16 de abril de 2013
- Apuntes y Aportes -
En los días recientes y dentro de los procesos internos para que los partidos políticos elijan a los candidatos que los representarán en las elecciones del próximo 7 de julio, hemos escuchado con mucha insistencia hablar de candidatos de unidad, sin embargo, muchas personas se preguntan ¿realmente son de unidad?
Considero importante dar respuesta a esa interrogante, pues en muchos casos se han registrado precandidatos llamados de unidad que en realidad no lo son, veamos: el caso más representativo es el del Partido Revolucionario Institucional que ha emitido convocatorias para elegir a sus candidatos a Presidentes Municipales y Diputados Locales.
En 88 municipios su candidato a Presidente se eligió mediante el procedimientos de usos y costumbres, en el que participan los vecinos del municipio a través de asambleas o plebiscitos.
En 57 municipios más, los coordinadores o representantes de los sectores y organizaciones del Partido Revolucionario Institucional (CTM, CNC, CNOP, MT, FJR y ONMPRI) anunciaron ante los medios de comunicación que brindarían sus firmas de apoyo para el registro al mismo número de precandidatos de unidad, sin embargo, el día del registro se presentaron más aspirante a solicitar su registro como precandidatos, rompiendo esa llamada “unidad”.
Lo mismo ocurrió con el PAN en el caso de Puebla capital, pues aún cuando se anunció que las candidaturas se definirían por “invitación” y se comentó que el único “invitado” es Antonio Gali Fayad, más tarde acudió a solicitar participar en el proceso interno Francisco Javier Torres Sánchez.
Esto habla de que hay interés por parte de más de una persona en representar a su partido en las elecciones del próximo 7 de julio, en algunos casos quizá pueda tratarse de una legítima aspiración personal, aunque no cuente con un fuerte respaldo de militantes de cada partido; sin embargo, también los partidos políticos pueden estar corriendo el riesgo de no escuchar a su militancia y las instancias que definirán a sus candidatos pueden equivocarse en algunas decisiones.
La definición, por ejemplo, de los candidatos a Diputados Locales en Puebla capital tiene una gran importancia, ya que desde mi punto de vista, en este proceso los candidatos a diputados locales deben sumar votos a su candidato a la Presidencia Municipal, no al revés, y da la impresión de que varios aspirantes están pensando que su respectivo candidato a la Presidencia Municipal les “remolcará” hacia el triunfo.
Esto no es un asunto menor, pues decisiones equivocadas pueden representar costos graves para los partidos y las coaliciones en el transcurso de la campaña y peor aún, en las urnas el día de la jornada electoral.
El reto, pues, de los partidos políticos y las coaliciones, es hacer una correcta valoración de los perfiles de quienes aspiran a representarlos en las campañas y en las boletas electorales, para que tengan a los mejores candidatos y eleven sus posibilidades de triunfo, además de que tienen la oportunidad de que su militancia y los ciudadanos en general, sean parte importante en las decisiones más importante de sus respectivos institutos políticos, a través de sus opiniones.
Hasta pronto.

Juan Carlos Trejo Arenas ha desempeñado diversos cargos en el servicio público en el estado de Puebla.








