El costo beneficio de los políticos emergentes
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19 de abril de 2013
En las elecciones intermedias de las catorce entidades federativas mexicanas en las cuales se llevan a cabo procesos electoral es intermedios, una vez más se ratifica la existencia de tantos sistemas políticos, sistemas electorales, y sistemas de representación política como Estados tiene México como Estado nacional, por supuesto que dominan las generalidades guidas por el artículo 116 de la Constitución federal, pero lo interesante es rescatar las particularidades de cada sistema electoral estatal.

Para el caso de Puebla, deben destacarse las novedades de trasformación jurídica y política recientes, dentro de las cuales en estos días en que la Coalición Mover a Puebla integrada por el PRI/PVEM, ya casi terminó su proceso de conformación de planillas a Ayuntamientos, la Coalición Puebla Unida de los partidos gobernantes: PAN, PRD, PANAL, CPP y MC, este fin de semana darán la noticia de la integración de sus propias planillas conformadas y reconformadas, en donde destacará como novedad la institucionalización del transfuguismo por medio de un activo trabajo de captación de inconformes y disidentes de lo que tradicionalmente se le ha adjudicado al PRI, de tomar decisiones no democráticas. Tampoco será democráticas las decisiones en la mega coalición, pero en una relación de costo beneficio para los actores políticos de los pueblos de Puebla se someterán a quién les garantice mejores dividendos de poder y de recursos en los casi cinco años que durará en mandato.

En el pasado la disidencia provocada por las decisiones autoritarias del PRI en la nominación de candidaturas, alimentaba el fortalecimiento de otros partidos políticos que al final de cuentas fomentaban un amplio abanico de opciones electorales provocando la dispersión del voto opositor en beneficio del PRI, los inconformes sabían de antemano que al no disciplinarse, su futuro político resultaba incierto; en el presente eso ha cambiado radicalmente, porque se ha generado mediante la Coalición de los partidos gobernantes del Estado de  Puebla, un modelo neo-corporativo sui generis. Cada partido integrantes controla a sus propios actores pero en la intención de unirlos electoralmente en contra del PRI y para ahogar la inconformidad, disidencia y chantajes además de la coalición está la candidatura común, facilitando la formación de planillas a ayuntamientos de verdaderos agrupamientos de todos aquellos lideres que se formaron en el reciente, a través de convidar a los ciudadanos su interés de ser presidentes municipales.

La posmodernidad en la conformación de planillas alienta los intereses personales sobre los de grupos y de la población. Los ciudadanos que forjaron liderazgos coyunturales finalmente son convertidos en una masa que solamente sirve para numerar la colocación de nuevos políticos en el tablero de posiciones de las planillas: desde ser el candidato a presidente o ser un regidor.  Por esto, el oportunismo ha saltado a escena y de la nada, sin liderazgo, con el deseo de ser tomado en cuenta bajo el anhelo de ser parte integrante de la planilla, se ha pagado la cuota proporcional para la “encuesta” que otorgará los resultados ordenadores, pero sobre todo, garantizará un salario como regidor por cerca de cinco años. Esto es lo grosero del modelo pragmatista a que ha llevado la combinación de una coalición con las candidaturas comunes. Los partidos que van por las candidaturas comunes están trabajando de manera incansable para alcanzar el mayor número de “políticos” reclutados en un doble ejercicio de costas y ganancias dentro de la política poblana.

raymundo garcia garcia 3Raymundo García García es mexicano, catedrático, investigador y doctor en Ciencia Política.