
Así se refirió la profesora Olga Beatriz Guzmán a este nuevo programa que desde el sector salud se articulará con el programa de telerrehabilitación para acompañar a las familias de pacientes poscovid que egresen de la unidad de cuidados intensivos (UCI), y otras que requieren teleasistencia o teleorientación.
En la parte laboral se espera trabajar con empresas y empleados para el retorno a sus labores, implementación de elementos de bioseguridad y todo el desempeño de la actividad laboral.
Según lo revisado en la literatura y en los medios, se han identificado programas dirigidos al acompañamiento de los padres de familia, debido a la compleja situación que enfrentan ahora, cuando los niños permanecen en los hogares.
El Programa de Teletrabajo incorpora la telesalud y la teleorientación a las actividades misionales de docencia, investigación y extensión, lo que promete tener un desarrollo como campo de trabajo para el futuro.
La iniciativa es liderada por cuatro docentes y un grupo de estudiantes y egresados del Departamento de la Ocupación Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).
“Estamos articulando estrategias e invitando a analizar esta nueva alternativa, ya que por la pandemia no se pueden dar terapias presenciales a la población”, afirma la profesora Eliana Parra, integrante del grupo.
Señala además que también están revisando en la literatura tanto las fortalezas y debilidades como la oportunidad de un desarrollo diferente, que le apunte a crecer en el campo ocupacional y en la idea de llegar a las poblaciones de difícil acceso.
El Proyecto de Teleocupación pretende ser un apoyo para quienes trabajan desde la casa, de manera que puedan atender los procesos de atención en los sectores de educación, salud y trabajo.
Esto mediante la articulación de la línea de investigación en telesalud con proyectos como el de Telerrehabilitación, liderado por el Hospital Universitario Nacional (HUN) y la Facultad de Medicina de la UNAL, con el semillero que empieza a gestarse en el grupo de investigación Ocupación e Inclusión Social y el Laboratorio de Terapia Ocupacional.
El grupo ha desarrollado un proceso sistemático de investigación nacional es internacional, aproximándose a estudios realizados por profesionales de Colombia, Latinoamérica e Iberoamérica. Uno de los hallazgos es que antes de la pandemia por COVID-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había propuesto abordar la salud digital y de que esta era una forma de llegar tanto a las poblaciones de ciudades centrales como de aquellas que quedaran más lejanas.
En esta línea se reúnen los intereses como gremio, por lo que se destacan los lineamientos emitidos desde la Federación Mundial de Terapia Ocupacional y del Colegio Colombiano de Terapia Ocupacional.
Ciclo de conferencias
En el marco del proyecto se organizó un ciclo de conferencias en el espacio denominado “T.O. conversa sobre telesalud”, que desde el pasado 7 de julio inició con la participación de estudiantes, profesores y egresados.
El 28 de julio se realizó una conferencia con invitados internacionales, entre ellos Margarita González, vicepresidenta de la Federación Mundial de Terapeutas Ocupacionales, Isabelle Beaudry, de España, Pedro Sánchez, de Perú, y César Cavieres de Chile, sobre la experiencia de sus países en la telesalud en la terapia ocupacional.
Entre septiembre y noviembre se desarrollarán encuentros con universidades nacionales e internacionales, con profesionales expertos y con instituciones públicas y privadas.
Para la profesora Guzmán, terapeuta ocupacional, doctora en Ciencias de la Salud en el Trabajo y profesora del Departamento de la Ocupación Humana de la Facultad de Medicina de la UNAL, esta es una forma de hacer visible la profesión como terapeutas ocupacionales en las diferentes áreas con las que trabajan.
Además se dan a conocer otras posibilidades de intervención, como la vinculación del Laboratorio de Terapia Ocupacional a los espacios de desarrollo, juego y aprendizaje, autonomía-tecnología, y bienestar ocupacional.

La crío preservación de gametos y embriones es una técnica de reproducción asistida de gran importancia. Mientras que en los humanos es utilizada para tratar problemas de infertilidad, en los animales para la producción de ganado de buena calidad y especies en peligro de extinción.
Tanto la movilidad de los espermatozoides, como la viabilidad de los óvulos y embriones son características importantes para aplicarlas en las técnicas de reproducción asistida. Con los métodos usados en la actualidad sólo se recupera en promedio 50 por ciento de células móviles de los espermatozoides, mientras que en el caso de óvulos y embriones 70 por ciento de viabilidad.
Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Biológicas (FCB) de la BUAP busca mejorar las técnicas de crío preservación para aumentar los porcentajes de movilidad y viabilidad de estas células.
Rosalina María de Lourdes Reyes Luna, académica de la FCB, responsable de este proyecto, informó que la investigación consiste en recuperar óvulos maduros, espermatozoides móviles y embriones morfológicamente normales, para crío preservarlos por vitrificación. Para ello es necesario sustituir el agua que contienen estas células por unos compuestos llamados crío protectores, los cuales no forman cristales al momento de la congelación, ya que en dicho estado el agua rompe los organelos de las células, e incluso pueden destruirlas, mientras que los crío protectores, permeables e impermeables, mantienen las estructuras celulares intactas y así se mantendrán las células en condiciones de vida suspendida.
“Lo que queremos es elevar el porcentaje de viabilidad, movilidad y morfología de óvulos, espermatozoides y embriones, al investigar la técnica y experimentar con diferentes crío protectores para determinar qué método es el mejor para dicho propósito, así como encontrar la combinación más adecuada de crío protectores. Hasta ahora, los mejores resultados se han obtenido a partir de las combinaciones de etilenglicol con sacarosa y de trehalosa con dimetil sulfóxido”, indicó.
La investigadora, quien realizó su tesis doctoral en la Universidad de California, señaló que esta investigación aumenta la posibilidad de fertilización en las personas que eligen este tipo de tratamientos o, incluso, postergar su maternidad o paternidad, por ejemplo en quienes padecen cáncer y serán sometidas a un tratamiento de quimio o radioterapia.
Por otro lado, Reyes Luna refirió que también colaboran en un proyecto similar con el Halcón de Harris, especie que no está considerada en peligro de extinción, pero sí catalogada como de alto riesgo. Por lo que Nancy Angélica Luna Acametitla, estudiante de la Licenciatura en Biología, quien lleva a cabo esta experimentación, determinó que el mejor crío protector para los espermatozoides de este halcón es la yema de huevo, un procedimiento que ha resultado exitoso para la conservación de espermatozoides de bovino, principalmente, el cual ha arrojado los primeros resultados favorables, ya que se preservan hasta 70 por ciento de viabilidad y movilidad de los espermatozoides.
Hasta el momento, el equipo de investigadores también han obtenido buenos resultados en la preservación de embriones de ratón, a partir de la combinación de etilenglicol con sacarosa como crío protectores. Las y los científicos de la BUAP continúan experimentando con diferentes combinaciones para obtener efectos similares en los espermatozoides de este animal de laboratorio y, de continuar con buenos resultados, extrapolarlo a otras especies, incluso al ser humano.

La programación con este método hace que el robot proporcione resultados en fracciones de segundo con una mayor objetividad al tomar decisiones, sobre todo en el momento en que aparecen las señales de compra y de venta de acciones, porque elimina el componente emocional.
“Los robots no tienen sentimientos ni sienten pánico, no dudan ni se cansan; la psicología del trading desaparece y tampoco hay cansancio, se puede parametrizar cualquier estrategia basada en las matemáticas, luego las posibilidades son infinitas”, argumenta Valentina Arteaga Bedoya, magíster en Administración de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, creadora de esta fórmula.
El método de los promedios móviles, comúnmente utilizado para calcular pronósticos, consiste en calcular un valor promedio basado en datos históricos, y a partir de ahí pronosticar valores futuros.
“Estas medidas son muy útiles, ya que ayudan a dar más exactitud en las proyecciones para pronósticos de lecturas de valores de las acciones y en general de las operaciones bursátiles; es la que más usan los traders o corredores de bolsa”, subraya.
En su investigación también incluyó las redes neuronales artificiales como modelos inspirados en ciertas características asociadas con el procesamiento de información en el cerebro humano.
“Los modelos de redes neuronales poseen la habilidad de aprender a través de interacciones con el medio, es decir de la experiencia, ya que están compuestas por numerosos elementos interconectados a través de neuronas que trabajan conjuntamente en la resolución de problemas brindando soluciones robustas, gracias a su capacidad de controlar la incertidumbre”.
Por otro lado, trabajó con el algoritmo genético, una función matemática que recibe como entrada la generación de posibles soluciones para el problema en cuestión, y arroja como salida los especímenes más aptos (es decir las mejores soluciones) para que se apareen y generen descendientes, los cuales deberían tener mejores características que las generaciones anteriores.
Transformación del mercado
Con esta mezcla, la investigadora logró desarrollar características que les permiten a los robots financieros –por medio de un software como MatLab– ejecutar órdenes bursátiles a gran velocidad y combinando multitud de estrategias.
Otra de las habilidades de este software es su capacidad de aprendizaje, y además está programado para detectar incrementos de volumen en un sentido y batir a los rivales.
Hoy es muy importante encontrar métodos computacionales flexibles que se puedan integrar fácilmente para mejorar los rendimientos de los inversionistas; la fórmula presentada en esta investigación mejora el rendimiento financiero, ya que está pensado en las tres partes del proceso de tomar decisiones: predicción, selección y mejora.
Utilizar desarrollos como este permite que los robots tengan mayor competitividad en los procesos decisionales para aplicaciones bursátiles, ya que los dota de herramientas eficientes con las que se puede tener mayor precisión.

Para impulsar el uso de energías renovables de entornos urbanos y transformar la energía cinética del viento en electricidad de manera eficiente, estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), construyeron un reforzador de viento para un aerogenerador vertical tipo Savonius, un dispositivo compacto, cuya característica es que logra girar a bajas velocidades eólicas.
El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha reiterado que para el Gobierno Federal la educación tecnológica tiene importancia primordial y contribuye a formar buenos ciudadanos y expertos comprometidos con valores, civismo y una conciencia crítica y ambiental sustentada en el uso de energías limpias y renovables.
En tanto, el Director General del IPN, Mario Alberto Rodríguez Casas, destacó que esta institución ha desarrollado una sólida estrategia para la gestión del conocimiento, que parte de la comprensión de las necesidades concretas de la sociedad, el gobierno y la industria, lo que permite elaborar propuestas para innovar, potenciar la productividad y cuidar el medio ambiente.
Por su parte, Michel Ayala Canseco y Jesua Salvador Salcedo Castañeda, alumnos de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), señalaron que en México las centrales con tecnología limpia producen 29.5 por ciento de la electricidad, mientras que el 70.5 por ciento restante es generada de manera convencional con el uso de combustibles fósiles, lo que contribuye al aumento del calentamiento global.
Los politécnicos explicaron que los aerogeneradores más conocidos son los de eje horizontal, que por sus dimensiones y el tamaño de sus hélices son capaces de captar grandes cantidades de energía eólica y producir abundante electricidad, sin embargo, es necesario colocarlos en espacios abiertos donde soplen vientos fuertes, de cuando menos 10 metros sobre segundo (m/s), como los que existen en la zona costera del estado de Oaxaca.
“Nosotros decidimos aplicar ingeniería mecatrónica para optimizar el rendimiento de los aerogeneradores de eje vertical tipo Savonius, ya que son dispositivos compactos que pueden ser utilizados en ciudades o comunidades donde no haya mucho viento y pueden funcionar con poca energía eólica, desde .8 m/s”, indicó Ayala Canseco.
A través de la tesis “Desarrollo y construcción de reforzador de viento para implementación en aerogenerador de eje vertical tipo Savonius”, por el que recibieron su título como ingenieros mecatrónicos, los jóvenes construyeron, de manera inédita, el primer prototipo en su tipo, conformado por 10 aspas y dos tapas cónicas, colocadas alrededor del aerogenerador, para aumentar la velocidad y lograr un empuje constante hacia las aspas del rotor.
“Con el reforzador logramos aumentar en 25 por ciento la velocidad del aerogenerador que pasó de girar 850 hasta 1,200 revoluciones por minuto, ante las mismas características y condiciones del rotor, este aumento en la eficiencia de su funcionamiento se traduce en la generación de una mayor cantidad de energía eléctrica”, aseguró Salcedo Castañeda.
Bajo la dirección del doctor Carlos Alberto Duchanoy Martínez, docente del Centro de Investigación en Computación (CIC), los ingenieros mecatrónicos someterán a revisión de una revista internacional especializada los resultados de su proyecto para su publicación, también planean entrar a un proceso de optimización del rendimiento del reforzador y no descartan la posibilidad de patentar su desarrollo en el futuro.
De acuerdo con los politécnicos, el uso de un aerogenerador Savonius con reforzador de aire significaría una gran ayuda para el medio ambiente, porque impulsaría la producción de energías limpias y renovables e implicaría un ahorro para los consumidores, además contribuiría a la meta planteada en el Plan Nacional de Desarrollo, de lograr una producción de hasta 35 por ciento de energía renovable para el año 2024.

Estos son los objetivos del proyecto “Valorización ambiental, social y económica de las corrientes residuales del proceso del galvanizado en caliente”, que se adelanta mediante una alianza interdisciplinaria entre la empresa Galco y los grupos de investigación: Ciencia y Tecnología de Materiales; Bioprocesos y Flujos Reactivos; Economía y Medio Ambiente; Síntesis, Reactividad y Transformación de Compuestos Orgánicos; y Cemento y Materiales de Construcción, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín.
El trabajo interdisciplinario permitirá generar alternativas y nuevo conocimiento que se podrá aplicar en empresas de galvanoplastia, metalmecánicas y de tratamientos superficiales que usen ácido clorhídrico como decapante.
El proceso de galvanizado en caliente consiste en sumergir piezas de acero en un baño de zinc fundido, lo que crea una capa fina de zinc sobre la superficie que protege las piezas de la corrosión.
En Colombia lo utilizan especialmente empresas del sector eléctrico y de comunicaciones, y aunque inicialmente es más costoso, resulta más económico en el tiempo porque no requiere mantenimiento, una ventaja importante frente a la protección tradicional con pintura, que se debe reemplazar periódicamente.
Proceso contaminante
El galvanizado en caliente utiliza grandes cantidades de agua, energía y materias primas; además genera efluentes o residuos contaminantes, por lo que su desempeño ambiental es preocupante.
La etapa más crítica en este proceso es la de decapado, que consiste en remover óxidos de las piezas de acero mediante soluciones ácidas (generalmente ácido clorhídrico), lo cual genera sales que saturan la solución y hacen que pierda su capacidad decapante (solución ácida agotada), lo que hace necesario renovar la solución que la produce.
El cambio de soluciones ácidas representa grandes inversiones debido a la compra del ácido, además del costo del tratamiento de efluentes. Cuando las soluciones ya están agotadas, generalmente se utilizan métodos de eliminación de hierro mediante una precipitación química, en los cuales se produce una cantidad considerable de lodos con contenido de metales pesados que no se pueden llevar a los vertederos.
La contaminación con metales preocupa por sus impactos negativos en la salud humana y la seguridad de los ecosistemas. Por ello se plantean dos subproyectos de evaluación de alternativas que le darían valor agregado a los efluentes y residuos sólidos del decapado.
La profesora Luz Marina Ocampo, directora del Grupo Ciencia y Tecnología de Materiales y líder del proyecto, indica que la propuesta constituye una segunda etapa del proyecto “Red Unalmed para sostenibilidad ambiental”, en el cual se hizo un diagnóstico de efluentes y residuos generados en dos empresas del sector de recubrimientos metálicos.
“Basados en ese diagnóstico seleccionamos alternativas que se podrían valorizar y propusimos adelantar este proyecto en la empresa Galco, en cuya función unen las corrientes de efluentes de los procesos de decapado y galvanizado y las llevan a una planta de tratamiento, lo cual genera muchísimos lodos”, explica la experta en galvanoplastia.
Así mismo, comenta que “le propusimos a la empresa no mezclar esas dos corrientes sino separarlas, de manera que puedan recuperar los lodos y utilizarlos en diferentes usos; pretendemos convertir la corriente del decapado en óxidos de hierro que se puedan utilizar para fabricar pinturas. La otra alternativa es tratar residuos para fabricar materiales cerámicos”.
Así la empresa logra un proceso más eficiente y ahorra materias primas en el tratamiento de aguas residuales. Si esas corrientes se tratan por separado, es más fácil encontrarles un valor agregado a los subproductos o residuos que generan.
La profesora Ocampo destaca además que las aguas del decapado se puedan convertir en cloruro de hierro (III), muy utilizado en empresas de tratamiento de aguas residuales, incluso dentro de la empresa de galvanizado.
En Colombia funcionan 27 empresas de galvanizado en caliente, pero el proceso de decapado es utilizado por las empresas del sector de recubrimientos metálicos para eliminar los óxidos de esas superficies, de manera que los resultados del proyecto se podrían aplicar a muchas empresas del sector de recubrimientos metálicos en el mundo.
“Un plus del proyecto es el análisis de sostenibilidad, y se debe destacar la articulación del trabajo entre profesores, grupos de investigación y estudiantes de diferentes disciplinas. Además, este es un tema nuevo, en el que la interacción de la Universidad con la industria contribuye a que las empresas mejoren sus procesos, dando valor agregado a toda la cadena productiva, con sostenibilidad”, concluye la docente.