27 de julio de 2012
El PAN ha comunicado a su militancia activa en el país un informe-balance sobre el comportamiento electoral en los últimos dieciocho años, datos presentados en graficas y nula interpretación, para que en el ejercicio de la libertad de cada miembro saque sus propias conclusiones, las primeras que se ocurren son las siguientes:
1ª. El PAN ha venido perdiendo el voto urbano de manera constante en relación con las elecciones presidenciales del año 2000 al 2012. Mientras en la primera elección ganadora presidencial obtuvo 12´910,517 votos urbanos; decreció en 2006 a 11´214,259 votos, para caer en la pasada elección a 8´430,207 votos provenientes de la ciudadanía urbana. Mayor presencia en la ciudadanía rural; por el contrario el PAN obtuvo 2´111,511 sufragios rurales en 2000, subió a 3´497,235 en 2006, para crecer hasta 4´347,280 sufragios rurales en la pasado elección del primero de julio. Debe haber una explicación del porque un partido formado para las clases medias y urbanas, estas le retiran su apoyo y en cambio lo acrecienta en el medio campesino seguramente tiene algo que ver la política social de los gobiernos federales panistas.
2ª. Si el PRI pierde el PAN gana, si el PRI gana el PAN pierde, así se ha generado la primera alternancia entre estos dos partidos políticos, derribando el anhelo soterrado de la socialdemocracia ortodoxa, de que después del PRI y del PAN en la presidencia seguiría un gobierno presidencial del PRD, por lo menos ese anhelo deberá esperar otro sexenio más. El Pan obtuvo 9´146,841 sufragios en 1994; ganó la presidencia en coalición con el PVEM en el año 2000 con 15; 989,636 votos; reteniéndola con mucho esfuerzo en la elección del año 2006 con un retroceso o pérdida de cerca de un millón de votos (989,352), al haber sido electo el presidente Calderón con tan sólo 15´000,284 votos. Así, si el PRI se hundió en 2000 y 2006, se recuperó en 2012, y con ello hundió al PAN cayendo 2´314,637 votos, para quedar con una votación en las presidenciales de tan solo 12´786,647 sufragios.
3ª. Que el PRI no obstante que ganó la presidencia en coalición con el PVEM, si se restan los votos de este partido político, sigue siendo un partido que no salió robustecido como sus dirigentes nacionales y analistas coyunturales lo pregonan. El PRI si se le mira en un lapso de dos décadas en relación con su comportamiento electoral por la presidencia de la república, podemos mirar que en 1994 triunfó con 17´181, 651 votos y que en la reciente elección obtuvo 19´226,784 votos; en dieciocho años y sumando los votos de su aliado el PVEM apenas si creció 2´045,133 votos. Partido que sabe su debilidad y por ello en principio se ha dedicado en los últimos días a refrescar la memoria de los mexicanos en su tradicional historia de un pasado nefasto que fue el autoritarismo ejercido en la era del partido hegemónico pragmático.
4ª. Que el PRD de no haber atacado a las instituciones electorales y políticas allá en 2006; de no haberse sumido en una lucha intestina por la dirección nacional partidista; y de haber explotado exitosamente los lazos políticos que generaron las coaliciones en elecciones estatales en 2010, habría llegado a la presidencia de la república. Los datos muestran a este partido como el más sólido en camino ascendente por la presidencia de la república: mientras que en 1994 obtuvo 5´852,134 votos; en el 2000 creció a 6´256,780 sufragios, para estar a punto de ganar en el 2006 con 14´756,350 votos. Lamentablemente en las elecciones recientes sólo creció en seis años 1´146,649 votos para llegar a 15´896,999votos.
5ª. La socialdemocracia modernizadora del PRI tiene un acuerdo epistemológico con la democracia centrista del PAN, se han alternado el poder dentro de un ambiente de cordialidad, diálogo y entendimiento. La socialdemocracia radical del PRD al querer refundar al país produce desconfianza y ha perdido. El PAN perdió la presidencia, pero está preparado para la fuga natural que viene, reformó sus estatutos en el 2008 para hacerle frente. El PAN sigue siendo un partido fuerte, sólido y competitivo electoralmente.

*Raymundo García García es mexicano, catedrático, investigador y doctor en Ciencia Política.








