Política
Minuto a Minuto

26 de julio de 2020

 

Un Nuevo Comienzo 

 

Los casos confirmados de COVID19 en México, ascienden a 385 mil 036 y las defunciones a 43 mil 374 hasta este 25 de julio del año en curso; presentan una tendencia creciente de acuerdo con información oficial publicada.

Apenas el pasado jueves 23 de julio, la Secretaría de Salud, en su informe técnico diario, registró 8 mil 438 casos de contagios, máxima cifra para un día desde el inicio de la pandemia.

Independiente de que sean cifras reales o maquilladas como algunos mal pensados comentan, se observan mayores incidencias en áreas densamente pobladas como Iztapalapa y Puebla capital, además de riesgos de rebrotes de la enfermedad en las zonas turísticas.

Esta pandemia ha tenido graves consecuencias en la economía; ha afectado a todos los sectores, principalmente el agropecuario, gastronómico, cultural, deportivo, de transporte, construcción, turismo, educativo e industrial, entre otros.

Es una situación de alerta mundial que tiene mayores efectos sobre quienes padecen enfermedades derivadas del sobrepeso y la obesidad y, por ello, se relaciona directamente con la alimentación y el estado físico previo.

Pero también influyen las condiciones de convivencia diaria, las concentraciones humanas, el hacinamiento de las familias o la falta de agua para las necesidades diarias de consumo e higiene.
Vivienda digna y agua aún siguen siendo un gran problema.

El Gobierno de México a través del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Salud, ha promovido el uso de cubrebocas, lavarse las manos, protegerse con el codo al estornudar o toser, evitar el saludo de mano, mantener limpios los espacios de trabajo, confinar los cubrebocas usados en bolsas herméticas y cuidar el espacio entre las personas.

No obstante, muchas voces coinciden en que la recomendación del cubrebocas por parte de las autoridades sanitarias federales ha sido confusa. Se maneja como el funcionamiento de las luces intermitentes de los automóviles, a veces sí y a veces no.

Y este manejo en la recomendación del cubrebocas para prevenir los contagios, empieza con el mismo presidente de la república quien no lo usa porque no hay evidencia científica que así lo indique, según le han dicho los encargados de la salud que él nombró en su gobierno.

Olvida el presidente que el liderazgo es ejemplo y que la sociedad siempre está esperando lo que diga y haga su líder.

Yo vi al presidente ponerse un cubrebocas cuando fue a Estados Unidos. ¿Será porque allá si respetamos las normas y aquí no?

Olvida el presidente que los principales aprendizajes se dan por imitación. Las personas aprenden haciendo, al ver a otros hacer las cosas. Y si no funciona totalmente, no hace daño y de algo servirá.

A mí, al principio, se me olvidaba usar el cubrebocas por la falta de costumbre, por la incomodidad; los primeros modelos apretaban mucho las orejas, tenía yo problemas para respirar, me molestaba el calor o se me empañaban los lentes.

Y así fue durante las dos primeras semanas. Después empecé a utilizarlo cotidianamente, cuando comprendí que era por mí, pero que también se trataba de proteger a los demás.

En las campañas de concientización social, generalmente se olvida que la escolaridad de la población es reducida. Estamos hablando de una sociedad mexicana con sólo 8.3 años de escuela, pero sus sectores de mayor edad promedian solo 3.3 años. Ahí están también los 5.5 millones de familias que por su nivel de pobreza son apoyados con programas de asistencia social o los 3.3 millones de campesinos que eran beneficiarios del anterior programa PROCAMPO.

Si la pandemia tiende a empeorar, el papel preventivo tiene una función fundamental para contener y revertir los contagios y, de acuerdo con lo reportado en otros países como China, Alemania o Corea del Sur, el uso del cubrebocas debe ser algo casi obligado en esta llamada nueva normalidad, que muy anormal se vislumbra.

Por lo anterior agradezco a quienes nos cuidan aplicando las medidas preventivas. No es por uno, es por todos los demás.

Felicito a la Organización Editorial Mexicana por la campaña de promoción del uso del cubrebocas y a todos quienes hoy lo están impulsando.

Lo que haces por los demás, lo haces por ti mismo.

 
Alberto Jiménez Merino
Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico
Nacional Consultivo de la CNC

 
19 de julio de 2020

Palabra de Mujer


El viaje a Washington de hace unos días nos permitió ver otra cara del Presidente López Obrador. Escucharle con una lectura ágil, muy distinta a la usada en México.

Con un mensaje diferente, estilo y palabras muy cuidadas, no culpas, ni al pasado ni al presente.

Usó cubre bocas. Exigencia externa que tuvo que cumplir y que no se ha permitido hacerlo en México, ya no sólo con el buen propósito de asumirse como ejemplo, tan solo como protección personal y con ello, protección a los demás.

Exigencia externa lo fue también el practicarse la prueba para detectar el Covid-19, antes no había aceptado hacerlo. Cuando menos tenemos certeza por ahora, de su estado de salud ¡Qué bueno!

Esa misma actitud cuidadosa asumida para su encuentro con el presidente Trump, queremos verla en nuestro país. Queremos que use cubre bocas para protegerse y proteger a los demás, queremos mensajes cuidados que no culpen, que asuman y demuestren su trabajo.

Una nueva actitud que permita detener, esos inentendibles agravios dirigidos al sector de la población que representamos más de la mitad de la población de este país, que se están dando con los recortes presupuestales y por ende de muchos programas institucionales que sin duda han sido conquistas del movimiento amplio y plural de mujeres y que van encaminados a atender las múltiples problemáticas y brechas que todavía pesan sobre las mujeres.

Esa desatención que no puede provenir del hombre que ha abanderado en todas sus campañas políticas la causa de los pobres. Él no puede olvidarse que las mujeres somos dentro de los pobres del país, las más pobres; incluso, fue acuñado el concepto de feminización de la pobreza, la cual seguramente crecerá exponencialmente en la post pandemia.

Por eso requerimos en México de ese cambio de actitud que mostró ante el presidente Trump. Detener los recortes en el presupuesto y por ende de los programas institucionales que ha sido práctica recurrente en estos dos años de gobierno para: estancias infantiles, servicio de salud, refugios, atención al cáncer de mama, cérvico-uterino y de ovarios, retiro de programas de apoyo al campo, muchos de los programas de inclusión social, todos, dirigidos a mujeres, hasta llegar hace unos días al anuncio del recorte del 100% de recursos que otorga la federación a los estados de la República que tienen Alerta de Violencia en razón de género y por si fuera poco, al finalizar la semana anterior conocimos del recorte del 75% de recursos asignados al Instituto Nacional de las Mujeres de los cuales también una buena parte son asignados a las entidades federativa; a fin de regresar a las instituciones el recurso aprobado en el PEF2020.

¿Quién de los servidores públicos de su gabinete estará proponiéndole estos recortes, que sin duda alejan al Presidente López Obrador de cumplir sus compromisos adquiridos con los más pobres del país, como son las mujeres? No sólo eso, tan solo por conveniencia política han pensado que ¿lo están alejando de una base de votantes que representa más de la mitad en el listado nominal?

Porque ni modo que el Presidente no sepa sobre la situación real que viven las mujeres en el país que gobierna. No podría ser posible que no supiera por ejemplo que Puebla ocupa el tercer lugar nacional en violencia familiar, el quinto lugar en feminicidios y que la incidencia de este delito va en aumento, lo que justamente determinó la declaratoria de Alerta de Violencia contra Mujeres para cincuenta municipios. Que en materia de violencia política contra mujeres en razón de género, fue el estado de Puebla en el que más delitos de esta naturaleza se cometieron en el último proceso electoral. Que durante el resguardo domiciliario por la contingencia sanitaria las violencias contra mujeres se incrementaron exponencialmente.

No puede ser que el Presidente López Obrador no sepa que se están haciendo también, recortes presupuestales a los recursos asignados a los 217 municipios que integran nuestra entidad federativa, incluidos ahí esos cincuenta municipios que tienen declarada Alerta de Violencia contra las mujeres ¿Cómo entonces se pretende que los Ayuntamiento enfrenten la enorme problemática de violencias que hay en sus municipios contra las mujeres?

Inentendibles estas acciones del gobierno federal en contra de las mujeres y de los municipios que son la base de la organización jurídico-política en nuestro estado y en nuestro país.

Me pregunto ¿Cómo estarán proyectando con todos estos recortes presupuestales las acciones para enfrentar las consecuencias post pandemia? Porque si consideramos las proyecciones que se están haciendo, en el México post-pandemia, habrá más 19.8 millones de personas en pobreza extrema y 60.7 millones de personas en pobreza de acuerdo con los cálculos de CEPAL, es decir 80.5 millones de personas en condiciones de pobreza o pobreza extrema. ¿Estarán calculando también las consecuencias a la salud, al empleo, a la inseguridad y las económicas post pandemia?

Estos severos recortes a programas e instituciones supongo los realizan bajo la base de esa tan nombrada “austeridad republicana” que me parece no solo está mal entendida sino también mal instrumentada como ya lo han comentado especialistas en la materia; porque de lo que se trata, hoy más que antes es de atender las emergencias presentes y futuras; porque no debemos olvidar que desde antes de la pandemia traíamos una caída considerable en la economía mexicana, incluso dicen los que saben una desaceleración económica que no se veía en México desde la década de los 30as, ello impone el deber de impulsar las capacidades productivas, diseñando nuevas formas de intervención ante la crisis no solo de salud y de inseguridad, sino también de empleo y económica que ya se vive en México y ¿cómo se logrará con tantos recortes?

Todo va a requerir de acciones y programas bien diseñados, sostenidos por Instituciones fuertes, de ninguna manera será creando ahora también, crisis en las instituciones por los recortes presupuestales que vienen realizando.

Las mexicanas y las poblanas no queremos sentirnos estancadas y retrocediendo. Así nos sentimos ahora.

Queremos que el Presidente López Obrador, asuma esa misma actitud de cambio que mostró ante presidente Trump, a menos que esa otra cara, esa lectura ágil, ese cumplir las exigencias externas de uso del cubre bocas y de aplicarse la prueba del Covid-19, también haya sido producto de ese manejo brillante que tiene de hacer creer en sus discursos “al pueblo” -como él le llama- lo que quiere escuchar.

Ya se empieza a analizar que en Washington ambos mandatarios, tan parecidos, lo que hicieron en sus discursos fue entrar en el “terreno de la post verdad, en la que cada uno dijo, lo que el otro quiso escuchar”.

 
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Palabra de Mujer Atlixco
@rgolmedo
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14 de julio de 2020

 

En México se ha logrado impulsar la paridad de género que hoy permite mayor participación de las mujeres en la vida política del país.

Se trata de una lucha que no ha sido fácil y que no es nueva.

Fue apenas con la reforma político electoral de 2014 cuando se introdujo la paridad de género en nuestro sistema político, obligando a los partidos a respetar el criterio de paridad en las candidaturas a diputaciones federales y senadurías.

A partir de ahí, las reformas para garantizar una paridad sustantiva, horizontal y vertical, han avanzado poco a poco, como casi todas las conquistas de los derechos de las mujeres; porque la falta comúnmente de voluntad política y la resistencia a garantizar los espacios a mujeres se impone.

Con el evidente incremento de la participación de las mujeres en la vida política de nuestro país, la violencia política en contra de las mujeres aumentó en la misma medida, y fue apenas este año que se logró tipificar en el orden federal bajo el concepto de Violencia Política Contra las Mujeres por Razón de Género.

La simulación de apoyar las causas de las mujeres ha generado que existan propuestas, foros, discusiones e infinidad de discursos en los que se habla a favor de la participación política de las mujeres; lamentablemente todos esos discursos se quedan solo en la simulación.

En Puebla, por ejemplo, estamos trabajando contra reloj para dejar de lado el simple discurso y lograr una homologación en esta materia, que pueda ser aplicable en el próximo proceso electoral.

Es importante recordar que fue hasta 2017 cuando se logró garantizar mecanismos para la paridad horizontal y vertical en la presentación de candidaturas de los partidos políticos, sin embargo no se logró establecer criterios puntuales para que las mujeres sean postuladas en municipios y distritos competitivos y no solo en lugares que los mismos partidos ven como “perdidos”.

Es urgente que el Congreso del Estado realice las reformas necesarias para Tipificar la Violencia Política contra las Mujeres en razón de Género en el Estado de Puebla teniendo en cuenta los criterios ya establecidos en el orden federal. Por supuesto las iniciativas tratan temas en los que la Comisión de Igualdad de Género, la cual presido deberá participar.

Consiente de la importancia de estas reformas, presenté varias iniciativas a la materia desde el inicio de la LX Legislatura, que desafortunadamente han sido congeladas.

Ahora a unos días de que se venza el plazo legal para hacer modificaciones a las leyes electorales, existe la posibilidad de que salgan adelante.

El reto es lograr reformas reales y no solo de maquillaje para mantener la simulación a favor de los derechos de las mujeres que en la práctica simplemente no se cumplen.

 
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Palabra de Mujer Atlixco
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19 de julio de 2020

La volatilidad política del presidente Trump es impresionante, primero somete ante la Suprema Corte de Justicia una orden ejecutiva para eliminar el programa DACA, el que ampara a los jóvenes que llegaron a los Estados Unidos en su infancia (dreamers); después recula y ofrece incluso la ciudadanía. Luego el encuentro con Andrés Manuel López Obrador donde ambos se elogiaron por el acuerdo comercial del T-MEC, hoy vuelve a embestir a nuestro país.

De acuerdo con el seguimiento que realiza la Universidad John Hopkins sobre el COVID-19 coloca a los Estados Unidos como el país con más contagios 3,7 millones de personas y 140 mil decesos; en segundo lugar Brasil, 2 millones de infectados y 79 mil fallecidos; en tercero India un millón de contagios y 26 mil muertos; en cuarto Rusia 770 mil casos positivos y 12 mil fallecidos; en quinto Sudáfrica con 364 mil contagiados y 5 mil casos que perdieron la vida; en sexto Perú con 353 mil contagiados y 13 mil fallecidos; en séptimo lugar México con 344 mil casos y 39 mil compatriotas que han perdido la vida. Después se encuentran Chile, Reino Unido e Irán.

Como Trump se encuentra en campaña ha comenzado a minimizar los números que sin duda son abrumadores y la semana pasada comentó que en lugar de ver los números de los Estados Unidos deberían voltear a ver el caso de México o Europa, “¿por qué no hablan de México, que no nos está ayudando? Todo lo que puedo decir es que gracias a Dios que construí casi todo el muro, porque si no tuviera el muro arriba tendríamos un problema mucho mayor con México”

Argumenta que por el muro en Arizona contuvo el CODIV, sin dar más argumentos que su palabra. En un país donde el 1% de la población se encuentra infectada y donde el sistema de salud es privado, están viviendo una situación complicada.

Fiel a su polémico estilo, afirmó que el COVID desaparecerá como si fuera un “milagro” aseguró que lo sigue creyendo “en algún momento tendré razón. Desaparecerá y, yo tendré razón”

Como político en campaña, en la comunidad latina da un discurso a favor de los dreamers y en Fox News, de audiencia republicana endurece su postura migrante y disminuye la crisis sanitaria. Debería separar el político en campaña del Jefe de Gobierno que debe velar por sus ciudadanos y que sean los estadounidenses quienes juzguen su papel como gobernante en las urnas el próximo noviembre.

 

 René Sánchez Juárez (@rene_froc) es politólogo,sindicalista y catedrático de la BUAP.

 

 

12 de julio de 2020

Apenas hace tres semanas hablábamos en este mismo espacio sobre el revés que le dio la Suprema Corte de Justicia a la administración de Donald Trump, al no permitir que terminara con el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés), que protege de la deportación a unos 700,000 jóvenes inmigrantes conocidos como dreamers (soñadores).

Sin embargo, la posición de Trump cambió radicalmente en esta semana, de querer deportar a los jóvenes inscritos, ahora instruyó que se creará una comisión de asesoría que se encargará de mejorar el acceso de los hispanos a oportunidades económicas y educativas, incluso podrían otorgar ciudadanías.

En entrevista a una cadena televisiva con sede en Miami, donde se encuentra una gran población hispana el presidente Trump comentó “DACA va a estar bien, en las próximas semanas voy a firmar una gran orden ejecutiva migratoria y voy a incluir DACA, la Corte Suprema me ha dado poder para ello, va a ser parte de una gran ley por méritos y va a incluir DACA y la gente va a estar muy contenta”

El proyecto se dará a conocer en cuatro semanas, en donde el mérito será esencial para poder participar. En la Casa Blanca aclararon "El presidente ha dicho durante mucho tiempo que está dispuesto a trabajar con el Congreso en una solución legislativa negociada para DACA, una que podría incluir la ciudadanía, junto con una fuerte seguridad fronteriza y reformas permanentes basadas en el mérito"

Los estadounidenses se encuentran a cuatro meses de elecciones para elegir entre el candidato demócrata Joe Biden o reelegir como presidente a Trump.

Sin duda el voto latino será el que incline la balanza hacia republicanos o demócratas en estas elecciones, y Trump ha dimensionado muy bien el alcance de la comunidad hispana en los Estados Unidos.

A pesar de que los demócratas históricamente han sido los que más han apoyado a los latinos, como se puede dar fe a través de los gobernadores de ciudades santuario, el candidato demócrata Joe Biden no ha sabido capitalizar esto.

Esperemos que nuestros paisanos logren alcanzar el sueño americano a través de la ciudadanía estadounidense y que no sólo se trate de una simple promesa de campaña que atraiga votos el próximo noviembre.

 

René Sánchez Juárez (@rene_froc) es politólogo,sindicalista y catedrático de la BUAP.