
BOGOTÁ D. C., 13 de mayo de 2019 — Agencia de Noticias UN-
Así lo comprobó el ingeniero civil Juan Sebastián Navia Ortiz, magíster en Ingeniería - Recursos Hidráulicos de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien evaluó a nivel de laboratorio la eficiencia de ambos sistemas al momento de apagar el fuego en diferentes materiales combustibles, con la intención de concientizar al gremio de la construcción de la importancia de introducir esta nueva tecnología de manera generalizada en el país.
La propuesta del ingeniero y de su director de tesis, el profesor Rafael Orlando Ortiz Mosquera, es incluir en las construcciones sistemas de boquillas nebulizadoras, las cuales, unidas a un sistema de bombeo de alta presión, logran desintegrar la gota de agua de un rociador convencional en partículas microscópicas, de hasta 8.000 microgotas, lo que maximiza la superficie de intercambio de calor y genera una mayor evaporación de las gotas en menor tiempo.
Las pruebas se adelantaron en el laboratorio para incendios construido para tal fin por el profesor Ortiz en el patio de ensayos del Edificio de Hidráulica de la U.N. Sede Bogotá. Se trata de un espacio con dos habitaciones, una dotada con el sistema convencional y otra con el de agua nebulizada.
En este laboratorio se recrearon incendios controlados con diferentes tipos de materiales combustibles para obtener así las clases de fuego a evaluar. Cada una de las pruebas fue documentada mediante grabación de video y los sistemas se calibraron para el posterior análisis de caudales, volúmenes de agua utilizados, tiempos de supresión del fuego y temperaturas alcanzadas en cada uno de los escenarios.
“Los sistemas que yo llamo convencionales son aquellos que se utilizan hoy en estructuras de servicios comerciales, industriales, bodegajes, vivienda, y en general en todo proyecto, desde que la Norma Sismo Resistente Colombiana implementó un capítulo en el que exige instalar redes contra incendios en todas estas construcciones; sin embargo estos emplean rociadores un poco obsoletos que siguen siendo costosos”, señala el investigador.
Diferentes fuegos
En la clasificación de incendios se contemplaron fuegos clases A, B, C y K. Los primeros se forman a partir de elementos orgánicos sólidos como madera, papelería y textiles, entre otros; los clase B provienen de la combustión de líquidos inflamables como gasolina, pinturas o aceites, entre otros; los de clase C presentan componentes eléctricos, con riesgo de conducción de energía, y los clase K son fuegos generados en cocinas por grandes cantidades de aceite o lubricantes presentes en el medio.
El investigador señala que aunque según muchas investigaciones es más difícil suprimir o extinguir incendios usando boquillas de nebulización en espacios grandes, donde no se puede producir un agotamiento de oxígeno apreciable, con las pruebas realizadas por él se estableció la eficiencia de usar agua nebulizada para apagar un incendio en un lugar cerrado.
Además la eficiencia en la extinción de estos eventos fue mucho mayor con el sistema de agua nebulizada que la presentada por el sistema convencional.
También observó que los sistemas convencionales de rociadores no son recomendables para atender incendios que presenten fuegos tipo B, C y K, ya que en ningún caso se logró una efectividad que genere confianza para incluirlos en un proyecto. Y aunque en los eventos generados con fuegos clase A tuvieron un buen comportamiento, no se llegó a la supresión total del fuego y el volumen de agua utilizado para controlarlo resultó excesivo.
En contraste, las pruebas con agua nebulizada de alta presión permitieron constatar que este sistema presenta muy buenos resultados para atender fuegos clase B, C y K, ya que en todos los casos llegó a una supresión total del fuego en muy corto tiempo. Por ejemplo, mientras con el sistema convencional se tardaron 118 segundos para lograr la supresión aparente de un fuego clase K, con el de agua nebulizada se consiguió en 3 segundos.
Aunque en el caso del fuego clase A las prestaciones son similares con la red convencional de rociadores, la disminución del calor radiante presentó mayor eficiencia y la cantidad de agua utilizada es mucho menor.
Los sistemas de agua nebulizada se han implementado en el país en proyectos públicos como el Edificio de Jefatura de Derechos Humanos del Ejercito Nacional, el edificio de la Sede Centro de ETB y las cárceles de Buga, Tuluá y Espinal, entre otros. Con investigaciones como las del ingeniero Navia también se espera promover su inclusión en obras privadas.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

13 de mayo de 2019
El reto de iniciar una empresa en un mercado tan competitivo, como la industria de la belleza, requiere no solo de una estrategia visionaria y de conocimiento del mercado, también implica ofrecer un producto de calidad con innovación tecnológica. Así nace GoSkin, una mascarilla especializada en el cuidado de la piel que se gestó en los laboratorios de la BUAP.
Esta mascarilla o película que se aplica directamente sobre la piel y permanece adherida a ella hasta que se absorbe por completo, puede ser utilizada por hombres y mujeres de forma constante, brindando una hidratación profunda, además de rejuvenecer la piel, gracias al concentrado de nutrientes y antioxidantes que aporta de manera eficaz y gradual en la dermis.
El proyecto nació hace dos años en el Laboratorio de Alimentos de la Facultad de Ingeniería Química de la BUAP, donde la doctora Verónica Santacruz Vázquez desarrolla diversas biopelículas a través de la técnica del electrohilado, empleadas para retrasar el proceso de descomposición y oxidación de alimentos.
En coordinación con la doctora Claudia Santacruz Vázquez y sus estudiantes de posgrado, los maestros en Ingeniería Química, Michelle Olguín y Jaime Andrés González Silva, tuvieron la idea de crear un nuevo producto con estas películas, pero enfocado en el área farmacéutica, lo que derivó en la solicitud de patente MX/a/2017/009191.
“Con resultados visibles y de largo plazo, esta mascarilla está elaborada con colágeno hidrolizado, micronutrientes y antioxidantes que son liberados de forma gradual y con la concentración necesaria para una penetración profunda en la piel, logrando una mejor apariencia cutánea”, explicó la doctora Verónica Santacruz.
La investigadora detalló que la técnica del electrohilado o electrospining permite producir fibras de diámetros micro y nanométricos, a través de un equipo que cuenta con una bomba conectada a una aguja capilar, una fuente de alto voltaje y un cilindro colector. Este equipo, diseñado en gran medida por la doctora Santacruz Vázquez y sus estudiantes, permitió fabricar una primera mascarilla en este laboratorio a nivel de prototipo, con pruebas de sensibilización en piel humana, basadas en la NOM 039 SSA1 1993.
“Los resultados practicados a 50 individuos mostraron una compatibilidad adecuada con el tejido cutáneo después de 24, 48 y 72 horas y no hubo presencia de irritación en la piel. Se calculó el índice de irritación primaria y los resultados fueron cero porque ningún voluntario registró una reacción de esta índole”, aseguró Santacruz Vázquez.
Del laboratorio a la industria
En términos económicos, la industria de la belleza representa una ventana de oportunidad para desarrollar nuevos productos, a partir del conocimiento y método científico, tomando en cuenta la tecnología e innovación.
En México, la industria de la belleza y el cuidado personal registró en 2018 un crecimiento anual del 11 por ciento y la predicción es que se mantenga este año. De acuerdo con el estudio realizado por Euromonitor Internacional, el valor del mercado de cosméticos a nivel nacional superaría los 154 mil millones de pesos.
Para esta industria, las universidades tienen mucho que aportar y la BUAP no es la excepción, de ahí la iniciativa de desarrollar un producto cosmético pensado para su comercialización. En la búsqueda de este objetivo, las investigadoras y sus estudiantes se apoyaron en el Centro de Innovación y Competitividad Empresarial (CICE) de la BUAP, donde les brindaron acompañamiento comercial, legal y administrativo, incluyendo un estudio completo de mercado que les permitió identificar a los segmentos de la población interesados en su producto.
“Detectamos que la mascarilla era apta para mujeres y para hombres con distintas estrategias de comercialización y centros de distribución, lo que facilitó que los alumnos ampliaran sus expectativas y trabajaran por la creación de una empresa y no solo pensaran en emplearse en el sector industrial”, acotó la investigadora.
Atentos a las necesidades del usuario
Un aspecto fundamental para encarar la competencia en el mercado es ofrecer un producto con cualidades que destaquen o difieran de otros tratamientos para la piel.
Goskin fue comparada con otros productos comerciales y se determinaron distintas ventajas, por ejemplo el usuario no necesita de hidratación previa. “La mayoría de las mascarillas comerciales que pertenecen a la misma categoría requieren de la hidratación, pero en el caso de nuestro producto al estar cerrada con un material aluminizado permite que se mantenga la integridad de la fibra y no se deshidrate, haciéndola viable de aplicar en cualquier época del año”, añadió la investigadora.
Otra de las ventajas de Goskin es que está elaborada a partir de nanofibras que permiten una mejor liberación del producto y sus potenciales de acuerdo con el gradiente de humedad que presente la piel del usuario; es decir, la dermis va pidiendo la dosis del producto según las condiciones en las que se encuentre.
También ofrece la modificación en la composición de las películas (mascarillas) tomando en cuenta la edad y características de cada grupo poblacional, por eso se puede personalizar para que tengan una mayor concentración de antioxidantes, hidratación, o bien un aporte diferentes de nutrientes.
La investigadora refirió que a la segunda aplicación se pueden observar los resultados porque la piel refleja más brillo, debido a la hidratación que proporciona la propia mascarilla, no presenta efectos tóxicos y se puede aplicar las veces que se desee.
La técnica del electrohilado permite el desarrollo no solo de la mascarilla, sino de otras películas que pueden tener otros compuestos como agentes antimicrobianos, en este caso las películas pueden ser utilizadas para envases inteligentes y activos. También puede ser adicionada con quitosano, benéfico para productos cicatrizantes; es decir, permite la incorporación de diferentes activos en niveles y concentraciones que se consideren necesarios.
De esta forma, el trabajo de la BUAP muestra que la belleza física y la experiencia estética no están separadas de la ciencia, y que a pesar de las diferentes interpretaciones del ideal de perfección, lo cierto es que la forma en cómo nos proyectamos determina las relaciones sociales y culturales que establecemos, porque la aspiración a la perfección física, desde épocas remotas, ha sido siempre un anhelo universal.
Fuente: buap.mx

BOGOTÁ D. C., 10 de mayo de 2019 — Agencia de Noticias UN-
Así respondió el profesor Jairo Estrada Álvarez, de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), a la pregunta ¿nuevas derechas o lo nuevo en la derecha?, alrededor de la cual gira el III Seminario Internacional Pensar Nuestra América, organizado por la Maestría en Estudios Políticos Latinoamericanos de dicha Facultad.
Al reflexionar acerca del momento político y de las transformaciones que experimenta la región, el docente propone preguntarse primero si en algún momento del transcurrir histórico se abandonó definitivamente la restauración conservadora que se inició desde la instalación de las dictaduras militares en la década de los setenta.
“No ha habido una valoración suficiente de los efectos políticos y culturales en una perspectiva sistémica del periodo reformista y de las transformaciones democráticas, liberales y progresistas que se han vivido durante los últimos lustros”, comentó el profesor Estrada.
Entre estas transformaciones reconoce hechos como que en los años noventa se produjo una “desertificación neoliberal” en algunos países de Latinoamérica, lo que abrió la posibilidad para discutir de nuevo alternativas al capitalismo con impactos no solo en la región, sino en todo el mundo.
“Sin duda, las tendencias del proceso político inauguradas en los primeros años de este siglo han tenido unos efectos que se deben valorar con mayor rigor”, advierte. En ese sentido, considera que es importante destacar que se produjo un retorno al pensamiento crítico, a categorías y conceptos que estaban en los anaqueles, a nuevas elaboraciones conceptuales en la crítica al capitalismo, particularmente aquellas con componentes socioambientales, culturales, feministas y de crítica a la crisis civilizatoria”, expuso el profesor Estrada.
Agregó que durante este tiempo se produjo una afectación de la posición hegemónica de los EE. UU. y el surgimiento de una institucionalidad con la que se pretendió consolidar esta afectación. Ejemplo de esto son las experiencias del surgimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Sobrevaloración de cambios políticos
Al tiempo con estas reflexiones, sugiere hacer otras relacionadas con el trabajo de los científicos sociales, pues considera que desde este se produjo una insuficiente distinción del análisis geopolítico de otros frentes, ocasionando que, desde esa perspectiva, muchos Gobiernos terminaran siendo definidos como de izquierda sin serlo.
“Creo que hubo sobrevaloración de los cambios políticos, identificados en algunos casos como un círculo de revoluciones cuando en sentido estricto nunca lo fueron”, explicó. En tal sentido, sostiene que se podría hablar de “cierta banalización del concepto de izquierda”.
Aseguró que “se terminó por definirles a los procesos alcances que en el sentido estricto no tenían, y eso en política es irresponsable porque al no tener los alcances que se anuncian, lo que se produce son frustraciones”.
Mientras eso sucedía, el capitalismo como orden social sigue vigente y no ha sufrido grandes transformaciones, a lo que se le suma el auge reciente de los proyectos políticos de la derecha.
“Lo cierto es que estamos viviendo un proceso de redefinición del campo de fuerzas en la región y dentro de los respectivos países”, comentó el docente.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
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10 de mayo de 2019
En México, el término “madre”no sólo refiere a la persona que nos dio la vida, también representa distintos tipos semánticos, ofensivos o no, según el contexto. “Hay una ambivalencia en los usos que le damos al vocablo, ya sea de manera positiva o negativa; es impresionante la cantidad de composiciones que origina esta palabra”, señaló María Leonor Orozco Vaca, del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFL) de la UNAM.
De acuerdo con la doctora en lingüística, una acepción es cada uno de los significados realizados, aceptados y reconocidos por su uso. En nuestro país, todos los usos del vocablo “madre” están aceptados y se identifican fácilmente, pues es uno de los elementos principales de nuestro lenguaje coloquial.
En ese contexto, “madre”y sus derivados pueden significar cantidad, importancia, calidad moral, estado físico, sabor, estado emocional, rabietas; refiere accidentes y desorden, entre otros.
En México se utiliza como insulto: “mentar madres es muy usado, pero no somos los únicos; en España dicen ‘la madre que te parió’, también para insultar”, explicó Orozco Vaca.
Si alguien se golpea exclama “me di un madrazo” o “me partí la madre”. Cuando alguien tiene un salario bajo decimos: “gana una madre”. Si hay poco dinero, nada más “le queda una madre”. Si es poquito, una “minimadre” o una “madrecita”, y si es nada “no le queda ni madres”, pero si es mucho, es “un putamadral”.
En la parte negativa hay construcciones como “no tener madre” para decir que no se tiene vergüenza. Si es un patán, tiene “poca madre”; por el contrario, si es buena onda, es “a toda madre”. También se utiliza la palabra “desmadre”para citar el desorden.
Para resaltar las virtudes positivas de un objeto decimos “de poca madre”; si algo vale poco decimos “vale madre”, y de ahí se genera el “valemadrismo”. Si algo se arruinó se dice “valió madre”;para saber si alguien dice la verdad: “¿te cae de madre?”.
Leonor Orozco indicó que esta palabra también se usa como tratamiento genérico, pues en la calle alguien puede escuchar que le dicen “madre”, sólo por su edad. También expresa una situación de hartazgo: “estoy hasta la madre”, o para decir que alguien maneja rápido se dice “va hecho la madre”.
Si alguien bebe demasiado alcohol, “está hasta la madre”; si algo huele mal, “huele a madres”; si su sabor no es agradable, “sabe a madres”; para expresar escepticismo, “no te creo ni madres”; y al hacer una promesa, “te lo juro por mi madre”.
Las composiciones con el término son variadas y usadas en una serie de fraseologismos de diversos contextos. “A mí la que más me gusta es ultimadamadremente, que intensifica la palabra y se utiliza para cerrar una discusión”, acotó la investigadora universitaria.
Para conocer más sobre las acepciones lingüísticas del vocablo “madre”,consulta el Diccionario de Mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), y el Diccionario del Español de México de El Colegio de México (Colmex).
Boletín UNAM-DGCS-323/2019

BOGOTÁ D. C., 06 de mayo de 2019 — Agencia de Noticias UN-
Este es el principal resultado que mostró la investigación realizada por Diana Rocío Lozano Ortiz, especialista en Pediatría de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien se propuso identificar las variables que podrían estar asociadas con una crisis asmática severa en 360 niños hospitalizados entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2016.
Para eso se analizaron las historias clínicas de los menores ingresados a urgencias en dicho periodo por esa patología en el Hospital de La Misericordia de Bogotá. Con esta información, obtenida gracias a la ayuda de las doctoras Sonia Restrepo Gualteros y Milena Villamil Osorio, neumólogas pediatras, quienes dirigieron la tesis, se realizó el procesamiento epidemiológico de los datos.
El proceso generó una serie de tablas que servirían para analizar los resultados obtenidos, entre los cuales se identificó a la eosinofilia (aumento de los eosinófilos en las muestras de sangre) como uno de los factores asociados con crisis asmática severa, a partir del análisis de los hemogramas realizados a los pacientes en su paso por hospitalización.
“Los eosinófilos aumentan en varias enfermedades, pero en el contexto del asma se incrementan porque tienen que ver con un proceso de alergia y esta es una enfermedad que en la mayoría de los casos se considera alérgica”, señala la investigadora Lozano.
De los 360 niños del estudio, 72 presentaron crisis asmáticas severas. Entre ellos un porcentaje importante tenía eosinofilia y tras los análisis estadísticos esta variable se posicionó como un predictor para la posibilidad de desarrollar crisis severas.
Por otra parte, al analizar las más de 40 variables incluidas en el estudio, inicialmente se encontraron otras asociaciones demográficas, clínicas y de manejo, aunque el ajuste final en los análisis estadísticos no confirmó esta asociación.
En el caso del corticoide sistémico, que es un pilar en el tratamiento de la crisis asmática, se observó que todos los pacientes habían sido clasificados como severos de forma adecuada al ingreso a urgencias, y por lo tanto habían recibido el manejo oportuno con este medicamento.
“En este estudio no se pudo demostrar la asociación entre la administración del corticoide y la severidad de la exacerbación, pues existen otros factores relacionados con la enfermedad, que son intrínsecos; lo que sí se puede resaltar es que la clasificación adecuada de la crisis asmática es el primer paso para un manejo acertado y para prevenir las complicaciones”, explica la investigadora.
Frecuente en niños
“El asma es una patología muy frecuente en la edad pediátrica, de hecho es la enfermedad pulmonar inflamatoria crónica más frecuente de los niños”, comenta la doctora Lozano. En el mundo se calculan 300 millones de personas afectadas por esta enfermedad, y en Colombia la prevalencia en la edad pediátrica es de 18,8 %, con predominio del grupo de los 1 a los 4 años de edad (29 %).
Así mismo se calcula que tres cuartas partes de los costos en los servicios de urgencias y las admisiones hospitalarias son debidos al asma, por lo que a pesar de los avances en el tratamiento sigue siendo un problema grande de salud pública en el mundo, y aún más en países subdesarrollados como Colombia.
Sin embargo la investigadora asegura que a pesar de que se han determinado múltiples factores de riesgo asociados con la severidad de las crisis asmaticas, la mayoría de los estudios se han realizado en países desarrollados, con resultados que podrían no ser extrapolados a países como el nuestro, debido a las diferencias sociodemográficas, económicas, ambientales, de accesibilidad y asistencia sanitaria, disponibilidad de fármacos y dispositivos avanzados.
“Es importante saber no solo cómo mantener la enfermedad controlada y prevenir las crisis, sino que también se debe contar con unas pautas a la hora de abordar a un paciente en urgencias para identificar rápidamente qué niño puede tener un desenlace más grave”, concluye la investigadora.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co