-Tenía 24 años y vivía mi homosexualidad llena de prejuicios y temores; como le dije, las expectativas de mis padres hacia mí son muchas, el médico me dijo que no podía darme hormonas porque me causarían un daño mayor al beneficio que buscaba y que no era probable que mi homosexualidad se debiera a una falla de hormonas, que lo mejor era aceptarme y vivir mi sexualidad más serenamente, me ayudó mucho, me explicó que la orientación sexual no tiene un solo origen, que es un fenómeno bio-psico-social, que depende de factores biológicos, entre los que están las hormonas pero que no es un factor determinante por sí mismo, que depende también de factores psicológicos, entre los que esta la identidad, las experiencias personales, la identificación psicosexual y la atracción; y por último los factores sociales que tienen que ver con la educación, las experiencias sociales, la influencia de grupos, etcétera. Me dijo que ninguno por sí mismo es determinante, que es la conjunción de varios de estos factores los que determinan la orientación sexual y que, por tanto, no se puede adjudicar a una sola razón la responsabilidad de la misma y que podría ser el resultado de todas juntas o de ninguna, ya que no se ha llegado a una definición científica al respecto.
-Veo que te informó bien tu médico.
-Sí, a partir de ese momento decidí quererme como soy y no tratar de cambiarme, llevo ya un año así y me siento mucho más tranquilo y hasta feliz; el problema es que no sé cómo decírselo a mis padres, yo no quiero hacerlo pero mis amigos me dicen que debo hacerlo porque si no voy a seguir estando en el closet, fui a preguntarle al mismo doctor y él me mandó con usted porque dice que esa ya no es su especialidad, que un psicólogo era lo que necesitaba.
-¿Porqué quieres decírselo a tus padres?
-Yo no quiero, pero mis amigos dicen
-Olvida lo que tus amigos digan aquí lo importante es lo que tu quieras y por lo que dices tú no quieres hacerlo ¿Por qué lo consideraste?
-Honestamente, porque mi mamá sigue insistiendo con lo de mi boda, los nietos y cosas por el estilo me gustaría que ya lo dejara por la paz
-¿Qué pasaría si tú le hablaras de esto a tu mamá?
-Se infarta, ella es muy histriónica, no sé que le daría pero se pondría mal, mi papá me corre de la casa; ya en alguna ocasión lo dijo viendo un programa de televisión de esos de debate en el que trataban el tema y criticaba a los padres que, según él, solapan esa cosas en sus hijos, que son cochinadas y cosas por el estilo por eso me da miedo decírselos no creo que reaccionen bien.
-¿Eres dependiente de ellos económicamente?
-Vivo con ellos, pero tengo mi trabajo, me va bien, ayudo con los gastos de la casa, pero soy independiente en lo demás, claro, como en casa, mi mamá aún me lava la ropa, lo normal
-¿Porqué no te independizas?
-Por comodidad, como le dije, tengo todos los servicios y realmente sólo ayudo con los gastos
-¿Entonces estás cómodo en casa?...
-Bueno, en realidad tiene sus inconvenientes, aún debo avisar si llego tarde y eso me hace sentir incómodo, me siguen tratando como a un niño, no puedo llevar a mi novio porque capaz que se infartan y tengo que decir muchas mentiras hasta una amiga se ha hecho pasar por mi novia y ya no sé si es bueno o malo porque mi mamá vuelve a las andadas con lo de la boda y los nietos la verdad, ya me cansé de tantas mentiras, pero al mismo tiempo no quiero lastimarlos ¿Qué hago?
-¿Qué te gustaría que pasara al compartir esta información con ellos?
-Que me dijeran que no hay problema, que me aceptaran y dejaran de presionarme con los nietos
-¿Qué posibilidades le ves a eso?
-Prácticamente ninguna
-Mira, salir del closet no es tan sencillo como muchos creen, no se trata simplemente de compartir una información que, si bien sólo te concierne a ti, les afecta a todos dadas las expectativas que, dices, ellos tienen. Salir del closet es un acto de responsabilidad, en primer lugar para contigo mismo y luego para tus seres queridos; pero, por lo mismo, no es algo que se deba hacer, es una decisión personal y absolutamente libre, por lo que si no lo haces a nadie más debería incumbirle.
-¿Entonces no debo confesarles lo que soy?
-No tienes nada que confesarle a nadie, se confiesan las culpas y según tú mismo me lo explicaste, tu estilo de vida no es motivo de culpa, eres tú y tu vida confesar sería tanto como reconocer que es algo de lo que te avergüenzas y, por lo que me dijiste, ya recorriste ese camino y está superado; entonces compórtate a la altura y no confieses lo que por su naturaleza no es una culpa en ti. En todo caso, y sólo si es tu deseo y decisión libre y consciente, comparte esa información de tu vida íntima con quienes tu consideres que lo merezcan y de quienes puedas recibir el apoyo y el afecto que como seres humanos todos necesitamos.
-¿Y es buena idea compartirlo con mis padres?








