
MANIZALES, 30 de mayo de 2019 — Agencia de Noticias UN-
A partir de la tesis desarrollada por el holandés Mark Theodoor Johannes Terlien en 1996, investigadores del IDEA adoptaron el indicador de lluvia: antecedente de 25 días, denominado A25, el cual determina la saturación del agua en el suelo para conocer el riesgo según el límite del líquido acumulado en milímetros.
Optimizar el indicador para observar en tiempo real cómo se encuentran las diferentes zonas de la ciudad, teniendo en cuenta que por su condición geográfica y extensión en Manizales existen sectores con mayores precipitaciones, es la tarea que se han propuesto los investigadores del CDIAC.
Para ello instalaron 15 estaciones de monitoreo distribuidas en puntos estratégicos de la ciudad. “Queremos que las alarmas sean más específicas y que no se genere una alerta para toda la ciudad, por lo que estamos actualizando y sectorizando las estaciones de monitoreo”, explicó Antonio Castillo, estudiante de la Maestría en Recursos Hidrográficos de la U.N.
Como la zonificación del indicador A25 se realiza para mejorar las alertas que se brindan a la comunidad frente a las probabilidades de eventos de deslizamiento, los investigadores buscaron un SAT sectorizado según las condiciones de precipitación de lugares homogéneos.
Por eso se decidió implementar la división por barrios del indicador A25 en la plataforma digital del Simac, para que se puedan generar estados de alerta automáticos a través del Geoportal del Sistema de Atención Temprana (SAT).
Con la metodología de Polígonos de Thiessen –construcción geométrica que permite realizar una división de subconjuntos– se determinaron los puntos donde se instalaron las estaciones de medición de saturación de aguas lluvias en el suelo y cada una de las áreas de influencia para sectorizar los barrios que cubre cada estación de esta red del SAT por deslizamientos, logrando una cobertura en todo el perímetro urbano.
La ciudad cuenta con una red automática telemétrica, tecnología que permite la medición remota de magnitudes físicas y el posterior envío de la información hacia el operador del sistema, la cual se denomina Red SAT por deslizamientos, conformada por 15 estaciones de monitoreo, 13 de ellas meteorológicas, una hidrometeorológica y una central.
Las estaciones están compuestas por sensores de lluvia, viento, temperatura, presión y un sistema de comunicación que se conecta con la estación central, ubicada en la U.N. Sede Manizales y envían reportes cada cinco minutos.
No obstante, los investigadores analizan el umbral de lluvias por 25 días anteriores para determinar las alertas, así: amarilla cuando el acumulado llega a los 200 ml, naranja si superan los 300 ml, y roja si el pluviómetro alcanza los 400 ml.
En el momento, el IDEA emite un informe diario, que es compartido a las autoridades de la ciudad para que estas puedan reaccionar oportunamente ante el riesgo por deslizamiento, aunque con la implementación del nuevo software cualquier internauta podrá tener acceso a esta información en tiempo real.
La interface de este nuevo sistema cuenta con un mapa de Manizales en el que se observan, además de las 15 estaciones, los sectores que están en alerta amarilla, naranja o roja, y se puede interactuar con la red de alarmas para conocer el A25 o las demás variables que arroja.
Actualmente los investigadores del IDEA trabajan en la automatización y zonificación de los umbrales por estaciones y al tiempo optimizan la página web: Geoportal SAT (http://cdiac.manizales.unal.edu.co/sistema-alerta-temprana/MapaManizales/).
Esto con el fin de generar alarmas automáticamente y que los decisores de la ciudad puedan activar a tiempo el protocolo de alerta por deslizamiento.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

28 de mayo de 2019
El estrés es una respuesta automática y natural del cuerpo ante situaciones desafiantes; los cambios positivos, negativos o imaginarios son capaces de detonarlo. Es necesario para tener estímulos y accionar ante la vida diaria, expuso Argentina Robledo Domínguez, psicóloga de la Dirección General de Atención a la Salud de la UNAM.
Es un mal de nuestro tiempo, pero si es moderado es positivo y útil para levantarnos de la cama y realizar actividades cotidianas, y cuando se vuelve crónico puede causar trastornos emocionales y enfermedades gastrointestinales y cardiovasculares.
Generalmente es detonado por separaciones, pérdidas, cambios (de trabajo, casa o escuela), acontecimientos que ocurren de forma inesperada, hablar en público, el tráfico vehicular, un viaje, exceso de actividades y la incertidumbre.
“Mucho estrés es igual a cansancio, ansiedad y enfermedad; poco equivale a aburrimiento, apatía y frustración, pero cuando es óptimo, con equilibrio y moderación es igual a creatividad, satisfacción y éxito”, dijo en la conferencia “Estrategias contra el estrés”, dentro del Ciclo de Promoción de la Salud y el Autocuidado de la Facultad de Ingeniería (FI).
Síntomas de estrés crónico
Respecto a las señales o síntomas físicos de estrés crónico, Robledo destacó la tensión muscular, sobre todo en cuello y hombros; cefalea localizada en la nuca; malestar estomacal; sequedad de boca; taquicardia; sensación de falta de aire y temblores.
Los síntomas también pueden ser emocionales y expresarse con irritabilidad, impaciencia, nerviosismo, falta de concentración, negativismo (percepción de una vida gris) y falta de interés con disminución del deseo de realizar actividades que antes eran consideradas placenteras.
Las señales también pueden ser de comportamiento, como trastornos del apetito, abuso de drogas, insomnio, ansiedad con ataques repentinos de “acelere” y malas relaciones interpersonales.
Estrategias para combatirlo
Para manejar el estrés, la terapeuta recomendó practicar dos tipos de respiración con los ojos cerrados: la diafragmática, en la que lentamente se dirige el aire hacia el estómago y se conserva ahí por un momento antes de soplar, y la inhalación y exhalación por la nariz hasta escuchar el paso del aire. “Repetir este tipo de respiraciones cinco veces seguidas ayuda a reducir la ansiedad”.
Sugirió adoptar el hábito de practicar ambas cada día, acostados en el suelo, después levantarse. También aconsejó la relajación muscular progresiva, que consiste en tensar cada parte del cuerpo para luego liberarla, así como reír con frecuencia.
“Es fundamental tener una visión de dónde estamos y a dónde queremos llegar, y de acuerdo a ello establecer plazos y acciones para llegar a metas realistas; también, delegar responsabilidades; ser cordiales; decir no a tareas que no podemos cumplir; descansar lo suficiente; hacer ejercicio; definir las cosas importantes en la vida y desechar las banales; no preocuparse por lo que no se puede controlar; dormir entre 7 y 8 horas y llevar una buena dieta”.
Boletín UNAM-DGCS-370/2019

27 de mayo de 2019
En México, de acuerdo con una encuesta del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en 2017, aproximadamente 23.5 millones de personas mayores de 7 años juegan videojuegos. De esta cifra, 11.7 millones de personas lo hacen a través de un teléfono celular y el resto por consolas. Sin embargo, estos datos no confirman que todos los jugadores sean adictos.
En el marco de la Asamblea anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que comenzó el lunes 20 de mayo, expertos discuten la posible incorporación de la adicción a los videojuegos y el comportamiento sexual compulsivo al catálogo de 55 mil enfermedades, síntomas y causas de lesiones. Esta situación no está exenta de polémica; sin embargo el diagnóstico es complejo.
Hugo Sánchez Castillo, especialista en neurociencias de la conducta, comentó que el sector salud a nivel mundial debe definir las líneas entre lo que es catalogado como adicción de lo que no es, ya que en el caso de los videojuegos más del 90% de los mexicanos tienen acceso a ellos a través de teléfonos inteligentes o consolas.
En la actualidad, asegura el investigador, cualquier sustancia, situación o conducta que interrumpa la vida cotidiana y social de un sujeto, que no sepa cuándo parar y que se mantenga mucho tiempo engarzado en la actividad sin querer hacer otra cosa más, se le define como adicción.
Para que un videojuego tenga éxito necesita de componentes emocionales que despierten el interés de la persona y que la lleven a una sensación que la engarce en una continuidad; por lo que de esta manera podrían llegar a tener un potencial adictivo.
La consideración de la OMS es válida, pero habría que disertar claramente hacia dónde nos dirigiremos, hay que recordar que el videojuego como tal tiene potenciales, como aquellos que ayudan a mantener la concentración y salud mental. Si el paciente gira su vida en torno al videojuego, entonces hay un problema que atender, afirmó el académico.
El especialista advierte que en el caso de adolescentes y niños que juegan con estos programas, los adultos deben estar al pendiente del rendimiento académico, su vida social y de sus actividades cotidianas; en caso de aislarse y enfocarse únicamente al juego, podría haber un primer indicio de una posible adicción.
Boletín UNAM-DGCS-371/2019

BOGOTÁ D. C., 28 de mayo de 2019 — Agencia de Noticias UN-
Apoyada en la tecnología satelital, Adriana Lizeth Tovar Blanco, magíster en Geomática de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), estimó la biomasa aérea de Eucalyptus grandis y Pinus spp. de plantaciones forestales comerciales en Cauca, pertenecientes a la empresa Smurfit Kappa Cartón de Colombia SA.
Dichas estimaciones se obtienen hoy de diferentes fuentes de datos, métodos estadísticos y estándares de predicción. Los datos de percepción remota en combinación con algoritmos de aprendizaje automático basados en árboles de decisión generan resultados favorables en la estimación de valores de biomasa aérea (AGB por sus siglas en inglés).
Los resultados son necesarios en diversas aplicaciones técnicas y científicas que permiten mejorar el manejo de los bosques y plantaciones, y dado que en Colombia el uso de imágenes satelitales para la estimación de AGB se ha enfocado en bosques naturales, la investigación de la ingeniera Tovar se adhiere al interés que existe de obtener estimaciones confiables en plantaciones forestales sobre grandes áreas a partir de datos de sensores remotos.
“La biomasa aérea es importante en una plantación porque con base en ella se puede saber si se están teniendo rendimientos altos o bajos para la producción. Convencionalmente la estimación se hace en campo a partir de inventarios forestales en los que se obtienen diferentes puntos de muestreo, y con base en estos se extrapolan estos puntos a toda el área de la plantación”, explica la investigadora.
Aunque hasta el momento este método ha arrojado estimaciones confiables, las aplicaciones remotas también le apuntan a mejorar el muestreo en las zonas de altas pendientes de difícil acceso donde se encuentran algunas de estas plantaciones de la industria papelera.
Las ventajas de las imágenes satelitales
“Con las imágenes se obtiene la variabilidad de la zona basada en la respuesta espectral, una variable adicional que nos dio resultados más confiables que al usar solo los datos de inventario”, señala la investigadora, quien para esto empleó datos de un Radar de Apertura Sintética (SAR en inglés) de banda C del satélite Sentinel-1ª para obtener características texturales; índices de vegetación obtenidos con los datos de Sentinel-2ª, y datos de inventarios forestales.
“Primero obtuve los datos de campo suministrados por la empresa para diciembre de 2015, y a partir de esa fecha busqué las imágenes tanto de radar como ópticas en el portal de la Agencia Espacial más cercanas a la fecha”, relata la ingeniera forestal, quien además empleó el software gratuito SNAP que ofrece la ESA para procesar las imágenes.
De las imágenes de radar se obtuvo el coeficiente de retrodispersión, un proceso que le permitió obtener una variable de respuesta de la cobertura para relacionarla con la biomasa, mientras que con las imágenes ópticas obtuvo diferentes índices de vegetación.
A partir de dichas variables se establecieron relaciones entre ellas y la biomasa aérea obtenida en campo, un proceso en el que se empleó un aprendizaje de máquina conocido como Random Forest que le permitió a la magíster obtener el número de variables adecuadas para una mejor estimación.
“Con el método Random Forest y con la combinación de las imágenes de radar y ópticas se obtienen estimaciones más confiables que si las usara por separado. Aunque los métodos que se usan hoy en el país para estimar AGB en bosques y plantaciones han generado resultados confiables, la adición de variables derivadas de la percepción remota ha mostrado que la exactitud de dicha estimación aumenta”, manifiesta la investigadora Tovar, quien señala que el coeficiente de determinación de este método con las dos fuentes de imágenes fue cercana al 27 % para E. grandis y al 36 % para P. spp.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

BOGOTÁ D. C., 27 de mayo de 2019 — Agencia de Noticias UN-
La famosa salchicha alemana tipo Frankfurt –elaborada con carne de cerdo embutida en tripa natural de oveja– es rica en sodio, ya que 100 g de esta contiene 1.151 mg del mineral.
La investigadora Diana Marcela González, magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), comenta que de todas las formulaciones de salchicha que se trabajaron en laboratorio, la mezcla de 2,0 % cloruro sódico (NaCl) y 0,3 % de tripolifosfato de sodio (TPPNa) fue la que presentó menor cantidad de sodio.
Agrega que “los resultados indicaron que al reducir el contenido de NaCl por los máximos niveles de TPPNa se encontraron las menores pérdidas de masa por cocción en esta mezcla”.
Para diseñar las mezclas se seleccionaron cuatro tipos de sales: cloruro sódico (NaCl), tripolifosfato de sodio (TPPNa), cloruro potásico (KCl) y pirofosfato tetrapotásico (TKPP).
La investigadora explica que con cada una de las mezclas obtenidas se elaboraron diferentes lotes de salchicha (diez puntos de mezcla) y se analizaron los siguientes indicadores: pérdidas por cocción (PPC), fuerza iónica, análisis de textura y descriptores sensoriales como dureza, masticabilidad, cohesividad y gomosidad.
La pérdida por cocción de las salchichas se calculó como pérdida de peso durante el tratamiento térmico, teniendo en cuenta un peso antes de la cocción de las salchichas y un peso después.
La fuerza iónica mide la cantidad de estas partículas en la matriz cárnica, lo que proporciona una medida de qué tan uniforme y unida estará la salchicha.
“La textura es un indicador de la calidad del producto final y nos da una medida de qué tanto le gustará al consumidor el nuevo producto, en términos de su dureza, si es agradable al masticar, su sabor, color, etc. Todas las mediciones realizadas están soportadas en un diseño estadístico”, comenta la investigadora.
Actualmente la ingesta de sodio excede las recomendaciones para la buena salud, lo que conduce a la retención de agua y a un aumento en el volumen de sangre que podría incrementar la presión arterial y causar enfermedades cardiacas.
Este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que en 2017 murieron 17,8 millones de personas a causa de enfermedades cardiovasculares.
Por ende, “se convierte en un reto para la industria de alimentos –en especial para los cárnicos– diseñar y producir alimentos bajos en sodio, sin alterar las propiedades de textura, sensoriales y funcionales que el consumidor ya conoce. De ahí que el objetivo de esta investigación fue diseñar una mezcla reducida en sodio para aplicar en salchichas tipo Frankfurt categoría estándar”, concluye la investigadora.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co