
Discursos desde 1929, en ese 4 de marzo en que se funda el Partido Nacional Revolucionario (PNR), o yendo a su pasado reciente: ante el asesinato del presidente electo Álvaro Obregón, aquél 17 de julio de 1928, semanas después de su elección, cuando festeja en “La Bombilla” su triunfo, en lo que es hoy la Delegación Miguel Hidalgo. Ese magnicidio lleva al entonces presidente de la República Plutarco Elías Calles a expresar que: <<de una vez por todas, de la condición histórica del ‘país de un hombre’ a la de ‘nación de instituciones y leyes’”. Era la hora de tener un país de instituciones y no de caudillos. Así se funda ese histórico 4 de marzo el PNR, con el lema: “Revolución e Instituciones”, fundan larga vida del Instituto político que conocemos hasta ahora. A 91 años de vida sigue presente a pesar de agoreros que lo daban por muerto desde el año 2000. Discursos en época del Partido de la Revolución Mexicana (PRM) nacido en el año de 1938, reitera por ideas ‘socialistas’ su lema como fondo ideológico: “Por una democracia de los trabajadores”. Nombre y lema cambian en el año de 1946, Partido Revolucionario Institucional (PRI) y palabras que lo definen: “Democracia y justicia social”. En esa etapa de discursos donde pasan varios presidentes de dicha institución —ahora con 91 años de antigüedad—, nos permite comprender el desarrollo de la política nacional, sus ideólogos serios y aquellos, que sólo han sido aves de paso. Ahí, recordemos que en joven edad Reyes Heroles trabaja con Rodolfo Sánchez Taboada, presidente del CEN del PRI de buen historial.
En el discurso de Jesús Reyes Heroles al tomar posesión como presidente del Comité Ejecutivo Nacional, se entrega un resumen de la vida del partido, como heredero de las mejores luchas de mexicanos que forjaron una patria digna; cuando el optimismo y amor por la institución partidista parecía que era un hecho indiscutible. Conciencia de un ciudadano ante su pasado, defensa que se hace de momentos en que se legisla para formar patria ciudadana, en la que se busca aplicar el lema del PRI en el año de1972: “Democracia y Justicia Social”; por esto expresa en su texto: “La Constitución de 1917 y más tarde la superación de las contiendas interrevolucionarias, permiten no sólo retomar la línea histórica de México en busca de fisonomía en el siglo XIX y consolidar una sociedad laica, respetuosa de las libertades espirituales y políticas del hombre, sólida en cuanto afirma la supremacía estatal, sino también iniciamos en la revolución social. La correlación de fuerzas se altera por un periodo de larga duración, que nos ha permitido, pese a dificultades internas o derivadas del exterior, avanzar con un sano nacionalismo, extendiendo las garantías sociales y dentro de las instituciones, que constituyen, sin lugar a duda, el mejor de los instrumentos para hacerle frente a todos los intentos contrarrevolucionarios, abiertos o encubiertos, directos o indirectos.”
Me pregunto a los que asistíamos jovencísimos y, también para aquellos adultos —dirigentes del PRI en el país a través de gobernadores, senadores, diputados federales y presidentes municipales— si sabíamos la lección de civilidad, de mando y, de amor por México. Que se expresa párrafo por párrafo, con objetividad, que al pasar las décadas y revisar en este siglo su mensaje, es prueba que muy pocos dirigentes del PRI tenían esa sabiduría del político ejemplar, surgido de la existencia de una nación con sus fortalezas y debilidades. Al revisar esto con detenimiento nos damos cuenta que es el mundo de la política, de lo que mejor tenía México ante naciones y políticos. Ello me recuerda la ocasión que acompañé a Carlos Monsiváis, de su casa en ciudad de México a la ciudad de Toluca —invitado el intelectual y sabio mexicano a dar una conferencia sobre “Educación” a integrantes del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM)— en el año de 2011; trayecto en el que se me ocurrió nombrar a Jesús Reyes Heroles, lo que hizo que inmediatamente el sabio escritor, me dijera que no era tan importante teóricamente Jesús Reyes Heroles para la política. Recuerdo que le expresé que me diera nombres de ideólogos del siglo XX que tuvieran igual importancia, que la del político e ideólogo dentro del PRI o en la vida del país. De no ser el ideólogo más conocido de la izquierda mexicana a mitad del siglo XX: Vicente Lombardo Toledano. Él —no muy convencido—, me dijo, que ciertamente el país no tenía ideólogos sobre todo de izquierda que tuvieran la importancia, que sí tenía el veracruzano dentro del PRI, o el poblano, para el Partido Popular Socialista (PPS), pero por su visión ‘izquierdista’ es que no les daba mayor importancia.
Hombre de normas. Líder que deja mensaje de que es primero tomar en cuenta los documentos básicos del partido, y después las personas. El respeto a la Norma por encima de todo comenzando con la Constitución de 1917. Una conseja y letra que se forjó duramente en el siglo XIX por parte de los mejores liberales. Dice Reyes Heroles: “Nuestra Constitución, resultado inmediato del triunfo del Ejército Constitucionalista, es el punto central en que convergen los ideales esenciales de los hombres de la Revolución; no es un texto seco, cristalizado; es un texto vivo, que se funda en las relaciones sociales de la nación y permite ser modificado, como lo ha sido, a la luz de realidades distintas y de la ampliación de las ideas, lo que ha hecho que opere como instrumento transformador de la realidad y susceptible de modificarse cuando la propia realidad y el progreso lo requieren. Es un texto jurídico vivo, abierto, en evolución ininterrumpida, por lo mismo que en lo fundamental persigue que los mexicanos obtengan justicia social con libertad y, por lo tanto, el criterio esencial que nos señala consiste en la subordinación, en todo momento y en cualquier circunstancia, de los intereses individuales al interés supremo de la nación.” No podías saber en ese febrero de 1972, que sus palabras eran las últimas, quizá, de una conciencia del PRI irrepetible. Paso a paso, se comprende que es un político que avanza por las escaleras y no por el elevador; como él lo dijera varias veces, para señalar que el nepotismo, oportunismo e influyentismo eran malas prácticas, que más pronto que tarde, harían caer a quienes practicaran esas acciones de olvido a la militancia que sí hacía carrera subiendo uno a uno los escalones. Acto de fe. Saber que el individuo cuenta con todas sus libertades y respeto a sus opiniones y comportamiento en el seno de la sociedad, pero él y la sociedad tienen un contrato social que les obliga a respetarse, en esa igualdad que llama a no imponer la esclavitud de una clase por otra. Por eso Reyes Heroles dice que el PRI es <<un partido de clases>> en tiempos en que la visión estalinista de <<la dictadura de una clase>>, sobre las otras, se remarcaba hasta con crueldad, por las purgas sobre los líderes que hicieron la revolución de 1917: ahí el ejemplo de León Trotsky asesinado en la ciudad de México en 1940, o de movimientos masivos de grandes núcleos, sobre todo de campesinos en la URSS, que se llevaba a cabo como si fueran hato de reses, sin ningún derecho humano que les defendiera. A pesar del fallecimiento en 1953 de José Stalin, la dictadura de una clase sobre las otras, siguió siendo un dogma que tanto daño hiso en el siglo XX al fundar burocracias totalitarias, que dieron al traste con el ideal socialista que sería un faro de luz, esperanza que al fin iba a beneficiar un nuevo mundo, donde la explotación del hombre por el hombre no existiría nunca más: Utopía. La posición de Jesús Reyes Heroles viene del optimismo de hombres y mujeres que más allá de mitad del siglo XX, están convencidos que para hacer la revolución en un país no es necesario el uso de las armas; es visión de la socialdemocracia como vencedora y revisora de que los cambios se pueden dar a través de las leyes, el contrato social y político, que obliga a respetar al contrario: sin necesidad de matarlo o mandarlo a campos de concentración en su más cruel expresión: campos de concentración nazistas o gulags estalinistas. El cambio bajo normas civiles de respeto por los individuos y sus colectividades, dice en su discurso Reyes Heroles, de la Constitución de 1917 y las leyes que de ella derivan, sobre la base de su constante revisión, pueden encauzar el cambio perpetuo de la sociedad. El veracruzano es intelectual político que permanece porque ve el pasado, entiende el presente y visualiza el futuro, por eso expresa: “Y yo pregunto: ¿Qué ideología en el mundo se atrevería a hablar de cambio perpetuo? ¿Qué ideología en el poder no piensa que ya realizó totalmente el ideal? Nosotros no queremos engañar diciendo que ya llegamos a un lugar que no existe: Utopía.” Ideólogo, y filósofo al servicio de su partido, dice: “Como somos un partido pluriclasista, pero no ambiguo ideológicamente, no neutral en la lucha de nuestro tiempo, pues tenemos una doctrina.” No ‘sólo de los trabajadores’ reitera, sino de todas las clases que conforman la sociedad mexicana en el siglo XX con sus complejidad e ideologías.
Francisco Javier Estrada nació en Toluca, México. Es presidente de Casas del Poeta A. C. Fue director y fundador de revistas en tierra mexiquense; creador del Encuentro Internacional de Poetas del Estado de México y fundador de la editorial Casas del Poeta. Ha escrito más de cuatro mil artículos para revistas y periódicos en la entidad. Tiene más de ciento veinte títulos publicados en ensayo, cuento, poesía y antologías.
Bastaron solo cinco días para evidenciar que el gobierno federal se llama Andrés Manuel López Obrador, sólo él.
Que ese afán centralizador de todas las decisiones rindió frutos. Cinco días en las que el presidente guardó silencio por motivos de salud -dijo- provocó rumores, especulaciones. El vacío se sintió. El único hombre que en los últimos dos años fija la agenda diaria calló. Y debe ser harto difícil haberse dado cuenta que en el gobierno federal no hay nadie con la capacidad para asumir ese liderazgo. Se cumple aquello de que “los liderazgos no se improvisan”.
Ésta evidencia debe hacer reflexionar no solo al presidente y a las personas que integran su gobierno, también a todas y todos nosotros.
También fue evidenciado que el gobierno no cuenta con la fuerza de su partido político, el que lo llevó al triunfo, por el que muchos hombres y mujeres a lo largo del país están ocupando algún cargo de gobierno o de representación política. Nadie en el hoy partido oficial tuvo tampoco la capacidad de liderazgo que provocara certezas, confianza en las/os mexicanos, durante esos días de silencio. Lo que evidencia que el partido oficial MORENA también se llama Andrés Manuel López Obrador, sólo él.
En cinco días hubo una ausencia total de rumbo que nadie en el gobierno ni en su partido, logró cubrir. Se evidenció incluso que tan solo para cubrir la comunicación sin el presidente, se vuelve un desastre.
Surgieron rumores, especulaciones, bien se dice que “lo que se siembra se cosecha” sembró polarización y así los comentarios en redes. Tuvo que salir para acallar esos rumores de que su estado de salud era grave.
Estos hechos innegables son para pensarse muy seriamente. No sólo por estos tiempos de pandemia, también en prospectiva.
El virus ha dejado ver la desigualdad en México. 32 millones de mexicanos no tienen un ingreso suficiente para comprar la canasta básica, empeora al contagiarse, pues el costo de los medicamentos y sobre todo, de los tanques de oxígeno, se ha disparado (INEGI).
Los que saben dicen que si no se vacuna el 70% de mexicanos/as no se detendrá el contagio. Esto habla de reformular la planeación para aplicación de la vacuna que hoy se percibe es un desorden. Y rediseñar totalmente el programa que hoy se evidencia no ha dado resultados.
También en estos días de silencio supimos que nos mintieron, que no son 150 mil muertos, sino cerca de 200 mil “que los hospitales no se han saturado (según la información oficial) ya que la mayoría de personas contagiadas deciden quedarse en su casa (58 por ciento)”. Que la economía cayó 8.6% durante el 2020, la mayor caída que ha tenido desde hace 88 años, pero que esto no solo ha sido provocado por el COVID, que ya desde el cuarto trimestre del 2019 mostraba una contracción para entonces del 4.6% (Datos de INEGI).
Que este virus ha provocado el cierre de fronteras para las mexicanas/os para evitar contagios, Canadá, Estados Unidos, España, Francia y ahora Cuba no permiten la entrada a sus países.
Mucho que reformular sin duda alguna, es momento de reconocer que nadie en ninguna parte ni por ningún concepto empieza de cero, que hay que fortalecer instituciones, porque la percepción hoy es de una “transformación de cuarta” y porque hay que empezar a evidenciar eso de “No Mentir” al pueblo de México.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Hoy sus palabras hablan del optimismo, que no fácilmente se puede digerir en tiempos de Pandemia, por el virus del Covid-19. Ante la realidad cruda en muchos casos, por el centralismo que está implantando en ignorantes lecciones el actual presidente del país Andrés Manuel López Obrador. Quien habiendo sido priista pues fue presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en Tabasco, en época que fuera gobernador el ideólogo y fundador del ICAP Enrique Gonzáles Pedrero: al parecer nada aprendió de personajes como Jesús Reyes Heroles, Enrique González Pedrero o Arturo González Cosío, quienes sí son muestra de que en el PRI hubo dirigentes y líderes de alta preparación y amor por México, antes que por su persona y su egoísmo centralista. Dice en su discurso el tuxpeño:
Las lecciones del pasado demuestran la facultad de nuestro Partido para adaptarse a las variables condiciones del país y también para convertir éstas en punto de partida para lograr condiciones nuevas.
El dirigente priista pertenece a la generación del optimismo. Dicho optimismo desde la izquierda, se expresa a través del conocido intelectual e ideólogo Vicente Lombardo Toledano, quien expresa en su momento: los socialistas están destinados, a corto o largo tiempo, a resultar victoriosos, pues tal era el destino de la humanidad el Socialismo. El fracaso del llamado —socialismo en un solo país—, teorizado por Stalin desde la década de los treinta del siglo XX, trajo como resultado, el fracaso de ideologías ‘socialistas’, que no lo eran de ninguna manera: comprueba que el camino de la sociedad es más complejo que el optimismo mecanicista: que se expresa en Lombardo Toledano. Creer que un partido político está destinado por su capacidad de transformación ante las circunstancias a ser siempre exitoso destruyó a granel las fuerzas partidistas venidas desde antes de la Primera Guerra Mundial en Europa. La visión sobre el partido que siempre se transforma, o la victoria del socialismo por fuerza de la historia, se han demostrado erróneas. El futuro y raíz del desarrollo de la sociedad es tema en toda institución cuando se habla del Estado que mecánicamente ha de triunfar por el sólo hecho de existir. Este optimismo y la idea que se expresa por ‘marxistas’ de bolsillo; aquellos que reparten el ‘librito rojo’ de Mao Tse Tung titulado: Citas. Donde se dice que está todo para resolver problemas de la realidad política y social. Recuerdo que decían, que con sólo estudiar a Carlos Marx y Federico Engels, se podía saber todo lo que debería de estudiarse, con respecto a la humanidad y al mundo.
Vicente Lombardo Toledano y Jesús Reyes Heroles, son dos ideólogos vitales para comprender el siglo XX mexicano, con sus fortalezas y debilidades, pues su optimismo es importante en la conformación de la identidad mexicana. Al paso de décadas los hechos comprueban la triste realidad: la vida política e ideológica de los países es mucho más compleja de lo que nos parece en su momento. Por lo que querer y señalar el futuro inmediato sobre bases victoriosas, sólo es parte de una ideología que da satisfacción a sus pobladores y los pone en el área del optimismo; pero también, los descuida de peligros que existen al paso de los años. Ellos dos, desde diverso punto de vista, nos enseñaron el México optimista del siglo pasado, pero pleno de preocupación por los signos ignominiosos que negaban la democracia igualitaria o la posibilidad de un socialismo triunfante. El discurso del 21 de febrero de 1972, es por ello vital en el estudio que sobre el veracruzano queramos estudiar: en sabiduría y en optimismo por un México mejor, que viene de un ciudadano ejemplar: resume su ideología, su posición política, su carrera de político en el sector público, y su conciencia que ocupar el puesto de Presidente del Partido más importante del siglo XX en su patria, le incita a dar todo su potencial ideológico, sus estudios históricos profundos y serios: se sustentan en personajes y hechos de la historia mexicana del siglo XIX, por lo que cada párrafo de dicho discurso es una enseñanza en sí. Dice con claras palabras: “Disponemos de un rico legado, de flexibilidad, que ha permitido vencer o eludir obstáculos y superar dificultades, sin quebrantar la línea esencial de los hombres de la Revolución. Sin caer en el disolvente oportunismo, con una receptividad amplia, propia de los partidos seguros de su función y destino, incorporamos nuevas ideas, adoptamos nuevos métodos, nutriéndonos de la problemática misma del país para enarbolar nuevas banderas, para señalar nuevas metas y para proseguir con decisión y prudencia nuestro camino.”
Optimismo, revisión de la historia, conciencia de sus mejores personajes, aliento de ellos para tomar responsabilidad, sabedor que ha de seguir su trayectoria; es decir, su integridad ideológica y su posición moral y política; enseñanza fundamental de los personajes del siglo XIX que forman a la Generación de la Reforma. No es cosa menor el que Jesús Reyes Heroles, sea uno de los estudiosos más serios y ejemplares del siglo liberal: siglo de heroicidad y proezas que consolidan por fin, el estado mexicano ante el mundo. Sí, su discurso es una lección de liberalismo y amor por México vislumbrando lo que falta para terminar el siglo XX. Conocedor del pasado. Eso lo hace diferente, de aquellos políticos de su generación que nacen al venir la década de los veinte. Viven hasta acercarse a las últimas décadas del siglo pasado. Su generación vive más enamorada de los momentos de la Revolución de 1910: de los personajes de dicha revolución, sin realmente revisar el siglo anterior con la pasión que sí lo hace el político de Tuxpan; que mira el pasado con visión que se extiende a los orígenes de nuestra Independencia, Es él un estudioso acucioso de reformas políticas, sociales y, en particular, en lo que respecta a nuevas leyes. En la formación de las primeras fuerzas políticas que tienden a organizar civilizadamente a la patria de aquel siglo, más allá de visiones masónicas o de logias, que han marcado el azaroso México bárbaro decimonónico: el nuevo líder del PRI toma sucesos de la Independencia y después de la Reforma en su lucha contra dos imperios: el español para liberarnos del coloniaje de trecientos años, y el francés, que desea instaurar nuevo imperio para sojuzgar a los mexicanos. De los estudios del siglo XIX, Jesús Reyes Heroles, surge como sabio que le apasionan a profundidad. Dicha sabiduría se centra sobre todo en los documentos históricos, en su legislación y sucesos políticos, en la investigación sobre la nueva prensa liberal que tiene tintes mexicanistas y no extranjeros. Historia apasionante por el surgimiento de héroes de la Reforma y el pensamiento mexicanista, por lo cual, su sabiduría se centra en el amor al país que se forma por encima de cualquier otro interés. Por eso dice en el discurso aludido:
El proceso histórico del país es interrumpido a finales del siglo XIX y esto hace que el siglo XX empiece tarde en México. La acción para entrar en el siglo XX, iniciada en 1910, es frustrada por las fuerzas más negativas de México y no es hasta 1917, con un texto jurídico que es norma y síntesis histórica de los afanes y luchas de los mexicanos, cuando entramos de lleno en el siglo XX.
No es pues un texto, como otros muchos discursos dichos dentro de este Partido desde su fundación en 1929. Ni tampoco un discurso, como muchos otros, que se dijeron por quienes fueron presidentes del Partido Nacional Revolucionario (PNR) desde el 4 de marzo de 1929 hasta la fecha cuyo lema era: “Revolución e Instituciones”. Ello es historia del partido que es motivo de estudio en el mundo en aquella década en que llega a la presidencia. Década en que el politólogo, Maurice Duverger, uno de los pensadores más importantes de Francia y Europa en la ciencia política, puso sus estudios y su interés en la permanencia de este partido surgido de hechos de la revolución de 1910. Las décadas primeras le han de ver pasar por otras dos transformaciones de praxis política e ideológica: PRM con tintes socialistas con su lema: “Democracia de los trabajadores” y, después el PRI, con la idea de ser centro que media entre izquierdas comunistas y derechas ultraconservadoras y clericales. Revisar esta historia discursiva es enseñanza interesante. El estudio de la historia de este partido claro que tiene importancia si se leen los discursos desde su fundación: nos hablan del contexto histórico que se vive en momentos de crisis o de eufórico momento de victoria y triunfo electoral. En uno de sus múltiples discursos Reyes Heroles expresa su interés apasionado por el partido así dice: “Somos un partido de masas, pero de masas organizadas, masas sin organización son muchedumbre.” Pocos militantes tenían el conocimiento del PRI, como el veracruzano, al citar al partido y su importancia.
Francisco Javier Estrada nació en Toluca, México. Es presidente de Casas del Poeta A. C. Fue director y fundador de revistas en tierra mexiquense; creador del Encuentro Internacional de Poetas del Estado de México y fundador de la editorial Casas del Poeta. Ha escrito más de cuatro mil artículos para revistas y periódicos en la entidad. Tiene más de ciento veinte títulos publicados en ensayo, cuento, poesía y antologías.
Inmersos en las terribles noticias diarias del fallecimiento de más y más personas víctimas de Covid en nuestro país, en el estado de Puebla y en el mundo; fuimos testigos del cambio de poderes en el país vecino y conocimos las primeras directrices que sin duda cambian radicalmente muchas de las que conducía el anterior presidente. Mucho todavía hay que observar pero por lo pronto pudimos observar que para los estadounidenses el cambio efectivamente llegó.
El Presidente Biden firmó horas después de rendir protesta, órdenes ejecutivas con las que inicia una nueva era en ese país. Dos de estas órdenes ejecutivas se refieren a temas que nos agobian en México.
El presidente Biden inició por reconocer la gravedad de la pandemia, lamentó los 4 mil decesos diarios que tienen y la “desesperación” de los afectados. Ordenó entonces, la implementación inmediata una nueva estrategia para acelerar la vacunación, para reforzar las medidas de prevención, entre ellas el uso obligatorio de cubre bocas y “ofrecer alivio económico” a las familias que lo necesitan.
La segunda es a la orden ejecutiva para mitigar el impacto económico que les ha dejado la pandemia. Ordenó garantizar la alimentación de los estadounidenses y proteger el empleo y a los trabajadores, mediante un Programa de Asistencia Nutricional y un mecanismo para que los hogares de ingresos bajos sean elegibles para beneficios de emergencia y accedan a pagos directos de los paquetes de ayuda, entre otras. Esto sin duda nos lleva a comparar lo que pasa en nuestro país.
Desde el origen pareciera que no se acaba de reconocer la gravedad que estamos viviendo en México. No hay claridad en los cómo desde el gobierno se dimensionan los problemas del país. No contamos con un programa que mitigue el impacto económico de esta crisis sanitaria. Las órdenes ejecutivas que podrían ser en nuestro país los Decretos que suscribe el presidente, han generado una percepción de desorden y de instrucciones contradictorias entre el Subsecretario “responsable” de atender la pandemia, el propio presidente de la República y hasta del Secretario de Relaciones Exteriores; primero, que van a llegar tantas vacunas y luego que siempre no; que se vacunarían a los médicos/as que se encuentran en primera línea atendiendo a las personas contagiadas en los hospitales y después a los de más de 60 años; pero luego que también a los “servidores de la nación” y a los maestros/as en Campeche; que la responsabilidad de la vacunación es del gobierno y después que ya pueden comprar vacuna los gobiernos de los estados y los particulares; quien sabe a cuantos más a estas fechas se les esté ya vacunando. Estos parches hablan de que no existe claridad en ese Plan de Vacunación, no conocemos las metas específicas, los tiempos, los grupos de vacunación, como se va a evaluar la eficacia del Pla y eso peligrosamente está provocando el uso político de la vacunación.
El problema mayor es que esa percepción de desorden y de instrucciones contradictorias incide en los estados de la República.
Por ello el pasado 18 de enero presenté un Punto de Acuerdo para Exhortar al Gobernador del Estado y al Titular de la Secretaría de Salud a compartir con el Congreso del estado de Puebla, el Plan Estatal de Vacunación que si bien debe derivarse del Plan Nacional de Vacunación anunciado por el Presidente López Obrador, debemos conocer la implementación que se seguirá en el estado de Puebla, más aun cuando se anuncia el inicio de la vacunación masiva contra el Covid-19 en el país desde el día 12 de enero, tras la llegada de 439 mil 725 dosis de Pfizer, que el propio presidente declaró se distribuyeron en toda la República Mexicana: "Hemos iniciado ya el programa de vacunación contra Covid-19, en términos generales se trata de vacunar a todos los mexicanos y también a residentes de países extranjeros en México, a todos. Es vacunación universal y gratuita, ya se definió como estrategia el que primero se vacune a trabajadores del sector salud que están en hospitales salvando vidas”. El Punto de Acuerdo, fue turnado a la Comisión de Salud y espero que por la urgencia del tema lo dictaminen lo más pronto posible, los números que tenemos en el estado de Puebla lo obliga, 7 mil 050 muertos y 56 mil 148 contagiados.
Espero también que el mensaje difundido por el propio presidente López Obrador la tarde-noche del domingo que ha dado positivo a Covid, incida también de una vez por todas, en cambiar esa percepción de desorden y de contradicciones. Que se declare el uso obligatorio del cubre-boca que por cierto él nunca ha querido usar. Que modifique su discurso ya que hasta el del mismo domingo por la mañana en su gira por San Luis Potosí, -como han sido todos sus discursos desde el primer día de su gobierno, hasta ahora- ha fabricado realidades ficticias: que ya se logró aplanar la curva, que estamos saliendo, y hasta que ya se ven “lucecitas” en el control de la pandemia, que ya nos recuperamos económicamente, que ya recuperamos los empleos perdidos; solo realidades ficticias.
La única realidad en nuestro México es que hasta hoy han fallecido 149 mil 614 personas y hay 1 millón 763 mil 219 contagiados. Uno de ellos es ya lamentablemente el mismo presidente de México.
Deseamos todas/os su pronta recuperación señor Presidente López Obrador.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El 20 de enero se cumplió el primer y único mandato del expresidente Trump, después de un polémico periodo en el que se distinguió por acciones que buscaban fomentar la economía interna sin importar mucho las relaciones internacionales, así lo demostró con la guerra económica con China.
Joe Biden, demócrata que fungió como vicepresidente en la administración de Barack Obama, juró como el 46vo presidente de los Estados Unidos de América, bajo las promesas de regresar a su país como una potencia mundial y que sea respetada por la comunidad internacional.
De las primeras acciones fue la firma de 15 decretos ejecutivos, la mayoría de ellos para revocar acciones de Trump, como regresar al Acuerdo de París para cuidar al planeta del calentamiento global y retomar la membresía en la Organización Mundial de la Salud, sobre todo en temas de pandemia. Con ello manda un mensaje que esta nueva administración se basará en la ciencia, como dato curioso, adornó su despacho oval con una piedra lunar.
En materia de migración eliminó el veto para los vuelos internacionales de 11 países musulmanes y ya adelantó que continuará el apoyo a los dreamers quienes son aquellos niños que llegaron a EEUU y el día de hoy se encuentran estudiando. Se encuentran trabajando en la Ley de Ciudadanía de los EEUU de 2021, la cual pretende regularizar a 11 millones de personas.
Hará frente a la pandemia con la reorganización del gobierno federal y crear una figura que coordinará todo lo referente a la crisis sanitaria que en EEUU ha provocado más de 400 mil muertes.
En materia de comercio al parecer no habría mayores cambios al T-MEC por ahora, ya que EEUU es nuestro primer socio comercial.
Biden comienza cumpliendo con las promesas de campaña en las que fundó su discurso, con lo cual ganará bastante legitimidad y dándole un margen de acción mayor.
Las relaciones bilaterales entre ambas naciones no se vieron afectadas por la transición política que hubo en los Estados Unidos y confiamos que continúen de esta manera en beneficio de los migrantes y de nuestros acuerdos comerciales.
René Sánchez Juárez (@rene_froc) es politólogo,sindicalista y catedrático de la BUAP.