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BOGOTÁ D. C., 04 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Según el profesor Mario Hernández Álvarez, coordinador del Doctorado Interfacultades en Salud Pública de la UNAL, en el punto 1.3 del Acuerdo de Paz firmado entre las FARC y el Gobierno a finales de 2016, quedó consignado el compromiso de generar planes nacionales para reforma rural integral con la intención de generar desde el Estado las condiciones y los medios para acompañar y producir transformaciones en las regiones más afectadas por el conflicto.

“Se supone que los planes nacionales dialogan con los territoriales, es decir con los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), diálogo que debe ser participativo, con la integración de la gente, de ahí aparecen 16 planes nacionales organizados en cuatro ejes: infraestructura para la ruralidad, seguridad social, economía rural y alimentación”, señala el docente.

El problema radica en que el Gobierno nacional, en cabeza del Ministerio de Salud y Protección Social, acaba de producir el borrador de una resolución sobre la implementación del Plan Nacional de Salud Rural, documento que –según los miembros de la Red– se construyó sin la participación de las comunidades del mundo rural, en particular campesinas, indígenas y negras.

En estas condiciones, la Red SaludPaz –con el apoyo de varias organizaciones sociales de diferentes regiones del país– le presentó formalmente al Ministerio de Salud la solicitud de abstenerse de sancionar la resolución propuesta y adelantar un proceso de consulta amplia regional y nacional sobre el tema, en la cual participen las comunidades con el acompañamiento de las universidades regionales y nacionales.

En su comunicado, la Red dice: “A partir de este ejercicio es posible reconocer la diversidad territorial, recoger propuestas y construir alternativas efectivas para afectar las causas de las desigualdades acumuladas entre el campo y las ciudades, y construir participativamente una sociedad en paz”.

Problemas de la salud rural

Con el liderazgo de la UNAL, la Red analizó los 16 planes nacionales sectoriales que apoyarían la presencia del Estado en estos territorios, cuyos resultados espera publicar este año. Así mismo, pensado en la posibilidad de que el Ministerio implemente el borrador que no fue consultado con las comunidades, también trabajaron en la revisión de dicho documento.

“Encontramos toda esa visión muy ligada al modelo de aseguramiento, sin resolver los problemas de las brechas entre campo y ciudad ni siquiera en la atención médica. Por eso decidimos hacer ese concepto y pedirle al Ministerio que abra un proceso de discusión, primero regional, que llegue al nivel nacional a ciertos acuerdos, para que podamos tener un plan nacional de salud rural más realista”, aseguró el profesor Hernández.

Para el docente, insistir en el modelo de aseguramiento individual con competencia regulada de la Ley 100 no logra responder a la diversidad de las necesidades de los territorios, a pesar de que desde el Ministerio sí se reconoce la existencia de desigualdades injustas y prevenibles entre la salud del campo y la salud de la ciudad.

Por ejemplo, en 2013 la tasa de mortalidad materna en el Chocó fue de 149 por 100.000 nacidos vivos, mientras en Bogotá fue de 24. Esto ocurre porque los territorios rurales presentan los niveles más bajos de acceso efectivo a los servicios de salud que necesitan, aunque estén asegurados en algún régimen de afiliación a la seguridad social en salud.

Sobre la Red

La Red SaludPaz reúne instituciones universitarias y organizaciones sociales comprometidas con la construcción de una sociedad en paz en Colombia. Se creó en 2017 a partir de un llamado del Consejo Nacional de Reincorporación para que estas entidades aportaran ideas a la prestación de salud de los reincorporados que en aquella época se encontraban en las zonas veredales.

De la Red forman parte organizaciones como Médicos del Mundo, la Fundación Halü Bienestar Humano, las universidades de Connecticut, del Valle y de La Salle de Caldas, además de la Asociación Salud al Derecho y la Corporación de Salud Abran la Puerta, entre otras.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

04 de marzo de 2020

La pérdida de especies en el planeta pasa por una situación que va de seria a extremadamente grave, pues de las conocidas, muchas están amenazadas: el 70 por ciento de anfibios, 25 por ciento de mamíferos y 14 por ciento de las aves, afirmó Hernán Vázquez Miranda, investigador del Instituto de Biología (IB) de la UNAM.

En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, que se conmemora este 3 de marzo, refirió que según reportes científicos se pierde a un ritmo acelerado gran cantidad de mamíferos, aves, reptiles y anfibios, también invertebrados, insectos y moluscos, además de plantas.

La vida silvestre se conforma de especies no domésticas, “las que existen más allá de nuestra puerta, en el mundo natural, ya sea en un parque, bosque, selva o mar, y que conforman 99.9 por ciento del total de los organismos que existen en el planeta: animales, hongos, bacterias, virus y plantas”.

El universitario expuso que hay grupos biológicos de los que tenemos información insuficiente o nula, como invertebrados y microorganismos que habitan en el fondo del océano.

“No se sabe cuántas especies habitan el planeta, sólo hay estimaciones. Alrededor de un millón y medio han sido formalmente descritas por taxónomos, pero los números se pueden elevar a ocho millones, y si se incluyen organismos microscópicos, podrían ser millones más.

Vida más allá de nuestras puertas

Vázquez Miranda explicó que el problema para la biodiversidad es la pérdida del entorno natural debido al crecimiento de la población humana: los bosques son talados y destruidos, y cientos o miles de especies desaparecen con cada manchón de selva que transformamos en pastizales para alimentar vacas, o en desarrollos para que viva la gente.

A la pérdida de hábitats se suma el cambio climático; ambos fenómenos están íntimamente relacionados y afectan a la flora y la fauna. “La conservación de la temperatura de los océanos y del mundo natural son indispensables para que la biodiversidad exista y persista, pues hay especies adaptadas a lugares fríos y húmedos, y si aumenta la temperatura dejarán de existir”, advirtió.

Las pérdidas no son sólo de animales y plantas, sino de los servicios ecosistémicos que brindan. Por ejemplo, los colibrís además de polinizar plantas y ser reconocidos por su belleza, se alimentan de insectos, que de no ser controlados afectarían a la humanidad. Lo mismo ocurre con los murciélagos: “sin ellos no habría tequila ni mezcal, porque polinizan los agaves, pero también controlan poblaciones de mosquitos; si desaparecieran, tendríamos epidemias terribles de dengue y malaria”, aseguró el experto en ornitología.

Solemos hacer juicios morales de la naturaleza y decir que una planta es “mala” o un animal “bueno”; en el mundo natural no es así, simplemente hacen lo que deben para sobrevivir, remarcó.

“Somos los humanos quienes sin conocer bien la riqueza biológica hacemos uso irresponsable de la naturaleza; así, creemos que porque un animal es bonito podemos tenerlo de mascota; hacer un ritual de brujería, como los amarres de San Valentín con los colibrís; o peor aún, nos los comemos”.

El universitario expuso que los animales, incluidos nosotros, tenemos variados virus, y “si no conocemos bien a las especies que tenemos, menos sabemos de las enfermedades que pueden portar. “Se nos puede antojar alimentarnos de un armadillo, pero la mayoría no sabe que son portadores de bacterias que causan lepra y corremos el riesgo de infectarnos. Algo similar ocurrió con la COVID-19; la evidencia científica reciente la relaciona evolutivamente con los virus de murciélagos asiáticos”.

Conservación, tarea de todos

En la conservación de la vida silvestre todos debemos colaborar, con acciones como dejar de usar tanto plástico. “En cualquier playa del mundo encontramos basura, y a veces llega desde muy lejos por las corrientes marinas”, remarcó Vázquez Miranda.

Otra medida es asegurarnos de que el bloqueador que usamos no afecte a la vida marina, porque algunos son extremadamente tóxicos para los corales. Una más es ser responsables con nuestro animales de compañía, como gatos, para que no cacen poblaciones de especies silvestres de aves o lagartijas.

También evitar tener mascotas que provengan de un medio natural, como pericos nativos, cuyas poblaciones están en peligro. “Si vemos tres de esas aves en venta, significa que aproximadamente otras 36 murieron en el camino a la ciudad”.

En el Día Mundial de la Vida Silvestre recordemos que todas las especies, incluso los microorganismos del suelo, tienen un papel fundamental en la naturaleza, y que debemos cuidarlas por igual, concluyó Hernán Vázquez.

El 20 de diciembre de 2013, la Asamblea General de la ONU, en su 68 periodo de sesiones, decidió proclamar el 3 de marzo como Día Mundial de la Vida Silvestre, con el objetivo de crear conciencia acerca del valor de la fauna y la flora que vive en esa condición.

La fecha marca el aniversario de la aprobación, en 1973, de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, que juega un papel destacado en la protección de especies frente al comercio internacional.

Boletín UNAM-DGCS-192/2020

03 de marzo de 2020

Investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, encabezados por el doctor Alfonso Daniel Díaz Fonseca, estudian el efecto neuroprotector de sustancias llamadas polifenoles, presentes en el proceso de la fermentación de la cerveza, y que ayudan a disminuir las alteraciones metabólicas y a su vez disminuir la aparición de un cuadro de demencia tipo Alzheimer.

La investigación realizada por el doctor Díaz Fonseca, adscrito al Departamento de Farmacia de esta facultad, se encamina a la generación de estrategias terapéuticas que mermen las deficiencias metabólicas que se ha demostrado son un factor de riesgo importante para generar demencia, tipo Alzheimer, esto a través del estudio del ácido gálico y ácido ferúlico contenidos en los polifenoles de la cerveza, los cuales ya fueron probados en un modelo animal de su laboratorio.

Qué son los polifenoles

Díaz Fonseca explicó que los polifenoles se distinguen por su actividad antioxidante y por reducir el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares; representan un grupo de moléculas caracterizadas por la presencia de más de un grupo fenol y grupos hidroxilos, lo que les confiere ese carácter antioxidante a las moléculas.

Se encuentran en diversas plantas y bayas, pero también en frutos rojos, chocolate, nueces, cacahuate, granadas, yerba mate, vegetales y otros granos, de ahí su presencia en bebidas como la cerveza o el vino.

Los polifenoles contenidos en estas bebidas podrían tener propiedades que regulan el metabolismo energético, además de ser neuroprotectores ya que pueden intervenir en los mecanismos de defensa frente al estrés celular y la neurodegeneración, lo que logra evitar o retrasar la muerte de las neuronas, declaró el investigador.

En el laboratorio y tras la caracterización de los polifenoles, Díaz Fonseca recurrió a modelos animales con síndrome metabólico, los cuales obtuvo después de alimentar a un grupo de roedores con una dieta alta en carbohidratos, a fin de lograr características metabólicas como hiperinsulinemia, hiperglucemia y colesterol elevado, entre otros padecimientos.

Posteriormente, al registrarse las características del síndrome metabólico en el modelo animal por el consumo de la dieta hipercalórica durante tres meses, también se presentó una reducción en la memoria de reconocimiento, es decir, los animales con síndrome metabólico no diferenciaron de forma correcta un objeto familiar de uno novedoso, en lo que respecta a su localización y forma geométrica.

El investigador añadió que para observar estos resultados propiciaron las condiciones para que el animal pudiera ubicar un objeto novedoso respecto a uno familiar, pero en el experimento los roedores con síndrome metabólico no supieron distinguirlos; es decir, se demostró que las dietas hipercalóricas modifican la toma de decisiones de los animales y al mismo tiempo generan un deterioro de la memoria, respecto al reconocimiento de objetos.

Una vez que los investigadores lograron reproducir estas características de daño a nivel  metabólico y cognitivo en los animales, lo siguiente fue inyectarles un péptido amiloide beta en su secuencia 1-42, el cual está presente en los pacientes que tienen Alzheimer.

Díaz Fonseca añadió que cuando este péptido cambia su conformación estructural se vuelve tóxico, por lo que se considera uno de los marcadores de diagnóstico para la enfermedad de Alzheimer, lo que se conoce como placas neuríticas, también llamadas seniles, las cuales generan espacios interneuronales de la sustancia gris del cerebro por el depósito del péptido amiloide beta.

“Lo que hacemos es generar un modelo de síndrome metabólico, al que le sumamos un modelo de Alzheimer, a fin de analizar el comportamiento que tienen los animales bajo estas dos condiciones patológicas. Lo que observamos es que con la dieta hipercalórica y con la lesión en el hipocampo, a través del péptido amiloide beta, se genera un deterioro más severo en los procesos de aprendizaje y memoria”.

Al mismo tiempo, dijo, los marcadores de función neuronal y conexiones sinápticas se encuentran disminuidas, además de que se aprecia una alteración en el metabolismo cerebral, lo que resulta interesante, pues se ha sugerido que las enfermedades como diabetes, hipertensión y obesidad son factores importantes para predisponer la demencia tipo Alzheimer.

Los resultados con la cerveza

El investigador aseguró que una vez generados los estadios ya descritos, el siguiente paso fue administrar en los animales polifenoles, específicamente el ácido gálico y ácido ferúlico, que hasta el momento han sido poco estudiados y que se distinguen por estar presentes en la cerveza.

“A los animales se les administró en una solución vía oral, lo cual representa un plus porque no es intraperitonial ni intravenosa. Así nos dimos cuenta que después de dos meses los animales presentaban una mejora en el desarrollo de sus habilidades de memoria de reconocimiento y los marcadores de muerte neuronal se redujeron 30 por ciento”.

El investigador destacó que otro aspecto interesante fue que los roedores continuaron con su dieta hipercalórica, mientras se le administraba simultáneamente los polifenoles, lo que implica que a pesar de que no cambió su dieta, se manifestó una conducta diferente, además de que se mejoró la densidad en las espinas dentríticas y hubo una mejor comunicación neuronal que facilitó la mejoría en la memoria.

La importancia de estudiar nuevas estrategias

El Alzheimer es un tipo de demencia que afecta principalmente la memoria, el pensamiento y el comportamiento. En México, según el World Alzheimer Report, se reportaron en 2015 más de 800 mil personas con demencia, de las cuales 64 por ciento eran mujeres. Se espera que para el 2030, el número de personas con este padecimiento se incremente a más de 1.5 millones.

Lo anterior está relacionado con el aumento en el número de adultos mayores en nuestro país en los próximos años. El Consejo Nacional de Población (CONAPO) estimó que para el 2050 la esperanza de vida crecerá a 81.29 años, lo que refuerza que la sociedad mexicana estará constituida en mayor medida por adultos mayores, quienes también enfrentarán trastornos que vulneren su calidad de vida, entre ellos el Alzheimer.

Para concluir, Díaz Fonseca mencionó que actualmente el grupo de trabajo conformado por el cuerpo académico “Análisis Clínicos y Nanotecnología Aplicada” se enfoca en generar una patente que busca mejorar la forma de administración, además de lograr mayor eficiencia en los efectos farmacológicos de estas moléculas.

Fuente: buap.mx

03 de marzo de 2020

En México aún no circula de manera local la COVID-19, los cinco casos registrados son importados; es decir, los trajeron personas que vinieron de otros países, especialmente de la región de Lombardía, en Italia, afirmó Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) de la UNAM.

En conferencia de medios de la Comisión universitaria para la atención de la emergencia del coronavirus, resumió que con ocho semanas de evolución de la epidemia, en el mundo existen, en números redondos, 90 mil casos demostrados de infectados y tres mil fallecimientos, resumió.

Ponce de León instó a seguir las indicaciones preventivas para evitar contagios. “La vigilancia nos involucra a todos”.

En tanto, Jorge Baruch Díaz Ramírez, responsable de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero, detalló que hay varios países con transmisión local: China, Corea del Sur, Japón, Singapur, Australia, Malasia, Vietnam, Italia, Francia, Alemania, España, Reino Unido, Noruega, Croacia, Holanda, San Marino, Tailandia, Emiratos Árabes, Estados Unidos y Canadá.

Respecto a los viajeros, señaló que hay tres grupos de riesgo: las personas que viajan por negocios, quienes lo hacen por movilidad internacional (principalmente académicos y estudiantes) y los viajeros por placer con familiares o amigos. “Estas poblaciones deben extremar precauciones.

Aún no tenemos circulación local del virus, pero esto va a cambiar en las próximas semanas”, alertó, por lo que recomendó no viajar si se está enfermo, evitar automedicarse y acudir con un médico en caso de sintomatología leve.

A respecto, Daniela de la Rosa Zamboni, coordinadora del Diplomado de Epidemiología Hospitalaria, comentó que en el país ha iniciado la detección de posibles casos sospechosos. “Hasta el momento se ha muestreado a 76 personas, se han confirmado cinco y 10 están en proceso”.

Los casos confirmados son de adultos, el menor de 18 años y el mayor de 60, mientras que los estados donde se han encontrado son Ciudad de México, Coahuila, Sinaloa y Chiapas (norte, centro y sur de la República). “Todos están estables, no han requerido hospitalización, sólo observación. No se ha encontrado transmisión local, los casos son importados de Italia”, reiteró.

Carlos Federico Arias Ortiz, investigador del Instituto de Biotecnología, destacó la importancia de caracterizar el material genético, fundamental para el conocimiento del virus y para el diseño de futuras vacunas y antivirales.

“En México, la Secretaría de Salud estableció un grupo multiinstitucional, al que pertenecen investigadores de la UNAM, en el que logramos la secuencia completa de las dos cepas de coronavirus. Se pudo trabajar de manera abierta, intercambiando experiencias e información entre las cinco instituciones nacionales, por lo que hay una adecuada coordinación científica”.

El universitario informó que ayer pudieron determinar la secuencia completa del primer coronavirus nuevo de Wuhan, misma que se subió a la base de datos internacional. “En este momento hay entre 140 y 145 secuencias de 21 o 22 países diferentes, uno de ellos es México, y lo hicimos en tiempo equivalente a Estados Unidos, Francia o China”. Los expertos del grupo mexicano demostraron tener la capacidad de responder de manera rápida  desde el punto de vista científico.

“La secuencia del virus permitirá darle seguimiento en la población, seguir su dispersión, su posible adaptación a diferentes poblaciones o medio ambiente, y cuando haya desarrollo de antivirales, poder dar seguimiento a cepas resistentes a los antivirales”, subrayó.

Pese a las intensivas investigaciones en todo el mundo, la vacuna no estará lista en un plazo breve, aclaró Yolanda López Vidal, académica de la Facultad de Medicina (FM). “Tardará entre un año y año y medio para garantizar su seguridad, protección y eficacia en las diferentes poblaciones en el mundo”.

Finalmente, Mauricio Rodríguez Álvarez, también de la FM, reiteró la importancia de estar informados sobre las acciones básicas para reforzar la prevención. “En la UNAM tenemos varios materiales para informar sobre la identificación de riesgos específicos y para tomar acciones generales y particulares; es importante considerarlos”.

Boletín UNAM-DGCS-194/2020

02 de marzo de 2020

En el planeta, aproximadamente cinco millones de personas cumplen años en la fecha que no existe durante un trienio: el 29 de febrero, el año bisiesto.

Daniel Flores Gutiérrez, del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM, consideró que quienes nacen este día deberían ceñirse a la fecha. “Su primera celebración sería cuando acumulen cuatro años de vida, y así sucesivamente; no es arbitrario, es lo que corresponde por el conocimiento de los ciclos astronómicos”.

El universitario detalló por qué existen los años bisiestos: “para completar un viaje alrededor del Sol, la Tierra tarda 365 días con cinco horas, 48 minutos y 56 segundos (365.24219 días); entonces, cada año no es contabilizado en nuestro calendario un cuarto de día, y para corregir ese desfase, cada cuatrienio se agrega un día extra: el 29 de febrero.

Aún con este ajuste, hay un desfase de segundos, pero para que se acumule “un día de error” tendrán que pasar más de tres mil 200 años.

Nacida el 29 de febrero

Un laberinto de coincidencias naturales hizo que el viernes 29 de febrero de 1980, Haydé Toledo Martínez naciera en una fecha sin registro. La académica de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM es un caso de entre cada mil 461 que ocurren en el mundo: los nacidos en año bisiesto.

“Mi madre me comentó que por políticas institucionales no me podían registrar con esa fecha; el responsable del registro civil le explicó que si nacía antes del mediodía me correspondía el 28 de febrero, pero si nacía después de esa hora, el primero de marzo; entonces legalmente mi cumpleaños es el primero de marzo”, relató.

La egresada de la FFyL, con maestría en Historia y docente de Estudios Latinoamericanos, festejará mañana su cumpleaños, y será especial porque ha tenido que esperar a que la Tierra le dé cuatro vueltas al Sol.

“Hay algo especial en prender las velitas cada cuatrienio; es divertido no cumplir años, aunque en algunas culturas es una cuestión muy tétrica. A mí me ha funcionado bien, todos dicen que me veo más joven, quizá sea por el año bisiesto, porque apenas cumpliría 10 años de vida”, dijo.

Haydé Toledo comparte la fecha de nacimiento con personajes como el papa Pablo III (1468); Alberto V de Baviera (1528); John Byrom (1692); Gioacchino Rossini (1792) y el presidente del gobierno español Pedro Sánchez (1972).

Año bisiesto

Fue al emperador Julio César (40 a.C.) a quien se le ocurrió crear el año bisiesto, pero a pesar de este ajuste en el calendario, las cifras no eran precisas.

Posteriormente, en el año 1582, el denominado calendario gregoriano (promovido por el papa Gregorio XIII) sustituyó al Juliano, y reajustó el desfase. Añadió excepciones a los años bisiestos: no lo serán los años múltiplos de 100, salvo si son divisibles por 400.

Por este motivo, el año 1900, que debió ser bisiesto, no lo fue, pues aunque es múltiplo de 100, no es divisible por 400; pero el año 2000 sí lo fue, pues es múltiplo de 100 y divisible por 400. Con este entendido, los años 2100 y 2200 no serán bisiestos.

Boletín UNAM-DGCS-184/2020