Política
Minuto a Minuto

 

24 de mayo de 2021

 

Casos de gobernadores que dejan el cargo y son investigados por delitos durante su mandato han dejado tras las rejas a varios de ellos incluso en el extranjero, sin embargo, coincidían en que fue al término de su periodo cuando eran investigados. Hoy la acusación sobre el gobernador panista de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca es cuando todavía ejerce el poder sobre su estado.

Las acusaciones por presunto lavado de dinero, delincuencia organizada y fraude fiscal, llevaron el caso a la Cámara de Diputados donde se aprobó el desafuero; sin embargo, el mismo día fue votado en el Congreso Local de Tamaulipas de forma negativa, por lo que el tema escaló hasta la Suprema Corte y determinó que el Gobernador continúa con fuero ya que los diputados locales actuaron en términos de sus competencias.

Hoy en día ya existe una orden de aprehensión en contra del gobernador, por lo que se ha “atrincherado” en la casa de gobierno. La Unidad de Inteligencia Financiera ha congelado 37 cuentas entre ellas de empresas y familiares del gobernador.

El propio Cabeza de Vaca ha acusado una persecución política por parte del propio presidente, al señalar que la indicación salió de Palacio Nacional y que hasta podría ser por temas electorales. A lo que López Obrador aseguró que él no será “tapadera” de nadie ya que las acusaciones son en Estados Unidos.

Lo cierto es que esta crisis ha enfrentado una vez más al gobierno federal con una de las entidades locales, mismas que conforman el pacto federal y pone en entredicho su vigencia.

La desaparición de la CONAGO, separó a los gobernadores y los pactos políticos que tenían, solo los mandatarios panistas quisieron rescatar este órgano sin mucho éxito.

Derivado de la controversia constitucional entre poderes y el debate sobre el FUERO POLÍTICO además de la posible influencia del crimen organizado en los diferentes niveles de gobierno es necesario construir un Nuevo Federalismo. Esa debe ser la principal asignatura de la nueva legislatura federal que surja el próximo 6 de junio.

Es necesario que funcionen los controles constitucionales locales y federales para evitar la corrupción de munícipes, gobernadores y presidente de la república. Una legislación que garantice la rendición de cuentas horizontal; es decir, con participación de la sociedad civil, pero sin que se permita la creación de grupos de interés o de presión como los que hoy existen y se ponen al servicio de intereses partidistas o que sólo funcionan en períodos electorales.

 

René Sánchez Juárez (@rene_froc) es politólogo, sindicalista y catedrático de la BUAP.

 

23 de mayo de 2021

Sabersinfin


Ellos son nuestra voz en el extranjero:
la que lleva la bandera tatuada sin tinta, pero sí a fuego y amor.
Abel Pérez Rojas

 

En las calles de Colombia son miles de voces las que se están manifestando en contra de las medidas adoptadas por su gobierno, y contra su gobierno en sí.

A pesar de la diversidad se han asumido como una sola voz.

Esa, en su conjunto es una voz fuerte, enérgica, vital.

Otra voz igualmente potente es de los hermanos que emigraron del terruño cafetero.

Esa es la otra voz.

La que lleva la bandera tatuada sin tinta, pero sí a fuego y amor.

La que puede traducir el sentir y es resonancia internacional.

La que sabemos cómo se oye, porque cuando canta el himno en el extranjero lo hace con pocas gargantas, pero representando millones de corazones.

Los mexicanos reconocemos muy bien la “otra voz”, esa que se encuentra más allá de las fronteras y sin cuyo apoyo, principalmente económico, el nivel de vida en territorio nacional menguaría terriblemente.

Pienso todo esto durante la más reciente transmisión de #Poesíaalasocho, emisión que cada martes se produce con contenidos y participantes colombianos.

En esa ocasión lanzamos la pregunta: ¿Qué está pasando en Colombia?, y nos enlazamos con colombianos radicados en Australia y Estados Unidos, además de los comentarios y aportaciones desde Colombia, específicamente desde Pereira, para tratar de responder la pregunta.

Mardolly Zapata abre la transmisión haciendo un recuento de las personas asesinadas, heridas, desaparecidas y agredidas sexualmente después de las primeras semanas de protestas.

En Texas, Luz Pacheco y su hija nos dicen que siguen minuto a minuto lo que sucede en Colombia, nos comparten cómo fue que vencieron su miedo para incorporarse a la primera manifestación de colombianos en Texas.

En Melbourne, Australia, Jhon Bojaca explica que lo que se vive actualmente en Colombia es producto de una violencia estructural que se ha gestado en el Estado, violencia estructural que ya viene de mucho tiempo atrás y que se materializa en racismo, desigualdad, corrupción, falta de oportunidades, la toma del Estado de parte de muy pocos.

Farid García Ramírez hace un minucioso análisis tomando como referencia los derechos humanos y habla del aporte de los colombianos en el extranjero para la reconstrucción del tejido social, además de que su voz es una forma de romper con el cerco informativo que las grandes cadenas de radio, televisión y prensa mantienen en su país.

Mientras los escucho echo una mirada a datos estadísticos básicos.

Leo que alrededor de seis millones de colombianos se encuentran fuera del país, esto representa el diez por ciento de su población total.

Me conmuevo cuando encuentro que en el año 2020 “los colombianos en el exterior enviaron al país US$6.902,9 millones por concepto de remesas, cifra que creció US$169,7 millones frente a lo registrado en 2019 (US$6.733,2 millones). Con dicho monto, el año pasado anota un nuevo récord en esta materia” (Forbes Colombia).

Pese a las dificultades generadas por el covid-19, los colombianos en el exterior –como también lo hicieron los mexicanos en nuestro país–, mandaron más recursos para ayudar a sus familiares a hacer frente al impacto económico ocasionado por la pandemia.

En ese contexto son entendibles las protestas de los colombianos residentes en Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, México, Panamá, Ecuador, entre otros tantos países, pidiendo un cese a la represión desplegada por el gobierno de Iván Duque.

Concluyo la transmisión de #Poesíaalasocho con un sentimiento indescriptible de hermandad.

Me siento más vivo.

Siento que hice bien en prestar micrófono a la otra voz: la voz de los colombianos en el extranjero.

Un abrazo solidario para el pueblo colombiano.

 

Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente. Dirige Sabersinfin.com

18 de mayo de 2021

De continuar el conflicto armado entre Israel y Palestina, la crisis humanitaria se agudizará y habrá más víctimas, en mayor medida del lado palestino, de ahí que es urgente hacer un llamado de cese al fuego para que la población ya no experimente el sufrimiento, señalaron académicos de la UNAM.

En conferencia de prensa a distancia consideraron además que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debe tener una posición más contundente y pedir que los bombardeos a la población civil se detengan.

Moisés Garduño García, integrante del Grupo Académico de Trabajo del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África (PUEAA) y profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), señaló:

Lo que está ocurriendo en esa región del mundo responde a la naturaleza de la relación asimétrica de poder que consiste en una ocupación militar donde Israel está en calidad jurídica de potencia ocupante, sobre un pueblo ocupado que es el palestino. Eso explica los múltiples e históricos episodios de violencia entre el ejército de ocupación y los movimientos armados palestinos.

El más reciente caso de fricción, explicó, lo constituye el desalojo de 70 personas palestinas en el barrio de Jerusalén Oriental, Sheikh Jarrah, el cual provocó una serie de manifestaciones en la ciudad, incluyendo la Explanada de las Mezquitas, las cuales fueron reprimidas con violencia por las fuerzas de seguridad israelíes, lo que condujo a la expansión de las protestas por Cisjordania y la intervención del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) por medio del lanzamiento de alrededor de tres mil 100  cohetes en siete días, hacia Jerusalén y Tel Aviv, la mayoría interceptados por el sistema antimisiles conocido como el “domo de hierro”.

La reacción israelí ha sido desmedida, pues se usaron aproximadamente 160 aviones de guerra y bombas con lo cual se derribaron 90 complejos residenciales y tres torres importantes, entre ellas la Jalal, relevante centro productor de la información para la prensa internacional, refirió el integrante del Centro de Relaciones Internacionales de la FCPyS.

Hasta el momento, expuso, la ONU ha contabilizado 40 mil desplazados, cerca de 200 fallecidos, mil 300 heridos y un tibio pronunciamiento de esa organización para conseguir un cese al fuego “donde Estados Unidos ha obstaculizado tres veces ese llamamiento, haciendo una breve mención hasta hoy”.

A diferencia de otras ocasiones, recalcó el experto, la escalada actual se distingue por el hecho de que el pueblo palestino exigió una respuesta a las prácticas de la ocupación israelí. Al hacer este llamado, Hamás está siendo considerado como heroico por la esfera pública palestina y está canalizando apoyo interno. “Se respira la emergencia de un refrescante movimiento de unidad que hoy llamó a una huelga a escala nacional el 18 de mayo”. Se trata de una unidad sin precedentes.

Moisés Garduño consideró que en el escenario político israelí, el Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, aprovecha su visibilidad en el conflicto para mantenerse en el poder y celebrar una quinta elección en menos de dos años, la cual le permita superar las acusaciones de corrupción que tiene en su contra y permanecer en el poder.

Alicia Girón González, coordinadora del PUEAA e integrante del Instituto de Investigaciones Económicas, calificó como lamentable ver cómo se ha atacado sitios habitados por civiles, y cómo sacan a niños de los escombros. Se trata de una crisis recurrente entre Israel y Palestina, de la cual no sabemos cuál será el desenlace.

Este conflicto, consideró la universitaria, trasciende fronteras. La ONU debe exhortar a que salgan las fuerzas militares de los territorios palestinos y que se detenga de inmediato el bombardeo.

Coincidió en señalar la existencia de una crisis política al interior de Israel; lo que hoy sucede sirve a Netanyahu para empoderarse. En tanto, en Estados Unidos la situación actual al interior del Partido Demócrata, donde hay movimientos a favor y en contra de las acciones del Primer Ministro israelí, pone al presidente Joe Biden en una encrucijada.

Al respecto, añadió, será importante que una fracción de los demócratas empuje a la Unión Americana a tomar una posición mayor en este conflicto, aunque en ello también tendrá que ver el papel de Rusia, China y el resto de los países árabes, como Arabia Saudita o Egipto, ya que se trata de una conformación de fuerzas donde hay disputas entre la propia Liga Árabe.

En su intervención, Hernán Taboada, integrante del Comité Académico Asesor del PUEAA y miembro del Centro de Investigaciones de América Latina y el Caribe, refirió que ese conflicto es “una película que ya vimos varias veces”; pero aunque es recurrente, hoy tenemos episodios nuevos en aspectos como la tecnología o la demografía.

En repetidas ocasiones, mencionó, el Estado de Israel ha sido comparado con el nazismo y campos de concentración; la analogía no es exacta. Hay más semejanza con los estados de apartheid. “Lo que ocurre hoy se asemeja más a lo que sucede alrededor, a conflictos confesionales de los cuales el ejemplo más lamentable es Siria”.

Había que darle un golpe a Hamás, y ya se le dio. Ahora, la situación podría continuar como habitualmente ha sido, caracterizada por fuerzas asimétricas. No se puede hablar de una guerra, sino de atentados o ataques, concluyó.

Boletín UNAM-DGCS-424/2021

BOGOTÁ D. C., 19 de mayo de 2021 — Agencia de Noticias UN-

Así lo dio a conocer el politólogo Jaime Sebastián Cancino Barreto, magíster en Estudios Culturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, quien analizó los programas de salud sexual y reproductiva del Estado colombiano haciendo énfasis en 3 dimensiones: la sexualidad, el cuerpo y las estrategias de poder que aparecen allí.

“Quise acercarme desde las ciencias sociales a la salud reproductiva y sexual de la población colombiana, pero no me pregunté si el embarazo o el VIH habían aumentado, sino por qué estos surgen como problemas para la salud pública y para el Estado colombiano”, explica el politólogo Cancino.

En el caso del embarazo adolescente lo que más preocupa en estas políticas es que asumen que el adolescente es muy influenciable, se deja afectar por los otros y también afecta a los demás, lo cual es peligroso porque pueden romper con sus proyectos de vida.

Por otro lado, las políticas señalan que el embarazo adolescente se concentraría en los sectores más pobres, por lo que la investigación llama la atención en que las políticas de embarazo adolescente no buscan intervenir o gobernar al adolescente en términos generales, sino a aquel de más bajos recursos.

“Se asume que el adolescente pobre está más cercano al conflicto familiar y a la desescolarización y que con el embarazo adolescente no solo se rompe el proyecto de vida, sino que también se cae en lo que llaman ciclo de pobreza”, señala el politólogo Cancino.

Esta noción de proyecto de vida está muy relacionada con el capital humano, que asume que cuanto más capacitado esté el individuo, más perdure en el sistema educativo y mejor salud tenga –entre otros aspectos–, producirá mayores ingresos para su futuro. Por su parte el embarazo adolescente sacaría al adolescente del sistema escolar y lo empobrecería, según lo asumen estas políticas.

Visión apocalíptica

Una de las primeras conclusiones del estudio es que a pesar de que los documentos analizados se autodenominan como neutros o técnicos, la manera en la que presenta el problema del VIH es “muy apocalíptica”. La investigación fue dirigida por la doctora en Antropología Marta Zambrano Escovar, profesora de la UNAL Sede Bogotá.

Dichos documentos mencionan que si esta situación no se controla, no solo puede traer graves consecuencias para la salud de la ciudadanía, sino que además puede disminuir las poblaciones de ciertos países.

El estudio señala que cuando estas políticas presentan al VIH con una visión “apocalíptica” también están reclamando la necesidad de una mayor docilidad de la población. Es decir, “como el problema es casi de supervivencia humana, a la población se le exige prácticamente obediencia ante los requerimientos de los programas”, señala el politólogo Cancino.

Por otro lado, para las políticas públicas es muy importante la percepción del riesgo, pues señalan que no es suficiente tener conocimiento sobre cómo prevenir el VIH, sino también intervenir sobre la sensibilidad del individuo para prevenirlo, intervención muy necesaria para que las personas gobiernen su sexualidad de manera adecuada, concluye el estudio.

Una revisión de 15 años

Para llegar a estas conclusiones, en la investigación se estudiaron los documentos diseñados por las intervenciones del Estado colombiano en estos dos temas, entre el 2003 y el 2018. Se eligieron estos documentos porque se asumían como técnicos y neutros ética, política y moralmente.

Sobre estos, se analizó cómo emergen estos problemas a la luz de lo que dicen: por qué surge el VIH como un problema de salud pública y el embarazo adolescente como un problema de salud reproductiva. Se indagaron aspectos como por qué era importante para estas políticas investigar dichas problemáticas, cómo las investigan y por qué tienen en cuenta ciertos aspectos y no otros, entre otros aspectos.

“Para esto fue necesario abandonar la pregunta por la verdad, es decir, no preguntarse si realmente estos documentos decían la verdad sobre el embarazo adolescente y el VIH, o si las cifras eran ciertas o falsas. Se analizó entonces desde una perspectiva más cercana a las ciencias sociales, que se pregunta más por qué sus enunciados son importantes en nuestro contexto histórico” puntualiza el politólogo Cancino.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

 

 

16 de mayo de 2021

En lo íntimo,
ellos -el pueblo vestido del policía que nos reprime-,
anhelan estar de nuestro lado.
Abel Pérez Rojas

Actualmente Colombia está viviendo una situación social muy complicada.

Las protestas que iniciaron el pasado 28 de abril con motivo de la reforma tributaria ha sido solo el síntoma más evidente del malestar que no es de ahora, pero que se ha vuelto insoportable para gran parte de la población.

Así lo han externado en diferentes entrevistas, hermanos colombianos de la clase social media alta hacia abajo.

La respuesta policial desmedida a las protestas ha dejado incontables costos que ya han puesto la mirada internacional en ese país; de acuerdo con diversos medios, hasta el pasado 12 de mayo del año en curso, se contabilizaban cuarenta personas muertas, poco más de mil detenciones arbitrarias y casi cuatrocientas personas desaparecidas.

Las cifras negras, a consecuencia de la protesta generalizada, no pueden ser solo el producto de policías actuando por su cuenta, sino de lo que es una estrategia de miedo y confrontación que ya se ha visto en otros países, y en el mismo Colombia, tiempo atrás.

A mi parecer y a la distancia, veo que en medio de todo lo que se está viviendo en Colombia, hay muchos intereses en juego.

No se trata solo de pasarle la factura al pueblo de una economía quebrada –a la cual el covid solo le colocó la gota que derramó el vaso– sino de asegurar que pese a cualquier cambio la enorme riqueza colombiana siga empeñada con los intereses capitalistas sin escrúpulos.

El punto neurálgico del capítulo que estamos viendo y que se repite en casi todo el mundo es prolongar el fatídico destino y comprometer el futuro de las próximas generaciones.

Colombia es un punto geoestratégico sin igual, porque desde Norteamérica, es la puerta natural de entrada para toda Sudamérica.

Es el único país sudamericano que tiene costas por igual en el Océano Pacífico y en el Mar Caribe.

Colombia es uno de los nueve países que comparten la selva amazónica, el más importante bosque tropical del mundo.

Es rica en petróleo, oro, níquel, cobre, plata, platino y esmeraldas.

Colombia es considero el país más importante en la producción de cocaína, ello le vuelve un territorio extremadamente atractivo por las implicaciones económicas y políticas que juegan las drogas en el norte del continente.

Pese a su riqueza, la deuda externa de Colombia sigue a la alza, de acuerdo a un reciente informe publicado en Forbes.co —Deuda externa de Colombia sigue creciendo: llegó a US$156.834 millones—, ésta representó un incremento del 11.6%, comparada con lo que se tenía a principios del año pasado.

Se está hipotecando suicidamente a Colombia.

Desde una visión muy general, parece ser que Colombia se encuentra en un tobogán en descenso creciente, cuyo costo se le está trasladando a su pueblo sin su consentimiento.

Es entendible que el pueblo colombiano se oponga a la sumisión y a la entrega de su patrimonio presente y futuro.

Es comprensible que el pueblo colombiano esté en pie de lucha.

Es también comprensible por qué nos solidarizamos a la distancia con la lucha de ese pueblo hermano.

 

Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente. Dirige Sabersinfin.com