“... es redundante exhortar a los científicos a que produzcan conocimientos aplicables: no pueden dejar de hacerlo. Es cosa de los técnicos emplear el conocimiento científico con fines prácticos, y los políticos son los responsables de que la ciencia y la tecnología se empleen en beneficio de la humanidad”44
Resumiendo lo descrito hasta aquí, el quehacer del sociólogo no es ocuparse de actividades técnicas – aplicativas correspondientes a la ingeniaría social, ya que estas actividades han dejado los aparatos teóricos sin hacer un estudio o trabajo científico del entramado social -o sociedad- con sus problemas y fenómenos . Bajo está lógica, le toca, tal como dice Bunge, a los técnicos y políticos emplear el conocimiento científico producido por los hombres de ciencia y en particular por el sociólogo. En este sentido, las actividades técnicas deben ser resultado no de simples diagnósticos empiricos, sino de investigaciones con toda la rigurosidad epistemológica correspondiente.
No obstante hay una cuestión determinante a la hora de hacer investigación y construir modelos teóricos para la sociedad, me refiero a la ética del sociólogo. En esta mirada es Max Weber quien se ha profundizado mas teóricamente, el sostiene que el factor ético al llevar a cabo el trabajo científico es fundamental para crear conocimientos validos y objetivos socialmente. El sociólogo al momento de emprender, y en todo el proceso, una investigación tiene que dejar a un lado todos sus creencias, ideales, sentimientos, valores -libertad axiológica- y la ideología personal. Para Weber el sociólogo tiene que tener una posición neutral y imparcial en el análisis de los problemas, fenómenos y situaciones sociales. Siguiendo de alguna manera está línea teórica, Bourdieu señala la importancia de que el sociólogo genere ruptura con la sociología espontánea, es decir sus análisis e investigaciones del hecho social no deben de elaborarse en función ha ideas, pensamientos y sentimientos subjetivos -en otras palabras lo que uno cree en el momento-, ya que esto no tiene sustento epistemológico, en todo caso tenemos que poseer conocimientos teóricos sobre el hecho social para construir una investigación o análisis social.
Desde la perspectiva de Giddens las ciencias sociales, y dentro de está la sociología, no deben tener una posición teórica ortodoxa, sino un análisis integral -con teorías que aborden lo social desde el individuo y lo subjetividad, pero también con enfoques desde la sociedad de manera macro y objetivo-, desde la teoría social de la estructuración. Por su lado Bourdieu propone la ruptura con el tradicionalismo teórico, es decir el sociólogo no debe repetir de manera igual y ortodoxa las teorías sociológicas, sino tan solamente tiene que sustentarse en estas y crear su propia teoría científica. Finalmente, la investigación social, que es el quehacer del sociólogo, debe hacerse con una posición ética, no espontánea y sin mantener tradiciones teóricas ortodoxas.








