Noticias Universitaria
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01 de febrero de 2020

Para alcanzar el pleno goce en el ejercicio de los derechos es necesaria la igualdad y equidad entre hombres y mujeres, afirmó Luis Raúl González Pérez, coordinador del Programa Universitario de Derechos Humanos de la UNAM, quien reconoció que la violencia de género continúa como una asignatura pendiente en México y el mundo.

En el marco del Día Escolar de la no Violencia y la Paz, que se conmemoró ayer, expuso que las normas que tenemos, los tratados internacionales que suscribimos y que pueden contener los mejores estándares de respeto a los derechos humanos, no son suficientes sin su materialización plena.

Leticia Cano, directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), comentó que las violencias que hoy vivimos están vinculadas a problemas de carácter estructural. “Es necesario modificar los marcos normativos, las instituciones y narrativas, así como la manera de ser, vivir, actuar, pensar y hablar a la que estamos impuestos histórica, social y culturalmente”.

González Pérez, extitular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), remarcó que la violencia de género en los espacios educativos no está desconectada del entorno social. Lo que se vive en las aulas, patios, pasillos y oficinas de una institución educativa es, en parte, consecuencia de la misma violencia que afecta a la sociedad en su conjunto.

Este fenómeno está profundamente enraizado en las desigualdades de poder y en la asimetría social entre hombres y mujeres, que generan para ellas injusticia social, política económica y patrimonial, y que ponen en una posición de privilegio a los varones. “Aunque hay una transformación positiva gradual, queda mucho por hacer”, reiteró.

Una institución universitaria que defiende a su comunidad femenina hace efectivo el derecho de ellas a vivir una educación libre de violencia, en paz, en un espacio donde profesores, alumnos y personal administrativo varonil no menosprecien su capacidad intelectual, conocimientos, experiencia y trabajo por el solo hecho de ser mujeres, y donde reciban un trato digno y respetuoso.

En el encuentro, organizado por el Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Violencia Escolar, Leticia Cano resaltó la importancia de ver a las comunidades, situaciones sociales, políticas, culturales y económicas con perspectiva de género. De igual manera, es necesario un trabajo integral con las víctimas y victimarios, porque la sanción por sí sola no resuelve el problema.

La UNAM se ha provisto de herramientas para tener mejores actuaciones en torno a este problema, pero “es hora de revisar y modificar el estatuto en algunos de sus componentes y delinear una política institucional de género que trabaje en la prevención, igualdad y equidad”, enfatizó.

Finalmente, Guadalupe Barrena Nájera, titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios, subrayó que todos participamos en la construcción de un entorno donde se vive violencia, por lo que es importante que la Defensoría llegue a aquellos lugares donde la gente experimente estas situaciones.

Boletín UNAM-DGCS-082/2020

BOGOTÁ D. C., 01 de febrero de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Este trabajo exploratorio con las momias conservadas en el Laboratorio de Antropología Física de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y del Museo Arqueológico Eliécer Silva Celis, de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), lo inició la estudiante Daniella Betancourt Navas en su trabajo de pregrado en Antropología, y su propósito es seguir avanzando en su estudio en el marco de la investigación para la Maestría en Bioarqueología.

En esta primera revisión física de las momias –que permanecen cuidadosamente guardadas en bolsas de material quirúrgico– la estudiante describió las formas de preservación de estos cuerpos y su procedencia geográfica, y además hizo algunas conjeturas preliminares frente a hallazgos como el de un cuerpo con al menos seis cabezas encima, lo que la estudiante asocia con “cabezas trofeo”, que podrían quedar como testimonio de una guerra ganada.

Las momias en estudio provienen de la Serranía del Perijá (nororiente del país), Mesa de los Santos (Santander), El Cocuy (Boyacá) y del altiplano cundiboyacense. Además se revisaron 10 calaveras enmascaradas de la comunidad indígena Yuko-Yukpa y seis cráneos de los Panches. Sin embargo, como varias de ellas se han encontrado durante trabajos de guaquería, están incompletas o sin el ajuar propio de las comunidades indígenas, recuerda la estudiante.

Agrega que “el objetivo de este trabajo es aplicar un enfoque multivariado desde la bioarqueología que permita documentar las formas de preservación y modificación a las que fueron sometidos estos cuerpos, las condiciones a las que estuvieron sujetos en vida y su posible función social dentro de la comunidad prehispánica”.

También se determina si la momificación se hizo de forma espontánea o mediante un proceso artificial como el de embalsamado.

Para ello se realizó un examen físico de los individuos y una contextualización geográfica y cultural a las comunidades, por medio de fichas y fotografías para realizar una base de datos, y se creó una tipología básica para las momias prehispánicas: sexo, edad y particularidades sobresalientes.

Se detalla, por ejemplo, un cráneo yukpa con una mascarilla de resina dura que se asemeja a la piel y en el que se utilizaron semillas y cuentas para reemplazar los ojos. Tales condiciones, según la estudiante, indican que podría tratarse de un ritual funerario.

En la comunidad indígena del mundo prehispánico la muerte era un estado de transición a la otra vida, lo cual se manifiesta en la presencia del ajuar, que generalmente incluía ornamentos, orfebrería y textiles, entre otros, que le sirvirían al difunto de provisión en el mundo de los muertos.

Este trabajo, realizado desde el semillero “Condiciones de vida de las sociedades prehispánicas de Colombia. Bioarqueología y cambio social”, dirigido por el profesor José Vicente Rodríguez Cuenca, es el inicio de un estudio profundo para determinar las enfermedades que padecían estas poblaciones, sus rasgos físicos característicos, sus formas de vida, sus rituales de vida y de muerte, sus guerras y otros detalles que permitirán documentar con más detalle el pasado de las poblaciones prehispánicas.

Según lo explica el profesor Rodríguez, se trata de un amplio estudio entre las facultades de Odontología, Ciencias y Genética, para determinar las características genéticas de estos cuerpos, que será realizada por medio del análisis del ADN mitocondrial.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

31 de enero de 2020

La propagación del coronavirus de Wuhan ha comenzado a impactar las expectativas macroecomómicas; su efecto global ha hecho que en China se replanteen ciertas políticas públicas que empiezan a dañar las economías del mundo, afirmaron Alicia Girón, Benjamín Ruiz y María Cristina Rosas, académicos de la UNAM.

Alicia Girón, coordinadora del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África, ejemplificó que empresas automotrices y de autopartes en la región de Wuhan se han visto afectadas, así como cadenas internacionales y aerolíneas.

Al respecto, Benjamín Ruiz, de la Facultad de Química, alertó que en México “no se ha tomado en serio la posibilidad de vivir otra pandemia y sólo tenemos un instituto nacional de diagnóstico y referencia epidemiológica, pero no es suficiente”.

En conferencia de medios, remarcó que en 2009 nuestra nación enfrentó la pandemia de la Influenza AH1N1, pero no se generaron políticas públicas de importancia para salvaguardar la salud. Poco se ha hecho en ese sentido.

Recordó que ya son 21 los países en los que hay presencia del coronavirus; se han confirmado tres casos en Canadá y cinco en Estados Unidos. “Lo preocupante es que uno de ellos se detectó en Washington, dos más en California y el más reciente en Arizona, así que el virus podría tardar poco en llegar a México, y no estamos tomando en serio el problema”.

Las proyecciones estiman que para el seis de febrero habría en el mundo poco más de 18 mil contagios, pero no es tan preocupante porque la tasa de mortalidad es de tres por ciento; no obstante, su propagación es rápida, pues una persona infectada puede contagiar al menos a otras tres, advirtió.

A diferencia de China, que ha padecido otras pandemias similares y cuenta con buenos programas de control, en México “no sabemos cómo nos vaya. Que ésta sea una llamada de atención para pensar que la mejor manera de controlar una pandemia es prevenirla, y para ello debemos estar listos”.

En su oportunidad, María Cristina Rosas, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, expuso que por tratarse de un tipo de coronavirus muy contagioso, existen las condiciones para que se siga propagando en el mundo.

“Sin embargo, parece que lo ocurrido en 2009 se nos ha olvidado, no se percibe ni se dimensiona a la salud como preocupación en materia de seguridad nacional”, recalcó.

Alicia Girón dijo que el coronavirus ha impactado en los mercados financieros asiáticos, haciendo caer las bolsas, principalmente los indicadores Hang Seng y Nikkei, y ha provocado un declive en los mercados económicos emergentes.

“Está afectando al mundo; su presencia impacta las expectativas macroeconómicas, aunque hace algunos días Donald Trump manifestó, en el Foro Económico de Davos, que la firma del acuerdo con China y del T-MEC mejoraba las expectativas económicas”, finalizó.

Boletín UNAM-DGCS-081/2020

BOGOTÁ D. C., 31 de enero de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Así lo demuestra la investigación de la bacterióloga Leydy Paola González Camacho, quien para su tesis de maestría tomó muestras de sangre de lagartijas, tortugas acuáticas –como el galápago sabanero– y terrestres, como el morrocoy. Su trabajo forma parte de un estudio nacional apoyado por Colciencias, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y la Fundación Universitaria Internacional del Trópico Americano (Unitrópico), cuyo objetivo es determinar los parásitos sanguíneos que afectan a los animales silvestres que habitan en Colombia, pues aunque el país se ubica como el tercero en biodiversidad de reptiles del mundo, los estudios de estos grupos taxonómicos son limitados.

En el trabajo se evaluó la diversidad de hemoparásitos presentes en reptiles del Guaviare, Vichada, Arauca, Casanare, Córdoba y Antioquia, y mediante la determinación morfológica microscópica, además de la información de un marcador molecular, se encontraron los géneros Plasmodium, Haemocystidum y Haemogregarina.

Para la tesis de maestría, “Identificación de hemoparásitos presentes en la herpetofauna de diferentes departamentos de Colombia”, se analizaron 225 individuos cuyas muestras se obtuvieron en las colecciones de parásitos del Grupo de Estudio Relación Parásito Hospedero (GERPH) y la del Banco de Tejidos de la Biodiversidad Colombiana, ambas del Departamento de Biología de la UNAL, además de la del profesor Mario Vargas Ramírez, del Instituto de Genética, y otras más en campo. 

Entre las muestras analizadas en laboratorio se hallaron 148 individuos infectados con Haemogregarina spp., 4 con Plasmodium spp., y 3 con Haemocystidium spp. La investigadora señala que el hallazgo de este último parásito en tortugas es el primer reporte en Colombia, pues solo se tenía uno de Perú sobre este parásito.

Así mismo, en desarrollo del trabajo adelantado con la profesora Martha Calderón, del Instituto de Ciencias Naturales (ICN), se encontró que los lagartos Cnemidophorus cf. gramivagus y Ameiva ameiva presentaban los parásitos de la malaria Plasmodium kentropyxi y Plasmodium carmelinoi, lo cual también representa el primer reporte en Colombia, ya que solo había en Brasil.

“Para el estudio se toma una muestra de sangre que se almacena y conserva debidamente para los análisis moleculares en el laboratorio. Si la muestra es positiva tomamos fotos, se caracterizan los parásitos y se comparan con los datos publicados, con el fin de corroborar si son especies nuevas o ya habían sido descritas”, explicó la investigadora.

En la parte molecular, la muestra almacenada se lleva al laboratorio y se extrae el ADN para obtener el fragmento de un marcador en específico del parásito.

La bacterióloga destacó además que en Colombia las tortugas están altamente amenazadas por actividades del hombre, lo que ocasiona alteraciones en su hábitat que podrían contribuir a que se infecten más individuos.

Esta tesis fue la línea inicial para nuevos estudios sobre la evolución de parásitos y hospederos, en los cuales se busca determinar el impacto de estos parásitos sobre el hospedero, y en general obtener nueva información en torno a parámetros de química sanguínea y de sangre de hospederos infectados, sobre lo cual se ha realizado muy poco.

Para la profesora Nubia Estela Matta Camacho, del Departamento de Biología y directora de la tesis junto con el profesor Vargas, este trabajo contribuye a establecer cuáles parásitos sanguíneos afectan las especies silvestres en nuestro territorio –muchas de las cuales son endémicas– para determinar qué les produce este parásito y qué organismo lo transmite. “En Colombia es un tema que solo investigamos nosotros”, aseguró la docente.

Señaló además que a la investigación de bacterióloga González se suman otras de un grupo de estudiantes que están trabajando en determinar qué parásitos infectan la sangre de otras especies de reptiles, anfibios y aves.

“Dado que la investigación de Paola reporta por primera vez una serie de parásitos, en ese sentido aún no se sabe qué causa este parásito en las tortugas mencionadas ni cuál es el vector que las infecta. Podría ser una sanguijuela, ya que las tortugas viven en el agua, o un insecto volador”, comentó.

Recordó también que por medio del estudio encontraron que el 100 % de las tortugas están infectadas con Haemogregarina spp., por lo que otros estudiantes están tratando de identificar la especie de este parásito y qué le hace a la tortuga. En ese sentido, “ampliamos conocimiento en biodiversidad, generando conocimiento básico de dónde están y qué tienen los animales silvestres”.

Por último, indicó que “en el actual contexto de destrucción de hábitat y de cambio climático puede ocurrir que los parásitos salten a otros hospederos y puedan generar otras afecciones. Por eso estamos aportando información que apoya la investigación evolutiva de este grupo de parásitos”.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

31 de enero de 2020

Con la ampliación del área de urgencias del Hospital Universitario de Puebla (HUP), además de una rehabilitación de escaleras y elevadores, este espacio será acreditado como Hospital de Alta Complejidad, categoría A, la calificación más alta que otorga la Secretaría de Gobernación a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil.

Al inaugurar la obra, el Rector Alfonso Esparza Ortiz destacó que esta distinción demuestra que el HUP tiene los elementos estructurales y no estructurales para funcionar a su máxima capacidad y con la misma infraestructura durante y después de una contingencia natural o antropogénica.

Este logro es resultado de varios años de mantenimiento y trabajo, mediante la intervención de drenajes, instalación eléctrica, cambio de transformador, construcción de la Torre Médica de Especialidades y la reciente remodelación del área de urgencias.

“La realidad es que hay una gran diferencia entre hace seis años y hoy, no solo a nivel estructural, sino también en la prestación de servicios médicos. Definitivamente, la percepción ha cambiado drásticamente, con comentarios positivos por parte de los usuarios. Hay una gran confianza en el Hospital Universitario”, subrayó.

El Rector Alfonso Esparza comentó que de manera paralela, el servicio médico creció en forma exponencial y existe una buena participación por parte del personal de las diferentes áreas, quienes se suman a esta transformación.

Eulalio Morales Palacios, director del HUP, informó que este nosocomio recibió el 27 de marzo del año pasado una notificación para que la Coordinación Nacional de Protección Civil realizara una visita de inspección para verificar la atención en caso de desastre. En esta valoración, el HUP fue calificado como Hospital de Alta Complejidad, categoría B.

Posteriormente y tras una serie de acciones para mejorar su infraestructura, por medio de la rehabilitación de escaleras y elevadores, así como la ampliación del servicio de urgencias con intercomunicación de áreas y servicio de voceo de códigos de emergencia, el HUP escaló en la autoevaluación a la categoría A, como un Hospital de Alta Complejidad, la categoría más alta del Programa de Hospital Seguro, distinción que será ratificada en una nueva visita.

Lo anterior, destacó Morales Palacios, muestra la fortaleza del servicio e infraestructura de este nosocomio, espacio en el que se aprecia un avance significativo con el paso de los años. Esta distinción, además de la capacidad estructural, da cuenta de su capacidad funcional; es decir, la respuesta del personal médico para atender casos de emergencia.

Más capacidad en caso de emergencia

Con la ampliación del área de urgencias, el HUP dispone ahora de 34 camas para la atención de adultos, pediatría, ginecología y obstetricia. De este total, 12 camas corresponden a más del 30 por ciento del crecimiento de esta área, con lo que mejora la calidad de la atención al paciente y se reduce el tiempo de espera.

Actualmente, el espacio nuevo se utiliza para atender pacientes en observación, es decir, funciona como área ambulatoria. En caso de contingencia, el área se podría aislar sin inconvenientes, ya que dispone del equipo clínico necesario y una plantilla funcional de médicos y enfermeras.

Fuente: buap.mx