas de conservación de los parques, a pesar de las precarias condiciones de vida en estos territorios y de la sistemática desatención del Estado.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

05 de marzo de 2020

Si el Partido Demócrata se une en torno al candidato que resulte ganador para contender por la Presidencia de Estados Unidos, podrá evitar la reelección de Donald Trump, en noviembre de este año, coincidieron expertos de la UNAM.

Los demócratas están creando pasión no por un candidato, sino en contra de la reelección del actual mandatario, afirmaron en conferencia de medios Paz Consuelo Márquez-Padilla, Silvia Núñez García y Juan Carlos Barrón, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN).

Tras explicar que el supermartes (3 de marzo) se denomina así porque el mayor número de estados en la Unión Americana organizó simultáneamente contiendas para definir las candidaturas presidenciales, Márquez-Padilla indicó que el gran ganador en esta primera etapa fue Joe Biden, un demócrata de años.

La exdirectora del CISAN precisó que los electores “no lo eligieron por los valores, ideología o agenda, sino por considerarlo el candidato con más posibilidades de ganarle a Trump”.

También se evidenció que ninguno de los candidatos obtendrá los mil 991 delegados que se requieren para la candidatura, lo que habla de una polarización; el mayor riesgo es no lograr la unificación, fundamental para ganarla al actual presidente, dijo.

Conveniente para México

Debido a las posturas sobre temas polémicos que los dos candidatos demócratas más fuertes a la presidencia de Estados Unidos (Joe Biden y Bernie Sanders) han mostrado hasta el momento, Núñez García destacó que Biden representa una mejor opción para las relaciones con México, porque “suscribe el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) tal cual ha quedado.

Por su parte, Bernie Sanders no lo acepta, sobre todo por el tema de los trabajadores, pues considera que EU no está protegido en ese ámbito y pide que las reglas sean mucho más restrictivas.

En cuanto a la migración, Sanders ha manifestado que no se deben dar más fondos para el muro y que los indocumentados no deben ser vistos como delincuentes, sino como una falta cívica, mientras que Biden afirma que se debe cuidar la frontera, no por la migración, sino por seguridad.

“No nos debemos preguntar con qué candidato nos iría mejor, sino definir qué tipo de relación queremos: una de respeto y equilibrio con el mundo, pues actualmente muchos países se preguntan por qué México ha dejado de tener una política exterior más activa”, enfatizó la experta.

Primera vicepresidenta

Núñez García indicó que aunque es prematuro saber cuáles serán las alianzas para la Vicepresidencia de EU, sería la oportunidad para que una mujer llegara por primera vez. Se rumora que Biden podría asociarse con Kamala Harris, que atraería el voto latino, o que podría invitar a Michelle Obama. “En cualquier caso, sería un hecho histórico”.

La investigadora recordó que las mujeres que ganaron espacios políticos en noviembre de 2018 en ese país demostraron que siguen dando lucha para conquistar espacios, buscando la Presidencia.

“Quizá Estados Unidos tenga una vicepresidenta antes que una presidenta; la dotaría de mayor capacidad de ser proactiva. A las feministas no nos gusta una democracia donde nos digan que somos 50-50, lo que queremos es que las mujeres que llegan sean comprometidas, que tengan qué decir y estén por un cambio profundo”, concluyó la experta.

Boletín UNAM-DGCS-200/2020