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BOGOTÁ D. C., 16 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Al frente de este trabajo está Paola Andrea Martínez Buitrago, magíster en Ciencias Química de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien como parte del grupo de investigación Estudio y Aprovechamiento de Productos Naturales Marinos y Frutas de Colombia se ha centrado en el trabajo con microorganismos marinos. Ello debido a que se ha encontrado que al estar expuestos a diferentes condiciones de presión y temperatura que los terrestres, estos desarrollarían rutas metabólicas interesantes para obtener compuestos que puedan ser de interés médico.

En este grupo de investigación y a en todo el mundo suele trabajarse con microorganismos obtenidos de las superficies de algas y corales, pero lo común es estudiarlas en cultivos de un solo microorganismo. Sin embargo, en los últimos años se ha encontrado que cuando crecen en compañía tienden a producir diferentes compuestos, como respuesta a la interacción que pueden presentar.

De estos indicios partió la motivación de la investigadora Buitrago para adelantar por primera vez en el país un estudio de este tipo en el que se cultivaran parejas de microorganismos marinos para la inducción de productos naturales con actividades biológicas como la capacidad antibiótica.

“Típicamente, cuando los microrganismos interactúan en parejas o en grupos grandes tienden a producir antibióticos para defenderse. Las moléculas obtenidas podrían ser potenciales antibióticos, entonces la siguiente fase de este trabajo es evaluar la actividad de todos estos compuestos nuevos”, comenta la magíster, quien añade que estos podrían pensarse a futuro para combatir enfermedades en humanos o plagas en cultivos.

El primer paso dentro del estudio fue elegir los microorganismos con los que se harían los cocultivos, qué parejas se deberían establecer y bajo qué condiciones se estudiarían. De esta manera, se seleccionaron 15 microorganismos a partir del cepario del grupo de investigación, que contiene más de 200 microorganismos, un set conformado por 14 bacterias y un hongo.

La selección se estableció a partir de la revisión de artículos sobre estudios de cocultivos similares, entre los que se identificaron criterios comunes, como el conocimiento previo de los microorganismos, y el criterio ecológico o de parejas formadas por microorganismos recuperados de la misma muestra biológica, ya que si podían coexistir de esta manera era una buena señal para tratar de replicar esta interacción en el laboratorio.

Con los microorganismos elegidos se realizaron ensayos en medio líquido y sólido y se eligieron las parejas más prometedoras, con las que se realizaron cultivos a mayor escala para obtener una cantidad superior para aislar los compuestos que producían.

“Se encontraron tres cocultivos bastante interesantes, porque producían compuestos que no se generaban en monocultivo y varios de ellos no se habían reportado antes en la literatura, lo cual era uno de nuestros principales objetivos”, señala la investigadora Buitrago.

Además encontró que en la pareja conformada por el hongo Purpureocillium sp. PNM-67 y la bacteria con ácido micólico Rhodococcus sp. RKHC-26 se generaban alteraciones en el metabolismo del hongo, algo novedoso porque en estudios anteriores solo se había reportado la capacidad de la bacteria para inducir cambios en otras bacterias.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

16 de marzo de 2020

El endeudamiento bruto externo de México asciende a 456 mil 251 millones de dólares, lo que representa 40 por ciento del producto interno bruto (PIB), y aumenta en relación directa con cada devaluación, afirmó Claudia Maya, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM.

A ello se aúna que 20 centavos de cada peso que exportamos provienen del petróleo, y con la caída de los precios del hidrocarburo se pierden ingresos, dijo.

La constante desregulación financiera y comercial, así como las políticas económicas actuales, generan mayor inestabilidad; además, la reducción del gasto público produce mayor endeudamiento en las familias y los propios gobiernos, y la incertidumbre en los mercados se acentúa si el endeudamiento es en moneda extranjera, para empresas y gobierno.

En la mesa “Financiarización y desigualdad: la región de Norteamérica en la dinámica poscrisis”, la universitaria indicó que cuando se presentan riesgos en la bolsa de valores, los capitales emigran a otros países con mayor estabilidad, deshaciéndose de los valores mexicanos, y eso ha causado la reciente devaluación de nuestro peso.

La financiarización es un patrón de acumulación donde el sector financiero domina sobre el sector productivo, estableciendo nuevos patrones y estrategias de negocios, que se generan en los mercados financieros con efectos devastadores para la producción, el empleo y el crecimiento económico, explicó.

Lo ocurrido durante la semana pasada no es casualidad: la tendencia a la baja en los mercados globales, una de las peores jornadas desde el crac de 1987 para la economía mundial, es resultado de la acumulación de eventos, actividades especulativas y estrategias de grandes conglomerados financieros, y de políticas económicas procíclicas de contracción económica de los últimos 35 años.

Claudia Maya recordó que la crisis de 2007-2008 fue forjada en Wall Street, Estados Unidos, debido al comportamiento de los grandes conglomerados financieros, “pero la tendencia de financiarización, que implica el dominio del capital financiero sobre el capital productivo, no es exclusivo de la Unión Americana, ya ha permeado a todo el mundo”.

La situación de inestabilidad financiera representa un riesgo, pues al caer los mercados financieros globales, afecta toda la cadena económica y de financiamiento, por la gran interconexión de las actividades financieras y especulativas de esos conglomerados, advirtió.

Financiarización

Naciones que tradicionalmente habían sido exportadoras de materias primas y que tenían una dinámica distinta a la financiarización, también han entrado en esta dinámica, como México y Canadá.

En Canadá, por ejemplo, a partir de los años 90 han tenido reformas económicas orientadas a liberalizar la economía y al sector financiero; esos cambios estaban pensados para una mayor integración del comercio e inversión extranjera, pero no ha sido a nivel global, sino propiamente de la economía de Estados Unidos.

“En el marco del Tratado de Libre Comercio, las exportaciones de Canadá a EU han representado el 76.3 por ciento, y a México alrededor del 1.5 por ciento”, dijo la académica de la UNAM.

En cuanto a las importaciones canadienses, 52.2 por ciento provienen de la Unión Americana, 12.1 de China y 6.2 de México. “El dinamismo e integración financiera canadienses es con EU”, remarcó.

Canadá, que había sido un país exportador de materias primas, con una industria importante, a partir de 2007, y como resultado de la crisis mundial, da el paso para convertirse en una “economía casino”; ahora los bancos canadienses ocupan el cuarto lugar dentro de los más rentables del mundo, “eso habla de una transformación de la economía que se orienta cada vez más hacia la financiarización”.

El sector industrial canadiense se debilita, la inversión extrajera directa se reduce, pero la inversión extranjera en cartera se dispara. Todo este proceso se apoyó en las reformas estructurales de las últimas décadas y en la apertura de su sector financiero a raíz de la crisis del 2007-2008.

Ante esa apertura económica, el gasto público se vio reducido, “ésta es una característica de los procesos de financiarización, donde las políticas de austeridad cobran relevancia porque son exigencias para mantener una economía estable, con una inflación controlada” y bajos salarios.

La contracción de la inflación también tiene un efecto directo en el empleo. Los niveles de desempleo en Canadá han sido bajos, pero también los salarios, lo que ha aumentado la desigualdad en un país que tradicionalmente mantenía estándares de vida altos y estratos sociales homogéneos.

Como parte de la contracción del gasto público, hay un creciente endeudamiento de los hogares. Los resultados de las políticas de austeridad y monetarias con metas de inflación son dañinos, y a ello se suma un inestable crecimiento del PIB, finalizó la experta.

Boletín UNAM-DGCS-231/2020

13 de marzo de 2020

En el mundo, una de cada tres personas padece algún trastorno del sueño. En México, 75 por ciento de la población que acude a clínicas del sueño lo hace por ronquidos o apnea de sueño, mientras que el 25 por ciento asiste por insomnio, somnolencia diurna y otros trastornos, afirmó Reyes Haro Valencia.

El exdirector de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM indicó que una persona duerme alrededor de un tercio de su vida, lo que demuestra la importancia de ese descanso. “Todas las noches se realizan funciones importantes, como la recuperación física; la restauración fisiológica del organismo; la producción de hormonas, neurotransmisores y nuevas células, así como la regeneración del tejido que refuerza el sistema inmunológico”.

En el marco del Día Mundial del Sueño, que se conmemora hoy, 13 de marzo, Haro Valencia subrayó que para evitar estos problemas es fundamental tener un estilo de vida saludable: “debemos ejercitarnos, alimentarnos y dormir bien; si dormimos mal, menos tiempo o tenemos un trastorno, el cuerpo no se recupera, estaremos cansados, cometeremos errores y seremos más proclives a adquirir enfermedades”.

Buena calidad de vida

Dormir adecuadamente disminuye los accidentes de tránsito y muchas situaciones de violencia que se observan en las sociedades modernas, aseguró el universitario.

La mejor manera de conseguirlo es con técnicas conductuales: ubicar la postura idónea y concentrarse en la respiración; procurar las condiciones para descansar, como evitar la ingesta excesiva de líquidos y alimentos irritantes antes de dormir; tener lejos del alcance los dispositivos electrónicos; programar el despertador a la hora que se deba levantar y no ver el reloj en la noche, recomendó.

Existen cuatro indicadores de buena calidad de sueño en adultos: quedarse dormido en 10 minutos aproximadamente; tener continuidad de ese descanso durante la noche, “aunque hay despertares programados porque el sueño consiste de cuatro etapas, que suceden en ciclos de 90 minutos”.

Un tercer elemento es la profundidad del sueño, que corresponde a soñar, y por último, la duración, que debe ser entre siete y ocho horas.

Trastornos del sueño

De acuerdo con la clasificación internacional de los trastornos del sueño más reciente (2014), existen cerca de 100 que nos acompañan a lo largo de la vida: desde recién nacidos, que puede llegar a la llamada muerte de cuna, y en la infancia el insomnio, las parasomnias como el sonambulismo, y los terrores nocturnos.

Durante la adolescencia se atienden con frecuencia las desveladas, y es cuando se empieza con el insomnio y somnolencia excesiva, que se mantienen en el adulto joven; a partir de aquí puede aparecer el ronquido. En el adulto mayor también se manifiestan algunas formas de insomnio, que van acompañadas por problemas físicos o el consumo prolongado de medicamentos, dijo.

Día mundial del sueño

El Día mundial del sueño es promovido por la Asociación Mundial de Medicina del Sueño, con el objetivo de evidenciar y tratar las causas y síntomas de la falta de sueño, un problema que, de no ser tratado a tiempo, puede ocasionar serios problemas de salud.

“Es una campaña que se realiza desde hace más de 10 años, y este 2020 está dedicada a lograr un mejor estilo y expectativa de vida, una mejor interacción social y un sueño más armonioso”, concluyó Haro Valencia.

Boletín UNAM-DGCS-226/2020

16 de marzo de 2020

Más del 70 por ciento de los desechos plásticos de planeta se encuentran en los océanos, lo cual ha generado que se origine una enorme cantidad de microplástico que contamina los ecosistemas marinos, motivo por el que se ha originado una alerta internacional por alimentos del mar contaminados y, ante este fenómeno, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) realiza una investigación científica en las playas mexicanas, para obtener información sobre este problema ambiental y así determinar la afectación a la salud de las personas.

Como lo ha sostenido el Secretario de Educación Pública: “Las universidades deben contribuir de manera decisiva a la sensibilización sobre los dilemas que conlleva el cambio climático. Nuestro compromiso con la Agenda 2030 nos pide formar ciudadanos con mayor conciencia ambiental, involucrados en la construcción de un desarrollo sostenible, y activos frente a la degradación y la pérdida acelerada de la biodiversidad”.

El científico del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CIIEMAD), Jonathan Muthuswamy Ponniah, afirmó que su equipo de investigación realiza estudios de contaminación por microplástico en agua y sedimentos de playas turísticas, porque en estos lugares se desechan una gran diversidad plásticos: “En Huatulco (Oaxaca) y La Paz (Baja California Sur) ya realizamos estudios; en las playas de Cancún y Tulum estamos trabajando y queremos llegar a Chetumal (Quintana Roo). En este año vamos a iniciar en Acapulco (Guerrero) y Tecolutla (Veracruz)”.

Los microplásticos, indicó, son piezas de desecho plástico de entre 0.3 y 0.5 milímetros considerados altamente contaminantes. Explicó que estos diminutos fragmentos provienen de plásticos grandes (bolsas y diversos objetos), fibras (telas) y granulados. “Los microplásticos se separan de los plásticos grandes por diversas causas como la lluvia, la temperatura y el cambio de pH en el ambiente”.

Informó que el objetivo de su investigación es crear una base de datos sobre los tipos de contaminantes y el nivel de microplástico en las playas mexicanas, lo cual ayudará a contar con parámetros precisos sobre este fenómeno. Señaló que los estudios también contemplan un estudio sobre los intestinos de los pescados comerciales, para detallar el proceso de contaminación por microplástico de los ejemplares que más se consumen en diversas regiones del país.

Los microplásticos, dijo, no se pueden apreciar a simple vista, sino que se debe de utilizar el microscopio y otros procedimientos científicos. “En el mar, refirió, los peces se alimentan de microplástico al confundirlo con su alimento natural; pasa a su intestino pero lleva muchos contaminantes tóxicos y metales pesados. Ahí se desintegran y por la circulación sanguínea se contamina el espécimen; entonces es un ciclo. Por ello, hay una gran cantidad de científicos a nivel mundial que estudian este fenómeno”.

El investigador, originario de Chennai, India, quien tiene 11 años como catedrático e investigador del IPN, sostuvo que en el Río Atoyac (Puebla) constituido por agua dulce, también se realizaron diversos análisis junto con Dr. Pedro Francisco del CIIEMAD y se prevé que se extiendan a cauces de otras entidades del país. Destacó la colaboración que ha sostenido sobre el tema de contaminación por microplástico y metales tóxicos con científicos de Ecuador, Colombia, Malasia, India, Sudáfrica y Etiopía, entre otros. “Hemos intercambiado información y conocimiento sobre este fenómeno que no respeta fronteras. Es un problema preocupante porque a grandes profundidades del mar se han encontrado bolsas de plástico”, añadió.

Jonathan Muthuswamy, quien es Doctor en Geología por la Universidad de Madras, India y cuenta con especializaciones en Geoquímica Costera y Geología Ambiental y Tsunamis, aseveró que de acuerdo con artículos especializados las consecuencias que pueden tener las personas por el consumo de pescados contaminados con microplástico derivan en cáncer. “Por ello, aseguró, en otra etapa de la investigación del IPN, se contempla la incorporación de científicos del área de la salud, para conocer las consecuencias del consumo de estos alimentos contaminados por microplástico”.

Por las corrientes y la circulación del agua en los océanos, comentó, se han formado grandes bloques, que se constituyen en enormes islas de desechos y contienen incalculables cantidades de plástico. “Este material es el que está generando el microplástico, que no sólo afecta a los ecosistemas marinos, sino también a las islas. Ahí llega mucho de este material que trae la marea y genera contaminación en el agua y arena”, añadió.

El Coordinador del Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico en el CIIEMAD, quien está adscrito al Sistema Nacional de Investigadores Nivel II del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), hizo un llamado a las nuevas generaciones de científicos a enfocar sus proyectos de investigación al tema del reemplazo de los plásticos que son utilizados por la sociedad con otros materiales más amigables con el ambiente, al tiempo que exhortó a la sociedad mexicana a que consuma productos que están elaborados con materiales biodegradables.

Fuente: ipn.mx

13 de marzo de 2020

El feminismo ha sido un tema recurrente en la BUAP desde hace casi 50 años, desde una perspectiva académica. De acuerdo con la Cronología de los Estudios de la Mujer, de Género y Feminismo en México, fue en 1980 cuando el Colegio de Antropología Social de esta Universidad propuso el primer Taller de Antropología de la Mujer.

Este taller, dirigido por la entonces académica Marcela Lagarde, se convirtió en un espacio en el que coincidieron estudiantes de Antropología, pero también investigadoras de diversa procedencia, con intereses que las encaminaban a lugares de encuentro para el estudio del feminismo.

Tres años después de la creación de este taller, el Colegio de Antropología Social abrió el área de estudio “Sexualidad y Cultura”, el primer espacio académico con valor curricular en materia de estudios de género y feminismo en las universidades públicas mexicanas del que se tiene registro.

En 1986, Marcela Lagarde dejó la BUAP y el área quedó a cargo de las investigadoras María Eugenia D’Aubeterre y Antonella Fagetti, quienes en 1992 cambian su adscripción al Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades.

Cabe recordar que fue también en la década de los 80 cuando se manifestaron las mujeres inmersas en las ciencias naturales y exactas, quienes demandaron una participación equitativa en el desarrollo de la ciencia y la tecnología mexicana, y fue gracias a esto que se presentaron programas y propuestas para estimular el desarrollo de las mujeres en estas actividades.

En los congresos, conferencias y foros de distintas disciplinas también se puso sobre la mesa la necesidad de abordar la relación género-ciencia, género-educación superior, así como los resultados de la investigación feminista o con perspectiva de género.

La BUAP y su primer Centro de Estudios de Género

En la BUAP se formalizó todavía más el interés académico por el tema de género, lo que provocó que en 1994 se creara el Seminario de Estudios de Género. Un año después, en 1995, la Facultad de Filosofía y Letras fundó su primer Centro de Investigación y Estudios de la Mujer, una estrategia que se enmarcó en los acuerdos suscritos por México a raíz de la IV Conferencia Internacional de la Mujer, realizada en Beijing de ese mismo año.

Asimismo, para dar continuidad a la formación básica de estudiantes, se incorporó un Seminario Permanente de Titulación Especializado en Estudios sobre Género y se creó el Centro de Documentación Marcela Lagarde y de los Ríos.

El Centro de Investigación y Estudios de la Mujer se convirtió en un espacio que dio continuidad al estudio y análisis de diversas líneas de investigación con perspectiva de género, entre las que destacaron las masculinidades, pero con un enfoque poco estudiado.

El interés por los estudios con perspectiva de género logró extenderse en la Universidad y para el año 2000 el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, a través de su posgrado en Sociología, propuso abrir para sus estudiantes el Seminario Género y Procesos Socioculturales.

Fue así como el feminismo académico logró permear no solo en la BUAP, sino en las universidades mexicanas. El trabajo realizado en este campo se ha fortalecido, lo que se refleja en la creación de grupos y redes temáticas como la de “Tecnología, Ciencia y Género” (Red Mexciteg, 2012), que impulsa encuentros, cursos, diplomados y posgrados en universidades de toda la República Mexicana, con el tema de género como eje rector.

Este trabajo, principalmente de mujeres científicas, ha favorecido el desarrollo de nuevas estrategias de investigación y hallazgos que han contribuido a reconfigurar el campo de las ciencias sociales y humanidades e, incluso, de las ciencias exactas.

Fuente: buap.mx