
Este fin de semana se llevaron a acabo elecciones para elegir a quienes gobernarán seis estados, tal y como lo habíamos comentado en este espacio hace dos semanas, Morena se iba a hacer de cuatro de las seis gubernaturas en juego, Quintana Roo, Tamaulipas, Hidalgo y Oaxaca, mientras que el Acción Nacional conservaba Aguascalientes y Durango.
De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral hubo una buena participación ciudadana en este ejercicio electoral, mismo que no representó mayores problemas que puedan poner en riesgo los resultados finales.
Como se preveía en las encuestas, la lucha electoral estaba entre Morena y la alianza electoral “Va por México”, solo Movimiento Ciudadano representaba otra opción, que en ninguna elección fue competitivo y no logró dos dígitos en sus resultados, sin embargo tampoco fue menos al 3% que pusiera en riesgo su registro.
De acuerdo con los resultados, Morena pasaría a gobernar 20 estados de país, con lo representaría la mayor fuerza política en el país, dejando 13 entidades en manos de la oposición, y todavía con dos gubernaturas en juego el próximo año, Coahuila y el Estado de México.
El gran perdedor de este año es es Partido Revolucionario Institucional, que perderá Hidalgo y Oaxaca, estados que se caracterizaban por ser priistas y bastiones, ya que no habían tenido transición política. Mientras que el PAN perdería ante Morena Tamaulipas y Quintana Roo.
La derrota del PRI se conjugaría con los audio escándalos del presidente del PRI, Alito Moreno, quien ostenta una curul en la Cámara de Diputados, y que enfrenta la polémica de haber sido grabado cuando supuestamente hablaba de delitos electores y de evasión fiscal.
El PAN, puede festejar retener Aguascalientes y Durango, lo cierto es que electoralmente no representan muchos votos a nivel nacional, y con ello tratará de cubrir la derrota en Tamaulipas y Quintana Roo.
Por su parte Morena podrá poner en marcha su plan electoral para 2023 y arrebatarle dos gubernaturas más al PRI, Coahuila tierra de Moreira vicecoordinador de los diputados federales y el Estado de México que no pudo ganar en el 2017 con Delfina Gómez y que el grupo de Atlacomulco retuvo con Alfredo del Mazo.
Después de estos resultados y la polémica que rodea al presidente del PRI, seguramente Marko Cortés y su Comité Nacional deberá poner en la balanza la viabilidad de la alianza electoral con el PRI, y ver si es posible presentarse en las próximas elecciones solo con el PRD que tampoco aporta mucho bagaje electoral o ir solo como lo ha hecho Movimiento Ciudadano.
René Sánchez Juárez (@rene_froc) es politólogo,sindicalista y catedrático de la BUAP.
Ahora que la nueva propuesta es “apretar tuercas”, sería bueno hacerlo no sólo para la malograda “austeridad republicana” que quiere ser convertida en “pobreza franciscana”.
Qué tal ordenar “apretar tuercas” para detener la inseguridad que de todo tipo nos aqueja a las mexicanas y mexicanos. Sería lo mejor que podría suceder en México.
Qué tal hacerlo también para detener -pero de verdad- la impunidad y la corrupción.
Ordenar “apretar tuercas” para transformar el contexto y detener las matanzas y las muertes violentas de mujeres.
También sería de un muy alto beneficio, ordenar “apretar tuercas” para asumir la responsabilidad por la triple emergencia planetaria: la del clima, la pérdida de hábitat y la contaminación.
La Organización de las Naciones Unidas ha sido muy clara en hacer visibles estas tres crisis: “el clima, que se calienta a un ritmo demasiado rápido para que las personas y la naturaleza puedan adaptarse; la pérdida del hábitat y otras presiones sobre la naturaleza que han derivado en que aproximadamente un millón de especies estén en peligro de extinción; y la contaminación que continúa envenenando nuestro aire, nuestra tierra y nuestra agua.”
De ahí que justamente en el Día Mundial del Medio Ambiente que se celebra los días 15 de junio de cada año desde 1973; el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) convoca a los gobiernos a atender esta situación que ya es una situación de emergencia.
En esto es justamente en donde también se debe “apretar tuercas”, porque tenemos #UnaSolaTierra y expertos han demostrado que se puede hacer que la vida sostenible pueda aplicarse -como señalan- en todos sus aspectos, “Desde la energía, los sistemas de protección de la biodiversidad, el comercio, el transporte, pasando como vivimos en nuestras ciudades, por cómo y dónde se invierte nuestro dinero que aportamos al gobierno vía impuestos, derechos y aprovechamientos o nuestros sistemas alimentarios…” y atenderlo desde los gobiernos, traería consigo mejoras económicas y medio ambientales, con impactos positivos en la salud y un alivio de la pobreza.
Aquí es donde se requiere abrir nuevos horizontes para construir un mejor futuro y no proponer que ese futuro para muchos, muchas, sea la pobreza franciscana.
¿Verdad que hay muchos espacios urgentes donde se debe ordenar “apretar tuercas”?
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. @rgolmedo Palabra de Mujer Atlixco rociogarciaolmedo.com
Este fin de semana se llevó a cabo la primera vuelta electoral para elegir al presidente de Colombia, país que históricamente ha sido gobernado por la derecha y en esta ocasión su candidato Fico Hernández no pudo obtener los votos necesarios para presentarse en la segunda vuelta.
Fueron cerca de 21 millones de ciudadanos colombianos que se presentaron en las urnas, un 54% de los votantes registrados para este proceso, con el 98% de los votos escrutados, el líder de izquierda Gustavo Petro que siempre estuvo al frente de las encuestas, logró un 40% de los votos; el millonario populista Rodolfo Hernández fue la gran sorpresa al colarse a la segunda vuelta con un 28% y el candidato de la derecha Fico Gutiérrez, sólo obtuvo el 23.7% con lo que quedó fuera de la contienda electoral.
Esta primera vuelta deja a Colombia con una inminente transición política, por un lado, podría llegar a presidir el país un gobernante de izquierda, lo que nunca ha pasado y por otro lado, en caso de lograr la victoria podría ser un político con un peculiar estilo y que ha sido tachado de populista.
El candidato de izquierda Gustavo Petro, es un economista de 62 años, fue alcalde de Bogotá, perteneció a la guerrilla del M-19 y que se pensaba que podría lograr en su primer intento más del 50% del apoyo ciudadano para convertirse en el primer presidente de izquierda en Colombia.
Por otro lado, está el exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández de 77 años, que se presentó como candidato independiente y ganó reconocimiento con sus excéntricos videos publicados en redes sociales, que lo mismo canta y usa patineta eléctrica, que lanza discursos en contra de la corrupción. El peculiar político se presenta como un candidato antisistema, que lo mismo critica al candidato de izquierda que de derecha.
Los colombianos han manifestado en su gran mayoría, un 70% por un cambio político, un voto de castigo a todos los gobernantes recientes, Iván Duque, Álvaro Uribe, César Gaviria quienes siempre se han alineado con las políticas neoliberales de los Estados Unidos y los organismos financieros internacionales como el FMI y el BM.
La segunda vuelta será el 19 de junio cuando se vuelvan a encontrar en las urnas Petro y Hernández. La decisión la tendrán ese 23% de votantes que en su primera opción votaron por la derecha y el establishment, ¿apoyarán a un candidato de izquierda, o lo harán por un candidato populista? que muchos lo han comparado con la forma en que Donald Trump hacía campaña o Bukele en El Salvador.
Hernández para obtener esa mayoría necesita convencer a la derecha o llamar a votar a quienes no salieron este fin de semana y con ellos sumarse a esa oleada de gobiernos de izquierda como apenas sucedió en Chile y su presidente Gabriel Boric.
René Sánchez Juárez (@rene_froc) es politólogo,sindicalista y catedrático de la BUAP.
La pobreza en México afecta a cerca de 55 millones de personas que tienen al menos una de las seis carencias existentes; y, la pobreza extrema, personas con 3 o más carencias, alcanza a 11 millones de ciudadanos. Cerca de 22 millones están en pobreza alimentaria, es decir, los que no pueden acceder a comprar la canasta básica, según datos oficiales.
Entre los principales problemas de México siguen vigentes la inseguridad pública y migración crecientes, el deterioro ambiental caracterizado por la pérdida de suelos, deforestación, menor disponibilidad de agua, incendios forestales, contaminación de las principales cuencas con aguas residuales y residuos sólidos, cambio climático, falta de infraestructura social, conectividad y, más grave aún, la falta de planeación en los tres órdenes de gobierno. Todos estos son problemas que vienen de hace muchos años, pero que alguien ofreció resolverlos.
Como efectos de la pandemia COVID se han registrado aumentos en la deserción escolar; niños y jóvenes que abandonaron la escuela para ayudar a sus padres en la economía, incremento del trabajo infantil y mayor violencia familiar.
Aunque ya no es lo mismo que antes, todo sigue siendo igual y en muchos casos es peor porque hoy vivimos una gran división entre los mexicanos promovida desde el gobierno y hay una gran afición por descalificar a los demás, especialmente a quienes no piensan igual.
Se ha abandonado la planeación nacional, estatal y municipal y los planes de desarrollo se han convertido solo en ejercicios de aparente cumplimiento de la ley sin mayor trascendencia. Una administración realiza algo y la siguiente la descalifica o destruye sin importar los costos económicos y sociales. Cientos de obras municipales, por ejemplo, nunca se verán concluidas porque no son proyectos del presidente en turno. México y los estados se inventan cada seis años y los municipios cada tres.
Recientemente nos hemos enterado de la propuesta del Ejecutivo Federal sobre un Nuevo Modelo Educativo Nacional para revisar los contenidos, quitar las palabras neoliberales, revisar los libros de texto gratuitos y eliminar los grados escolares para dejarlos es fases.
El sistema educativo nacional mexicano tiene cerca de 32 millones de niños y jóvenes en sus aulas, menos los que han desertado por el COVID, todos con grandes anhelos, ilusiones e incertidumbres. Muy pocos aún con una meta clara de lo que quieren lograr, pero con una gran expectativa de los padres para verlos ser alguien en la vida.
Lamentablemente ser universitario en México todavía sigue siendo solo una ilusión para millones de jóvenes porque sus padres no tienen los recursos ni el estado tiene la capacidad para atender a todos los solicitantes.
Datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), indican que de 2.9 millones de estudiantes que concluyeron estudios de nivel medio superior en 2020, solo un millón siguió estudios universitarios.
Solo tenemos una oportunidad de preparar a nuestros niños y jóvenes para un futuro que nadie puede predecir, dice Stephen Covey en su libro El Líder Interior. Y no hay mejor regalo que dar a la república que la educación de nuestros jóvenes, sentenció Marco Tulio Cicerón hace varios siglos.
En un país megadiverso con 2 mil 400 municipios, 199 mil poblaciones, 36 regiones hidrológicas, 12 mil kilómetros de litorales, todos los climas del mundo y 750 microregiones, resulta muy complicado pensar en un modelo educativo general, cayendo en el mismo error que las políticas públicas. Y no obstante tanto esfuerzo y recurso destinado a la educación por parte del estado mexicano, todavía nos encontramos hablando de los mismos problemas que ya teníamos hace 50 años, hoy agravados.
En gran parte, esta situación tiene que ver con que muchos de esos problemas y esas necesidades sociales nunca se han integrado a los contenidos educativos, ni siquiera como una referencia. La escuela no ha atendido las necesidades de las familias más pobres y tampoco incluye formación en oficios, educación vocacional, alimentaria, ambiental, financiera y cívica.
La teoría ha dominado sobre la práctica debido a la falta de experiencia de los profesores y a la falta de inversión en laboratorios, equipamiento y espacios adecuados. Predominan las carreras que no requieren de laboratorios.
La política educativa nacional se ha olvidado de los que abandonan la escuela, muchos de quienes al no tener alternativas emigran, se subemplean, se incorporan a actividades ilícitas o se conforman con una vida de grandes carencias.
Como mexicano y profesor universitario, considero necesario revisar la educación sin contaminarla con cargas ideológicas ni chuecas ni derechas. Necesitamos resolver los problemas, revertir el deterioro ambiental, la pobreza y la desigualdad, y crear un mejor futuro para los mexicanos. La escuela, el estado mexicano, tiene esta tarea pendiente y podría reprobar.
Alberto Jiménez Merino. Ex Rector de la Universidad Autónoma Chapingo.
“No hay peor ciego que el que no quiere ver” dice el refrán.
Como sociedad caímos en el abismo de la indiferencia, de la injusticia y de la impunidad.
La realidad nos rebasó.
Pero las preguntas surgen de la indignación, del dolor y de la incertidumbre.
¿Es incapacidad o indiferencia?
¿Los están sobrepasando aquellos grupos que se dedican a violentarnos y matarnos?
¿Es un fenómeno que no encontrará solución?
El caso de Sandra Elizabeth Pérez Portillo, retrata una realidad que pareciera surgir de una película de terror y drama.
Una joven que decidió dedicarse a la medicina con la convicción de ayudar a los demás.
Unos maleantes la secuestraron mientras ella se dirigía a su trabajo para asesinarla.
Una autoridad que a pesar de detener a seis de los probables responsables, no logró que estos confesaran su paradero.
Unos padres que vivieron un mes y dos días de agonía por no saber dónde estaba su hija.
Un padre a que le devuelven a su hija muerta y solo puede consolarse diciendo “mi princesa ya está en casa”.
Y una sociedad que nos rehusamos a normalizar esta terrible realidad.
La violencia terminará en el momento en que asumamos y reconozcamos que existe un problema, porque si la autoridad sigue calculando el costo político por encima del drama que representa para las familias el seguir perdiendo a sus mujeres, la violencia seguirá penetrando entre el tejido social.
Lo que le ocurrió a Sandra es el drama que enfrentan muchísimas familias todos los días.
Como lo dijo el padre de Sandra, ella ya está en casa, aunque sea solo un cuerpo inerte, pero no podemos dejar de ver el calvario que muchas familias viven cuando el cuerpo de sus hijas, esposas, madres, hermanas, amigas, simplemente no aparece.
A problemas comunes, soluciones diferentes. Es lo que debe venir.
El discurso, las condolencias y los “compromisos ya vimos que no resuelven las cosas.
Estamos cansadas, pero no vencidas.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. @rgolmedo Palabra de Mujer Atlixco rociogarciaolmedo.com