Noticias Universitaria
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10 de diciembre de 2020

La ciberdelincuencia encontró un nuevo flanco de ataque para el robo de información mediante las plataformas para videoconferencias, cuya utilización se intensificó de manera exponencial en todo el mundo ante el confinamiento por la pandemia de COVID-19 y, por ello, es necesario que instituciones y empresas generen políticas y procedimientos de seguridad, a efecto de que sean más seguras y menos vulnerables, afirmó Eleazar Aguirre Anaya, especialista del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha insistido en diversos foros que en el futuro convivirán el modelo de educación presencial y a distancia, por lo que el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación dentro de los procesos educativos, será de vital importancia ante esta nueva realidad.

En este sentido, el Jefe del Laboratorio de Ciberseguridad del Centro de Investigación en Computación (CIC), Eleazar Aguirre Anaya, reconoció que en el pasado las videoconferencias tenían la atención de la ciberdelincuencia, pero no en la misma proporción de la que ha puesto a partir del incremento del universo de usuarios de estas plataformas. “Se han convertido en un objetivo más de estos grupos por la alta probabilidad de obtener algún beneficio”.

Explicó que por la forma acelerada en la que se propagó el COVID-19 en todo el mundo, la mayor parte de las instituciones, empresas u organizaciones se vieron obligadas a utilizar plataformas de videoconferencias para dar continuidad a sus labores, pero no previeron conformar o fortalecer sus políticas de seguridad que permitieran blindar con procedimientos específicos el uso de estas aplicaciones.

Manifestó que hay diferentes errores de seguridad en el uso de algunas plataformas, uno de los más comunes y críticos es cuando se roban información de la nube, pero también es posible que hurten las bases de datos de los usuarios y que esa información sea vendida en el mercado negro de la ciberdelincuencia. “Los aspectos importantes a cuidar son los datos personales, ubicación geográfica, fotografías y los objetos que se observan mientras se realizan las videoconferencias”.

Sostuvo que los responsables de que una videoconferencia no sea vulnerada son tres actores: Las empresas responsables de desarrollar software seguro, el equipo de seguridad de la empresa que define las políticas de seguridad y, por último, los usuarios de los productos, quienes deben obedecer las políticas y procedimientos de seguridad. En varias plataformas para videoconferencias, dijo, existe la posibilidad de que se pueda compartir información del escritorio de la computadora o dispositivo móvil que se utiliza. “Esto sucede cuando tenemos información relevante y algunas aplicaciones están abiertas durante la sesión”.

Finalmente, Aguirre Anaya expresó que para la selección de una plataforma se debe considerar que se garantice que las actualizaciones de seguridad, creadas por los desarrolladores de software, no tengan retrasos. “Se requiere personal capacitado para controlar las cuentas de los usuarios, contraseñas, políticas de seguridad y el tipo de acceso para administración remota de los equipos. Además, se debe exigir a los usuarios apegarse a las políticas de seguridad. La tecnología es muy útil, nos ayuda y facilita la vida, pero un uso no racional, nos lleva a cometer errores que pueden ser aprovechados por la ciberdelincuencia”.

Fuente: ipn,mx

BOGOTÁ D. C., 09 de diciembre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Así lo determinó Katherine Mejía Quintero, magíster en Ciencias - Biología  - Línea Biología Marina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en el estudio de las especies Pacifigorgia bayeri y Pacifigorgia cairnsi en el golfo de Chiriquí (Panamá), cuyos hallazgos ayudan a entender cómo viven y se adaptan algunos de estos seres a sus ecosistemas.

“Los octocorales son un grupo muy bien estudiado en el Caribe, pero muy poco sobre los que habitan en el Pacífico: solo hay unas cuantas publicaciones, pues la fauna de estos animales marinos ha sido desconocida y olvidada por las condiciones que presenta el Pacífico”, señala la magíster.

A diferencia de los corales llamados duros, los octocorales blandos forman microestructuras de calcita, un tipo de carbonato de calcio, pero no grandes estructuras como los primeros. Además predominan en montañas rocosas, son abanicos que crecen sobre ellas. Sin embargo, los octocorales –en especial en el Pacífico– son especies muy difíciles de diferenciar taxonómicamente, es decir por su clasificación biológica.

Para su estudio, la magíster Mejía eligió las colonias que estaban entre 3 y 5 m y 18 y 20 m de profundidad, porque se sabe que hay un efecto en términos de oleaje, corriente, luz y alimentación: “quise ver cómo afectaba la forma de las colonias”, explica.

Las dos especies responden de manera distinta, pues mientras en P. cairnsi las colonias de zona somera son diferentes a las de la zona profunda, esto no ocurre con P. bayeri.

Existen variaciones en algunas de las escleritas (unidades esqueléticas calcáreas o silíceas) en el largo de dos tipos de escleritos (los orificios que forman estas estructuras esqueléticas) y lo que documenta la literatura es que ese cambio está relacionado con la depredación o con el oleaje; las colonias en zona somera, donde el oleaje es fuerte, soportan ese movimiento, por lo que les sirve tener muchas escleritas que dejan menos espacio formado en el animal.

“Al estudiar colonias de ambas especies que se encontraron en zonas someras (3-5 m) y profundas (18-20 m) en el golfo de Chiriquí esperaba determinar si había algún cambio taxonómico entre individuos de la misma especie y qué pasaba con estas, ya que las especies varían mucho con el ambiente, de manera que es probable que vivan en zonas profundas y someras pero se trate de la misma”, comenta la magíster.

Agrega que “los octocorales tienen varios escleritos, cuatro tipos cada uno, las especies se diferencian en la composición y los tamaños. Cogí esos cuatro escleritos, medí el largo, el ancho, la mitad es la cintura, les medí el diámetro y el ángulo. Con los análisis nos encontramos con esta historia particular”.

Esta investigación permite conocer más sobre la funcionalidad que tienen estos seres marinos dentro de un ecosistema, pues son formadores de hábitat, en zonas en las que no hay arrecifes coralinos, organismos que predominan en montañas rocosas, son abanicos que crecen sobre rocas y allí otras especies hacen espacios donde pueden apoyarse para alimentarse, vivir, o refugiarse de un depredador.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

18 de diciembre de 2020

Evidencias geológicas, mineralógicas y estratigráficas de perforaciones petroleras, analizadas por investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) sugieren una nueva hipótesis congruente con un evento volcánico subacuático en la zona de Chicxulub, al norte de la península de Yucatán, donde cayó el supuesto meteoro al final del periodo Cretácico, que coincide con el fin de la era de los dinosaurios.

El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha resaltado que en la Nueva Escuela Mexicana se promueve que los estudiantes sean más curiosos, más críticos y aprendan a cuestionar para adquirir cada vez mayor conocimiento de su entorno.

En el artículo geológico denominado “The Chicxulub Myth in Yucatan, comparison with the Cretaceous-Cenozoic boundary from oil wells of Eastern and Southern Gulf of Mexico”, publicado en la 3ª edición de la gaceta Gondwana, de la Sociedad Mexicana de Geólogos Petroleros, delegación Poza Rica, Abelardo Cantú Chapa y Juan Carlos Zarazúa Saucedo, de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA), Unidad Ticomán, exponen los resultados, obtenidos del análisis de muestras tomadas directamente de pozos en la zona del supuesto impacto.

Cantú Chapa, Doctor en Geología por la Facultad de Ciencias de la Universidad La Sorbona de París, Francia, y pionero del estudio de fósiles de pozos petroleros de México, expresó que en la zona del supuesto impacto, con un registro geofísico de mil 200 metros de profundidad, se observa la presencia de sedimentos de origen volcánico, como son cenizas, lavas, vidrio volcánico y bentonita, entre otros.

“El estudio de la secuencia de rocas carbonatadas de origen marino transicionales en la zona de contacto entre el Cretácico-Paleoceno (K/Pg), no arroja ninguna evidencia geológica relacionada con el supuesto impacto de un cuerpo litológico extraterrestre en la región, incluido el iridio, lo que nos lleva a replantear seriamente el mito del meteorito de Chicxulub”, indicó el docente perteneciente al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel II.

El catedrático politécnico comentó que la extinción de las especies vegetales y animales, ocurrido coincidentemente en ese periodo, se debió a causas evolutivas que responden a cuestiones biológicas, toda vez que los organismos agotan su capacidad de renovarse y por lo mismo desaparecen definitivamente, sin relación alguna con el impacto de un meteorito.

A su vez, Zarazúa Saucedo añadió que en el artículo se presenta el estudio del material proveniente de más de 100 pozos petroleros perforados por Petróleos Mexicanos (Pemex) al sur del Golfo de México, algunos de ellos ubicados justo en la zona del supuesto impacto, donde se obtuvieron las evidencias geológicas relacionadas con un evento de origen volcánico subacuático.

Fuente: ipn.mx

PALMIRA, 08 de diciembre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Estos avances de investigación se presentaron en la conferencia “Enfoque desde la biología de sistemas para comprender el ambiente oviductal y su impacto en la fertilidad bovina”, dictada en el marco del 1er. Encuentro Académico Internacional en Ciencias Básicas Biomédicas, organizado por el Departamento de Ciencia Animal de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira.

La biología de sistemas es una rama de la biología que estudia los sistemas complejos de las bases de la vida, explica Ángela María Gonella Diaza, médica veterinaria y zootecnista, magíster en Salud Animal de la UNAL Sede Bogotá, doctora en Medicina Veterinaria y profesora de la Universidad de Florida.

Dentro de esta biología se descubrieron las tecnologías ómicas, las cuales ayudan a estudiar la complejidad de moléculas o sustancias de diferente naturaleza bioquímica.

Una de las áreas que más se ha desarrollado es la búsqueda de biomarcadores, eventos que se producen en un sistema biológico y se interpretan como indicador del estado de salud, de esperanza de vida o de riesgo de enfermedad en dicho sistema. En este campo hay varios estudios que ya se están utilizando a nivel clínico, tales como los biomarcadores para cáncer, enfermedad renal, obesidad y diabetes.

La doctora Gonella se ha enfocado en la búsqueda de biomarcadores que permiten identificar animales de alta fertilidad, específicamente en lo que sucede en el oviducto de los bovinos, órgano que se encarga de la comunicación entre los ovarios y el útero.

Un conducto que sigue sorprendiendo

Aunque años atrás se pensaba que el oviducto era una simple “tubería” que permitía el paso de espermatozoides, ovocitos, y después del embrión, diversos estudios han descubierto aspectos más importantes e interesantes.

Por ejemplo, que pueden reconocer estructuras no fertilizadas: cuando un ovocito no es fertilizado no migra hasta el endometrio y se queda preso en el oviducto. También que la velocidad de transporte de las estructuras en el oviducto depende de la calidad del embrión; así, embriones muertos o degenerados demoran alrededor de dos días más en llegar al lumen uterino.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que ocurre en este conducto, el cual tiene un papel muy importante en los procesos de fertilidad, pues se ha concluido que logra establecer comunicación tanto con los embriones como con los gametos.

Búsqueda continua

Hace unos años, la doctora Gonella encontró un estudio en el cual se comprobó que vacas que tienen el diámetro del folículo (estructura que rodea al óvulo y está en los ovarios) más grande producen más progesterona, y viceversa. A partir de eso, le surgieron varias dudas: ¿qué relación tienen estos perfiles de esteroides sexuales (hormonas) con la alta y baja fertilidad?, y a su vez: ¿qué pasaba con la producción de embriones in vitro?

Lo primero que hizo con su equipo investigador fue desarrollar un modelo experimental que les permitiera obtener un grupo de vacas que ovulara folículos grandes y otro que ovulara folículos pequeños, lo cual lograron utilizando protocolos de manipulación hormonal. Cuando preñaron a las vacas observaron que esos grupos eran diferentes no solo a nivel molecular, sino también en cuanto a receptividad y fertilidad.

Luego, los animales se sacrificaron y los oviductos se recolectaron para hacer diferentes estudios. En el primero se evaluó el transcriptoma y el perfil de receptores de esteroides sexuales; en el segundo evaluaron la morfología y la proliferación celular; en el tercero, el proceso de remodelación de la matriz extracelular; en el cuarto, el perfil de microRNA, y en el quinto el metaboloma del fluido oviductal.

Entre los resultados se encontraron diferencias en la concentración de esteroides sexuales que modificarían el ambiente oviductal y afectarían la supervivencia y el desarrollo del embrión. También se observó que dichos esteroides modulan las características morfológicas y funcionales del oviducto bovino, y que además impulsan la remodelación de la matriz extracelular oviductal y regulan la perceptibilidad del embrión.

Como conclusiones generales, la profesora Gonella señala que el oviducto bovino tiene complejos mecanismos para establecer ese ambiente interno, y dichos mecanismos dependen, en gran medida, del perfil endocrino y de la ovulación de folículos grandes y de buena calidad.

Por otro lado, siguen “en la lucha” por encontrar biomarcadores de receptividad oviductal y endometrial que se podrían usar potencialmente para mejorar la calidad de los embriones producidos in vitro.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
07 de diciembre de 2020

El ciberacoso históricamente ha dañado más a las mujeres, porque el espacio digital no era reconocido como real y tangible, aseguró Olimpia Coral Melo Cruz, impulsora de la llamada “Ley Olimpia”.

La activista, asesora legislativa y detonadora de la primera reforma en México para tipificar y reconocer este flagelo, aprobada en 25 estados de la República, dictó una conferencia en la sala virtual de la Comisión de Equidad de la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM, donde indicó: los derechos de las mujeres no les han sido concedidos, sino se han obtenido.

“No es que el enemigo sean los hombres, sino el sistema patriarcal, configurado por ellos mismos, incluso cuando las mujeres nos separamos y rivalizamos se beneficia a este sistema, porque tienen un pacto, y aunque no se conozcan, los hombres se cubren entre ellos”, explicó.

Melo Cruz consideró que internet es una herramienta patriarcal, con machismo y misoginia. La demanda es combatir la manipulación, la opresión y el control de las mujeres. “Queremos estar seguras también en lo digital”.

Más adelante, se refirió al uso de imágenes sin autorización y expresó: “nuestros cuerpos no son para exhibirlos en las redes sociales; tu cuerpo no es un delito, difundirlo sin tu consentimiento, sí lo es. No queremos igualdad, sino que se diluya el sistema patriarcal, del cual también algunos hombres son víctimas”.

Tu like es parte del problema

La integrante de www.defensorasdigitales.org dijo que la diferencia entre el sexting, como práctica consensuada, y el delito es hacer públicas fotos íntimas sin autorización.

“También son parte de esta cadena de violencia contra la mujer los usuarios que le dan like a las imágenes, que las consumen, que las descargan, porque mientras alguien se estimula con un momento placentero, una mujer puede intentar suicidarse; eso es falta de humanidad”, añadió.

Lo anterior expuso, lo único que refrenda es que ese sistema patriarcal considera a las mujeres como objetos sexuales, y no como sujetos de derechos.

Ley Olimpia

La “Ley Olimpia” es un conjunto de reformas legislativas encaminadas a reconocer la violencia digital y sancionar los delitos que vulneren la intimidad sexual de las personas a través de medios digitales, también conocida como ciberviolencia.

Busca frenar y castigar la agresión digital, al penalizar el acoso y la difusión de los llamados “packs”, que son imágenes, videos o audios con contenido sexual sin consentimiento de las víctimas.

El pasado 5 de noviembre el Senado de la República aprobó las reformas a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y al Código Penal Federal para sancionar esta práctica.

Boletín UNAM-DGCS-1073/2020