Filicidio altruístico, el motivo aparente de este tipo de filicidio es el alivio de un sufrimiento de una condición aparente o imaginaria del niño y luego del suicidio del padre o de la madre.
Filicidio psicótico, la madre o el padre asesina al niño debido a la influencia de una severa enfermedad mental.
Filicidio del niño no deseado, el asesinato ocurre debido a la no querencia del niño por parte de la madre y esto no se explica a través de enfermedades mentales severas, sino debido a una paternidad incierta o proveniente de forma ilegitima, conocido también como neonaticidio.
Filicidio accidental, la muerte del niño por parte de sus padres no es intencionada, sino es debido a múltiples maltratos y abuso infantil.
Filicidio vengativo, el asesinato del niño ocurre porque el padre homicida transfiere el odio que siente hacia el otro padre al hijo, matándolo; estos son los casos donde la infidelidad es en la mayoría de los casos la razón de las muertes de los infantes.
En un estudio psicológico de Historias de Vida con una muestra de siete Mujeres Filicidas recluidas en una institución carcelaria, se obtuvieron los siguientes datos relevantes:
Entre los datos más significativos de las características generales de vida de las mujeres que cometieron filicidio tenemos en primer lugar que la edad promedio de estas mujeres es de 30 años y su primer embarazo fue en la mayoría de los casos a los 18 años, sólo la mitad de ellas vivían con su pareja; lo que significa que son mujeres en su mayoría jóvenes y solteras.
En segundo lugar, se pudo observar que el mayor porcentaje (28,5%) de los casos había sido diagnosticado por el psicólogo de alguna institución un estado de depresión, sin embargo, más de la mitad reportaron sentirse muy tristes antes y después de la muerte de su hijo, sin ánimos de seguir con su vida, ni planes a futuro y manifestando tener un historial de vida caracterizado por poseer familias conflictivas, donde los abandonos y separaciones eran una constante.
En tercer lugar, se evidenció que en la totalidad de los casos estas mujeres poseían bajos recursos ingresos económicos antes de ser recluidas en dicha institución (ocupaciones del hogar en la mayoría de ellas), además de bajo nivel educativo, en la mayoría de los casos habían alcanzado completar la educación primaria.
En cuarto lugar, encontramos que sólo un caso fue víctima de abuso físico en la adultez. Por otra parte, en ninguno de los casos se observó retardo mental o haber estado internadas en un psiquiátrico. Para finalizar, las mujeres que conformaron el estudio no reportaron experiencias acerca de algún arresto previo, abuso de sustancias o víctimas de maltrato o abuso sexual infantil.
De acuerdo a la clasificación propuesta por Resnick (1969 Mckee y Shea, 1998), se puede observar que el 42,8% (3) de los casos se ubicaron en la categoría de filicidio del niño no deseado, este grupo se caracterizó por ocultar su embarazo por el temor a ser descubiertas siendo éste el motivo de la muerte de los hijos.
En segundo lugar, observó una igualdad entre el Filicidio Accidental y el Filicidio Vengativo. En el primero de los casos, las mujeres que componen este grupo se caracterizaron por sentir culpa, arrepentimiento y dolor por la muerte de sus hijos ya que la misma no era deseada por las madres de estos niños. Con respecto al segundo grupo (Filicidio Vengativo), se observó que las mujeres dieron muerte a sus hijos a causa de los problemas que mantenían con sus parejas, siendo la infidelidad el motivo de las discusiones.
En conclusión, el filicidio es un hecho violento y un enemigo silencioso, en el sentido de que en nuestro país los organismos encargados de suministrar los datos estadísticos en cuanto al porcentaje de muertes de menores por parte de sus padres y en espacial por parte de su madre, reportan que es un delito sumamente difícil de detectar debido a que la mayoría de estos crímenes son realizados dentro del hogar y son reportados como abortos o accidentes domésticos, los cuales no son denunciados ante las autoridades competentes.
Es por lo tanto necesario realizar mayores investigaciones en el área con la finalidad de realizar programas no sólo de atención y tratamiento al niño víctima de maltratos tanto físicos y psicológicos, abuso sexual y abandonos, sino programas de detención y prevención temprana tanto para los niños como de los propios padres.
El filicidio es un hecho violento y cruel que atenta contra la integridad de un ser humano indefenso que paradójicamente depende de su agresor para su subsistencia.
Bibliografía
Mckee, G., Shea, S. (1998) Maternal Filicide: Across National Comparison Journal of Clinical Pshycology 54 (5), 679-687.
Rascovsky, A. (1967) El Filicidio Buenos Aires: Orion.
Schaffer, R. (1985) Ser Madre Madrid: Morata.
*José Óscar Aldana Torres es Psicotraumatólogo y Terapeuta, Posgraduado en Orientación, Terapia Familiar y Thanatología por la UIA, esta Certificado por la Red Mundial de Suicidólogos y por la Fundación Francine Shapiro como Psicotraumatólogo para Situaciones de Crisis y Casos de Desastre por EMDR de México y se encuentra Adscrito a la Subdirección de Asistencia Juridica Social del SEDIF Puebla.
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