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18 de enero de 2021

Para lograr el desarrollo de un fármaco que impida o dificulte la entrada del COVID-19 al cuerpo humano y proponer un tratamiento efectivo, investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quienes reportaron a la revista Life Sciences el hallazgo de 20 compuestos que podrían inhibir la interacción de las células humanas con el virus SARS-CoV-2, iniciaron pruebas de contención y toxicidad en siete compuestos específicos.

El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha reconocido el espíritu innovador de las Instituciones de Educación Superior que con investigación también han contribuido a enfrentar la pandemia.

Los doctores Claudia Guadalupe Benítez Cardoza, docente de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación (SEPI), de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía y José Luis Vique Sánchez, egresado de la ENMH y actual profesor e investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), pasaron de la validación por servidores web a las pruebas de inhibición in vitro, que arrojaron tres candidatos con alto potencial.

Para para evaluar el efecto inhibitorio de los siete compuestos en la la interacción de la proteína S o espiga del virus con la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), que se encuentra en la superficie de las células, e impedir su entrada los investigadores adquirieron los kits COVID-19 Spike-ACE2 Binding Assay, de Radiobiotech.

“De los siete compuestos, identificamos tres y uno en especial con bastante potencial para elaborar un fármaco efectivo que impida la entrada o la interacción del virus en nuestras células, así que para continuar su desarrollo, realizaremos más pruebas de toxicidad, como es la “dosis letal 50”, que complementará los resultados favorables del ensayo de citotoxicidad realizado en cultivo celular de PC3”, afirmaron.

Los especialistas resaltaron que la investigación para el desarrollo de fármacos debe atravesar por varias etapas, pero sería crucial, que además de la búsqueda de una vacuna, también se abriera otro frente para lograr un medicamento que ayude tanto a prevenir la infección como a evitar que la enfermedad se disemine hacia otros sistemas como el renal, pulmonar, cardiaco o cerebral, una vez que sea ha contraído el nuevo coronavirus.

Por eso, y a pesar de que no han recibido ningún tipo de apoyo, los investigadores politécnicos insistirán en la búsqueda de ese fármaco que ayude a combatir el COVID-19 porque de acuerdo con ellos “siempre es importante contar con alternativas terapéuticas que ayuden a combatir, desde distintos ángulos, las batallas difíciles de la salud”.

Fuente: ipn.mx

BOGOTÁ D. C., 16 de enero de 2021 — Agencia de Noticias UN-

El trabajo de grado de Heberley Tobón Maya, ingeniero físico de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, formó parte de un programa de investigación del Grupo de Óptica - Procesamiento Opto-Digital, y obtuvo el Premios Medellín Investiga 2020 en la categoría de “Estudiantes de pregrado destacados por su vínculo con la investigación”.

“Llegar a ese resultado es la meta, pero como parte del proceso de fabricación es necesario que el microscopio cuente con un sistema de iluminación adecuado, el cual debe cumplir con requerimientos específicos, entre ellos lograr una alta apertura numérica, lo que determina la capacidad de examinar en detalle las muestras y define la magnificación resultante, es decir algo como el zoom en una cámara. Sin embargo los elementos que lo facilitan son muy costosos” sostiene el investigador.

Para bajar costos, el grupo de investigación propuso emplear lectores de Blu-ray de Xbox para utilizarlos como fuente de iluminación mediante la creación de una técnica que permita mejorar la calidad de las imágenes que se obtienen en el microscopio.

El sistema convencional que usan los microscopios ópticos son los lentes, pero cuando las muestras son transparentes se les deben aplicar tintas —que son contaminantes—para que sean visibles. El mecanismo que empleó el ingeniero Tobón permite observarlas sin colorearlas y solo necesita de una cámara digital y un software para procesar las imágenes.

El investigador Tobón explica que “la microscopía óptica convencional es un sistema que se debe cuidar mucho cuando se está transportando porque contiene elementos frágiles y por su naturaleza no se puede montar, por ejemplo, en una mula o un burro de carga para llegar a la vereda; en cambio el prototipo propuesto se puede guardar en un cubo de 15 x 15 cm”.

Reconocimiento a su investigación

La tesis de pregrado del ahora ingeniero físico de la UNAL fue ganadora en los Premios Medellín Investiga 2020, que exaltan trabajos científicos que aportan soluciones a problemas específicos o al aprovechamiento de oportunidades para la ciudad.

El certamen que premia la investigación científica también tiene en cuenta el trayecto académico de los participantes.

El ingeniero físico, quien además participó en el grupo de investigación Materiales Cerámicos y Vítreos, fue monitor de Electrónica Digital y Microcontroladores, y ha publicado dos artículos científicos.

Afirma que, “recibir el premio es muy grato, no solo por ser un reconocimiento, sino porque fomenta la investigación, que debe estar al servicio del desarrollo del país”.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

BOGOTÁ D. C., 15 de enero de 2021 — Agencia de Noticias UN-

Así lo determinó la ingeniera civil Diana Murcia Velasco, del Semillero de Investigación en Resiliencia y Saneamiento Ambiental (Sirsa) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien destaca que la eficiencia de esta mezcla se puede mejorar con agentes modificadores como melaza y aceite vegetal.

Su investigación propone una alternativa para mejorar el manejo y tratamiento de los residuos orgánicos en zonas rurales de Colombia aprovechando los residuos que más se producen en esos lugares para producir biogás y bioabono.

La ingeniera Murcia explica que, tras el diagnóstico al saneamiento ambiental a los municipios de Morales, Puerto Wilches y Yondó, en el valle del Magdalena Medio, propusieron una alternativa de mejora para el manejo de los residuos orgánicos que resultaría en la producción de biogás usando cáscara de yuca y de plátano, desechos de alta generación en esos municipios.

Según la investigadora, “entre 1940 y 2013 Colombia pasó de tener 8,5 millones de habitantes a 47,7 millones, lo que se tradujo en que el crecimiento en el campo fuera del 35 % mientras que en las áreas urbanas fue del 500 %.

El país produce unas 12 millones de toneladas de residuos sólidos cada año, es decir que cada colombiano es responsable de unos 0,76 kilos de desechos sólidos al día, y aunque la mayoría de estos son materia orgánica, solo se aprovecha el 17 %.

Como los principales métodos de disposición de basura son rellenos sanitarios o botaderos a cielo abierto, una alternativa sería aprovechar los residuos orgánicos para generar energía a través de biorreactores. Estos usan residuos sólidos orgánicos y excretas de animales para producir biogás y bioabono para fertilización de suelos, mediante procesos de reacción química.

Las diferentes fases de estos reactores permiten obtener como producto final una combinación de metano –considerado como un combustible ecológico– y dióxido de carbono.

Tres tratamientos

“En cada biorreactor diseñado para el estudio se trató una mezcla distinta: en el primero se utilizó agua, estiércol, cáscara de yuca y plátano; a otra se le adicionó melaza, y a la tercera aceite vegetal”, indica la investigadora Murcia.

En el Laboratorio de Ingeniería Ambiental de la UNAL se hizo seguimiento y medición de variables como la cuantificación de metano con hidróxido de sodio. “Lo que sucede es que el hidróxido absorbe el CO2 y desplaza un volumen equivalente de metano al que se produce en el reactor. Imagine una botella llena de agua puesta boca abajo: si le entra aire este desplaza el agua y se puede ver la burbuja, esta sería la cantidad de biogás producido, si no hay burbuja, no hay gas”, detalla la ingeniera Murcia.

Los investigadores encontraron que en el municipio de Yondó hay un relleno sanitario para el manejo de los residuos sólidos, en Puerto Wilches usan el de otro municipio cercano y en Morales se cuenta con un botadero a cielo abierto. En este último el servicio de aseo tiene una cobertura limitada en la zona urbana.

En las zonas rurales de los tres municipios no hay servicio de aseo o es limitado, y solo en Yondó se identificaron estrategias de reciclaje, lo que abriría la posibilidad de utilizar estos desechos que no tienen un tratamiento adecuado.

Generación de metano

La mayor generación de este gas se dio para el tratamiento al que se le agregó aceite vegetal con 15.309 ml de metano producidos tras 40 días, es decir un 239 % más respecto al tratamiento sin ningún agente modificador, y la menor producción fue para el que tenía melaza con 4.271 ml. “Lo que vimos es que en este reactor el pH era mucho más ácido, y esto explicaría por qué no se continuó con la digestión anaeróbica y por qué fue menor la cantidad de metano” agrega la investigadora.

La conclusión de la ingeniera de la UNAL es que la forma en la que se están disponiendo los residuos en estos tres municipios estaría ocasionado problemas ambientales y socioeconómicos, por lo que considera que generar biogás y bioabono sería una opción que los habitantes exploren para lograr una mejor gestión de los desechos sin depender del precario servicio de aseo existente.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

16 de enero de 2021

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, a nivel global se pierde o desperdicia entre un cuarto y un tercio de los alimentos para consumo humano producidos al año. En la Facultad de Administración se realiza un proyecto de panadería sustentable, cuyo objetivo es obtener harinas a partir de desechos de frutas y hortalizas para preparar alimentos como cupcakes, bolillos y pastas, con menores calorías y más fibra.

Teresa Gladys Cerón Carrillo, profesora de la Licenciatura en Gastronomía y responsable del proyecto, mencionó que diariamente muchas cáscaras de alimentos son tiradas en mercados o lugares de venta de comida, lo cual genera grandes cantidades de basura. Dichos residuos orgánicos tienen muchas propiedades que pueden utilizarse en otros alimentos para darles un valor agregado: más nutrientes, vitaminas, minerales y fibra, así como una menor cantidad de calorías, lo que contribuye a la salud.

El proyecto, parte del Programa Delfín, con alumnos de la Licenciatura en Gastronomía de la BUAP y estudiantes de la Universidad Autónoma de Nayarit, se enfocó principalmente a la creación de harinas de nopal, de bagazo de naranja, de cáscara de plátano y de tallo de coliflor, para disminuir el uso de harina de trigo en la preparación de alimentos.

La investigadora señaló que a partir del desecho de nopal obtuvieron un polvo de consistencia muy fina que utilizaron para la preparación de bolillos e hicieron comparaciones nutrimentales con respecto a los hechos con harina de trigo. Los resultados demostraron que a los que se le agregó 30 por ciento de harina de nopal tuvieron un total de 132 calorías, 28 gramos de hidratos de carbono, 3.9 gramos de fibra, 4 gramos de proteína y 0.3 gramos de lípidos, mientras que los bolillos de harina de trigo tenían 170 calorías, 34 gramos de hidratos de carbono, 0 gramos de fibra, 4 gramos de proteína y 0.3 gramos de lípidos.

Por otro lado, hicieron cupcakes con la harina de bagazo de naranja en los que se  redujo hasta en 50 por ciento el uso de harina de trigo, lo que derivó en un producto con 180.5 calorías, 20 gramos de hidratos de carbono, 5 gramos de fibra, 2 gramos de proteína y 10 gramos de lípidos,  mientras que los cupcakes hechos totalmente con harina de trigo contenían 218 calorías, 27 gramos de hidratos de carbono, 0 gramos de fibra, 2 gramos de proteína y 10 gramos de lípidos.

La doctora en Ciencia de Alimentos dio a conocer que diversos estudios han demostrado que este bagazo funciona como un alimento termogénico; es decir, que contribuye a la quema de grasa, ya que el cuerpo utiliza más energía para digerir este tipo de compuestos y por ello quema más calorías, además de que funciona como un agente prebiótico, aquellos compuestos que contribuyen al crecimiento de la flora intestinal.     

Asimismo, hicieron cupcakes a los que se les agregó 30 por ciento de harina de cáscara de plátano y 20 por ciento de harina de garbanzo, los cuales tenían un total de 200 calorías, 24 gramos de hidratos de carbono, 4 gramos de proteína, 10 gramos de lípidos y 4 gramos de fibra; además, se le adicionaron gomas naturales como carragenina y carboximetrilcelulosa, para que la masa tuviera la consistencia necesaria para soportar el horno. 

Aparte de los residuos de estas frutas, que tienen propiedades antioxidantes y digestivas, utilizaron el tallo de la coliflor como ingrediente para hacer una pasta, tipo espagueti, que contenía un total de 205 calorías, 35 gramos de hidratos de carbono, 8 gramos de proteínas, 3 gramos de lípidos y 15 gramos de fibra, mientras que una pasta de trigo tiene 288 calorías, 60.3 hidratos de carbono, 12 gramos de proteínas, 2.6 gramos de lípidos y 0 gramos de fibra.

La investigadora de la BUAP señaló que la coliflor es buena fuente de ácido fólico, ayuda a combatir el cáncer, así como a mejorar la función cerebral, debido a que es fuente de colina y vitamina B; también ayuda al sistema inmune por sus niveles altos de vitamina C.

De igual forma, se hicieron pruebas sensoriales de los productos obtenidos; los cupcakes hechos con harina de bagazo de naranja y de cáscara de plátano conservaron los sabores de sus respectivas frutas, sin necesidad de agregarles alguna esencia, lo cual fue del agrado de las personas que los probaron.

Los bolillos hechos con harina de nopal no presentaron un cambio en su sabor, pero su consistencia era similar a los hechos con harina integral y el color del migajón era verde, mientras que la pasta hecha a partir del tallo de coliflor no presentó cambios en su sabor, consistencia o color.

La doctora Cerón Carrillo dijo que en los siguientes pasos de la investigación se experimentará con más texturas, sabores y colores, así como hacer una mezcla de estas harinas para preparar pasteles y que puedan ser comercializables, de modo que se obtenga un producto más estable y que les guste a las personas.

Si bien en el mercado hay harinas para hotcakes a base de arroz, amaranto o avena, no existen mezclas hechas de este tipo de cáscaras y residuos, lo cual permite tener un valor agregado en el producto, así como disminuir la cantidad de desperdicios orgánicos que derivan en basura cada día.

Fuente: buap.mx

14 de enero de 2021

En febrero próximo tres nuevas misiones de exploración llegarán a Marte, con las cuales se avanzará aún más en el conocimiento del llamado planeta rojo con miras a la llegada de personas al astro, destacó Rafael Navarro González, del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) y colaborador de la NASA.

“En este momento tres cohetes viajan a Marte y una vez que lleguen van a estar operando Curiosity, Perseverance y las dos sondas adicionales (Hope de los Emiratos Árabes Unidos y Tianwen-1 de China); y dos años más tarde se enviará ExoMars (de la Agencia Espacial Europea), así que va a haber una gran cantidad de exploración en Marte en los siguientes años”, explicó el investigador.

El 18 de febrero arribará al cráter Jezero, ubicado a 18 grados al norte cerca del ecuador en el planeta rojo, el cual se formó por el impacto de un asteroide hace cuatro mil millones de años y podría tener pistas sobre la existencia de vida pasada en el vecino planeta, ya que albergó un lago.

“El cráter donde está Curiosity (Gale) tiene tres mil 500 millones de años, la diferencia son 500 millones de años que son muy importantes. Las rocas más antiguas en la Tierra con evidencia de la existencia de agua líquida se encuentran en Groenlandia y tienen una edad de tres mil 800 millones de años”, parecida a la del cráter Jezero, precisó el colaborador de la misión ExoMars con la Agencia Espacial Europea.

En esos materiales, detalló, existe evidencia isotópica de que la vida hubiera surgido en la Tierra, aunque la evidencia más concreta de este hecho es de tres mil 500 millones de años. Por lo tanto, el cráter Jezero es importante porque se parece más al ambiente cuando surgió la vida en nuestro planeta y será importante comparar esos datos obtenidos con los generados hasta ahora por Curiosity.

“Curiosity no es un vehículo diseñado para buscar evidencias de vida, mientras que Perseverance lleva microscopios y aplicará técnicas espectroscópicas para encontrar evidencia de microfósiles o de conglomerados de organismos, lo que sería interesante colectarlos y traerlos a la Tierra”, subrayó Navarro González.

Por otra parte, casi al mismo tiempo que Perseverance, la misión china Tianwen-1 se acerca a Marte con el objetivo de orbitar, aterrizar y explorar la superficie del astro.

Adicionalmente, está próxima la llegada al vecino planeta la misión Amal (Esperanza) impulsada por los Emiratos Árabes Unidos a bordo de un cohete japonés, y se espera que elabore un mapeo completo del clima a lo largo de un año marciano (dos años terrestres).

Crear las condiciones

Desde la llegada de Curiosity, de la NASA, se revisan parámetros –como los niveles de radiación en la zona- que permitan al hombre vivir por un periodo de dos años en el planeta rojo (debido a la órbita y año marciano).

“Los resultados que tenemos es que son dosis muy altas que exceden las permitidas por la NASA para una misión en el espacio. Lo que quiere decir que en Marte los astronautas deberían usar trajes especiales que les permitan resistir los altos niveles de radiación”, comentó el investigador universitario.

Además, se espera que Perseverance colecte muestras del aire y trate de descomponer el CO2 (dióxido de carbono) para generar oxígeno. ExoMars hará lo propio con el aire de la atmósfera para atrapar el vapor de agua de ésta, a fin de que sea utilizado por misiones futuras.

Boletín UNAM-DGCS-034/2021