
BOGOTÁ D. C., 25 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-
Uno de ellos, el doctor Jairo Pérez Cely, coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del HUN, asesora a la mesa establecida en la Secretaría junto con otros directores de esta área de diferentes hospitales de la ciudad, con miras a hacer un inventario de la capacidad instalada con que cuenta Bogotá para brindar atención y cómo ampliarla frente a la contingencia.
Según explica el doctor Pérez, lo que se ha identificado acerca de la enfermedad causada por el COVID-19 es que el 80 % de los pacientes sufrirá síntomas leves que permiten un manejo en casa, un 15 % presentará neumonía y requerirá de hospitalización, y el 5 % restante presentará falla respiratoria, requiriendo atención en UCI.
“Debemos alistarnos para ese 20 %; el problema es que no tenemos tanta disponibilidad de cuidados intensivos. En países como Italia y España su capacidad de atención se desbordó, a pesar de que cuentan con mejores UCI que Colombia” comenta el docente.
Por eso él y otros profesionales de la salud están elaborando con la Secretaría de Salud un plan de contingencia basado en información de la Sociedad Española de Cuidado Intensivo, en el que se puedan adaptar espacios para brindar este tipo de atención a los pacientes que lo requieran; por ejemplo el HUN podría pasar de sus 47 camas de UCI actuales a unas 90, en caso de ser necesario.
Otros temas en los que el doctor Pérez viene asesorando a la Alcaldía frente al estado de emergencia es cómo resolver la disponibilidad de ventiladores mecánicos y la implementación de telemedicina para aprovechar al máximo el talento humano capacitado disponible, que también puede empezar a ser escaso.
Monitoreando la expansión del virus
Por otra parte, el doctor Fernando de la Hoz, epidemiólogo, viene apoyando a la Alcaldía desde su experiencia y sus años de trabajo en el área de vigilancia en salud pública, en el seguimiento que se le está haciendo al avance del coronavirus y la infección respiratoria aguda en Bogotá. También a la Secretaría de Educación Distrital en las medidas que se han tomado con respecto al cierre de colegios y la evaluación de la situación de la vigilancia de enfermedades respiratorias entre estudiantes y maestros.
“He seguido apoyando a la Secretaría de Salud en torno a las mejores estrategias de vigilancia para detectar la transmisión autóctona del virus, porque en este momento todos los casos detectados son del exterior o de personas que han tenido contacto con alguien que ha venido de otros países”, explica el doctor De la Hoz, para quien “es importante tratar de detectar si ya hay transmisión de coronavirus no relacionada con personas que vienen de fuera, sino que ya se transmite dentro de la ciudad”.
El aporte del doctor Carlos Álvarez en este proceso tiene que ver con el punto de vista técnico, específicamente en temas relacionados con epidemiología e infectología, mediante estrategias para la atención de pacientes, conociendo las intervenciones y su impacto en la salud pública, epidemiología y clínica.
“La preocupación de la Alcaldía Mayor es tener la red hospitalaria capacitada para atender adecuada y oportunamente a la población en todos los niveles, además de cambiar el modelo de atención en salud que le permita a todo el mundo acceder a esta, a pesar de las medidas preventivas que se están tomando”, comenta el doctor Álvarez.
Por su parte el doctor Jorge Cortés –líder del grupo de investigación en Enfermedades Infecciosas de la UNAL– en su calidad de experto, asesora a la Alcaldía y al MinSalud sobre cómo entender la epidemiología del virus, el funcionamiento de las medidas tomadas y sus beneficios en términos de salud.
“Las recomendaciones hechas giran en torno a rodear al sistema de salud y en cómo se mantiene, se fortalece, se planea y se apoyan las actividades del sector salud frente a la pandemia, cuáles consideramos como prioritarias para el sector y cómo las decisiones pueden impactarlo”, comenta el doctor Cortés.
Añade que específicamente se ha abogado porque haya una comunicación entre los laboratorios de la Secretaría y de las universidades, por proveer documentos científicos que permitan la guía de los médicos y eventualmente de la ciudadanía, y por analizar cómo se pueden apoyar con distintos profesionales, incluyendo potencialmente a estudiantes de Medicina, algunas de las actividades que se plantean durante este periodo de crisis.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

BOGOTÁ D. C., 25 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-
La vaca es el hospedador intermediario del parásito Neospora caninum, el cual afecta cerebro, corazón, hígado, riñones y pulmones. Además, en estado de preñez afecta gravemente el sistema nervioso y la placenta, desencadenando el aborto o el nacimiento de terneros clínicamente sanos pero con la infección latente.
Dicha afección, que se transmite por contacto con agua o pastos contaminados con heces, especialmente de los perros –que lo tienen en su sistema digestivo–, puede traer grandes pérdidas económicas en la finca.
Susana Moreno Chaparro, magíster en Ciencias – Microbiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), se dio a la tarea de realizar la caracterización morfológica y molecular de aislamientos de Neospora caninum de fetos bovinos abortados en fincas de Cundinamarca y Cesar.
Ella explica que en Colombia son escasos los estudios en los que se haya aislado y caracterizado morfológica y biológicamente al parásito. En ese sentido, el aporte que hace con su investigación es proporcionar una trazabilidad sobre los factores que influyen en el comportamiento del microorganismo, para que “los productores y ganaderos tengan claro que es importante hacer un diagnóstico oportuno de la finca”.
También destaca que aunque la neosporosis bovina no es la única enfermedad infecciosa que provoca abortos, las demás enfermedades con sintomatología similar ya cuentan con vacunas. Por eso los productores deben identificar oportunamente los síntomas para diseñar las acciones y estrategias que les permita contrarrestar sus efectos en el hato ganadero.
Cerebro de los fetos, entre los órganos más afectados
Para el estudio se tuvieron en cuenta los antecedentes y la sintomatología de la vaca que abortó y el número de partos, entre otros factores, y además se tomaron datos como la fecha en que se presentó el aborto, la edad del feto abortado, la presencia de retención placentaria y la vacunación.
Con respecto al aislamiento de N. canium, se evaluaron seis fetos abortados, además de tejidos de dos terneros fallecidos días después de nacer, de una vaca adulta y de una placenta.
En los resultados de la necropsia y del análisis de los tejidos (histopatología) se evidenció hemorragia, congestión y procesos autolíticos –por el cual una célula se autodestruye–, siendo el cerebro el órgano más afectado. De igual manera, en las muestras de tejido cerebral se observaron quistes.
La presencia de N. caninum en todos los cerebros de los fetos abortados se confirmó mediante dos técnicas: la inmunohistoquímica, que consiste en teñir la biopsia con anticuerpos y averiguar si en las células existen o no determinadas proteínas, y la inmunocitoquímica, utilizada para localizar moléculas en los tejidos mediante el empleo de anticuerpos.
“Teniendo en cuenta que una de las formas de infección es de la hembra al feto o cría (vertical), identificamos que los terneros que no son abortados empezaron a desarrollar problemas neurológicos, convulsiones, no se ponían en pie y murieron”, comenta la magíster.
En los casos de abortos, la madre, intentando defenderse del parásito, produce una necrosis de la placenta que ocasiona la pérdida del feto.
En ese sentido, la manifestación de la enfermedad se puede evitar aplicando buenas medidas de saneamiento, de prácticas ganaderas y de bienestar animal para evitar que la vaca se inmunosuprima, es decir que su sistema de defensas disminuya.
Aunque es probable que el parásito esté presente, si hay un buen sistema inmune la enfermedad no se va a manifestar o a afectar la vida y la producción de la finca.
Los resultados contribuyen en la creación e implementación de medidas de prevención, control de la neosporosis bovina, y también en la creación de protocolos de envío y remisión de fetos abortados, tejidos de terneros o animales adultos y de suero.
Estas estrategias buscan disminuir los riesgos de aborto u otras complicaciones reproductivas, contribuyendo a mejorar la salud de los animales, disminuir las muertes por pérdidas durante o después de la preñez, aumentar la producción de leche y carne, y reducir gastos y pérdidas económicas.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

BOGOTÁ D. C., 24 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-
“En este momento estamos en el pico de quemas, es decir cuando más incendios forestales se presentan tanto en Colombia como en Venezuela”, advierte el profesor Luis Carlos Belalcázar, del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).
Para el docente, esta afectación se debe en gran medida al humo transportado por los vientos desde grandes distancias, provenientes de incendios forestales en el Caribe y en la Orinoquia colombo-venezolana.
Las redes de vigilancia y monitoreo de la calidad del aire de Bogotá, Medellín y Bucaramanga han mostrado concentraciones de material particulado que exceden los niveles salubres para la población.
Si bien esta es una situación recurrente en los primeros meses de cada año, en 2020 ha sido particularmente desfavorable en la mayor parte del país.
A la actual situación se le suman emisiones de vehículos de todo tipo, de industrias y comercios, y aportes de incendios forestales en el resto de las regiones.
Para el ingeniero químico y ambiental Néstor Rojas, también docente del Departamento de Ingeniería Química de la UNAL, esta situación es preocupante, pues aunque sea un fenómeno recurrente que se presenta en el primer trimestre de cada año, en esta ocasión se ha prolongado por más tiempo de lo previsto, causando que los efectos comiencen a ser mucho más severos para la salud de la población.
Ya que la atmósfera es muy dinámica y los contaminantes generados en una región se mueven con el viento, esto ocasiona que el humo de los incendios se transport por el aire, incluso por grandes distancias, como en el caso de Argentina, donde llegó el humo desde Australia.
Por su parte, el profesor Belalcázar señala que por monitoreo satelital se ha encontrado que los contaminantes en la zona sur del país también son elevados en ciudades como Florencia, Mocoa, Puerto Asís y Puerto Gaitán, donde el nivel de contaminación es igual y a veces superior a los de Bogotá y Medellín.
Medidas urgentes
A pesar de que los gobiernos locales han acertado en medidas como la restricción de la movilidad y el “pico y placa” para los vehículos, este es un problema nacional e incluso internacional, para el cual el Gobierno debe tomar acciones para apagar los incendios forestales y contrarrestar los efectos que podrían incidir en la salud de los ciudadanos.
“Hasta ahora no ha habido un pronunciamiento claro ni una actuación eficaz por parte del Estado, mientras que los incendios siguen ardiendo sin ninguna intervención”, asegura el profesor Belalcázar.
Aunque el aislamiento preventivo obligatorio está generando un cambio positivo en el aire de las ciudades pese a la contaminación por los incendios, los investigadores recomiendan no bajar la guardia, pues en una situación de movilidad normal los efectos serían aún peores.
La academia y los centros de investigación han hecho un llamado al Gobierno nacional a adoptar un mayor protagonismo ante esta situación, ya que en este momento los contaminantes provienen especialmente de fuentes regionales como la quema de biomasa y los incendios.
Insisten en que se deben mantener las medidas de control de las ciudades y ser recurrente tanto en las de renovación de parque automotor de buses y camiones como en el control de las industrias.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

BOGOTÁ D. C., 24 de marzo de 2020 — Agencia de Noticias UN-
A través de un comunicado dirigido a la sociedad colombiana y a los gobiernos nacional y territoriales, los miembros de la Maestría en Salud Pública y del Doctorado Interfacultades en Salud Pública de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) realizaron un llamado a adoptar medidas urgentes frente a la situación de emergencia que representa para el país la llegada de la pandemia del COVID-19.
“Las medidas adoptadas hasta el momento en el país no solo son insuficientes, sino que pueden resultar ineficaces si se sigue el modelo existente y no se recupera el ejercicio de la autoridad sanitaria representada en el Estado, con todos sus instrumentos de gestión pública, como lo muestran experiencias internacionales, en las cuales las acciones estatales a tiempo y pertinentes han logrado contener la transmisión del virus”, manifiestan los docentes de estos programas.
Por tal motivo, y en vista de que el pico epidémico apenas está por comenzar, dado el incremento notorio de casos locales, para ellos es fundamental prepararse, debido a que la situación seguramente desbordará los servicios de salud dispersos y fragmentados del modelo de aseguramiento que tiene el país.
La primera propuesta es desarrollar lo más pronto posible la cuarentena o confinamiento generalizado, con base en los aprendizajes que se generen de los simulacros que se están desarrollando en estos días. Además se propone destinar los recursos públicos disponibles en el sector salud nacional y territorial para desplegar las medidas de salud pública sin intermediación en el marco de la declaración de emergencia.
También consideran necesario seguir el ejemplo de países como Corea del Sur –donde se realizó una detección temprana por medio de la aplicación de cerca de 10.000 pruebas diarias–, para lo que es necesario fortalecer cuanto antes la capacidad institucional para realizar las pruebas diagnósticas con participación de laboratorios públicos y privados, al menos en las ciudades capitales.
Otro punto propuesto por los profesionales de Salud Pública de la UNAL es la urgente protección del personal prestador de salud, primera línea de respuesta de la crisis. Por eso proponen identificar rápidamente los centros de atención de la red pública y privada de todas las ciudades grandes e intermedias y sus requerimientos de dotación e insumos, en especial de protección del personal de salud.
Por otra parte, se debe dar prioridad a los equipos de cuidados intensivos y respiradores para responder al “reto de atención según el cálculo de demanda por edad en cada región del país, con base en la experiencia de otros países”, además de disponer de los recursos desde la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres), en especial de la cuenta de enfermedades catastróficas, para transferirlos directamente a los prestadores que se definan para la atención hospitalaria.
Otras propuestas
Estas son las demás propuestas de los programas de Salud Pública de la UNAL:
•Conformar equipos de atención domiciliaria territorializados desde cada centro poblado de más de 50.000 habitantes, con recursos públicos directos manejados por los entes territoriales sumados a los del aseguramiento que se asignan a las EPS (una proporción de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) –que es el valor que el sistema reconoce por la salud anual de cada colombiano por afiliación–, para ofrecer servicios domiciliarios a las personas que comuniquen tener síntomas a través de todos los centros telefónicos de los ET y de las EPS.
•Realizar la compra conjunta de insumos para atender la emergencia y entregarlos directamente a la red hospitalaria –pública y privada– que se establezca territorialmente en cada ciudad grande e intermedia de todo el país.
•Proteger el trabajo, exigiéndoles a las empresas y a las instituciones públicas no cancelar las órdenes de prestación de servicios, además de buscar al máximo el uso del teletrabajo, gastos que deberían ser cubiertos con los presupuestos ampliados de las entidades públicas o créditos blandos a las empresas con destinación específica.
•Diseñar y poner en marcha un verdadero sistema de protección social de provisión domiciliaria directa de alimentos y agua, por ejemplo, para las familias en peor condición social durante el periodo de confinamiento que se decida, en especial en ciudades grandes e intermedias.
•Para los trabajadores del sector informal se debe prever un apoyo que les permita contar con recursos para alimentarse los días de confinamiento o entregar directamente mercados a estos sectores, como se implementó en China.
•Postergar el pago de servicios públicos, impuestos y pago de créditos como medida para estimular la permanencia en casa. Y para quien no tiene casa, disponer de albergues dotados con las condiciones mínimas para afrontar con dignidad un periodo de aislamiento.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

23 de marzo de 2020
La humanidad y el planeta entero depende de los bosques, por lo que es indispensable mantener su biodiversidad, funcionalidad y los servicios ecosistémicos que prestan, además de manejarlos con sustentabilidad, afirmó Antonio González Rodríguez, del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES), campus Morelia de la UNAM.
México es el país con el mayor número de especies de pino y encino; “50 por ciento de las especies, variedades y subespecies de pino están en nuestro territorio, y alrededor de 35 por ciento de los encinos. En asociación con estos bosques, existen aproximadamente seis mil especies más de plantas, y hay que sumar animales, microbios y hongos. Su valor ecológico es incalculable”, subrayó.
No obstante, la conservación de esos ecosistemas es difícil, porque no se ha logrado detener el cambio de uso del suelo, advirtió el ecólogo molecular en el marco del Día Internacional de los Bosques, que se conmemora este 21 de marzo.
“Uno de los problemas que dificulta la preservación es la deforestación y su transformación en terrenos para ganadería, agricultura o urbanización, además de la fragmentación, que ha dejado pequeños remanentes de bosque aislados que pierden su funcionalidad y especies”.
En el mundo la tendencia de destrucción de los bosques es cada vez más acelerada. “En México la situación es variable y depende de la región, pero en general las mayores tendencias se ubican en el centro del país”.
En Michoacán la deforestación asociada a la conversión a huertos de aguacate o berries es un problema alarmante. “Es preocupante porque no se ha logrado detener ni revertir la pérdida de bosques, que alcanza cientos de miles de hectáreas al año a escala nacional, y miles de hectáreas en esta entidad”, resaltó González Rodríguez.
A ello se suma el cambio climático, que afecta a todos los hábitats. En las zonas forestales del mundo parece haber un incremento de incendios, resultado de sequías intensas y periodos de calor más largos.
Riqueza boscosa en México
La importancia ecológica y económica de los bosques es muy grande; en México tenemos tropicales, templados, húmedos y secos, excepto boreales. Aquí, los templados están presentes en extensiones importantes de grandes cadenas montañosas, y potencialmente podrían ocupar hasta 20 por ciento del territorio nacional.
Los grupos dominantes de árboles son los pinos (coníferas) y encinos, y en porcentaje menor los oyameles, indicó el universitario.
Los bosques almacenan y capturan gran cantidad de carbono y tienen un importante papel en el ciclo hídrico; también son una fuente fundamental de recursos maderables y no maderables.
Antonio González se ha dedicado al estudio de los encinos y su evolución. Junto con su equipo y un grupo de colaboradores nacionales e internacionales, ha hecho relevantes avances, como reconstruir el “árbol de la vida” de ese género, y entender cómo ha sido su proceso de diversificación.
En el mundo existen entre 500 y 600 especies de encinos, y en México hay alrededor de 170; de éstas, 100 son endémicas, expuso.
“Tenemos tantas porque la evolución de este grupo se aceleró cuando llegó a nuestro territorio. Hace 10 millones de años aquí encontraron gran variedad de nichos ecológicos que ocuparon rápidamente, y tuvieron un proceso de diversificación muy rápido”.
El científico y sus colaboradores también han encontrado una variación genética extremadamente alta en relación con las de especies de Estados Unidos o Europa. “Ese hecho tiene que ver con la historia de los últimos millones de años, pues las glaciaciones no afectaron tanto a lo que hoy es nuestro territorio, permitiendo más diversidad”.
La variación genética es el recurso más importante cuando una especie debe evolucionar y adaptarse, detalló. Si no la tiene, “lo más seguro es que se extinga. En ese sentido, los encinos mexicanos podrían adaptarse a condiciones adversas en el futuro, como el cambio climático, pero eso se podrá determinar dentro de varias décadas”.
Para no llegar a ese punto, “debemos conservar los bosques. Como ciudadanos debemos tomar conciencia de su importancia y ejercer presión para que los encargados de tomar decisiones lo hagan”, enfatizó Antonio González Rodríguez.
Pérdida de bosques
Según el Programa Anual de Trabajo (2019) de la Comisión Nacional Forestal, México cuenta con una superficie de 137.8 millones de hectáreas cubiertas por algún tipo de vegetación forestal; de éstas, 65.7 millones de hectáreas (47.7 por ciento) corresponden a superficie arbolada por bosques, selvas, manglares y otras asociaciones vegetales.
“La pérdida de la cobertura forestal es la principal causa directa de la degradación de los ecosistemas terrestres y de la pérdida de la biodiversidad. De acuerdo con la FAO, 85.7 millones de hectáreas –44.9 por ciento del territorio mexicano– presentan algún nivel de degradación (2015). De manera similar, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales estima que la degradación de los suelos afecta a casi 90 millones de hectáreas (2015)”.
Al respecto, el científico recalcó que no sólo se trata de la merma de los bosques, sino de su degradación, porque antes de perderse se registra un proceso de daño por la extracción de árboles y suelo, y “un ecosistema con un grado muy malo de conservación es más susceptible a desaparecer”.
La Asamblea General de la ONU declaró el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques. El objetivo es crear conciencia de la importancia de cuidar y preservar las áreas forestales del planeta, y con ello la supervivencia de todas las especies. Se eligió esa fecha porque coincide con la entrada de la primavera en el hemisferio boreal y con la del otoño en el austral. El tema para 2020 es: "Bosques y biodiversidad. Demasiado preciosos para perderlos".
Boletín UNAM-DGCS-243/2020