
BOGOTÁ D. C., 12 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-
Como parte del proyecto final del curso de Diseño Mecatrónico, estudiantes de Ingeniería Mecatrónica de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) trabajaron en la propuesta de una máquina de bajo costo que agilizara el proceso en las microempresas colombianas que fabrican arepas manualmente y que deben hacerle frente al crecimiento de sus ventas.
El aporte tiene un impacto positivo en un contexto como el colombiano, en el que, según el Grupo de Conocimiento del Consumidor Raddar, en 2018 se gastaron casi 505.000 millones de pesos en compras de este alimento, lo cual representa un aumento del 4,9 % frente a los 481.000 millones de 2017, mayor consumo que también se le ha atribuido a la llegada de venezolanos al país, pues ellos tienen hábitos alimenticios similares frente a este tradicional producto.
Aplicando los conceptos aprendidos en clase, los estudiantes de Ingeniería Mecatrónica José Jairo Gutiérrez, Robinson Orduz, John Sebastián Panche, Juan Sebastián Piña y Jefferson David Rojas diseñaron los planos de las láminas con las que se armaría la máquina en el software CAD, para después cortarlos con láser para una mayor precisión.
La estructura principal de la máquina se compone de dos paredes laterales iguales, cada una compuesta por seis laminas. El montaje se realizó con soldadura eléctrica y los ejes se mecanizaron en los laboratorios de la Universidad, a lo que se le sumaron algunos elementos estandarizados que se compraron para el proyecto.
Para elegir los materiales los estudiantes tuvieron en cuenta que estos van a estar en contacto con alimentos, por lo que deben cumplir estándares de grado alimenticio, normativas que se establecen para controlar y evitar cualquier migración de sustancias químicas a los productos y proteger la salud del consumidor.
La máquina dispone de rodillos de laminado acondicionados para la manipulación de alimentos, los cuales reciben la masa ya mezclada y lista para moldear, sobre la que deben generar la presión adecuada para obtener un espesor uniforme; el sistema funciona impulsado por un motor para automatizar el proceso.
Para el diseño, los futuros ingenieros partieron de pruebas en las que evaluaron el tiempo que normalmente tarda una persona en amasar manualmente una arepa, ejercicio en el que obtuvieron un tiempo promedio de 20 segundos.
Según explica el estudiante Orduz, a partir de pruebas de compresión realizadas en el Laboratorio de Ensayos Mecánicos de la Universidad, los investigadores determinaron la fuerza necesaria para aplastar la masa, datos con los que calcularon, según la potencia del motor, que la máquina hacía el mismo proceso en 5 segundos.
Añadir una fase de corte
“La idea es adaptarle un sistema para que corte la masa, de modo que ya salga con la forma final de la arepa”, detalla el estudiante Orduz, para quien “este tipo de proyectos han aportado a mi formación profesional, al llevar a la práctica la teoría que recibimos en las aulas de clase.
“A la hora de fabricar uno se da cuenta de muchos problemas que no se ven en la teoría; se asumen muchas cosas y los modelos matemáticos a veces no son suficientes para lo que es la realidad”, señala sobre los aprendizajes obtenidos en este proceso.
La máquina diseñada por los estudiantes reduciría considerablemente el tiempo y el personal requerido en el proceso de fabricación de las arepas, y además es una alternativa práctica que facilita el trabajo en otros posibles escenarios, como pequeños productores o uso casero.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

12 de marzo de 2020
Ante la presencia del primer caso positivo confirmado de coronavirus (Covid-19) en Puebla, la doctora Lilia Cedillo Ramírez, directora del Centro de Detección Biomolecular de la BUAP señaló que en este momento la responsabilidad de todos es extremar medidas de higiene y mantenerse informados a través de los canales oficiales.
El Covid-19 -que puede causar fiebre, tos y problemas respiratorios que desarrollan en la mayoría de los casos hacia el quinto día de contagio, pero también hay casos asintomáticos- es una enfermedad declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una pandemia que se está extendiéndose por todo el mundo y hasta este lunes 9 de marzo había afectado a más de 111 mil personas y causado la muerte de más de 3 mil 800 en todo el mundo.
“Es una pandemia y tenemos que estar alertas. No caer en el pánico, ni en la confianza excesiva, porque los mexicanos somos muy dados a no tenerle miedo a la enfermedad y este no es el caso. Todos los virus son impredecibles por su fácil capacidad para mutar. Lo mejor es que estemos prevenidos y alertas”, expresó.
La investigadora hizo hincapié en que sin ánimo de crear alarma, la sociedad poblana debe mantenerse alerta, pues al detectarse un caso como positivo en Puebla, el riesgo ya no solo está entre las personas que han viajado a otros países, sino con las que ha mantenido contacto el paciente, sobre todo si se toma en cuenta que es asintomático.
“Esa es la alarma y preocupación que todos tenemos, no es el que está enfermo, sino el que se ve sano, pero que puede tener el virus y estarlo trasmitiendo. En esta etapa estamos como en la transición o acercándonos de una manera muy rápida a ese proceso donde tengamos ya casos domésticos, casos que se originaron aquí porque alguien viajó y pudo ser un portador asintomático”.
Con lo que se conoce de la secuenciación del virus, este está mutando y son diferentes la cepa china de la que circula en Italia, o la cepa brasileña. “Ahora todos debemos ser conscientes y responsables. Las primeras medidas son las que hemos emitido sobre la higiene, que nos ayudarán mucho. Las siguientes son, si estamos enfermos, no salir de casa y estar pendientes de cómo evoluciona la enfermedad”, expresó.
Fuente: buap.mx

11 de marzo de 2020
El glaucoma es la segunda causa común de ceguera en el mundo en personas mayores de 40 años, sólo después de la catarata; es una enfermedad ocular silenciosa, que ocasiona ceguera irreversible.
Según la Organización Mundial de la Salud, para este 2020 se proyecta que haya al menos 11 millones de personas afectadas a nivel global, y en México se estima que existen cerca de 1.5 millones con glaucoma, y hasta 50 mil casos de ceguera a causa de su detección tardía.
Esta afección se vincula a enfermedades sistémicas como diabetes o hipertensión, pero también quienes tienen familiares directos con glaucoma tienen mayor probabilidad de padecerlo, afirmaron Mary Carmen Bates Souza y Óscar Ramos Montes, especialistas de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, de la UNAM.
Con motivo del Día Internacional del Glaucoma, que se conmemora este 12 de marzo, indicaron que recientemente la FES Iztacala abrió el servicio de diagnóstico para desórdenes del segmento posterior del ojo: glaucoma, retinopatía y catarata, para hacer un diagnóstico preventivo y oportuno.
Bates Souza indicó que la principal causa del glaucoma es la hipertensión ocular, y su evolución es silenciosa y asintomática, por lo que poco a poco se va perdiendo la capacidad visual, sin darse cuenta.
Óscar Ramos, jefe de la carrera de Optometría, dijo que se trata de un padecimiento que “no hace ruido”, aspecto que debería generar en la población mayor de 40 años la conciencia de hacerse estudios periódicos de la visión para estar en la posibilidad de evitar su pérdida irreversible.
El glaucoma no es específico de adultos mayores
Muchas personas creen que el glaucoma es un problema de salud propio de los adultos mayores, pero puede surgir desde edades más tempranas. Quienes tienen mayor riesgo son las que tienen padres o abuelos con el mismo padecimiento. “La probabilidad de que sea hereditaria es de 25 por ciento”, resaltó Mary Carmen Bates, especialista en rehabilitación visual.
“Lo esperado es que se manifieste después de los 40 años, y conforme avanza la edad se vaya exacerbando; en personas mayores de 70 años la prevalencia es superior al 70 por ciento”.
El glaucoma implica la pérdida de la función de las fibras nerviosas que entran por la cabeza del nervio óptico; éstas reciben una presión mayor por parte de los líquidos intraoculares, lo que produce la reducción del campo visual periférico, pero no causa molestias porque se mantiene el campo visual central, detalló.
Cuando el afectado ha perdido entre 40 y 60 grados de la periferia del campo visual, empiezan a tropezar con los objetos a su alrededor, a presentar dificultad para adaptarse a la oscuridad y a detectar que no ven a las personas a su alrededor, y piensan que es una distracción.
Entonces ya se considera glaucoma avanzado, y sólo puede controlarse con la ayuda de fármacos para reducir la presión que ejercen los líquidos intraoculares sobre el nervio óptico, aunque en ocasiones ya no es posible el control, sólo queda retardar en la medida de lo posible la pérdida de la visión, reconoció.
Al respecto, Óscar Ramos señaló que el glaucoma debería ser prevenible. “Nuestra tarea es identificarlo, porque muchos pacientes no se percatan de su presencia, sino hasta que se manifiesta la pérdida del campo visual periférico”.
Es un trastorno progresivo y crónico, “no podemos frenarlo de manera sencilla, y si bien es importante entender que la carga genética tiene mucho que ver, existen enfermedades sistémicas vinculadas, además de otras afecciones genéticas”, abundó.
Se sabe que el glaucoma es una enfermedad multietiológica, es decir, los factores para desarrollarla son múltiples, y todos están expuestos a padecerla. “Es una realidad, por lo que la evaluación anual o semestral para los mayores de 40 años es una oportunidad de evitar la ceguera”, recalcó.
Servicios en FES Iztacala
En cuanto al servicio de diagnóstico de la FES Iztacala, Mary Carmen Bates comentó que es de bajo costo y se ofrece de lunes a viernes.
En consulta se revisa a fondo el ojo, se toma la presión intraocular, se evalúa el campo visual y la sensibilidad de la visión fina central y periférica; también se realizan otras pruebas relacionadas con glaucoma y otros desórdenes de salud visual.
“En este Día Internacional del Glaucoma tendremos una jornada médica, dirigida en particular a la comunidad universitaria y a las comunidades aledañas”.
Boletín UNAM-DGCS-221/2020

BOGOTÁ D. C., 11 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-
Así lo explicó el profesor Jorge Armando Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), durante su intervención en la primera sesión de la Cátedra Institucional sobre Tributación en Colombia, por medio de la cual se espera plantear soluciones a los problemas sociales que han aflorado en la coyuntura nacional.
Ante los estudiantes de diferentes facultades de la UNAL inscritos en este curso, el docente hizo una introducción sobre el papel que juega el Estado en las sociedades, y cómo este da luces sobre la importancia de la tributación, para lo cual partió de marcar una necesaria diferencia entre el manejo que se les da a las finanzas familiares y a las del país.
“Ante una situación económica difícil, para el hogar tiene sentido recortar los gastos, pero si el Gobierno hace lo mismo surge otro problema: que los gastos que recortó dejan de ser ingresos para los demás”, expuso el docente sobre el impacto negativo que puede tener que el Estado adopte medidas de austeridad en escenarios de recesión económica y desempleo.
Aunque en el caso de los hogares esto también puede ser cierto, el efecto sobre la economía de reducir los gastos es considerablemente menor, ya que si un Gobierno recorta su gasto público el efecto se puede traducir en menores ingresos de sus ciudadanos y en un menor consumo, lo que en vez de representar una mejoría terminaría ahondando la crisis.
Para el docente, esta es una de las grandes confusiones que resultan en las sociedades en temas de economía, lo cual permea a los medios de comunicación, que repiten la idea de que en tiempos de crisis se deben hacer recortes porque el Estado es como una familia. “Una manera de verlo es la falacia de composición: lo que es cierto para la familia no es necesariamente extrapolable al conjunto de la sociedad”, dijo.
No obstante, sí hay momentos en los que la austeridad puede ser una medida necesaria para los Estados, pero el secreto está en saber cuáles son esos momentos. “Keynes, importante teórico económico del siglo XX, lo decía bien: el Gobierno tiene que ser austero en momentos de auge, no en momentos de recesión, porque si los hogares tienen plata para gastar y se inyecta más gasto se crean más presiones sobre la economía, que ya tiene bastantes”, apuntó.
Otras diferencias planteadas por el profesor Rodríguez entre la familia y los Gobiernos es que estos últimos tienen cuatro monopolios: el de la fuerza (intervención en seguridad y control del conflicto) el de la tributación, el de la emisión de moneda y el de la promulgación de leyes.
“Si hay necesidad de proveer seguridad legítima, controlada y ejercida constitucionalmente, eso cuesta”, comentó el docente, quien planteó así la necesidad de la tributación como una de las formas de financiar gastos públicos, un tema en el que también entran en juego la deuda, la generación de activos a partir de propiedades del Gobierno –como Ecopetrol– y la emisión monetaria.
El docente también expuso que en una sociedad democrática la tributación se debe dar en condiciones de legitimidad, justicia, equidad y representación política.
La Cátedra, que constará de otras 13 sesiones, será dirigida por el profesor Camilo Díaz, coordinador de la Unidad de Análisis en Ciencias Económicas de la FCE. En ella se analizará cuál es el esquema de tributación que opera en Colombia, sus efectos sobre la política fiscal y sobre la distribución de la riqueza y el ingreso en el país.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

BOGOTÁ D. C., 10 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-
Según su adaptación al fuego, los ecosistemas se clasifican así en todo el mundo: “independientes”, cuando el fuego no tiene un rol significativo en su dinámica; “dependientes”, cuando su flora y fauna están adaptadas y dependen del fuego; “sensibles al fuego”, en los que flora y fauna no adaptada no puede responder ante los incendios, e “influenciables por el fuego”, que son una mezcla entre los dependientes y sensibles.
Así lo asegura la ingeniera forestal María Constanza Meza, del grupo de investigación en Ecología del Paisaje y Modelación de Ecosistemas (Ecolmod) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), y agrega que “en Colombia falta mucha investigación respecto a las dinámicas ecológicas, pero ya existe información disponible que permite establecer estrategias y una forma integral de manejar el fuego en cada una de ellas”.
Actualmente el Ecolmod lidera el proyecto de ley 221 de 2019, por el cual se establecen lineamientos generales para el manejo integral del fuego, un proceso social orientado a la formulación, la ejecución, el seguimiento y la evaluación de políticas, estrategias, planes, programas, regulaciones, instrumentos, medidas y acciones permanentes para el conocimiento del fuego, la reducción de incendios forestales y el manejo de áreas naturales afectadas.
“En los territorios tuvimos contacto con diferentes comunidades campesinas interesadas en los incendios, ya que cada año deben lidiar con varios de ellos. Identificamos que aunque tenían conocimientos muy básicos sobre las causas y cómo actuar ante la emergencia, las interacciones ecológicas posteriores al incendio –como la recuperación de la flora y la fauna– era un tema completamente desconocido para ellos”, aseguró la investigadora.
Vacíos normativos
Según los investigadores, existen vacíos normativos en el uso del fuego por parte de las comunidades, como por ejemplo la Resolución 532 de 2005, “por medio de la cual se reglamentan las quemas de actividades agrícolas y mineras” pero no incluye las actividades silvícolas, como plantaciones forestales ni actividades ganaderas, lo que deja un campo de legalidad para ciertas actividades, y de ilegalidad para otras.
La ingeniera forestal detalló que “en las plantaciones forestales se tiene que implementar un manejo del fuego mediante quemas prescritas o barreras cortafuego para reducir las cargas de combustible, ya que uno de los mayores riesgos de inversión –y que afecta el patrimonio de los empresarios o agricultores– son los incendios forestales que queman toda la plantación”.
Las quemas deben obedecer al “régimen del fuego”, que tiene como parámetros la frecuencia del incendio, que varía según el ecosistema, el tiempo y la forma, para que este se mantenga saludable y en equilibrio.
Por eso el grupo de investigadores plantea la implementación de la Mesa Nacional Asesora de Manejo Integral del Fuego, compuesta por la institucionalidad y la academia en el marco del proyecto de ley, y mediante la cual se puedan definir y mejorar estrategias, como por ejemplo las distancias de quema, las cuales indican a cuántos metros de un cuerpo de agua o zona de infraestructura se pueden generar de manera controlada.
“Es muy importante que la ciencia se vincule a estos procesos, porque el conocimiento aporta para que se tomen decisiones correctas. No es lo mismo implementar esas estrategias en la Sabana que en la Orinoquia colombiana”, señaló la investigadora Meza.
Complemento legal
Aunque en el país existen las leyes 1523 de 2012 y la General de Bomberos de Colombia, complejas y completas en abordar el fuego, el proyecto de ley pretende complementarlas con el argumento de que el fuego va más allá de la gestión del riesgo, pues tiene un rol importante en el equilibrio de los ecosistemas.
Este proyecto de ley fue radicado por el representante a la Cámara Mauricio Toro y tendrá su primera ponencia ante la Cámara de Representantes, en el Congreso de la República, en los próximos días.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co