
PALMIRA, 21 de julio de 2020 — Agencia de Noticias UN-
La orellana (Pleurotus ostreatus) tiene altas propiedades nutricionales, entre las cuales se destaca el selenio (mineral con gran poder antioxidante) y un grupo de aminoácidos entre los que se encuentran 2 de los 23 más importantes para los seres humanos, pues son de consumo necesario para su fisiología: la tiamina y la riboflavina.
Así lo dio a conocer el profesor Saúl Dussán Sarria, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, quien formó parte del trabajo “Conservación de orellana (Pleurotus ostreatus): uso de antioxidantes y diferentes empaques”, que surge del grupo de investigación Manejo y Agroindustrialización de Productos de Origen Biológico, en el que también participaron el profesor José Igor Hleap Zapata y el ingeniero agroindustrial Manuel Antonio Perea Camayo, ambos de la Institución.
Este vegetal es altamente perecedero debido, entre otros factores, a su elevada actividad de agua (entre 0,980 y 0,997, siendo 1 el valor máximo). Su corta vida útil en el empaque tradicional de bandeja de icopor con PVC alcanza máximo 9 días, lo cual exige técnicas de procesamiento y conservación.
“La actividad del agua y el pH son dos factores críticos en la estabilidad de los alimentos; entonces aquellos con alta actividad de agua son muy susceptibles de descomposición y ataques de microrganismos patógenos”, explica el profesor Dussán.
A esto se suma un alto grado de oscurecimiento enzimático, el cual se da cuando algunos vegetales o crustáceos se cortan, se dejan al aire libre y se empiezan a oscurecer, lo que se denomina “oxidación enzimática”.
Por estas características, el equipo investigador de la UNAL Sede Palmira se dio a la tarea de encontrar un método de conservación probando con el uso de antioxidantes y de diferentes envases.
Para este propósito, se llevaron a laboratorio 11 kilos de materia prima (orellana) obtenida del corregimiento El Bolo, cerca de Palmira (Valle del Cauca), donde se seleccionaron de 10 kilos que se higienizaron con hipoclorito de sodio y se les retiró el exceso de agua por centrifugación.
De ahí se establecieron tres grupos de tamaños diferentes para envasar y después se aplicaron los antioxidantes: ácido cítrico y ácido ascórbico –cada uno a 1 % peso/volumen–, los cuales son orgánicos y no tienen efectos negativos en el consumo.
Para este ensayo, las orellanas se almacenaron durante 17 días con una refrigeración de 5 °C y 85 % de HR. Se utilizaron tres tipos de envase: bolsa de polietileno transparente, bandeja de poliestireno expandido –comercialmente llamado icopor– con PVC recubierto, y el PET (polietileno tereftalato), que es el más usado de los envases plásticos.
Se hicieron análisis de pH, acidez titulable y sólidos solubles; evaluación de color triestímulo y se observó el Browning index (BI), que es el índice de oscurecimiento en alimentos. Por último, se hizo análisis sensorial con probadores no entrenados: 30 personas evaluaron la apariencia de las orellanas durante el almacenamiento refrigerado.
Entre los resultados más significativos, los investigadores descubrieron que las orellanas envasadas con antioxidantes registraron niveles de pH inferiores a 4,5, a diferencia de las que no tenían antioxidantes. Cabe resaltar que un alimento por encima de ese valor es inestable y susceptible a ataques de microorganismos.
Para el BI, el PET con antioxidantes evita el oscurecimiento de la orellana: “esta fue la variable que más nos identificó el efecto notorio que queremos”, explicó el profesor Dussán.
Por último, en la parte sensorial se demostró que solo las que estaban en el envase PET presentaron valores favorables hasta el día 15. Las de los otros envases mostraron “no ser manejables comercialmente” después del día 12, lo que indica el efecto positivo del ambiente creado de la atmósfera modificada en la caja PET.
Aunque el consumo de orellana va en aumento en el mundo, en Colombia, por ser un producto relativamente nuevo en el mercado, la producción representa el 0,10 % en el escenario internacional.
“En el Valle del Cauca es un producto agrícola bastante promisorio por sus comprobadas cualidades nutricionales, preparaciones alimentarias y medicinales”, concluye el profesor Dussán.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

Científicos de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM descubrieron que las hormonas sexuales influyen en la expansión de los tumores cerebrales más frecuentes y agresivos en el ser humano: los glioblastomas.
De acuerdo con pruebas in vitro y en modelos animales, la progesterona y el estradiol (hormonas femeninas), así como la testosterona (hormona masculina), provocan que las células tumorales proliferen, migren e invadan cada vez más el tejido sano, afirmó Ignacio Camacho Arroyo, integrante de la Unidad de Investigación en Reproducción Humana, del Instituto Nacional de Perinatología-FQ.
“Hace más de 20 años nos llamó la atención que estos tumores fueran más comunes en hombres que en mujeres, en una proporción de tres a dos. Entonces comenzamos a trabajar sobre el efecto de las principales hormonas sexuales”, dijo.
Aclaró que a pesar de la diferencia en la incidencia, las hormonas sexuales femeninas y masculinas tienen el mismo efecto sobre los glioblastomas: promover su crecimiento.
Junto con su equipo de trabajo, el universitario también descubrió que la progesterona promueve el desarrollo del cáncer a través de dos mecanismos. En el primero actúa dentro de la célula mediante receptores, proteínas que pueden modificar la expresión de muchos genes relacionados con la proliferación, migración e invasión tumoral; y el segundo, a través de señales que ocurren en la membrana de la célula, y que incluso pueden llegar al núcleo.
El científico de la UNAM, uno de los líderes a nivel mundial en el estudio de los efectos y mecanismos de acción de las hormonas sexuales en el sistema nervioso central, señaló que hay diferentes tumores cerebrales, que se originan en distintas partes y provienen de diversos tipos de células; entre ellas están las troncales cancerosas y los astrocitos, estos últimos importantes para el funcionamiento del cerebro, y que pueden duplicarse de manera descontrolada.
De acuerdo con sus características histopatológicas y moleculares, los astrocitomas se pueden clasificar en cuatro grados, siendo el cuarto el más violento, conocido como glioblastoma.
Cuando se diagnostica un glioblastoma la esperanza de vida es muy corta, en promedio de 15 meses, con muy mala calidad, y hasta el momento no hay opción terapéutica, subrayó el experto.
Su incidencia a escala mundial es de seis o siete casos por cada 100 mil habitantes. A diferencia de otros tumores, en este no hay remedio: una vez diagnosticado se sabe que el paciente morirá.
Por lo general, se aloja en la corteza cerebral. El problema, abundó Camacho, es que sus síntomas son muy generales: mareos, cambios en el estado de ánimo, temblores, vómitos, y hasta que se agravan es cuando el paciente acude a un servicio de neurología.
Los glioblastomas se pueden presentar a cualquier edad, pero son más frecuentes entre adultos de 50 a 70 años, y se desconoce por qué se originan.
Investigación universitaria
Camacho Arroyo detalló que en su investigación analizan la manera de inhibir la acción de las hormonas sexuales. “Lo hemos hecho a través de varios modelos; por ejemplo, usando fármacos llamados antagonistas que bloquean su efecto”.
Otra manera es inhibir la expresión de los receptores a hormonas sexuales (proteínas específicas) a través de distintas estrategias de biología molecular. Bloqueándolos o impidiendo su producción, también se frenan los efectos de las hormonas.
La intención de esta investigación a largo plazo es generar una terapia que contribuya al tratamiento, sostuvo el científico. “Ya hemos trabajado en la parte básica y pretendemos que nuestra labor tenga una repercusión en el ámbito clínico, aportar un elemento para el tratamiento de los pacientes”.
En protocolos de investigación del Instituto Nacional de Cancerología, junto con la quimioterapia habitual, se ha comenzado a dar a los pacientes un antagonista del receptor para progesterona, la mifepristona o RU486, y así reforzar el efecto de los fármacos que se utilizan tradicionalmente para tener una mejor respuesta del paciente: alargar y mejorar su calidad de vida.
El grupo de Camacho es uno de los más productivos en esa área de estudio, y ha dado a conocer sus avances en artículos científicos y de divulgación, así como en capítulos de libro. Algunas de las revistas especializadas que han publicado sus investigaciones son Endocrinology, Cellular and Molecular Endocrinology, Journal of Biochemistry and Molecular Biology, Biochimica et Biophysica Acta-Molecular Cell Research e International Journal of Molecular Sciences.
Su equipo ha contado con la colaboración de integrantes del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, así como de los institutos nacionales de Neurología y Neurocirugía, y de Medicina Genómica.
Boletín UNAM-DGCS-607/2020

20 de julio de 2020
Entre la órbita de Marte y Júpiter existe un conglomerado de rocas, conocido como Cinturón de Asteroides; de ahí provienen muchas de estas formaciones, que no sólo existen en nuestro Sistema Solar. Para conocer el origen de los asteroides, Dolores Maravilla Meza utiliza bases de datos de la NASA y hace trabajo teórico.
La investigadora del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM indicó que sus estudios tienen como objetivo la búsqueda de las fuentes de los meteoros que llegan a nuestro planeta. “Eso incluye a los cuerpos rocosos del Cinturón de Asteroides, y posiblemente a las familias de asteroides que viven en el vecindario de la Tierra”.
La experta y sus colegas analizan datos de los que han llegado a la Tierra. “Usamos parámetros de los meteoros que se han podido medir, pues no de todos es posible saber a qué velocidad entraron y con qué energía de impacto”.
Maravilla Meza examina información de observatorios de Estados Unidos, pertenecientes a la NASA, y analiza espectralmente el comportamiento de meteoros y asteroides; con base en ello aplica teorías físicas para determinar de dónde podrían venir.
Con el análisis espectral se determina la composición química, pero también se puede estimar de qué distancia provienen, remarcó.
Estos datos son útiles para hacer un plano de las zonas originarias de los asteroides. “Sería un mapa a futuro, porque faltan muchos estudios”, reconoció.
Si los científicos pueden saber con anticipación su origen e identificar la mayor cantidad posible, se podrán monitorear, y para ello Estados Unidos tiene un programa de detección y seguimiento de los cuerpos ya descubiertos, subrayó Maravilla Meza.
Asteroides y meteoritos
Asteroide se define como el cuerpo que forma parte del Cinturón de Asteroides y de la familia de rocas que están en la vecindad de la Tierra. Y meteorito es toda roca que proviene del espacio y que cayó a la superficie de la Tierra, explicó.
Dependiendo del tamaño, ángulo de incidencia y velocidad con la que ingresa al planeta, puede causar destrozos. “En el mejor de los casos esperamos que se evaporen en la alta atmósfera, pero si llegan a la superficie de la Tierra hay que tener cuidado dónde caen, no porque podamos controlar su entrada, sino para estar prevenidos”, aclaró.
Finalmente, señaló que todo el medio interplanetario está permeado por rocas y polvo. En algunas zonas hay más acumulación que en otras, y eso obedece a la dinámica de esos cuerpos que viven en el espacio.
Por el momento, el trabajo de la investigadora es teórico, con acceso a bases de datos abiertos. “Ojalá algún día México tenga la tecnología para observar y buscar nuevos asteroides desde el punto de vista observacional”.
Boletín UNAM-DGCS-605/2020

21 de julio de 2020
Las nubes de polvo, como la del desierto del Sahara que llegó hasta México, son fenómenos recurrentes que se han presentado a lo largo de la historia y que ahora son más visibles por el uso de las imágenes satelitales que disponen las naciones, aseguró Ángel Refugio Terán Cuevas, científico del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quien agregó que hay una alta probabilidad de que en los próximo dos meses se genere otra extensa nube de polvo proveniente de este desierto, ya que estamos en el periodo donde suelen presentarse este tipo de fenómenos atmosféricos y la intensificación de los vientos alisios puede provocar su llegada.
El Director General del IPN, Mario Alberto Rodríguez Casas, afirmó que “el Politécnico como institución del Estado mexicano, ha sido capaz de adaptarse a los cambios del entorno, para aportar soluciones a los diversos problemas que enfrenta nuestro país”.
Por su parte, Terán Cuevas explicó estos fenómenos de nubes de polvo se han registrado desde siempre, simplemente la circulación de vientos es la que se intensifica y conlleva a que se transporten estas partículas hacia otras partes del mundo. En el caso de polvo proveniente del desierto del Sahara atravesó todo el Océano Atlántico y, por su intensidad, impactó en islas del Caribe, una parte del Centro y Sudamérica, además del sur de los Estados Unidos.
El profesor e investigador del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CIIEMAD) subrayó que estas nubes de polvo se han registrado por los vientos “alisios” que vienen del este y se intensifican en los meses de junio a agosto. Soplan, dijo, entre los trópicos y parten de zonas subtropicales de alta presión con rumbo a regiones ecuatoriales de baja presión.
Comentó que las nubes de polvo no siempre llegan a territorio firme, sino que en algunos años solo alcanzan a llegar al océano y en esta ocasión la nube de polvo del Sahara viajó desde África a México y recorrió aproximadamente 10 mil kilómetros.
Afortunadamente la resolución de los satélites que hay en la actualidad se mejoró bastante con el satélite meteorológico GOES-16, cuya repetición de imágenes es cada cinco minutos, nos permitió monitorear la trayectoria de esta nube de polvo desde su origen hasta su desplazamiento en el Océano Atlántico. Hay que recordar que del 20 por ciento de flujo de arena que se provoca en el Sahara, solamente un 4 por ciento es el que se deposita en el Atlántico o llega a transportarse hasta el continente americano, abundó.
Aseguró que el polvo tiene un aporte importante de hierro, lo cual tiene un efecto positivo para la agricultura, pero también tiene un efecto negativo, toda vez que puede nutrir al alga denominada sargazo que se encuentra en el océano. “La tecnología satelital junto con los modelos de pronóstico (como el europeo) permiten predecir el movimiento de las nubes de polvo, que al lograr una altura importante podrían alcanzar vastas extensiones de territorio y llegar a las grandes ciudades”, indicó.
Terán Cuevas expresó que en ocasiones por el flujo de arena que llega a las ciudades algunas personas llegan a presentar irritación en los ojos y fosas nasales. Insistió que en el caso de la Ciudad de México, además de los polvos que trae el viento, se puede encontrar la ceniza volcánica emanada del Popocatépetl. “Es necesario estar atentos a la información que emita el Sistema Meteorológico Nacional (SMN) y a las instituciones encargadas de medir la calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México, para que la población esté prevenida ante cualquier eventualidad”, acotó.
Dentro del polvo que llega a las zonas urbanas, reiteró, hay que estar atentos a las partículas PM 2.5, que son muy pequeñas y pueden provocar afecciones a la salud de personas de edad avanzada que padecen enfermedades crónicas en vías respiratorias o pulmonares.
Por su parte, la científica y coordinadora de posgrado en estudios ambientales y de la sustentabilidad del CIIEMAD, María Eugenia Gutiérrez Castillo, señaló que el polvo del Sahara contiene aluminio, silicio y una importante cantidad de hierro, además de otros compuestos. “Por el simple hecho de viajar por el mar se adicionan aerosoles marinos que están hechos de cloro de sodio. Por eso se considera que al caer en el mar o llegar al suelo se convierte en un excelente fertilizante”, concluyó.
Fuente: ipn.mx

20 de julio de 2020
La realidad que hoy vivimos impone, además de un cambio, una educación financiera para planificar adecuadamente los ingresos y egresos en el ámbito familiar, así como un fondo de ahorro que permita afrontar mejor la crisis económica que se prevé por la recesión causada por la COVID-19, consideró la coordinadora de la Licenciatura en Economía de la BUAP, la maestra Rosalinda Merino Calderón.
“Para salir de esta crisis, todos los sectores deben involucrarse de manera coordinada: gobierno, sociedad, iniciativa privada; no podemos actuar de manera aislada. Uno de los puntos que más preocupa es la economía familiar, porque hay quienes no tienen seguridad social, ni ingresos fijos; otros más han perdido el empleo o bien sufrieron reducción de salario. Todo esto nos tiene que abrir los ojos para saber en qué nos equivocamos e impulsar cambios positivos”.
En general, el mundo enfrenta una situación compleja a causa de la pandemia, lo que genera cierta inestabilidad en diferentes niveles. En México, por ejemplo, ya se observa una drástica caída en los precios del petróleo, baja recaudación de impuestos, aumento en los precios de bienes importados, pérdida de empleos formales y afectaciones al turismo y la construcción, entre otros.
De acuerdo con estimaciones de la Secretaría del Trabajo, más de 600 mil empleos formales se perdieron en abril, una cifra sin precedentes. A esto hay que añadir que con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, el empleo informal representa más del 50 por ciento de la población ocupada del país, hoy también afectado severamente por el confinamiento, de ahí que el escenario se observe adverso.
Durante esta crisis, consideró que muchas empresas tendrán la oportunidad de capitalizar nuevas opciones comerciales, mientras que los individuos pueden experimentar cambios importantes que servirán para cuestionarse la manera como trabajan, ahorran, compran y conviven con otros y con su medio ambiente.
En este sentido, la académica recomendó poner atención en distintas estrategias que pueden aligerar este escenario complejo, entre ellas modificar los hábitos de consumo, crear un fondo de ahorro, estudiar nuevas inversiones y generar economía local, todo esto enmarcado en una educación financiera, que en estos momentos se vuelve tan necesaria.
Educación financiera y ahorro
La maestra Rosalinda Merino mencionó que el confinamiento puede facilitarnos tiempo para tomar cursos en línea sobre educación financiera, pues se trata de un tema que no sólo compete a los especialistas. En ese sentido, informó que la Facultad de Economía de la BUAP suele ofertar cursos sobre planeación financiera a externos, pero también hay otras posibilidades como las plataformas de la Bolsa Mexicana de Valores que ofrece cursos digitales para estudiantes y población en general.
Merino Calderón refirió que aquellos que tienen un ingreso y no cuentan con una cultura financiera de ahorro, pueden vivir momentos de crisis por carecer de un fondo de emergencia, lo que provoca que el problema deje de ser sólo económico y se torne emocional, por eso se deben buscar alternativas y voltear a la educación financiera para garantizar cierta protección familiar.
Para la especialista, una buena estrategia de ahorro es separar una cantidad del ingreso antes de hacer gastos, puede ser un 10 por ciento o incluso menos, esto se irá a un fondo de ahorro, pues lo importante es hacer una planeación básica de gastos habituales como alimentación, transporte, salud y ocio, de esta forma el recurso extra no será equivalente a una semana o un mes, sino a uno, dos o más años, el cual podría estar disponible en casos de contingencia.
“Ese ahorro se puede utilizar para alimentos, salud, colegiaturas, hipotecas, o para cualquier apuro inesperado, lo que reduciría el estrés constante de no contar con nada, lo que tendría un efecto en el plano emocional del individuo”.
Modificar hábitos de consumo y generar economía local
Otra de las recomendaciones de la maestra Merino Calderón involucra a los hábitos de consumo, los cuales propuso que se modifiquen, sobre todo si constantemente se incurre en compras innecesarias o no esenciales. “Hay mucho que hacer, somos consumidores natos de bienes de importación, entonces sí nos afectará este escenario; sin embargo, la sociedad tiene la capacidad de cambiar, adaptarse y reconfigurar su comportamiento”.
Si bien hay aspectos que no le competen al individuo sino al Estado, como fortalecer la política fiscal, así como a los sectores primario y secundario, entre otros, consideró que las instituciones deben apostar por la ciencia y la tecnología para transitar de ser sólo consumidores a generadores, como lo están haciendo otros países.
“Es necesario modificar los hábitos de consumo y preguntarnos si lo que compramos lo necesitamos. También hay que voltear a las tiendas y negocios locales para comprar en estos y no en los grandes centros comerciales; es decir, a la tienda o el mercado más cercano, para poder generar economía local y así evitar compras de pánico o almacenamiento innecesario de productos. Es momento de organizar de mejor forma los gastos para iniciar un ahorro”.
Al respecto, la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO) informó que desde que se inició el confinamiento, el comercio electrónico en el país se triplicó y en algunos rubros de ocio los índices en sus ventas se dispararon.
Por otra parte, la maestra Rosalinda Merino señaló que en el caso de las personas que tienen deudas deben priorizar las necesidades esenciales, como alimentación y salud, pues ya habrá tiempo de renegociar su deuda con las instituciones.
Nuevas inversiones
Otra oportunidad durante este confinamiento es crear nuevas estrategias de venta en caso de contar con un negocio; es decir, vender los productos en las plataformas digitales que existen y además están en auge, recomendó la especialista.
“Si tengo un negocio que por la contingencia tiene que permanecer cerrado, quizá sea momento de pensar en vender mis productos en plataformas digitales o recurrir a entregas a domicilio, lo importante es conocer y analizar otras posibilidades que pueden ajustarse a las necesidades de mi negocio, no importa que sea pequeño”.
Asimismo, la académica sugirió no descartar los apoyos sociales que está ofreciendo el gobierno, además de informarse y conocer otros mecanismos que han surgido de la propia sociedad, por ejemplo las plataformas “México contra el COVID-19” o “Nosotros, iniciativa ciudadana”, creados para apoyar a quienes enfrentan una situación inestable.
Finalmente, Merino Calderón insistió en la importancia que tiene la empatía en estos momentos cuando es necesario cuidarse, pero también apoyar a los más vulnerables. “Siempre se puede compartir algo, la empatía es un asunto que debe salir a flote en estos momentos, pensar en positivo y ayudarnos como sociedad. El escenario sí es difícil, pero podemos salir adelante y sobre todo aprender a ahorrar, cambiar malos hábitos de consumo, emprender o invertir en nuevos modelos de negocio y, sobre todo, es tiempo de ser empático con los otros”.
Fuente: buap.mx