3 de mayo de 2013
Desde 1993 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha estado interesado en brindar asistencia técnica, para la observación electoral a partir de las elecciones presidenciales de 1994. De tal suerte que la observación electoral `plasmada en la legislación federal electoral mexicana, a lo largo de dos décadas, gracias a este apoyo ha sido un fenómeno político, social y electoral efectivo en el cual sin lugar a dudas la participación de la ciudadanía ha sido relevante y fundamental para seguir construyendo más y mejor ciudadanía y más y mejor cultura política democrática participativa.
Antes de iniciar esta serie anotaciones sobre los significantes y significados recordemos qué entendemos por registro y por código lingüístico, un registro es y será entendido aquí como una voz o una palabra, en algunas ocasiones también se hablará de vocablos con los cuales construiremos frases que deben ser decodificadas por el receptor, en este sentido debemos saber que todo registro pasa por cuatro fases que a saber son: fase de difusión, fase de consolidación, fase de asentamiento y en algunas ocasiones fase de olvido. (León, 2000)
También es necesario saber que existen registros conceptuales, generales, temáticos y puntuales los cuales serán explicados cuando las condiciones sean favorables y necesarias.
En cuanto a la palabra político es preciso saber que es un registro conceptual especifico y qué ha sido común y figurado, en términos generales el registro común es el significado con el que se conoce una voz por primera vez y el figurado cuando se usa un significado distinto al común, por otro lado sabiendo que habrá dudas clasifico al vocablo político como un registro específico, puesto que tiene un significado definido en un área del conocimiento (ciencia política), sin embargo se puede clasificar en otra tipología de registros. (León, 2000)
Ahora bien por signo lingüístico vamos a entender la unión de un concepto con una imagen acústica, esta imagen es la representación de la palabra más no el sonido como tal, así pues el signo lingüístico es en otras palabras la relación entre el significante y el significado. (Saussure, 1945)
A través de los años los registros y/o los signos lingüísticos pueden ir variando, acrecentando o adaptando su significado a la época en que se vive, pero el significante también puede verse alterado, a veces por el mal uso del lenguaje y otras por la evolución de las ideas o de los referentes.
En ese sentido encontramos lo que se llama palabras polisémicas, que de acuerdo al DRAE son aquellas que tienen varios significados, (Real Academia, 2012) y es en éste rubro donde podemos inscribir la palabra político.
La palabra político evidentemente proviene de la voz política la cual de manera muy sintética pero no simple significa el arte de gobernar, entendiendo por arte ya sea ciencia o disciplina, en ese sentido la política podría ser entendida como la ciencia que se encarga del bien gobernar.
Por otra parte las raíces del registro política se remontan a los años en que el Estado no estaba constituido como lo conocemos en la actualidad, de acuerdo a esto encontramos que una de sus raíces es la polis, la cual representaba la ciudad y como significante sería la reunión de los ciudadanos, es decir el conjunto de todos ellos nos llevaría la imagen de una ciudad (la polis), por otro lado la raíz politea representaba al Estado, y/o al régimen político, en ese orden de ideas se puede entender que la política es la participación de los ciudadanos en los asuntos del Estado.
Por lo tanto en términos generales un político debe ser un ciudadano que actúa en los asuntos del Estado, del gobierno o sistema político, sin embargo hoy día ¿cuál es el significado y el significante de un político?
Si nos basamos en la actividad realizada por quienes participan en los asuntos de Estado encontraremos adjetivos bastante negativos, por un lado tropezamos con la irresponsabilidad de aquellos que iniciaron una labor pública y la han dejado inconclusa para lanzarse como caninos por un hueso, entendiendo que si no lo alcanzan regresarán ya sea a la secretaría o al curul despreciados.
De igual importancia resulta recordar a aquel presidente que generalmente era representado por un ratón de orejas muy muy grandes, o al primer presidente blanquiazul que cada vez que habla nos hace dudar de su inteligencia y no menos relevante es aquel presidente que defendió como un perro al peso y que decir del que dejó más de 60 millones de pobres y para que Puebla no se quede atrás hace su aparición un gobernador precioso que nos dio una catedra sobre la ausencia del Estado de Derecho finalmente sólo dos números bastan para que recuerden una matanza, así es 68.
Por otro lado, hace unos años se realizó un estudio sobre la cultura política de los niños de sexto grado de primaria, y cuando se les preguntó ¿qué piensan de un político? La mayoría los llamó ladrones, algunos creían que son malos, sin embargo existían niños que consideraban que ayudan al país. Por otro lado había infantes a quienes les gustaría ser políticos.
En ese sentido si esos son los referentes, ni el significante ni el significado de un político son muy alentadores, sin embargo entendiendo que vivimos en una democracia económica y que esto es un mercado donde los votantes son consumidores y lo que consumen es el voto, los políticos deben hacer uso de la mercadotecnia, el discurso (que en ocasiones es sólo demagogia) y una imagen prediseñada para alcanzar los puestos anhelados.
En muchas ocasiones la imagen prediseñada pretende mostrarnos individuos carismáticos y sensibles sin embargo el carisma en palabras de Weber tiene otro matiz ya que el carisma lo sustentan factores tales como el heroísmo, la santidad y al ejemplo que un individuo da a los demás, (Weber, Economía y Sociedad, 1992) en ese sentido juzgue usted querido lector a los candidatos para las elecciones locales de su entidad.
Aprovechando que recordamos a Weber, él considera que existen políticos que viven de la política, a estos los mueve un interés económico y la vuelven su fuente de ingresos, mientras que aquellos que viven para la política han consagrado su vida al servicio político y su vida es la política, acentuando que no existe un interés económico porque no hay una necesidad, (Weber, El Político y el Científico, 1983) por consiguiente le pregunto a usted estimado lector ¿hay en México políticos que vivan para la política?
Para concluir les diré que entre el significante y el significado de un político hay un mar que los separa tanto que se deben recodificar, pero no a partir de los referentes que se tienen de ambos, sino a partir de lo que debe ser un político, transmitiendo e interiorizando valores desde las generaciones más jóvenes hasta las que se dedican a esta labor tan loable y tan dañada por el ser humano, porque si de acuerdo a Maurice Joly, se encontraron en el infierno Maquiavelo y Montesquieu, quienes eran mejores que los políticos del presente, imagínese usted a donde se irán nuestros políticos, y el problema no es a donde se irán o a donde los mandemos, sino que al pueblo se lo lleva…(esta última línea usted la completa)
Trabajos citados
León, M. (2000). Manual de interpretación y traducción. Madrid: Luna, Publicaciones.
Real Academia, E. (20 de Abril de 2012). Real Acaademia Española. Obtenido de www.rae.es
Saussure, F. (1945). Curso de Lingüística General. Buenos Aires: Losada.
Weber, M. (1983). El Político y el Científico. México: Premia.
Weber, M. (1992). Economía y Sociedad. México: FCE.

Marco Rogelio Quesada Pérez es abogado, maestro en Ciencia Política, maestro en Educación y amante del idioma francés.
29 de abril de 2013
Una de las aspiraciones de todo gobierno y gobernante es trascender, dejar un legado que permita recordarle más allá de su periodo de gobierno, generalmente ese legado se empieza a planear o plantear –según el estilo de cada quien- desde las precampañas, las campañas y en los inicios de cada administración o periodo gubernamental.
3 de mayo de 2013
Lo que podría haber sido el mayor logro de la Presidencia de la República políticamente hablando, en esta semana tuvo un tropiezo, me refiero al Pacto por México, documento donde se comprometen los principales partidos políticos del país, PRI, PAN y PRD, para cabildear las principales reformas.
28 de abril de 2013
Código 3… Policía en camino
Pues bien mis estimados lectores y amigos cibernautas, este día he tomado la decisión de no escribir acerca de lo que sucede en el ámbito local en cuanto a mi tema de la seguridad, me refiero al municipio de Puebla capital y de nuestro Estado de Puebla, pero sólo por lo que dura el proceso electoral, mismo del que estamos justo al inicio.