
BOGOTÁ D. C., 11 de junio de 2019 — Agencia de Noticias UN-
A partir de esta investigación se transformaron 31 plántulas de dos variedades de soya de Valle del Cauca: Panorama P29 y Soy SK-7, potencialmente transgénicas con el gen bar, que no solo confiere tolerancia al glufosinato de amonio, sino también a la sequía.
Así lo señala Daniela Díaz Suárez, magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), y explica que este gen codifica la enzima capaz de inactivar el ingrediente activo del glufosinato de amonio: “en plantas no transformadas, el glufosinato bloquea la enzima glutamina sintetasa, involucrada en el metabolismo del nitrógeno y en la detoxificación de amonio, llevando a la planta a la muerte por intoxicación, debido a la acumulación de niveles letales de amonio y a la deficiencia en la síntesis proteínas”.
Agrega que para esta investigación se tomaron secuencias patentadas y que ya están terminando su periodo de patentamiento. Como son de uso publico “las hemos utilizado para potenciar nuestras variedades que están desarrolladas para suelos ácidos y con alto contenido de aluminio”.
Aunque la producción de soya en Colombia fue de 62.073 toneladas en 2015 y de 58.726 toneladas en 2017, esta no es suficiente para abastecer el mercado nacional, por lo cual se debe importar el grano, especialmente de Estados Unidos.
“Para suplir la demanda nacional es necesario aumentar tanto el área de siembra como el rendimiento del cultivo, o aprovechar herramientas biotecnológicas como apoyo al mejoramiento de cultivos introduciendo nuevos rasgos”, comenta la magíster.
Señala además que “algunos investigadores afirman que el uso de soya tolerante a herbicidas ha permitido reducir tanto los ciclos de producción como los costos que representa el control de malezas; aumentar la densidad del cultivo, y obtener mayor rendimiento por hectárea”.
Transformación in vitro
El proceso de transformación se hizo en condiciones in vitro cambiando el casete que se ha empleado para transformar e integrar el genoma de la soya. En el laboratorio se toman semillas de soya, se desinfectan y se ponen a germinar en una sustancia gelatinosa llamada agar-agua por cinco días a 24 °C bajo un fotoperiodo de 16/8 horas de luz.
Después de los cinco días se hace un tratamiento a los tejidos transferidos a un medio artificial de crecimiento para hacer una segmentación del meristemo secundario de la soya retirando la yema del embrión de la semilla que da origen a la parte aérea de la planta –conocida como plúmula– luego de lo cual se infecta con la bacteria Agrobacterium tumefaciens.
“Esta causa en las plantas tumores conocidos como agallas o tumores del cuello, se utiliza para infectar el tejido y transferir el casete con el gen bar al genoma de la soya”, explica la magíster, integrante del grupo de investigación en Ingeniería Genética de Plantas de la UNAL.
Aunque el proceso se hizo in vitro, la investigadora explica que para llevarlas a tierra se requiere un proceso de endurecimiento y luego otro por fitomejoramiento para tener una población estable con este gen.
En ese sentido, el siguiente paso será la caracterización de estas plántulas que contienen el transgén, para entregarle a los cultivadores una variedad esencialmente derivada y con biotecnología sin ninguna carga de patentes.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

12 de junio de 2019
En México, 52.5 por ciento de los usuarios de WhatsApp utilizan esta red social entre dos y cuatro horas diarias en promedio, y 17 por ciento permanece más de seis horas. En la zona centro del país se concentra el 42.64 por ciento del total de usuarios, reveló el 1er. Estudio Nacional "¿Cómo usan los mexicanos las redes sociales?”, coordinado por Luis Ángel Hurtado Razo, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS)de la UNAM.
Según el 15° Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México (2019), en nuestro territorio hay 82.7 millones de usuarios; de estos internautas, 93 por ciento tiene WhatsApp, es decir, casi 77 millones.
En la sala Isabel y Ricardo Pozas, de la FCPyS, y ante Othón Camacho Olín, coordinador de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en el Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia; y Carlos Padilla, director de la Revista Zócalo, Hurtado Razo precisó que según datos obtenidos en el primer estudio nacional, el mayor número de usuarios de WhatsApp son jóvenes de entre 21 y 30 años de edad, mientras que de Instagram la mayor concentración se halla en el rango de 14 a 21 años de edad.
“Esto llama la atención, porque la ‘tecnopolítica’ ya apunta a Instagram con miras a las elecciones de 2024, pues el sector demográfico que utilizan dicha red incidirá en las plataformas políticas con su voto. Además, según nuestros datos, es la tercera red (en esa fracción poblacional) que más se consume a través del celular, sólo por debajo de WhatsApp y Facebook, y más del 36 por ciento de sus usuarios siguen a líderes de opinión”, resaltó.
En el estudio, se aplicaron mil 58 cuestionarios de 233 preguntas cada uno en diversos estados de la república, durante este 2019; las personas, con un rango de edad de entre 14 y 95 años, fueron consultadas sobre sus hábitos de uso de WhatsApp, Facebook e Instagram.
Redes sociales
Pulgares presurosos, nucas agachadas, codos arriba y mirada fija es el escenario del mundo frente a la pantalla de un dispositivo móvil. Ahora reuniones, avisos, afectos, pagos, compras, recreación, todo se procesa a través de las redes.
Hurtado Razo indicó que Facebook es la red social más usada por los mexicanos, pues de cada 100 que utilizan Internet, 99 tienen una cuenta ahí.
Según la encuesta, el 50.25 por ciento de los usuarios de Facebook son hombres, y 49.75 por ciento mujeres. El 96 por ciento consulta Facebook a través de su celular, más del 30 por ciento navega por más de dos horas, y casi 10 por ciento pasa más de seis horas dando likes, comentando o compartiendo.
“En Facebook (con respuestas abiertas que no suman 100 por ciento) el 65 por ciento son conversaciones, el 61 por ciento publicaciones de información, el 15.7 por ciento creación y administración de fan page, y 7.8 ventas. “Es la más completa, la más usada, pero también terreno fértil para las fake news o noticias falsas”, mencionó.
Las redes sociodigitales no dejan a las personas solas; “ayudan a socializar, y ahora hasta las reuniones de trabajo se realizan ahí”. El 20.69 de los mexicanos consultados dijeron que en Facebook son integrantes de 10 grupos o más.
Sobre las conversaciones en WhatsApp, se detectó (con respuestas abiertas que no suman 100 por ciento) que 91.3 de las charlas son con amigos, 81.7 por ciento con familiares, y en ascenso las cuestiones laborales, con 62.3 por ciento.
Asimismo, 89.3 por ciento de los encuestados dijeron que utilizan WhatsApp para compartir imágenes (infografías, capturas de pantalla, memes); 79 por ciento lo hace para compartir fotos o selfies; 62 por ciento para archivos y 3.7 por ciento para difundir cadenas.
Noticias falsas
Luis Ángel Hurtado Razo expuso que parte del estudio arrojó que las noticias falsas están creciendo de una manera exponencial en las redes, y representan “un atentado contra la libertad de expresión, contra el derecho a la información, la democracia y el periodismo”.
En WhatsApp el 63.3 por ciento de las noticias falsas son reenviadas por familiares, y el 61 por ciento por amigos. Al preguntarle a la gente por qué cree que es verídica la información, señalaron que “es por el título o por el encabezado”.
UNAM-DGCS-408/2019

11 de junio de 2019
El Instituto Politécnico Nacional (IPN) lleva a cabo una investigación para estudiar los genes de las bacterias que han disminuido o anulado los efectos de los antibióticos (resistencia antimicrobiana), fenómeno que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó dentro de las diez mayores amenazas de salud en 2019.
El Jefe de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), Unidad Santo Tomás, y titular del proyecto, Gerardo Aparicio Ozores, aseguró que de acuerdo con estimaciones del organismo internacional, para el año 2050 la resistencia antimicrobiana podría causar la muerte de cerca de 10 millones de personas al año.
Destacó que es necesario llevar a cabo un esfuerzo internacional para abordar el problema. “Los estudios que realizamos en el Politécnico en este campo son a largo plazo, son herramientas valiosas, porque coadyuvarán al perfeccionamiento de programas de vigilancia epidemiológica en los hospitales y a tomar decisiones puntuales para evitar el crecimiento del problema”, afirmó.
La lista de bacterias con mayor resistencia, que emitió la OMS, incluye la Pseudomonas aeruginosa, de presencia frecuente en ambientes hospitalarios, la cual es estudiada por el grupo del doctor Aparicio Ozores. “Hemos encontrado que por recombinación con otras bacterias, Pseudomonas aeruginosa ha adquirido un gen reportado por primera vez en Nueva Delhi, India, que le permite evadir antibióticos de última generación, lo cual debe mantener en alerta a los hospitales, porque bacterias con esos potenciales pueden generar brotes difíciles de tratar, sobre todo en pacientes cuyo sistema inmunológico está debilitado”, detalló.
El especialista mencionó que en conjunto con la doctora Alejandra Aquino Andrade, del Instituto Nacional de Pediatría, realizan una investigación en torno a los antibióticos carbapenemes de última generación y las estrategias para el control de su uso, mediante la cual han comprobado la resistencia de Pseudomonas aeruginosa ante este potente fármaco.
“En la medida en que conozcamos la presencia de los genes que hacen resistentes a bacterias como Pseudomonas aeruginosa, los epidemiólogos contarán con mayores herramientas para reducir en los pacientes el riesgo de adquirir microorganismos con ese potencial”, subrayó.
El investigador advirtió que The Clinical & Laboratory Standards Institute (CLSI), avalado por la OMS, establece normas para el uso de antibióticos. “Tenemos detectados varios aislamientos de la bacteria Pseudomonas aeruginosa y hemos observado que es resistente a todos los antibióticos que nos marca dicha norma, lo que nos debe mantener en alerta”, indicó.
Refirió que la resistencia antimicrobiana se produce cuando las bacterias mutan en respuesta al uso de fármacos y pueden causar infecciones que son más difíciles de tratar que las causadas por microorganismos no resistentes. “En el ambiente hospitalario se facilita la generación de mutaciones y la recombinación entre las bacterias”, reconoció.
El doctor Aparicio Ozores explicó que las bacterias son seres vivos que se defienden de manera natural de las condiciones agresivas del medio ambiente, pero también usan diferentes mecanismos para adquirir genes de otras bacterias que les confieren resistencia a un mayor número de antibióticos.
Insistió en que es imperativo que los hospitales realicen protocolos de investigación y establezcan vínculos con las instituciones educativas, con el propósito de contar con programas permanentes de vigilancia epidemiológica acordes con las necesidades regionales, que permitan tomar directrices específicas y establecer estrategias para contribuir a reducir la resistencia antimicrobiana.
Mencionó que hay antibióticos de primera línea (los que llevan más tiempo en la práctica clínica y los más recomendados en tratamientos médicos), de segunda línea (los de intermedia utilización) y los de última generación (de reciente uso).
El científico politécnico consideró que es indispensable frenar el uso indiscriminado de antibióticos, ya que muchas veces se administran para tratar afecciones virales que no los requieren.
Fuente: ipn.mx

BOGOTÁ D. C., 11 de junio de 2019 — Agencia de Noticias UN-
Este entrenamiento clínico, además de la educación del paciente y los ensayos previos de productos, son algunos de los usos que se les dan a estos patrones que se obtienen con impresiones 3D, herramientas que están transformando el campo de la medicina.
Así lo aseguró Daniel Calle, ingeniero mecánico de la Universidad Nacional Colombia (UNAL) Sede Medellín, quien actualmente trabaja para la empresa belga Materialise, líder mundial en el campo de la impresión 3D y que desde su creación en 1990 ha buscado integrar la medicina, la manufactura y el desarrollo de software.
El experto se refirió a los usos médicos que se le está dando a la impresión 3D, entre los que se destaca la planificación de cirugías de complejidad media y alta en todas las especialidades.
Un ejemplo es el modelo anatómico impreso en 3D multimaterial desarrollado por el equipo de investigación del Texas Children Hospital y Materialise, para preparar una cirugía de separación de unas niñas siamesas que al estar unidas por el torso compartían una gran cantidad de órganos, lo que hacía del procedimiento un reto complejo.
“Esto muestra la utilidad de la impresión 3D, porque los médicos naturalmente son muy kinestésicos, muy del tacto, entonces con estos modelos pueden realizar una retroalimentación directa de lo que van a encontrar en el paciente”, comentó el ingeniero Calle.
Según un estudio de la Sociedad Norteamericana de Radiología (RSNA) –compartido por el ingeniero Calle–, el entrenamiento clínico es el campo de aplicación de los modelos anatómicos de impresión 3D que ocupa el segundo lugar de popularidad.
El ingeniero Calle fue uno de los ponentes del simposio “Impresión 3D: aplicaciones en ingeniería y medicina”, organizado por las facultades de Medicina y de Ingeniería, y la División de Extensión de la Sede Bogotá, en el marco de la Iniciativa 4.0.
“Tenemos la oportunidad de replicar la anatomía de manera precisa, estamos hablando de micras a partir de la reconstrucción de las imágenes, con las que podemos lograr una replicación para luego llegar al reprocesamiento, generar todas las mallas y llegar a una modelación bastante precisa de los fenómenos que realmente tenemos”, indicó.
Otra aplicación es la educación del paciente: “muchas veces, cuando a un paciente lo van a operar, es importante que entienda qué es lo que le va a pasar para que tome decisiones más conscientes”, explica el ingeniero Calle, y agrega que tecnologías como Polijet, en la que se puede imprimir en materiales de múltiples colores, pueden resultar ideales para estos fines.
Impresión de patologías
Entre los procesos de impresión 3D que se implementan en el campo médico están el Fused Deposition Modeling, o modelado por deposición fundida, en el que se deposita material capa por capa y que es muy común en la impresión de modelos anatómicos.
También se destaca la estereolitografía, proceso en el que se emplean resinas transparentes para la impresión de los modelos 3D, que se pueden emplear para la impresión de patologías para su diagnóstico. “Podemos hacer la impresión de modelos cardiacos y que los doctores puedan ver en tres dimensiones cómo están las calcificaciones o cuál es el daño de las válvulas para planificar y validar un acercamiento mucho antes de la cirugía”, comenta el ingeniero Calle.
Además está el SLS, o impresión por láser, tecnología que se emplea en la impresión de materiales que son integrables al entorno quirúrgico como guías, o incluso como un reemplazo de tráquea biodegradable.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

10 de junio de 2019
Tener sexo es bueno, sano y normal; es una actividad que perpetúa la especie, pero puede convertirse en adicción, con consecuencias negativas para la persona afectada, alertó Gabriela Orozco Calderón, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM.
Se dice que alguien sufre de hipersexualidad, adicción al sexo o conducta sexual compulsiva cuando recurre a comportamientos sexuales a su pesar y no es capaz de evitarlas por la ansiedad que eso implica. Entonces se pierde cierta libertad porque se ve afectada la cotidianidad.
En la adicción hay dependencia; se gesta en la mente y se asocia con anormalidades cerebrales. Existe dependencia física y psicológica que puede aplicarse tanto en conductas como en sustancias adictivas o juegos de azar.
La especialista en neurociencias de la conducta indicó que en la hipersexualidad se pierde el autocontrol y surge el deseo desenfrenado de tener sexo, físico o cibernético (además poco satisfactoria); se desatienden las actividades cotidianas, se deteriora la comunicación y el afecto por el otro. “El sexo se usa para reducir estados de ansiedad, es un medio para disminuir el malestar emocional por baja autoestima e insatisfacción personal”.
Hay dependencia física cuando el cerebro ya cambió debido a esa adicción; se vincula más con el síndrome de abstinencia y la persona debe generar esa conducta para evitar malestares. En cuanto a la dependencia psicológica, se presenta ansiedad por tener sexo y sentir gratificación. Desde la farmacología conductual, se asocia con el aumento de dopamina, en la que se activa el circuito de recompensa.
Algunos síntomas se este tipo de adicción es deseo intenso, ansia o necesidad de concretar la actividad placentera; pérdida progresiva del control de la actividad placentera; descuido de las actividades habituales: académicas, laborales o de esparcimiento; estar a la defensiva y negar el problema. Todo gira en torno a la conducta adictiva y se presentan lesiones, heridas o dolor en los genitales.
Comportamiento sexual compulsivo
De acuerdo con Orozco Calderón existen cinco posibles etapas del comportamiento sexual compulsivo: descubrimiento, experimentación, escalada, compulsión y desesperanza. La primera llega cuando se tiene sexo placentero; la experimentan jóvenes con estímulos sexuales no reales, y luego con otras personas. En la escalada el individuo necesita sentir cada vez más gratificación, y luego lo hace de manera compulsiva, pero aunque tenga sexo no se sienten bien y llega la desesperanza.
La clasificación internacional de enfermedades (CIE-11) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que todavía no hay información definitiva sobre los procesos involucrados en el desarrollo y mantenimiento de la conducta sexual compulsiva. “Su comprensión evolucionará en la medida que la investigación aclare sus fundamentos neurobiológicos; Sin embargo, es difícil llevarla a un laboratorio, porque esta acción se hace en privado”.
Al referirse al sexo por Internet o cibersexo, la universitaria subrayó que no es una conducta reciente, y ya empieza a estudiarse en el mundo. En esta adicción las personas tienen acceso a una gran variedad de contenido sexual para satisfacer su necesidad. Pueden hacerlo a través de celulares, llamadas telefónicas o sitios de pornografía.
“En vez de estar con la pareja, la persona prefiere obtener placer sexual por Internet; gasta muchas horas en chats eróticos, busca cibersexo en el anonimato para realizar fantasías que no concretaría en la vida real. Regularmente alterna Internet con llamadas eróticas y se masturba mientras está en el chat o viendo un video”.
Boletín UNAM-DGCS-409/2019