Noticias Universitaria
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04 de agosto de 2020

Por primera vez, científicos mexicanos, encabezados por Salvador Curiel Ramírez, investigador del Instituto de Astronomía (IA)de la UNAM, lograron la detección de un exoplaneta (planeta fuera del Sistema Solar) utilizando ondas de radio.

TVLM513b es un gigante gaseoso de tipo Saturno, gira en torno a una estrella enana ultrafría en un periodo de 221 días y su masa es, aproximadamente, 38 por ciento la de Júpiter.

Por el momento los expertos no han logrado medirlo, pero la teoría de formación de planetas indica que aquéllos que tienen esta masa no son rocosos. Puede tener un núcleo de hierro u otros materiales, como Saturno y Júpiter, pero la parte externa es gaseosa.

El hallazgo fue motivo de un artículo, publicado en la revista The Astronomical Journal.

“Es un proyecto que iniciamos hace años para buscar exoplanetas. Como soy radioastrónomo, pensé en usar observaciones de radio y busqué fuentes donde hubiera posibilidades de encontrar planetas. Hallé varias y me centré en ésta, con señales de que podría haber algo girando alrededor de la estrella”, recordó Curiel.

Los científicos utilizaron el Very Long Baseline Array (VLBA), un sistema de diez radiotelescopios operados de forma remota en Socorro, Nuevo México. “Nos dieron muchas horas de observación, porque cada vez que observábamos la señal se mantenía ahí”.

La detección se logró utilizando la técnica de astrometría absoluta, que mide la posición de las estrellas con muy alta precisión.

“Con astrometría se puede seguir el movimiento de las estrellas en el cielo y se usa para medir la distancia hacia ellas. Es un método muy preciso, pero si la estrella tiene planetas que giran a su alrededor, hacen que se mueva de manera oscilatoria alrededor del centro de masa.

“Estos movimientos son muy pequeños, dependen de la masa del planeta y de su distancia a la estrella; les llamamos ‘bamboleo de la estrella’, y se requieren observaciones muy precisas y de alta calidad para medirlos”.

Sospecha de un segundo planeta

El hallazgo del exoplaneta combina el descubrimiento de un nuevo objeto celeste con la novedad de la técnica utilizada. “Es el primero, no hay duda de que está ahí, aunque se tiene que confirmar, por ejemplo, con la sonda espacial Gaia (de la Agencia Espacial Europea)”, dijo.

Curiel Ramírez y sus colaboradores sospechan de la existencia de un segundo planeta. “Lo mencionamos en el artículo, pero nuestras observaciones no son suficientes. Ya aprobaron más observaciones con el radiotelescopio y en los próximos dos años lo confirmaremos”.

Es importante la detección con astrometría absoluta, porque se cree que hay miles de planetas. “Esta técnica es susceptible a los que son del tipo de Júpiter, alejados de la estrella, mientras que otros métodos, como tránsito y velocidad radial, son más aptos para aquéllos cercanos a la estrella. Son procedimientos complementarios”.

El universitario aclaró que los planetas no emiten mucha radiación, su emisión es muy leve y son difíciles de ver directamente. “La mayoría de las técnicas son indirectas, lo que se estudia es la estrella y de ahí se infiere la presencia del planeta, que realmente no vemos, sino el efecto que tiene sobre la estrella”.

Con otros procedimientos, como la velocidad radial, se mide la aceleración de la estrella debido al jalón gravitacional del planeta, y en caso de la técnica de tránsito, el paso del planeta frente a ese cuerpo celeste bloquea parte de la emisión de ésta y por eso disminuye su luz, detalló.

Los radioastrónomos también estudian otras fuentes donde sospechan que hay más planetas. “En el transcurso de los próximos dos o tres años esperamos publicar el descubrimiento de varios exoplanetas”.

Boletín UNAM-DGCS-641/2020
04 de agosto de 2020

La diabetes es una enfermedad que se genera por una dieta hipercalórica, sedentarismo y obesidad, principalmente. Sin embargo, hay otras formas de adquirirla; por ejemplo, por exposiciones al cadmio, señaló Víctor Enrique Sarmiento Ortega, estudiante del Doctorado en Ciencias Químicas de la BUAP, quien investiga los mecanismos moleculares que explican cómo este metal pesado puede inducir diabetes en el organismo de una persona.

Debido a que existen pacientes que no responden favorablemente a los fármacos establecidos para tratar la enfermedad, se planteó la hipótesis de que pueden existir otros factores que propicien el desarrollo de la diabetes, como una exposición a dicho metal.

Como parte de los hallazgos en el laboratorio, informó que descubrieron que dosis bajas de cadmio (que no son consideradas tóxicas) pueden producir el mismo efecto que estar expuesto a altas exposiciones del metal, es decir el desarrollo de la enfermedad.

Explicó que en el laboratorio han realizado pruebas en ratas con diabetes producida por altas cantidades de cadmio y los resultados demostraron que el uso de la metformina, fármaco muy usado para tratar la enfermedad, no les ayudaba a tener alguna mejora.

Entre los avances de esta investigación, la cual desarrolla para obtener el grado de doctor, señaló que se ha descubierto que el cadmio produce a nivel celular estrés oxidativo e inflamación, situación similar a lo que provoca la diabetes por dieta hipercalórica; sin embargo, es diferente el mecanismo con el que estas alteraciones se desarrollan en el cuerpo.

“El cadmio llega a las células y a través de distintos mecanismos moleculares produce estrés oxidativo, el cual a su vez genera inflamación y esto deriva en el desarrollo de la enfermedad; además, este metal se acumula en otros tejidos como el hígado, páncreas y riñón, lo que puede propiciar otras complicaciones metabólicas como hígado graso no alcohólico, dislipidemias, agotamiento pancreático y daño renal”, explicó.  

Señaló que a partir de conocer las afectaciones que provoca el cadmio en el organismo, se les administró a las ratas antiinflamatorios y antioxidantes, lo cual tuvo resultados favorables y demostró una mejora con respecto a su estado de la enfermedad.

Sin embargo, tanto los antiinflamatorios como los antioxidantes no se utilizan como fármacos de elección para tratar la diabetes, por lo que lo ideal sería que a un paciente se le hicieran pruebas para determinar si estuvo expuesto a cadmio, conocer si vive cerca del volcán o si trabaja en el área de la metalurgia, y con base en esa información determinar el mejor tratamiento farmacológico a seguir. 

“A nivel mundial el cadmio es el séptimo contaminante más tóxico que existe, además de que es un metal que está presente en la metalurgia, la producción de pilas, los cigarros, las cenizas que expulsan los volcanes y el agua que consumimos, por lo que todos estamos expuestos a este, en mayor o menor concentración”.

Actualmente las pruebas para cuantificar el cadmio y saber si la persona estuvo expuesta a este no se hacen en la parte clínica, debido a que se desconoce que la diabetes puede ser producida por altas concentraciones de este metal, lo cual sería de gran utilidad para conocer el origen de la enfermedad en los pacientes y cómo tratarla.

Estos resultados de investigación han sido publicados en las revistas de alto impacto Toxics, Toxicology letters, Archives of Biochemestry and biophysics. 

El maestro Víctor Enrique Sarmientop Ortega continúa su proyecto doctoral bajo la supervisión de sus asesores de tesis Eduardo Brambila Colombres y Samuel Treviño Mora, investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP.

Fuente: buap.mx
03 de agosto de 2020

No existe un tratamiento específico que haya demostrado ser eficaz contra el virus SARS-CoV-2 causante de COVID-19, por lo que es indispensable evitar la automedicación, ya que pueden generarse reacciones adversas que ocasionarían desde náuseas, vómito y diarrea, hasta trastornos hematológicos, cardiovasculares o renales, señaló el maestro en Ciencias, José Morán Domínguez, Coordinador del Centro de Información de Medicamentos (CIM) de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP.

El especialista comentó que la pandemia actual generada por COVID-19 ha ocasionado muchos cambios en el comportamiento humano, y uno de ellos es el miedo a enfermar o contagiar a sus seres queridos, lo que predispone a buscar medidas de prevención adicional o tratamientos que pueden ser los equivocados.

“Automedicarse puede ser perjudicial porque algunos medicamentos interfieren o complican la situación clínica de los enfermos. Por ejemplo, se ha mencionado que la dexametasona puede tener beneficio en algunos pacientes, pero siempre y cuando se utilice en los hospitalizados y debidamente controlados. La dexametasona es un medicamento de tipo esteroideo que se ha asociado con el incremento de la glucosa en sangre, lo cual es un peligro adicional para los pacientes diabéticos”, enfatizó.

De igual manera, agregó, medicamentos como la hidroxicloroquina, ivermectina y azitromicina no han demostrado reducir la gravedad de los síntomas en pacientes ambulatorios con COVID-19, pero sí aumentan la posibilidad de reacciones adversas, principalmente de tipo cardiaco.

“Últimamente se ha propagado información referente a la utilización de remedios como dióxido de cloro, clorito de sodio, hipoclorito de sodio o derivados, los cuales, si se ingieren, pueden ocasionar irritación de boca, esófago y estómago, provocando náusea, vómito y diarrea, además de trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales”, añadió.

El maestro Morán Domínguez aseguró que los casos mencionados son ejemplos para reafirmar que todo tratamiento debe estar prescrito por un médico, por lo que se debe evitar la automedicación, muchas veces generada por indicación de familiares o conocidos, además de los consejos a través de redes sociales.

Lo más recomendable, indicó, es continuar con las medidas preventivas de higiene: lavarse las manos varias veces al día, según sea necesario, usar gel antibacterial, toser y estornudar en el lado interior del codo, no tocarse la cara, usar cubrebocas y conservar una distancia adecuada. En caso de sospecha de COVID-19 acudir inmediatamente al médico y procurar el autoaislamiento para evitar la propagación de la enfermedad.

“No hay que generar compras de pánico de medicamentos que pueden ser necesarios para el tratamiento de otro tipo de enfermedad, porque podemos ocasionar un desabasto que perjudicará a los pacientes que los necesiten”, concluyó.

El Centro de Información de Medicamentos (CIM) y el Centro Institucional de Farmacovigilancia (CIFV), de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, ubicados en el área de la Salud, son organismos que buscan garantizar el uso seguro de los medicamentos y apoyar a la Organización Mundial de la Salud, fomentando el conocimiento de las reacciones adversas medicamentosas. Ambos centros brindan información sobre cualquier tema de medicamentos, sin costo alguno, a estudiantes, investigadores, profesionales de la salud, derechohabientes y público en general.

Fuente: buap.mx
 
MANIZALES, 03 de agosto de 2020 — Agencia de Noticias UN-

El profesor Jorge Hernán Estrada, director del Departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y Computación de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, perfeccionó este método que ha sido utilizado por la empresa NOB166® con sede en Castellón (España), donde se emplea para desinfectar los tapizados de los asientos de metros, tranvías, aviones, autobuses o trenes. El docente realizó pruebas para desinfectar las vías respiratorias.

Según el investigador, la combinación de cantidades pequeñas de iones de plata y de corrientes eléctricas tiene un efecto desinfectante que podría funcionar para tratar infecciones respiratorias asociadas con el nuevo coronavirus.

El proceso se probó con 20 partes por millón de plata y una corriente de 600 miliamperios, la cual se consigue con un estimulador eléctrico.

Según la empresa –que ha usado este método en la prevención y tratamiento del COVID-19–, la plata es un antimicrobiano multidiana eficiente, natural y de amplio espectro, reconocido como seguro para el contacto humano y el entorno. “Esto significa que ataca al virus, a la bacteria o al hongo a través de múltiples frentes: a las enzimas, la membrana, la pared celular y el núcleo”, explicó el profesor Estrada.

Nebulizaciones con iones de plata

Para este proceso se colocan dos electrodos, uno en el pecho y otro en la fosa nasal o directamente en la boca del paciente, y se prepara un gas que contiene plata, el cual se inhala en un vapor, como una nebulización; en personas sanas que quieran prevenir el virus se debe realizar alrededor de 7 minutos una vez al día, y en pacientes contagiados 3 veces al día durante 15 minutos cada sesión.

“Este proceso de desinfección hace que el virus sea aniquilado o debilitado, lo que da el tiempo suficiente para que el cuerpo cree sus defensas, pues lo que hace es debilitar el virus”, explicó el investigador.

Esto se debe a que con la combinación de iones de plata y corriente eléctrica se logra mantener húmeda la boca, lo que permite que el virus sea arrastrado hacia el estómago, donde es destruido por los ácidos estomacales.

“En el cuerpo de una persona el virus puede tomar entre 10 y 12 días para llegar a los pulmones, es decir que hay tiempo suficiente para realizar una desinfección cuidadosa y estricta de la boca, fosas nasales y garganta para evitar que llegue a los pulmones”, agrega el profesor.

El dispositivo, que incluye una botella de la solución de iones de plata, con la cantidad necesaria para un año de tratamiento, podría tener un valor de 250.000 pesos.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

 

 
MANIZALES, 03 de agosto de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Mediante un modelo se busca verificar el potencial de uso del grano de caucho reciclado de llantas para construir pavimentos con ligantes asfálticos modificados, como una solución al problema de la inadecuada disposición de llantas usadas en Colombia.


Al final de su vida útil, cientos de llantas se almacenan en depósitos, techos o patios de las casas y en espacios públicos (lagos, ríos, calles y parques), donde convierten en el hábitat ideal para animales vectores como las ratas y los mosquitos, transmisores de enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla y la encefalitis equina.

La mala disposición de las llantas usadas contamina el suelo y afecta tanto los recursos naturales renovables como el paisaje y la salud humana; además, por su calidad combustible, constituyen un riesgo de incendio y contaminación del aire, y como residuos generan dificultades en la operación de los rellenos sanitarios.

Grano de caucho reciclado

La Resolución 6981 de 2011, del Instituto de Desarrollo Urbano de Bogotá (IDU), define el grano de caucho reciclado (GCR) como “todo aquel producto obtenido del proceso de trituración de llantas y neumáticos usados y de llantas no conforme, compuesto fundamentalmente por caucho natural y sintético, que no contiene materiales ferromagnéticos, textiles o elementos contaminantes”.

El GCR de las llantas tiene el potencial de modificar el ligante asfáltico, ya que afecta las propiedades del concreto.

Al respecto, María Luisa Arbeláez Patiño, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, explicó que “a través del método húmedo obtuvimos asfalto-caucho con un 15 % de grano de caucho por peso total del ligante modificado. Identificamos que su empleo en mezclas con agregados genera contenidos de ligante adicionales entre 0,2 y 1,5 % comparado con el ligante convencional. Las principales aplicaciones del asfalto-caucho son el sellado de grietas, los tratamientos superficiales y las mezclas asfálticas en caliente”.

Con el fin de medir el rendimiento del GCR, se realizó una investigación en la cual se observaron tramos construidos en el sector de EMAS en Manizales: “en total se revisaron siete tramos, tres de ellos con asfalto convencional y los otros cuatro construidos con GCR. El análisis incluyó procesos de inspección, fotografías, inventario y calificación de la condición del pavimento durante tres meses”, explicó la investigadora.

En la valoración se utilizaron tablas de calificación estándar de alta, media y baja, y a partir de observaciones periódicas de la evolución del pavimento se detectaron fallas predominantes en el asfalto convencional en relación con el desprendimiento de agregados gruesos (mezcla de concreto), en tres de los cuatro tramos, ocasionadas por el clima, mientras que en el GCR se detectó solo uno.

Para el estudio se aplicó índice de condición del pavimento (PCI) –que evalúa y califica los pavimentos como flexibles o rígidos– el cual fue de 85 y 100 en las unidades con asfalto modificado con GCR, mientras en el asfalto convencional registró entre 80 y 90. Esto significa que el estado es satisfactorio y bueno, es decir que los dos tipos de materiales son idóneos en la construcción de vías.

La investigación también determinó que aunque la implementación de un asfalto modificado con residuos de llantas es hasta un 46 % más costoso que el convencional, su uso tiene otros valores agregados como el cuidado ambiental y de la salud humana.

Contaminación sin control

Según estudios del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, en 2014 se produjeron en el país 61.000 toneladas de llantas usadas, equivalentes a 4.493.092 unidades.

Se estima que en 2019 se generaron en el país cerca de 5 millones de llantas (67.500 toneladas), que se suman a la acumulación de los años anteriores sin que exista una solución para la gestión de todas estas.