27 de julio de 2012
El PAN ha comunicado a su militancia activa en el país un informe-balance sobre el comportamiento electoral en los últimos dieciocho años, datos presentados en graficas y nula interpretación, para que en el ejercicio de la libertad de cada miembro saque sus propias conclusiones, las primeras que se ocurren son las siguientes:
24 de julio de 2012
Apenas han trascurrido poco más de veinte días del término de la jornada electoral y el proceso aún sigue acaparando los principales encabezados de los medios locales y nacionales, esto debido al nivel de complejidad con que se llevó a cabo.
19 de julio de 2012
Después de las elecciones residenciales pasadas y en el preámbulo hacia la asunción de políticos, dentro de ese mar de nombres que aparecieron como candidatos a síndicos, regidores, presidentes municipales, diputados locales y federales, senadores y candidatos a presidentes de la república; si nos ponemos a revisar su original formación política, inmediatamente salta a la vista una constante: casi el noventa por ciento de los candidatos se formaron en el PRI. Si no se hubiera dado el transfuguismo de manera masiva allá en las elecciones presidenciales de 1988, hoy no tendríamos el totalitarismo partidista del PRI, con el rostro de un pluralismo democrático partidista.
22 de julio de 2012
Aunque se ha ido perdiendo o difuminando el interés o la atención en el tema del robo de la motocicleta infantil en la Vista perpetrado por una persona de confianza o dos de un alto funcionario de la Seguridad Pública en el Estado de Puebla, específicamente del Consejo Estatal de Seguridad Pública del Estado de Puebla.
18 de julio de 2012
Max Webber, señaló tres tipos de legitimidad: La carismática cuando el acatamiento y consenso que avalan al jefe se originan en su "carisma", en ese ascendiente personal cuasi-religioso y cuasi-mágico que algunos hombres tienen, quizás relacionado con su condición prototípica de una raza, cultura o generación; la legitimidad tradicional, que es aquella adhesión y respaldo que emerge del tiempo, de la consagración histórica, de la tradición popular; y la legitimidad legal racional, que es aquel consenso emergente de una normativa jurídica con vigencia sociológica, que respalda el acceso al poder y su ejercicio.