Política
Minuto a Minuto

26 de abril del 2013 

Lucha electoral pone en riesgo andamiaje institucional

Raymundo García García

Entre el camino de descomposición electoral del PRI hace cerca de dos décadas, allá en 1995 y su crisis derrotista en las elecciones intermedias federales de 1997, el apalancamiento y soporte electoral en los Estados desde la segunda fecha hasta recuperar la presidencia de la república, las elecciones estatales intermedias, salvo excepciones como las de Puebla y Oaxaca en 2007, se desarrollaban dentro de un ambiente de competencia progresiva y tranquilidad política; en el presente 2013, con el golpeteo del viejo espíritu presidencialista, de momento el país se encuentra convulsionado.

La sombra obscura del presidencialismo olvidando que a lo largo de treinta años se han construido un conjunto de estructuras que encausan los comportamientos dentro de Estado constitucional de derecho, con participación de la SCJN, ante la posible invasión de ámbitos de competencia, de momento pareciera que tales estructuras o andamios no existieran y México regresara a circunstancias del pasado, cuando el presidente era la autoridad omnímoda en todas las materias: empezando por la electoral, pasando por la partidista y manejando en su beneficio y del grupo que le acompañaba, la decisión final de los asuntos políticos en los tres niveles de gobierno del país. Quizá  la razón sea la nueva geografía electoral y de poder político que vive México desde el primero de marzo del presente año y por lo mismos las elecciones intermedias no tienen por qué ser factor de riesgo de más y más concentración del poder.

De ahí   que no fuera casual el mensaje autoritario del presidente, apachando a la titular de la secretaría de desarrollo social, ante la presumible comisión de delitos electorales tanto estatales como federales. La declaración presidencial como al final del sexenio anterior el presidente salió a fijar una posición sobre las elecciones federales pisoteando a las instituciones electorales, ahora de nueva cuenta el presidente hace a un lado organismos electorales estatales, fiscalías especializadas en delitos electorales de los Estados, a la FEPADE, y con su palabra buscaba de una vez y por todas poner fin a los trabajos obligados por las instituciones que apuntalan nuestra naciente democracia mexicana.

 

 

26 de abril de 2013

Entre el camino de descomposición electoral del PRI hace cerca de dos décadas, allá en 1995 y su crisis derrotista en las elecciones intermedias federales de 1997, el apalancamiento y soporte electoral en los Estados desde la segunda fecha hasta recuperar la presidencia de la república, las elecciones estatales intermedias, salvo excepciones como las de Puebla y Oaxaca en 2007, se desarrollaban dentro de un ambiente de competencia progresiva y tranquilidad política; en el presente 2013, con el golpeteo del viejo espíritu presidencialista, de momento el país se encuentra convulsionado.
La sombra obscura del presidencialismo olvidando que a lo largo de treinta años se han construido un conjunto de estructuras que encausan los comportamientos dentro de Estado constitucional de derecho, con participación de la SCJN, ante la posible invasión de ámbitos de competencia, de momento pareciera que tales estructuras o andamios no existieran y México regresara a circunstancias del pasado, cuando el presidente era la autoridad omnímoda en todas las materias: empezando por la electoral, pasando por la partidista y manejando en su beneficio y del grupo que le acompañaba, la decisión final de los asuntos políticos en los tres niveles de gobierno del país. Quizá  la razón sea la nueva geografía electoral y de poder político que vive México desde el primero de marzo del presente año y por lo mismos las elecciones intermedias no tienen por qué ser factor de riesgo de más y más concentración del poder.

22 de abril de 2013

- CÓDIGO 3… Policía en camino -

Increíble, aunque usted no lo crea, el colmo de lo que yo pude haber imaginado alguna vez sucedió, y esto fue, como emulando aquella película que en inglés se llamó “Soylent Green” (Cuando el destino nos alcance en español) es una película estadounidense de 1973, dirigida por Richard Fleischer, protagonizada por Charlton Heston, Edward G. Robinson y Leigh Taylor-Young en los papeles principales y basada en la novela ¡Hagan sitio!, ¡hagan sitio! (1966), de Harry Harrison (Wikipedia), y eso, ya nos sucedió muy a nuestro pesar en nuestra querida Puebla capital, al menos, nos alcanzaron las mentiras de esta administración en perjuicio de todos.

24 de abril de 2013

Jaqueline Peschard define la cultura política como "el conjunto de relaciones de dominación y de sujeción, esto es, las relaciones de poder y de autoridad que son los ejes alrededor de los cuales se estructura la vida política. Es el imaginario colectivo construido en torno a los asuntos del poder, la influencia, la autoridad, y su contraparte, la sujeción, el sometimiento, la obediencia y, por supuesto, la resistencia y la rebelión."

21 de abril de 2013

El último grupo de derechos considerados por UNICEF-México, que en mis colaboraciones del mes de abril -considerado como el mes de las niñas y los niños- he venido abordando con el propósito de que tod@s hagamos el esfuerzo de considerar que los primeros años de vida de los niños y las niñas, son cruciales en su desarrollo y su aprendizaje y tienen un importante impacto en su vida adulta; es el que se establece como Derecho a la participación.