
ADOLESCENCIA
UN NUEVO ENFOQUE (VI)
LA ACTITUD EN Y PARA CON LOS ADOLESCENTES
Por: Jesús Tamariz Saldaña*
Enero 2008
Introducción.
Bienvenidos a esta que es la sexta, y momentáneamente última parte de la serie Adolescencia un nuevo enfoque.
Como ya saben, esta columna está diseñada para hablar de temas propios de la psicología de un modo digerible y comprensible para la mayoría. Está dedicada a los padres jóvenes con un lenguaje que puede entenderse y disfrutarse a cualquier edad.
En esta primera serie aprovecharemos el espacio para hablar de la adolescencia desde una perspectiva diferente, ágil y agradable; pero con las bases del conocimiento científico, la experiencia de muchos años en el ejercicio de la psicoterapia y de la convivencia con los jóvenes en la educación.
En la sexta entrega de esta serie hablaremos de la importancia de una buena actitud y el modo en que ésta influye en la construcción de una autoestima adecuada.
Espero lo disfruten y me hagan llegar pronto sus sugerencias acerca de los temas que deseen conocer y las dudas que quieran resolver
Entremos en materia.
Continuando con el tema de la entrega anterior (el de las expectativas), hoy hablaremos de la importancia de una actitud positiva en la formación de la autoestima de los adolescentes
¿Qué es una actitud?
La entendemos como la forma de actuar ante determinadas personas y/o determinadas circunstancias, es el modo con el que enfrentamos las circunstancias de la vida y que puede ser más o menos adecuado para transmitir los mensajes que queremos transmitir.
Pero ¿cómo son mis actitudes?
Dice un refrán que en la forma de pedir esta la forma de dar observa tu entorno, las personas con las que convives, y la forma en que conviven, te van a dar las claves para darte cuenta del tipo de actitudes con las que se están y te estás comunicando. Si en ese entorno ves agresividad, piensa, lo más probable es que tú mismo (a) estés siendo agresivo (a), si en ese entorno hay desconfianza, miedo, mentira, mal humor, desapego, desamor; piensa ¿qué tanto estás colaborando tú con ello?...
Se perfectamente que es muy difícil hacer un examen de conciencia express, y se que es mucho más difícil aún reconocer nuestra participación para que las cosas funcionen de determinada manera, para bien o para mal.
¿Cómo puedo mejorar mi actitud?
El primer paso, y el más importante, es darse cuenta; ser consciente del estilo de nuestras actitudes y la afectación que éstas tienen en la familia para esto tendrás que revisarlas con total honestidad, identificarlas y criticarlas. Una vez hecho esto tendrás que estar consciente de en qué momento accionas o reaccionas de tal o cual manera, qué motiva la reacción y qué otros factores están presentes (si estás previamente enojado (a), si hace frío, calor, tienes hambre, hay visitas, estás desvelado (a), tienes problemas económicos, recibiste una mala noticia, etc. etc. etc.).
Ya identificado todo esto viene la parte más difícil, sí, vas a tener presentes constantemente todos estos factores para no permitir que éstos afecten tus actitudes y sobre todo que no terminen pagando justos por pecadores.
Sí, no finjas sorpresa, la verdad es que en muchas ocasiones le gruñes a tus hijos porque te peleaste con tu pareja, respondes de mala gana porque estás triste con alguien más, te enojas porque estas preocupado (a) y, en honor a la verdad, te desquitas con lo primero que se mueve.
Nuestras actitudes son el reflejo de nuestra vida cotidiana, de nuestras aflicciones, nuestras alegrías, nuestros logros, nuestras frustraciones, nuestras ilusiones, nuestros sueños, nuestras metas nuestra vida.
Me regreso a la pregunta de inicio: ¿Cómo puedo mejorar mi actitud?... conociéndome, juzgándome, criticándome, dando a cada cual lo que le corresponde (enojarme con quien debo y alegrarme con quien lo amerite), siendo justo (a), honesto (a) y muy sensible a las circunstancias de la vida de los demás y de mi papel en esas circunstancias
Pero pasemos esto a los jóvenes
Hay un viejo refrán chino que alguna vez leí y que me impacto de inmediato, dice:
SI ASÍ LO CREES, ASÍ LO CREAS
¿A qué se refiere?, a que de manera inconsciente nosotros vamos a poner todos los medios para que la realidad se adapte a nuestro sistema de creencias.
¿Y qué tiene que ver eso con nuestros chicos?
Todo. Nos demos cuenta, o no, nosotros tenemos una serie de expectativas puestas en nuestros hijos, como ya lo habíamos visto, siempre vamos a esperar algo de ellos y generalmente esta esperanza se basa en lo que los conocemos pero también en lo que creemos que pueden dar o no dar.
Así es, la mayoría de nosotros creemos que nuestros chicos pueden con las ocupaciones y responsabilidades que les damos, creemos en su potencialidad, en su capacidad de respuesta, en su nobleza pero, ¿Qué pasa cuando, por los topes que nos hemos llevado con anterioridad dejamos de creer en ellos? ¿Qué generamos con esta actitud de pesimismo, justificado en muchos casos, pero pesimismo a fin de cuentas?...
Si tu crees que tu hijo no puede no va a poder, pero no va poder porque tu actitud le va a decir que no vale la pena el esfuerzo, que cumples con enviarlo a la escuela más por cumplir que por convicción.
Si tú crees que tu hijo no va a ser responsable . No lo va a ser, pero no lo va a ser porque seguramente no le darás la oportunidad de serlo por temor a que no cumpla.
Si tú crees que tu hijo no es un buen muchacho, no lo va a ser, pero no lo será por la falta de estímulos adecuados, de oportunidades para demostrar su valía, porque, para que no te ponga en ridículo o no vaya a hacer de las suyas, no vas a querer que participe, haga o se relacione abiertamente, lo amenazarás o le advertirás lo que no quieres que haga o deje de hacer
Vamos mejorando nuestra actitud necesitamos una actitud positiva necesitamos creer en ellos, confiar en ellos, esperar de ellos hacer que nuestras creencias nos guíen a una mejor actitud; una actitud positiva tenemos mucho trabajo
Suerte.
En la próxima entrega daremos respuesta a una solicitud de auxilio, que, aunque sencilla, me hicieron llegar y me sirvió para realizar toda una reflexión acerca del modo en que nos envenenamos a nosotros mismos y a nuestro entorno. No se lo pierdan.
Recuerda sintonizar tu radio en el 105.9 de FM, SICOM RADIO, todos los jueves a las 8 p.m. en donde podrás escucharme en el programa Sexo Sentido, hoy (10 de enero de 2008) vamos a hablar del romanticismo y leeremos un poco de poesía romántica que mis alumnos escribieron para este programa; va a estar bonito.
Espero sus comentarios, dudas y sugerencias de temas a tratar.
*Jesús Tamariz Saldaña (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es Licenciado en Psicología por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, realizó estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor Palafoxiano.
Referencias bibliográficas.
Papalia. Diane E. Psicología del desarrollo. Edt. Mc Graw Hill. Quinta edición. México 1992.
Aguilar Gil José Ángel, Máyer Hernández Beatriz, compiladores. Hablemos de sexualidad: lecturas. Mexfam. México 1996.
Satir, Virginia. Nuevas relaciones humanas en el núcleo familiar. Edt. Pax. México 1995
Calle, Ramiro. Guía práctica de la salud emocional. Edt. Improve. España. 2002








