Política
Minuto a Minuto

 

12 de abril de 2020

 

Un Nuevo Comienzo



El rey pingüino había comprado una máquina, ésta venía desarmada y antes de llegar a puerto hubo una tormenta en la que se perdió el manual. Varios grupos de aves se ofrecieron a armarla, ninguno lo logró hasta que se hizo caso a la recomendación de la paloma, “tomen al mejor de cada parvada”. Así, tuvieron un submarino para explorar recursos en el mar de las oportunidades (fábula de Bárbara Hateley y Warren Schmidt, Reducido al reino de los Pingüinos).

En la fábula, los loros habladores no pudieron. Los flamingos elegantes tampoco. Los gavilanes presumidos armaron algo que no era. Las palomas, los pericos, las águilas, los gansos, los pavorreales y cada grupo por sí solo no pudieron hacerlo. Se necesitaba la experiencia de los mejores.

Pero como en muchos casos, se requería de sentido común, de revisar antecedentes, cómo le hicieron otros, incluidos los que fallaron. Se requiere de humildad para aceptar que otros saben más que nosotros.

Esta fábula dice que no se puede etiquetar a nadie en función de nacionalidad, raza, condición socioeconómica, profesión, religión, color de piel, estatura, edad, condición física o creencias políticas. Es un grave error decir “todos” los ingenieros, o los argentinos, los priistas o recientemente “los conservadores”. En todos los grupos hay buenos, regulares, malos y muy malos.

La máquina desarmada que tenemos en México es un fenómeno de impacto mundial que se llama coronavirus, COVID19. Es una enfermedad muy seria que le da a ricachones y pobres, que no se detiene con ningún escapulario ni trébol de cuatro hojas. Y no se cura con ningún mole de guajolote, ni caldo de pollo con chile.

Para enfrentar esta pandemia, epidemia que se extiende a varios países, se requiere que los gobernantes se conviertan en líderes que promuevan la unidad de la población y establezcan las acciones básicas para prevenir, contener y revertir este fenómeno. Líderes que promuevan la calma y con su discurso o acción, sean ejemplo para las masas que esperamos la orientación elemental sobre qué hacer.

Cada gobernante debe saber que el poder es para servir a la gente, atendiendo sus principales necesidades y reclamos, haciendo un equilibrio entre los deseos y las necesidades, atendiendo lo urgente sin dejar de atender lo importante.

Y las necesidades de la gente siguen siendo: tener agua, energía eléctrica, alimentación, salud, educación e ingresos; sin olvidar que dos terceras partes de la población se encuentra en pobreza. Mucha de esta gente vive al día. En las zonas urbanas viven de algún trabajo formal o informal; en las zonas rurales, de lo poco que producen, de la pesca, la casa, la extracción de recursos pétreos, corte de árboles, del pastoreo incontrolado o de la extracción de leña.

Este mismo domingo de ramos, muchos mexicanos no tendrán como vender sus palmas, muchas de las cuales son de recolección, por haberse cancelado las celebraciones religiosas.

El COVID19 coincidió con la época seca del año. No hay mucho de donde sacar para vivir. En esta época los gobiernos anteriores establecían programas de empleo temporal en las regiones más pobres. Hoy no se cuenta ni con las brigadas para atender los incendios forestales propios de la temporada.

Por eso, una lectura que le vendría bien a nuestros gobernantes, como un asesor gratuito y permanente, es el Manual Hindú del Buen Gobernante de Firdaus Jhabvala.

Este manual dice que los seis atributos de un rey son: el discurso inteligente, la imaginación; la inteligencia, la buena memoria, el conocimiento de la ética y el conocimiento de la política.

Un rey deberá hablar con palabras de bondad. Uno que pronuncia palabras de enojo, está destruido por su propio discurso. Un rey que culpa a otros está destruido por su propio pensamiento negativo. Hable de usted, de sus propuestas y objetivos de servicio hacia sus semejantes y no pierda tiempo hablando de los otros.

El hombre superior se alegra y no se encoleriza cuando oye de sus faltas. Se esfuerza en descubrir sus debilidades y las supera cuando son señaladas por otros.

Antes de perder el objetivo, honor y gloria personal deberían sacrificarse por dignidad y humildad, si no llevan a la realización del propósito deseado.

El COVID, además de los estragos a la salud y la pérdida de vidas humanas, está afectando notablemente la economía de la población y creando impactos negativos en enfermedades crónicas. Como consecuencia del encierro, otras enfermedades como la depresión y la ansiedad están siendo más frecuentes.

Sólo el verdadero liderazgo de autoridades, la coordinación de esfuerzos entre los tres órdenes de gobierno, el establecimiento de acciones preventivas y correctivas y, una sólida unidad de todos los mexicanos nos permitirá salir de esta crisis como nuestros antepasados lo han hecho.

 

Alberto Jiménez Merino
Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico
Nacional Consultivo de la CNC

 

11 de abril de 2020


Si alguna persona todavía tenía alguna duda de que el ejercicio de gobernar del presidente López Obrador es absolutamente erróneo, después del domingo, nadie lo duda.

Cuando todo hacía suponer que iba por fin a presentarse “el milagro” –para estar acorde con el terreno de las anécdotas -imágenes, amuletos- que el propio presidente López Obrador nos ha mostrado- resultó que en el “enésimo informe” que ha dado durante los primeros catorce meses de su “gobierno” no hubo plan para la reactivación económica que nos permita no solo enfrentar una de las más peligrosas pandemias que vivimos, por las terribles consecuencias de salud, sino también, por las repercusiones económicas que están por venir.

Este gobernar erróneo no sólo se ha quedado en el Poder Ejecutivo federal y en algunos de los estados de la República, pasa también por los Poderes Legislativo tanto el federal, como el de la mayoría de las entidades.

Un buen ejemplo lo vivimos en el Congreso poblano durante la semana en el que fue convocada la sesión de la Comisión de Gobernación para celebrarla por primera vez en la historia del Congreso de manera virtual en esta ocasión mediante la plataforma “Web Ex”.
Adoptar formas innovadoras de trabajo en el Congreso tendrá resultados muy positivos y de gran ayuda para desahogar el enorme rezago legislativo que presenta esta LX Legislatura en la dictaminación de Iniciativas en Comisiones, en este período crisis de salud muy delicada como la que hoy vivimos, que no permite llevar a cabo sesiones presenciales.

Solamente que este buen “deseo” -quiero pensar- de avanzar en el trabajo rezagado, no consideró que la Ley Orgánica y su Reglamento en ninguna de sus partes tiene previsto llevar a cabo este tipo de “sesiones virtuales”, por ello el riesgo no solo es faltar a la ley e incurrir en la ilegalidad, también, deja un precedente peligroso para sacar votaciones torciendo y violando la normatividad.

Vayamos por partes. El artículo 22 de la Ley Orgánica, es muy claro en determinar que “El Congreso del Estado, celebrará sus sesiones en el Palacio del Poder Legislativo”, por supuesto prevé el poder sesionar fuera de este, por “causas de fuerza mayor o caso fortuito” -podría darse este supuesto por el COVID19- pero solo autorizado por la “Mesa Directiva o por el Presidente de la Mesa Directiva” y aprobado por “mayoría calificada de los diputados.

Como el Congreso de Puebla está en receso. Las sesiones presenciales están suspendidas por acuerdo de la presidencia de la Mesa Directiva. Debió existir un Acuerdo previo aprobado en Comisión Permanente, o en Junta de Coordinación Política que es el ente donde están representados todos los grupos legislativos que actúan, que tendría facultades para ello, para aprobar que las Comisiones pueden llevar a cabo sesiones virtuales, con ello sostener su legalidad y que las Comisiones puedan hacer uso de la fracción II del Artículo 115 de la propia Ley Orgánica, entre tanto se procede a reformar la Ley Orgánica y el Reglamento para incluirlo.
En el espacio donde se hacen las leyes, no puede manipularse la propia Ley que regula el procedimiento legislativo, tal vez consideraron el ejercicio erróneo de pretender incluir las “sesiones virtuales” en dos artículos que mencionan el “uso de comunicaciones electrónicas” sin considerar que estos supuestos solo son para facilitar trámites durante el proceso legislativo (Artículos 9 y 137).

¡Claro! que es importante incluir el celebrar sesiones virtuales, justo para prevenir casos como el actual o cualquiera otro de contingencias graves (temblores, erupción del volcán etcétera) pero entre tanto sea reformada la Ley Orgánica y el Reglamento para incluirlo, y se pueda regular debidamente las modalidades para su desahogo; que se cumpla con un procedimiento mínimo que permita que no haya duda de su legalidad, como se presume ahora la legalidad de esta Sesión de Comisión.

Por fortuna ésta que provocó convocar a “sesión virtual”, no desahogó ninguna Iniciativa de reforma a leyes, así que -ya yo me lo imaginaba- no fue con el objetivo de avanzar en el desahogo del rezago existente tan solo fue una simulación de un nuevo “ejercicio parlamentario” para informar virtualmente sobre la recepción de diversos escritos y para “aprobar” dos Exhortos, lo que no representa el supuesto de algún inicio de procedimiento de inconstitucionalidad o algún tipo de impugnación por esta sesión.

Como vemos los ejercicios erróneos se están presentando en muchas Instituciones actualmente.

Parafraseando al presidente López Obrador todos estos ejercicios erróneos nos han caído como “anillo al dedo” para demostrar que esto que se hizo llamar la “Cuarta Transformación” (4T) sólo es -como ya muchas voces lo mencionan- una Transformación de Cuarta.

 

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Palabra de Mujer Atlixco
@rgolmedo
rociogarciaolmedo.blogspot.com

 

 

 

29 de marzo de 2020

 

Un Nuevo Comienzo


Además del Coronavirus COVID19, la falta de agua, el reducido tratamiento de aguas residuales, las sequías recurrentes, la desaparición de acuíferos, la contaminación de ríos y mares con aguas negras y residuos sólidos, son parte importante de la lista de “jinetes del Apocalipsis” en este Día Mundial del Agua 2020.

Al igual que sucedió con el consumo de papel higiénico, algo similar está pasando con el agua de garrafón. La gente se aprovisionó de agua para la emergencia y compró también el envase. Esto provocó, según algunos proveedores, que en los próximos días no haya envases suficientes y seguramente eso incremente también su precio.

Al 2015, la cobertura nacional de agua entubada era de 95.3 por ciento según las Estadísticas del Agua en México, publicado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). No obstante, el Consejo Nacional de Evaluación (CONEVAL) reporta datos de cobertura solo del 52 al 53 por ciento.

Sin profundizar más en el tema ni polemizar sobre las cifras, es posible que se trate de la cobertura funcional. Hay infraestructura instalada pero no hay agua. El pozo o manantial se secó o disminuyó su disponibilidad. Los equipos de bombeo o las tuberías terminaron su vida útil. No se ha pagado la energía eléctrica o la concesión se venció.

La realidad es que no se cuenta con el agua necesaria para las necesidades básicas en muchas regiones del país. Ante la emergencia del COVID19, en muchos lugares tienen que decidir entre lavarse las manos, tomarla o usar el agua para otras necesidades.

La falta de agua entubada o la pérdida de confianza en el agua de la llave, derivó en el incremento del consumo de agua embotellada que ya supera los 45 mil millones de pesos anuales. La gente dejó de pagar el servicio de agua potable y gran parte lo destinó a comprar garrafones y botellas. La recaudación anual por servicio de agua en México sólo alcanza 17mil millones de pesos de un total aproximado de 50 mil millones.

Una situación similar ocurre con las aguas residuales. La cobertura de tratamiento, la infraestructura instalada, es del 63 por ciento. Hay capacidad para tratar 63 de cada 100 litros de aguas residuales. Sin embargo, solo están en funcionamiento cerca de la mitad de las plantas de tratamientos existentes. Los presupuestos municipales nunca han alcanzado para tratar aguas residuales.

Esto significa que casi 69 de cada 100 litros de aguas residuales están llegando a las barrancas y ríos sin ningún tratamiento. Y sin ningún rubor para quienes las generan, ni para los ciudadanos ni los gobernantes, de antes y de ahora.

El reto del sector hídrico durante la emergencia del COVID19 es proveer del agua necesaria a la gente, que le permita cumplir con las recomendaciones sanitarias establecidas. Seguramente veremos muchas pipas repartiendo agua en estos días. Y una vez pasada la emergencia, los retos del futuro inmediato son:

1.- Garantizar el abasto suficiente de agua en cantidad y calidad para la población, mantener la convivencia y la gobernabilidad, especialmente cuando las comunidades tienen fuentes de agua compartidas.

2.- Desarrollar una sólida cultura del manejo, aprovechamiento y cuidado del agua, así como de los recursos naturales. Esta es una tarea pendiente de la escuela.

3.- Establecer políticas públicas para el saneamiento de las cuencas tanto en aguas residuales como en residuos sólidos para lograr ríos y playas limpias. Fomentar el reúso de aguas tratadas y el reciclaje de la basura.

4.- Implementar políticas de Reforestación más efectivas para recuperar la vegetación de las cuencas y la recarga natural de los manantiales y acuíferos, que regulen las inundaciones en las partes bajas para beneficio de los centros de población.

5.- Promover el máximo aprovechamiento de la lluvia a través de la agricultura de conservación en zonas de temporal que comprenden el 85 por ciento de las tierras de cultivo, para mejorar la productividad y garantizar la seguridad alimentaria de las familias más pobres.

6.- Impulsar con mayores apoyos el uso de energía solar para el bombeo de agua, que resuelva el problema de las altas tarifas existentes que hoy asfixian financieramente a los sistemas municipales y a las sociedades de riego agrícola.

7.- Apoyar la tecnificación del riego agrícola, el bombeo solar, la rehabilitación de canales y el entubamiento de presas de almacenamiento, para reducir los desperdicios de agua, mejorar la productividad agroalimentaria y disponer de volúmenes para uso público en centros de población.

8.- Aplicar programas de recarga artificial de acuíferos que reviertan la sobreexplotación y recuperen los volúmenes perdidos de agua de pozos y manantiales.

9.- Crear una política financiera del sector hídrico, como una prioridad del presupuesto nacional, que conjuntamente con la participación privada asegure recursos para que estados y municipios puedan cumplir con sus obligaciones constitucionales que han sido imposibles.

El agua es la base de la vida y la economía.

 

Alberto Jiménez Merino
Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico
Nacional Consultivo de la CNC

9 de abril de 2020

 

Continuamos en la fase 2 de la pandemia del COVID-19 donde la curva en otros países se ha disparado, el escenario más temible, sobre todo después de ver lo que había pasado en Asia y Europa, México por los servicios de salud de por sí sobresaturados no se encuentra en condiciones para hacer frente a una epidemia de las dimensiones que hemos visto en otros países.

Todos los días el subsecretario Hugo López-Gatell ofrece una conferencia de prensa en la que presenta el avance de la epidemia a nivel nacional e internacional. Para analizar los datos es necesario comprender que la diferencia que tenemos por lo menos con Europa es de 15 días.

Mientras que en el viejo continente ha contabilizado más de 621 mil casos, América 325 mil casos, México apenas ha rebasado los 2 mil. Los casos en Europa afortunadamente ya van a la baja y en nuestro continente continúan al alza. A nivel mundial son más de 1 millón 100 mil casos, de los cuales 841 mil que representa el 74% se han detectado en los últimos 14 días. Y la tasa de letalidad que en un inicio rondaba el 2 y 3% ha aumentado a 5.5%.

Un dato revelador de las diferencias con Europa es que viendo las incidencias se esperaba que afectara de manera importante a la población de adultos mayores; sin embargo, vemos que en nuestro país esta afectando también a población de adultos jóvenes y esto se debe a las condiciones previas que son comunes en nuestro país como diabetes, hipertensión, tabaquismo o tratamientos agresivos por cáncer, a lo que el Dr. López-Gatell atribuía a la mala alimentación que llevamos en México. Otra diferencia es la media de edad de la población, en México es un país “más joven” que en Europa.

También dio a conocer un dato alentador, la diferencia entre letalidad y mortalidad, el primer término hace referencia a la tasa de personas fallecidas entre la población infectada por COVID-19; mientras que la segunda es la posibilidad de fallecer por el virus, sin tratar de disminuir el llamado que tiene la pandemia, pero sí ponerlo en su justa dimensión probabilidad es baja de 0.074 por 100 mil habitantes.

Si bien las posibilidades son muy bajas, se espera que estas aumenten en la fase 3, que será anunciada en 2 o 3 semanas. Por ello las medidas establecidas tempranamente desde que estábamos en fase 1, como el cierre de espacios públicos es para prevenir lo que veremos en 3 semanas.

Por eso la importancia que atendamos las recomendaciones de la secretaria de salud, para que la contingencia que se aproxima para la fase 3, no sean mayores y el gobierno tenga el abasto material y humano para atender a todos los pacientes que requieran hospitalización, que hoy por ejemplo lo han necesitado el 25% de los más de 2 mil infectados.

Confiamos que el plan integral que ofrezca el gobierno para mantener un equilibrio entre la contingencia sanitaria y la crisis económica sea la adecuada para que no desatender ningún frente, ya que gente tiene la necesidad de seguir trabajando porque de no hacerlo no come, pero aquellos que puedan quedarse en casa lo hagan y apoyemos para que la curva sea lo más plana en la fase 3 y regresemos a nuestras actividades normales lo antes posible.

René Sánchez Juárez (@rene_froc) es politólogo,sindicalista y catedrático de la BUAP.  

 

 

29 de marzo de 2020


La humanidad ha tenido a lo largo de su historia muchos desastres con efectos devastadores, muchos de ellos provocados por la naturaleza y muchos más con la intervención de las/os humanos.

Hoy vivimos uno de ellos, el COVID19. Hemos podido atestiguar la muy pobre capacidad de planeación y de anticipación que ha tenido el gobierno de México frente a esta crisis de salud y hemos recibido -por fin- en voz del Subsecretario de Salud (tercer nivel de mando en el Gobierno Federal) la instrucción de no salir de nuestros domicilios y hasta este momento no conocemos aún, cuales son los compromisos del gobierno federal para proteger las vidas de las personas, o los empleos, o la crisis económica que se avecina, pareciera increíble que mejor muchos estados de la República han tomado la delantera en todo ello. Sin duda la historia de esta pandemia en México todavía está escribiéndose.

Entre las ausencias en esta crisis de salud, hay una que aún no se ve reflejada en una política pública que la prevenga y atienda en su caso, se trata de las conductas violentas que se pueden provocar en contra de las mujeres y las niñas durante el tiempo que tengan que quedarse en casa.

Algunos datos nos permitirán darnos cuenta de lo que representa esta problemática de salud pública para la entidad. Puebla ocupa uno de los tres primeros lugares en violencia familiar, ello habla de que en esta emergencia, las mujeres tendrán que convivir con quien de por sí ha sido su agresor y estarán expuestas a violencia física, psicológica y sexual, de ahí la urgencia de extremar precauciones y que no se deje sin brindarles apoyo.

En datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) el delito de violencia familiar es el de mayor incidencia en Puebla, entre agosto del año anterior y enero del presente año se han iniciado entre 600 y 800 denuncias. En delitos sexuales el número también va a la alza, no olvidar que los agresores sexuales son la mayor de las veces familiares, y Puebla también, ocupa el segundo lugar en feminicidios, de ahí que las mujeres se convierten en un grupo de riesgo durante el período de confinamiento que tienen que estar encerradas con sus agresores.

Entre tanto el gobierno implementa alguna acción, es importante que todas/os que escuchemos algún acto de violencia de inmediato lo reportemos al 911 y que las mujeres que vivan situaciones de violencia lo reporten a este mismo número, lo denuncien al 2295200 extensión 5237 o marquen al 2323738 para atención psicológica y jurídica.

Para muchas de nosotras estar en nuestras casas representa tranquilidad y seguridad. Para otras, representa los espacios en los que son víctimas de muchas violencias. Así se ha demostrado ya en los países donde inició la pandemia y así ha continuado en China, Italia, España, Brasil, Chile, Colombia, Argentina, Uruguay, en donde han tenido que implementar mecanismos diversos para proteger a las mujeres que están viviendo situaciones de violencia de género.

En México apenas inicia este confinamiento, de ahí la urgencia, y así como todas/os hemos tenido que asumir acciones diversas derivado de la inacción del gobierno, ésta problemática que empezaremos a vivir obliga también a que ayudemos, ya que se agudizará -como se ha demostrado- y porque seguramente después de padecer las muchas ausencias del gobierno para enfrentar esta crisis, ésta no será atendida o será atendida muy tardíamente como ha venido sucediendo.

Leía hace unos días una entrevista que le hicieron a Alai Touraine, -sociólogo y economista francés- que me llevó automáticamente a pensar en el Presidente de México; en una de sus respuestas refiriéndose al Presidente Trump, dijo “…nunca había visto a un presidente tan raro, tan poco presidencial, un personaje tan fuera de las normas y fuera de su papel…” (Basets, El País, 28/03/2020).

Justo así veo al presidente de México. No sólo muchas veces raro, o poco presidencial, o fuera de normas y muchas veces fuera de su papel, ahora veo además, que dimitió a su responsabilidad constitucional, si hacemos un recuento todo lo ha delegado en terceras personas, no ha sabido gobernar. Veo a un presidente que sin duda ha abandonado su papel de representante del Poder Ejecutivo. Un presidente que ha decidido permanecer ausente a esta crisis.

Lo que sí veo es a una sociedad que en su mayoría ha respondido por sí sola para protegernos y proteger a nuestras familias. La gran pregunta es si al finalizar esta crisis ¿todo lo vivido nos ayudará a ser mejores personas?

Por lo pronto a seguir cuidándonos entre todas/os, y como ha escrito el Dr. Ramón Eguibar Cuenca, "la mejor medida es no infectarse”.

No olviden: Si pueden quédense en casa.

 
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Palabra de Mujer Atlixco
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