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BOGOTÁ D. C., 01 de junio de 2019 — Agencia de Noticias UN-

La investigadora Esthefanny Calderón, de la Maestría en Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), comenta que algunas de estas familias demuestran desarmonía en sus hogares y dificultades en el manejo de menores, asociadas con prácticas cotidianas inseguras.

El estudio se desarrolló con familias de madres adolescentes lactantes, menores de 19 años y vinculadas al servicio “Creciendo en Familia” de la Secretaría Distrital de Integración Social, con el objetivo de describir el riesgo al que ellas están expuestas en términos de salud y seguridad.

También se comprobó que un 27 % de las familias está en alto riesgo por prácticas cotidianas inseguras, no tienen acceso a los servicios de salud o no los utilizan, y las condiciones de vivienda y seguridad son desfavorables.

“Por ejemplo, prevalece acumulación de basuras, malos olores, consumo de sustancias psicoactivas, inseguridad y acumulación de agua contaminada que genera mal olor y mosquitos”, explica la investigadora.

En las entrevistas realizadas a las familias se observó que solo el 10 % de ellas está en riesgo bajo, es decir que son poco saludables pero sus condiciones de salud no son graves.

“El 94 % de las familias se perciben como saludables y solo el 5,7 % como poco saludables, lo que se manifiesta en el apoyo integral que recibe la madre adolescente desde la gestación, el parto y el proceso de crianza, incluida la etapa de lactancia materna”, comenta la investigadora.

Interrupción de la lactancia

Aunque las familias disponen de los servicios de salud el acceso a este es difícil, por lo que, a partir de sus creencias y saberes, cuidan de su propia salud y la de la madre lactante.

En cuanto a los ingresos familiares, se identificó que los hogares cuentan con muy bajos recursos para cubrir las necesidades básicas, ya que sobreviven con trabajos informales, lo cual no les permite realizar actividades diferentes a cubrir gastos en alimentación y aseo.

“Los bajos ingresos de las familias también se constituyen en un factor de riesgo para la interrupción temprana de la lactancia materna, asociado con malas condiciones de vida de los niños y sus familias”, comenta la investigadora.

En cuanto a las condiciones psicoafectivas, se observa que el 74 % de los hogares presentan conflictos que afectan la armonía de la familia, cerca del 46 % relacionados con el consumo de alcohol.

La violencia en los hogares representa un factor determinante para los niños y adolescentes, pues estos ambientes “inciden directamente en la práctica prolongada de la lactancia materna, ya que la madre no contará con las herramientas necesarias que le permitan empoderarse de su rol y, en consecuencia, presentará poco interés por los beneficios que ofrece la lactancia materna para su salud y la de su hijo”, detalla la magíster.

Finalmente, considera que los niveles de riesgo encontrados son una alerta para la implementación de la política pública vigente de infancia, adolescencia y familia por parte de los servicios de salud, de los equipos interdisciplinarios, y específicamente de los profesionales de enfermería.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

01 de junio de 2019

México alberga entre 60 y 70 por ciento de la diversidad conocida en el planeta, y es el país que tiene más especies en peligro de extinción, con escasa inversión en recuperar su capital natural, afirmaron académicos del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc)de la UNAM.

“En 2017 los costos por agotamiento y degradación del ambiente representaron el 4.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que para su protección se destinó 0.6 por ciento del PIB”, aseveró Citlalin Martínez, de la Unidad de Investigación de Economía y Medio Ambiente del IIEc.

En 2012, los costos por degradación ambiental sumaron 985 mil millones de pesos, mientras que a la protección se invirtieron sólo 143 mil millones, dijo durante el XXV Seminario Economía Mexicana, coordinado por Jorge Basave Kunhardt, del IIEc.

Citlalin Martínez y sus colegas Rosario Pérez, Alonso Aguilar y Veronique Shopie Ávila elaboraron el documento “El papel del capital natural en la economía mexicana”, en el que retoman estudios de organismos nacionales e internacionales, así como indicadores para establecer que 12 estados del país aún pueden generar bienes y servicios sin poner en riesgo su capital natural; nueve tienen una alta probabilidad de alcanzar niveles no sustentables y 11 ya agotaron este capital.

Tala legal

Además, otros indicadores señalan que entre 90 y 95 por ciento de nuestro territorio ya está deforestado, lo que coloca a México en el tercer lugar mundial en deforestación. Los bosques y selvas son los más afectados.

“La principal causa de la deforestación es el cambio de uso de suelo para la agricultura. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) estima que sólo ocho por ciento de la tala es ilegal; por tanto, el resto se realiza con la venia de las autoridades”, subrayó Martínez.

De igual forma, comentó que el incremento de la población ha aumentado la generación de residuos, la emisión de contaminantes y descargas de aguas residuales.

Durante la mesa” Recursos naturales y escenario internacional, guerras comerciales y flujos migratorios”, el investigador Alonso Aguilar expuso que en registros nacionales del INEGI sobre agotamiento y degradación, se muestra que ha habido un cambio en los costos ambientales entre 2003 y 2017 por hidrocarburos, aguas subterráneas, afectación a los recursos forestales y el suelo.

El sector de manufacturas ha incrementado el uso y contaminación de agua subterránea, mientras que el agropecuario y de hidrocarburos son los que generan más impacto, dijo.

Al respecto, Rosario Pérez expuso que lo importante es “determinar los costos del deterioro ambiental y su degradación, así como identificar cuáles son los sectores a los que hay que prestar mayor atención para tratar de recuperar y conservar el capital natural. Lo que se pretende es contar con una economía más desacoplada del impacto ambiental, más sustentable, más verde, una bioeconomía”.

Boletín UNAM-DGCS-384/2019

31 de mayo de 2019

En el estudio de la biología reproductiva de las plantas los investigadores han inferido qué grupos de animales son los encargados del proceso de polinización, con base en las características morfológicas de las flores, lo cual corresponde a la teoría de los síndromes de polinización de plantas. Sin embargo, tal postulado puede no ser del todo exacto. Por esta razón, en la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP se realiza una investigación sobre su validez.

En este proyecto trabaja la bióloga Samanta Maite de los Santos Gómez, estudiante de la Maestría de Ciencias Biológicas, quien con la asesoría de la doctora Dulce María Figueroa Castro, investigadora de esa facultad, analiza comunidades de insectos y de plantas con distintos ciclos de vida, para obtener pruebas en torno a la citada teoría.

El interés se centra en conocer qué otros animales pueden polinizar a una planta, lo que permitiría a los especialistas centrar sus esfuerzos en la preservación de esos organismos que no habían sido tomados en cuenta. “Por ejemplo, tal vez nos estemos enfocando solamente en el cuidado del colibrí, cuando en realidad podrían existir otras especies polinizadoras que también necesitan de cuidado”, comentó Figueroa Castro.

La académica, doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Missouri, Estados Unidos, señaló que emplear los síndromes de polinización sin corroboraciones en poblaciones naturales puede llevar a una serie de errores en las inferencias acerca de los polinizadores de las especies vegetales, debido a que no contempla la variedad de especies animales existentes en el campo, capaces de polinizar, aunque sea de manera accidental, a una misma flor.

“Por ejemplo, las flores tubulares, de color rojo, que no producen aromas, son comúnmente vinculadas con colibríes, pero no porque esta flor tenga dichas características significa que llegará un solo grupo de organismos, sino que puede haber otros”, expresó.

En las últimas décadas algunos autores han estudiado la veracidad de este síndrome y lo que se ha encontrado es que de manera general en las especies de plantas que son polinizadas por aves, murciélagos o abejas, sí se cumple lo establecido por los síndromes de polinización, pero no ocurre en aquellas especies que son polinizadas por otros grupos, como escarabajos, moscas y mariposas, explicó.

Asimismo, comentó que hay muy pocos estudios que abordan el tipo de hábitat en el que se encuentran las plantas, como un factor determinante para el cumplimiento de los síndromes de polinización. Un ejemplo de ello son las zonas áridas. Además, en dichos trabajos no se han tomado en cuenta otros elementos como el ciclo de vida de las plantas estudiadas, “no se tendrá el mismo efecto en una planta que vive muchos años a una cuyo ciclo de vida es de solamente unos cuantos meses”.

Con respecto a la investigación llevada a cabo en el Laboratorio de Interacciones Ecológicas, de la Facultad de Ciencias Biológicas, Samanta Maite de los Santos Gómez se encuentra en la fase de recolección de datos y el procesamiento de muestras. Hasta el momento los avances presentan la posibilidad de que el síndrome sí se cumpla en plantas con ciclo de vida largo, pero no en aquellas que apenas viven unos cuantos meses.

Para ello, se hicieron observaciones en manchones de flores de ciertas especies vegetales con distintos ciclos de vida, se recolectaron los insectos que visitaban sus flores y ahora se trabaja en la extracción de los granos de polen que estos tengan, para que a través de su análisis se establezca qué grupos de insectos realizan la polinización.

“Si un insecto carga 100 granos de polen y cinco de ellos corresponden a la especie de planta en la que fue recolectado, entonces eso significará que el insecto visita las flores de muchas otras especies de plantas, por lo tanto no será un buen polinizador para la primera”, explicó la doctora Figueroa Castro.

Finalmente, destacó la importancia del proceso de polinización para los ecosistemas, así también para la producción de frutos y otros alimentos que son consumidos por los humanos como el chile, jitomate, o hasta el tequila y el mezcal que provienen de la planta de agave polinizada por murciélagos.

Fuente: buap.mx

BOGOTÁ D. C., 31 de mayo de 2019 — Agencia de Noticias UN-

Dicha proteína, necesaria para que los músculos se mantengan oxigenados, le daría un aspecto más oscuro a la carne bovina ante una menor disponibilidad de aire en el ambiente, y al oxidarse después del sacrificio.

Esta es una de las conclusiones a las que llegó Leidy Johanna Torres Mendoza, magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien evaluó las propiedades microbiológicas, fisicoquímicas y sensoriales de cuatro cortes comerciales de ganado bovino doble propósito con diferentes sistemas de alimentación.

Se trata de un trabajo que formó parte del proyecto “Tipificación de carne bovina en sistemas de producción de trópico alto con enfoque de calidad total”, del Corredor Tecnológico Agroindustrial de Bogotá y Cundinamarca, dirigido por el profesor Germán Afanador, del Departamento de Medicina Veterinaria y Zootecnia. En la iniciativa participan la Gobernación de este departamento, la Alcaldía Mayor de Bogotá, Agrosavia y la U.N., con el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ICTA).

Con la dirección del profesor Jairo Humberto López, la investigadora llevó a cabo un análisis con 50 machos doble propósito (producción simultánea de carne y leche) criados con diferentes sistemas de alimentación (mezcla de granos y forraje, forraje y residuos vegetales) en Cundinamarca, de los cuales se extrajeron los cortes conocidos como bota, muchacho, lomo y paletero.

“El peso para el sacrificio se manejó entre 460 y 530 kg, mientras que las altitudes promedio de donde provenían estos animales fueron entre 1.800 y 3.500 msnm. Además se tuvieron en cuenta factores como edad del sacrificio, biotipo, altitud, condición sexual y alimentación”, explicó la investigadora.

En estos animales se realizó inicialmente un análisis microbiológico para detectar la presencia o no de coliformes totales, Clostridium sulfito reductor, E. coli, S. Aureus coagulasa positiva, Salmonella sp. y Listeria sp.

Se determinó ausencia de Clostridium sulfito reductor y S. Aureus coagulasa positiva, una frecuencia del 50 % de coliformes totales, Salmonella sp. y Listeria.

A partir de estos resultados se descartaron las muestras que por tener presencia de microorganismos no eran aptas para realizar los procesos de caracterización sensorial.

En la etapa fisicoquímica se concluyó que las propiedades de los cuatro cortes comerciales estudiados están relacionadas significativamente con factores como la altura, la edad, el biotipo y la condición sexual, pero no con la alimentación, aunque la carne de los animales alimentados con residuos vegetales y forraje fue un poco más oscura que la de aquellos alimentados con mezcla de granos.

Una situación similar ocurrió con los animales castrados, provenientes de alturas superiores a los 2.800 msnm y de biotipo Bos indicus, aunque en todos los casos la carne es más oscura que lo reportado en la literatura. Según la investigadora, esto se puede atribuir a que la mayoría de estudios se han realizado con animales de trópico bajo, mientras que este se centra en una zona de trópico alto, por lo que se cree que la altura puede influir en el color más oscuro de los cortes.

Por otra parte, el “muchacho” (Musculus semitendinosus) se determinó como de la luminosidad más alta (más claro) frente a los otros cortes evaluados en este estudio, y la carne proveniente de animales castrados también fue más clara que la del ganado que no lo era.

Pruebas sensoriales

En esta fase se realizó un análisis sensorial cuantitativo descriptivo, en el cual no se utilizaron los 50 animales iniciales, sino que se descartaron los cortes no aptos para proteger a los ocho evaluadores que participaron de las pruebas. Por esta razón, al final se trabajó con cortes de 21 machos que poseían características similares, como edades superiores a 36 meses, biotipo de cruces, castrados y alimentados con forraje, que se habían levantado a una altitud mayor a los 1.800 msnm.

Las propiedades sensoriales de la carne analizada variaron según el corte. Los panelistas determinaron, por ejemplo, que el corte más duro es la bota (bíceps femoral).

También se confirmó que factores sensoriales como la masticabilidad y la dureza de la carne están estrechamente relacionados con el color. Al respecto, los panelistas determinaron cortes de carnes oscuros y que el corte más claro era el muchacho, lo cual se corrobora con la información instrumental.

La dureza también se relacionó con la jugosidad inicial y final; además los cuatro cortes evaluados a nivel sensorial no presentaron diferencias en cuanto a intensidad de olor, sabor residual metálico, sabor residual a grasa y jugosidad total.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

30 de mayo de 2019

En México, alrededor de 60 mil personas fallecen al año (entre 165 y 180 defunciones diarias) como consecuencia de enfermedades asociadas con el consumo de tabaco, según estadísticas de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud.

En ocasión del Día Mundial sin Tabaco, que se conmemora este 31 de mayo, Guadalupe Ponciano, coordinadora del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo, de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, indicó que “es un problema grave de salud pública, porque los fumadores pueden desarrollar múltiples padecimientos no transmisibles como enfermedad pulmonar obstructiva crónica; afecciones cardio y cerebrovasculares; y cáncer de pulmón”.

Según la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017, en nuestro país hay más de 15.6 millones de fumadores, y el grupo más vulnerable es el de jóvenes de 12 a 15 años de edad, y tanto hombres como mujeres fuman tabaco por igual.

La edad promedio a la que se comienza a fumar es a los 13 años, dato importante porque en ese periodo el aparato respiratorio aún es inmaduro para resistir los tóxicos del tabaco. Además, el sistema nervioso central concluye su maduración alrededor de los 21 años, y fumar afecta su desarrollo.

La académica resaltó que en el mundo unos 165 mil niños mueren antes de cumplir los cinco años por infecciones en las vías respiratorias, causadas por humo de tabaco ajeno. Se convierten en fumadores pasivos cuando uno de los padres, o ambos, fuman y exponen a los pequeños a siete mil sustancias químicas, de las cuales 250 son altamente tóxicas para el ser humano, y 70 productoras de cáncer.

¿Cómo reducir riesgos?

Está demostrado que los hijos de fumadores comienzan con esa actividad desde temprana edad, pues ver a sus padres hacerlo modifica su percepción de riesgo; es decir, no les parece que sea tan grave. “Se recomienda que los adultos busquen ayuda profesional para dejar el cigarro y convertirse en un ejemplo para sus pequeños”, subrayó.

Para erradicar el tabaquismo del país, Guadalupe Ponciano propuso abordar este tema en los libros de texto, en escuelas primarias y secundarias, e hizo un llamado para que las secretarías de Salud y de Educación Pública lleven a cabo campañas para promover información científica sobre el tema, dirigidas a niños y adolescentes.

En México existen 11 estados que cuentan con una ley para el control del tabaco, que protege a las personas del humo de cigarro en espacios públicos cerrados. “Sin embargo, no se cumple como debería”.

Por ello, recomendó planear campañas distintas: “para quienes no han comenzado a fumar deberán efectuarse estrategias de prevención; para los fumadores, fomentar tratamientos para dejar de hacerlo, y para los exfumadores, programas para evitar la ansiedad después de haber fumado por varios años y evitar que recaigan”. 
Al referirse a los cigarros electrónicos como alternativa para dejar de fumar tabaco, advirtió que son una mala elección, pues tienen en el vapor tóxicos altamente irritantes, incluso sustancias productoras de cáncer, que resultan del calentamiento del e-líquido que está compuesto por propilenglicol, etilenglicol, glicerina, alcohol etílico y diversos colorantes y saborizantes, además de nicotina.

Desde 1987, el 31 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus asociados conmemoran el Día Mundial sin Tabaco. Este 2019, el objetivo de la efeméride es hacer conciencia sobre las consecuencias negativas del tabaco en la salud pulmonar, que van desde enfermedades respiratorias crónicas hasta cáncer. Además, divulgar el papel fundamental que desempeñan los pulmones para la salud y bienestar de las personas.

Boletín UNAM-DGCS-380/2019