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MEDELLÍN, 03 de diciembre de 2019 — Agencia de Noticias UN-

El proyecto se desarrolla en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, donde un equipo de investigadores –dirigidos por el profesor Santiago Rivadeneira, del Departamento de Energía Eléctrica y Automática de la Facultad de Minas– trabaja desde 2015 en una alternativa de bajo costo comparado con las bombas disponibles hoy en el mercado, que rondan los 5.000 dólares (unos 15 millones de pesos).

El profesor Rivadeneira explica que el dispositivo electromecánico cuenta con un reservorio de insulina en cual se almacena para ser dosificada: “lo que hicimos fue crear una inyección motorizada que reemplaza el procedimiento de la inyección manual, permitiendo que las personas diabéticas determinen la dosis que necesitan y programen el dispositivo para que los inyecte cuando sea necesario regular los niveles de glucosa”.

Se estima que la propuesta del Grupo de Investigación en Tecnologías Aplicadas (GITA) de la UNAL rondaría los 1.000 dólares (unos 3 millones de pesos), cifra que podría ser mucho menor cuando se convierta en un producto comercial y se hagan los estudios pertinentes.

Un sensor de glucosa

Normalmente la bomba de insulina viene acompañada de un sensor de glucosa para que el paciente monitoree su presencia en la sangre y determine la dosis de insulina necesaria. El profesor Rivadeneira menciona que en el caso del modelo de la empresa Medtronic, que distribuye este tipo de equipos en Colombia, el sensor puede costar hasta 400 dólares (alrededor de 1.200.000 pesos) para cada cuatro días.

Por eso decidieron trabajar a partir de un sensor comercial conocido como Freestyle Libre, el cual funciona a través de un dispositivo que se ubica en el brazo del paciente, para que cuando sea escaneado les dé la información de su glucosa. “Es más económico –cuesta unos 180.000 pesos y dura 14 días–, pero el problema es que por sí solo no arroja los datos. No se puede acceder a ellos sino por un software, y cada cierto tiempo”, señala el docente.

Dicho sensor fue intervenido de manera no invasiva con un dispositivo diseñado por el GITA para poder enviar esta información recuperada a la bomba y tener dosis más precisas, o almacenarla para que el paciente, el médico o su familia la utilicen posteriormente. Algo útil sobre todo para monitorear, por ejemplo, la dosificación en niños diabéticos y evitar efectos negativos como la hipoglicemia y la hiperglicemia.

En busca de una patente

Aunque la bomba de insulina diseñada ya es funcional y podría ser comercializada, se está trabajando para obtener primero una patente sobre este producto a través de una Convocatoria de Colciencias.

Además se sigue perfeccionando un algoritmo de control que permita que el sensor funcione automáticamente con la bomba, para que el paciente no tenga que regular forma manual las dosis de glucosa.

“En la actualidad el paciente tiene que ‘decirle’ a la bomba cuánta insulina debe inyectarse, entonces en el proyecto –que aún continúa– la idea es utilizar estos dispositivos y lograr que todo el control de la glucosa en la sangre sea automático durante todo el día”, asegura el profesor Rivadeneira.

Tales avances se realizan gracias a un proyecto del GITA aprobado por Colciencias, con el que se espera seguir cosechando frutos como los dos premios que ya ha recibido: el Otto de Greiff en 2017, y este año el reconocimiento en los “Premios Medellín Investiga 4.0”, a una de las estudiantes de pregrado participantes.

Una enfermedad en aumento

La Organización Mundial de la Salud estima que el número de personas con diabetes aumentó de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014, y se calcula que en 2015 esta enfermedad fue la causa directa de 1,6 millones de muertes.

Según el artículo “Epidemiología de la diabetes en Colombia”, publicado en 2010 en la revista científica española Elsevier, en el país había en ese entonces 3 millones de pacientes con diabetes y la prevalencia de personas con la enfermedad era cercana al 8 % en zonas urbanas y al 2 % en zonas rurales.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co/

03 de diciembre de 2019

La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es una de las más importantes en el mundo, tanto por el número de personas afectadas como por su carácter crónico, derivado de la falta de una cura definitiva, señaló Leonor Huerta, del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM.

El virus persiste entre la población y su principal vía de transmisión sigue siendo la sexual, dijo en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, que se conmemora hoy.

Existen medicamentos antirretrovirales capaces de bloquear ciertas proteínas del VIH, que son importantes para su ciclo de replicación. Se ha demostrado que la toma de esos fármacos bajo vigilancia médica otorga una esperanza de vida similar a la de alguien sin la infección, dijo.

No obstante, según datos de la ONU en 2018 de aproximadamente 37.9 millones de infectados en el orbe, sólo la mitad recibió tratamiento que le permitió tener una calidad de vida aceptable, pues sin acceso a terapias antirretrovirales la infección es mortal, afirmó.

Por ello, remarcó la universitaria, son necesarias políticas de cobertura de medicamentos para todos los pacientes a fin de combatir la enfermedad, pero también para prevenir nuevas infecciones.

Asimismo, mencionó que según reportes, cuando la terapia se interrumpe, el VIH retorna rápidamente a niveles cercanos previos al tratamiento. “Esto indica que virus infecciosos permanecen en los tejidos del individuo, y hace evidente la necesidad de una adhesión estricta al tratamiento, para frenar su reactivación”.

En México, según el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (CENSIDA), de 1983 a 2019 se reportaron 207 mil 369 casos de sida, y en la actualidad hay 172 mil 390 personas con VIH/SIDA. En 2018 se registraron 17 mil 130 casos nuevos de la infección, y a mediados de 2019, otros siete mil 668.

En la UNAM, expertos investigan la relación del VIH con células humanas, y la respuesta inmune.

Contra el sistema inmune

El VIH altera la función del sistema inmune, en consecuencia, el individuo se queda sin defensas contra agentes patógenos que en otras circunstancias no deberían impactarle.

Leonor Huerta mencionó que “para que la respuesta inmune funcione adecuadamente y elimine al agente patógeno, las células llamadas linfocitos T CD4 juegan un papel importante, pero éstas son las ‘preferidas’ del VIH, y dentro de ellas el virus se replica para luego liberarse y buscar nuevos linfocitos que infectar”.

Cuando una persona tiene una infección, sus linfocitos se activan, “su metabolismo se acelera y adquieren nuevas funciones, pero si el linfocito activado se infecta con el VIH, la maquinaria celular replica al virus. Es una paradoja: una respuesta inmune que nos debería proteger contra el virus, le sirve para replicarse”, explicó.

Las vacunas despiertan al sistema inmune, pero en el caso del VIH el virus encontraría un mejor “terreno” para instalarse. Además, muta generando distintas formas del virus, siendo ésta una razón adicional por la que el sistema inmune no puede eliminarlo adecuadamente.

Investigación en la UNAM

En el IIBm, Leonor Huerta y sus colaboradores investigan la respuesta inmune por anticuerpos contra el VIH, y la persistencia del virus en linfocitos T en reposo (no activados).

Un anticuerpo es una proteína en forma de Y, producida por los linfocitos. Sus “puntas” pueden pegarse a las proteínas del virus y de este modo bloquearlo, o sirven como una marca para que otras células del sistema inmune destruyan a las células infectadas.

Durante la infección, el virus se une a proteínas de la superficie de los linfocitos, que actúan como receptores. Luego, la membrana del virus se fusiona con la membrana de la célula, formado un puente a través del cual el material genético del virus puede ingresar al citoplasma. Además de los receptores, otras moléculas de la superficie de la célula también son usadas por el virus para unirse y fusionarse con la membrana celular.

“Hemos observado que en el suero de los pacientes existen anticuerpos capaces de reconocer moléculas ubicadas en la superficie de linfocitos no infectados, y por lo tanto son autoanticuerpos. Estos autoanticuerpos no están dirigidos al receptor principal para el VIH (la molécula CD4). Quisimos determinar si participan en la inhibición de la entrada del virus en las células.

“Encontramos que el nivel de autoanticuerpos capaces de inhibir el paso de fusión de membranas se relaciona de manera inversa con el nivel de virus en la sangre de un grupo de pacientes. A más anticuerpos, menos virus. Por lo tanto, se puede proponer que la respuesta inmune incluye la producción de anticuerpos autoreactivos que podrían participar en la contención del virus”, detalló Leonor Huerta.

Los estudios se hicieron con 38 pacientes infectados con VIH, con la colaboración de investigadores del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y becarios del IIBm.

Es siguiente paso es indagar la identidad de las proteínas específicas reconocidas por esos anticuerpos. Este conocimiento es relevante para conocer mejor la respuesta inmune capaz de controlar al virus.

Otros investigadores nacionales relacionados con la infección por VIH mantienen contacto con la UNAM mediante colaboraciones y la participación de sus estudiantes en programas de posgrado.

Boletín UNAM-DGCS-850/2019

BOGOTÁ D. C., 28 de noviembre de 2019 — Agencia de Noticias UN-

Verónica Morales García, magíster en Artes Visuales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, también conocida en el mundo del arte urbano como “Raronica”, quien lleva más de 12 años interviniendo las calles, se propuso, además de comparar el movimiento urbano de ciudades como New York y Detroit (Estados Unidos), Bogotá y Medellín, comprender el papel que han desempeñado las mujeres en las prácticas de apropiación simbólica del espacio público, y entender cómo se asume el cuerpo femenino dentro de la práctica del grafiti.

Para adentrarse en el tema recurrió a referentes bibliográficos. El recorrido, el trayecto y la caminata exhaustiva también han sido un recurso primordial para un avistamiento crítico de los espacios en los que aparece el grafiti, el rayón, el sticker o el mural.

Ella señala que “intervenir también ha sido mi forma de acercarme al espacio, de conocer y reconocer la ciudad que comparto con otras personas, y hacerlo en este momento de la investigación me ha llevado no solo a depurar mi propia propuesta técnica, sino a hacer una lectura más consciente y objetiva de las características que rodean los espacios que intervengo con pintura”.

Además de su propia reflexión sobre el cuerpo femenino dentro de la escena, Raronica conversó con colegas mujeres como Ambs, una de las escritoras de grafiti más reconocidas de Colombia, y con Erre, otra artista que ha experimentado de primera mano el rigor de las calles de una ciudad grande como Bogotá, reconocida como la séptima con mayor intervención de grafitis en el mundo.

Ambs es la única mujer del Crew PMS (Power–Money–Sex), el cual interviene desde techos, vallas, trenes, rejas, hasta el TransMilenio en hora pico. Ella cuenta que su trabajo es fruto de su interés en la noche y que la práctica del grafiti le ha permitido apropiarse con contundencia del espacio público, un lugar que históricamente no le ha pertenecido a las mujeres. Erre, por su parte, cuenta que tuvo que “quitarse de encima a un morboso que la molestaba cuando salía a pintar sola en las noches, pero que las malas experiencias no la hicieron desistir de su gusto por este arte urbano”.

Como complemento a su investigación, la magíster Morales tuvo contacto con Natalia Giraldo, socióloga de la UNAL y precursora de la iniciativa “No me calle”, un programa para visibilizar la restricción que existe hacia la apropiación de la calle a raíz de los hechos de abuso que se dan de forma cotidiana y naturalizada en la ciudad.

La socióloga explica que “la violencia no es exclusivamente física, no se puede desconocer la gravedad de las palabras y los gestos que generan sentimientos de asco, rechazo, incomodidad, vulnerabilidad que hacen que la calle se perciba como un lugar inseguro. La mayoría de las mujeres relata malas experiencias desde que son pequeñas”.

Según la experiencia de la investigadora, las mujeres dentro del grafiti se ganan el respeto con acciones y con habilidades, con pulirse cada día en la técnica. Ella no considera que la escena sea machista porque lo importante es el talento no la diferenciación entre hombres y mujeres, pero sí reconoce que como mujer grafitera hay que saber escabullirse, reconocer terrenos que no sean peligrosos y aprender a cuidar ese territorio que es el cuerpo.

Así mismo, reconoce que, por ejemplo, los encuentros con la Policía son más condescendientes con mujeres que con hombres “la Policía trata a una mujer como ‘pobre princesa en apuros que salió de rebelde a la calle’, mientras que con un hombre muchas veces entra con ataques”, concluye la investigadora.

El acoso callejero en Colombia no es asunto menor. Según la Encuesta de Percepción a Mujeres de la Secretaría Distrital de la Mujer, en Bogotá 7 de cada 10 mujeres han sido víctimas de acoso callejero, y en localidades como Kennedy de 1.300 mujeres el 51 % vivió situaciones de acoso entre los 11 y 17 años. Además, TransMilenio sigue siendo visto como un trasporte público inseguro; allí se ha capturado a 67 personas por acoso a usuarias del sistema. En Medellín, según la Secretaría de Seguridad, entre 2016 y 2018 más de 1.655 mujeres han reportado casos de acoso, a través de la línea única de emergencias 123.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

03 de diciembre de 2019

Por la trascendencia de su trabajo y el impacto de sus publicaciones, investigadores del Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP) han logrado desarrollar metodologías innovadoras para la síntesis de compuestos orgánicos, su aislamiento y caracterización, los cuales pueden ser empleados en la industria farmacéutica.

“La química orgánica tiene muchas aplicaciones. Nosotros hacemos síntesis asimétrica para obtener productos que tienen relación con la biología, debido a su posible actividad. A estos productos que sintetizamos se les realizan pruebas para determinar su actividad biológica como antiviral, anticancerígena y antimicótica, entre otras”, señaló el doctor Jorge Juárez Posadas, titular del Laboratorio de Química Orgánica Básica, del Centro de Química del ICUAP.

El trabajo experimental que realizan les permitió lograr resultados inéditos gracias al desarrollo de una metodología de síntesis asimétrica, que implica dar una connotación estructural en tres dimensiones a las moléculas, tal y como las provee la naturaleza.

“Replicamos la estructura de productos naturales, pero en el laboratorio, por lo tanto, al ser idéntica, se espera que tengan el mismo comportamiento, físico, químico y biológico, como los de origen natural”, refirió.

El cuerpo académico al que representa se enfoca en generar líneas de investigación de frontera que los hacen competitivos a nivel internacional, lo que ha facilitado la gestión de recursos para adquirir equipos de vanguardia que faciliten sus investigaciones.

Lo anterior también generó que algunos de los investigadores de este cuerpo académico formen parte del Modelo de Internacionalización de la Investigación de la BUAP, el cual busca identificar e impulsar la ciencia en diferentes áreas de investigación de alto impacto.

“Con el Modelo de Internacionalización de la Investigación se han identificado a distintos grupos, entre los participantes se encuentra el de Polímeros, Altas Energías y Microbiología. Particularmente, en este equipo de Síntesis Asimétrica participan estudiantes de posgrado y licenciatura de Ciencias Químicas, Ciencias Biológicas, Ingeniería Química, entre otros. Estamos hablando de grupos muy visibles que aportan innovación al conocimiento, relacionado con la docencia”, añadió Juárez Posadas.

Líneas de investigación

De forma particular, Juárez Posadas orienta su trabajo en la síntesis de productos naturales y análogos, lo que implica conocer la estructura química de algunos compuestos que provee la naturaleza a través de plantas, animales o cualquier otra fuente, pero en cantidades muy reducidas; la intención es estudiar su composición y sintetizarlos a fin de encontrar una aplicación.

“Una vez que conocemos la estructura química del compuesto, mediante las metodologías que desarrollamos, se construyen estas moléculas como si fueran un rompecabezas, orientamos la disimetría de su estructura, de esa manera encontramos compuestos de gran importancia, lo que permite entablar colaboraciones con otros grupos”.

En otra de las áreas que exploran se vinculan compuestos cuya estructura es utilizada como organocatalizadores quirales, un tipo de productos aplicados en síntesis orgánica, en la que se requieren pequeñas cantidades de un determinado compuesto para mejorar los procesos y obtener rendimientos estereoquímicos elevados.

De esta manera innovan e impactan en el conocimiento, además del aporte de generación de recursos humanos, con resultados equiparables a muchos grupos internacionales, así se contribuye al desarrollo de la BUAP, pero también de la sociedad, añadió el doctor Jorge Juárez, líder del Cuerpo Académico de Química Orgánica Básica.

Colaboraciones que abren fronteras

Por su parte, el doctor Joel Luis Terán Vázquez, integrante también del Cuerpo Académico de Química Orgánica Básica, quien trabaja en la obtención de moléculas bioactivas, utilizando materias primas comerciales y accesibles, explicó que una molécula bioactiva es aquella que tiene directamente un efecto en el organismo de algún ser vivo y que puede ser utilizada para curar algunos padecimientos.

“Tratamos de desarrollar métodos sintéticos de bajo costo y que puedan ser utilizados a nivel industrial. En ese sentido creamos una metodología para la obtención de un nuevo intermediario útil para la síntesis de estas moléculas bioactivas”.

En 2014, refirió Terán Vázquez, un grupo de investigadores de Francia se interesó por el intermediario que desarrollaron y así iniciaron una colaboración bilateral que derivó en beneficios no solo científicos sino también académicos, ya que los estudiantes de la BUAP pudieron realizar estancias en ese país, además de que también se recibió a un alumno francés.

Como parte de los resultados del Cuerpo Académico de Química Orgánica Básica, del ICUAP, destaca el reconocimiento de sus publicaciones científicas. Una de ellas fue clasificada como la más influyente a nivel nacional por el número de consultas y citas que obtuvo, de acuerdo con mediciones de la Asian Chemical Editorial Society (ACES), la cual alberga las revistas Chemistry - An Asian Journal, Asian Journal of Organic Chemistry y Chemnanomat.

En una de estas publicaciones se resalta la innovación en el desarrollo de un proceso tándem, lo que significa que en el mismo matraz se llevan a cabo dos o más reacciones en cadena, permitiendo la obtención de moléculas complejas. Esta metodología, explicó el doctor Juárez Posadas, permite crear nuevas transformaciones que se traducen en síntesis más eficaces, rápidas, económicas y responsables con el medio ambiente.

Al profundizar sobre el trabajo que realiza, el doctor Joel Terán recordó que existe una molécula conocida como taxol, la cual es anticancerígena y con la metodología que desarrollaron lograron obtener un fragmento de esta molécula, conocida como cadena lateral del taxol.

“Al emplear este método es posible obtener esa cadena lateral, lo que falta es acoplarla con el resto de una estructura que está comercialmente disponible y así acceder a este compuesto”, mencionó el doctor Terán Vázquez, como una de las posibles aplicaciones de su trabajo.

Finalmente, la importancia de la internacionalización de la investigación permite enfocarse en proyectos de alto impacto, que facilitan las colaboraciones con instituciones de otros países que trabajan en proyectos similares a los que se desarrollan en la BUAP, lo que refuerza y expone en un plano global la investigación que se genera en la Institución.

Fuente: buap.mx

28 de noviembre de 2019

La prueba epicutánea europea es considerada el estándar de oro en el diagnóstico de alergia, debido a su simplicidad, rapidez, bajo costo, seguridad y alta sensibilidad. Sin embargo, puede proporcionar falsos positivos o negativos. Para evitar la contaminación de los antígenos y un falso diagnóstico, investigadores del Servicio de Alergia e Inmunología Clínica, del Hospital Universitario de Puebla, validaron que esta prueba modificada, para el diagnóstico de alergia respiratoria a Dermatophagoides pteronyssinus -un extracto alergénico-, presenta mayor sensibilidad y especificidad que aquella.

En el estudio se incluyeron 104 pacientes con cuadro clínico de alergia respiratoria, con edades entre seis y 49 años, de ambos sexos. A este grupo se le aplicó las técnicas estandarizada y epicutánea modificada en los antebrazos. En las dos, los resultados se interpretaron 15 minutos después, con la erupción de una roncha llamada pápula de 3 milímetros o más.

Aída López García, académica de la Facultad de Medicina e integrante de esta investigación, explicó que la metodología europea consiste en limpiar los antebrazos y marcarlos, colocar la gota del extracto alergénico a probar y con una lanceta atravesarla, difuminarla y esperar la lectura. En este procedimiento existe el riesgo de contaminación, puesto que se usa el mismo instrumento para atravesar todos los extractos. Si se realizara la prueba europea modificada sin contaminación, se utilizaría una lanceta por cada gota, aproximadamente 40, por lo que el material sería mayor.

 En cambio, en la epicutánea modificada se escarifica con la misma lanceta cada uno de los números y se desecha esta, posteriormente se aplican las gotas del alérgeno en cuestión y se mueve con un palillo de madera para introducirlas, señaló la integrante del Padrón de Investigadores de la Institución y del Cuerpo Académico de Alergología.

En esta investigación, recientemente publicada en la revista Alergia México, se determinó que la sensibilidad de la metodología europea estandarizada y de la epicutánea modificada es de 97 y 94 por ciento, respectivamente. Mientras que la especificidad de ambas es de 95 por ciento, el valor predictivo positivo de 99 y 97 por ciento, y el valor predictivo negativo de 95 y 90 por ciento.

De acuerdo con estos resultados, se valida que la sensibilidad y especificidad de la prueba epicutánea modificada utilizada en el HUP está por arriba del 90 por ciento, ya que sus valores son similares a los reportados en diferentes investigaciones realizadas con la europea estandarizada.

“Podemos concluir que es altamente sensible y específica. Además, disminuye el riesgo de contaminación de los antígenos, porque cuando nosotros ponemos todas las gotas y tenemos que estar escarificando se hace con la misma lanceta”, indicó la doctora López García.

Por lo tanto, esta se sugiere como una alternativa eficaz en el diagnóstico de alergia a Dermatophagoides pteronyssinus, ya que disminuye el riesgo de contaminación por arrastre de alérgenos y reduce costos en el material utilizado.

Aída López puntualizó la conveniencia de esta técnica. “En el Servicio de Alergia e Inmunología Clínica podemos seguir utilizándola, porque es altamente sensible y específica. Igualmente, al analizar esta información los especialistas en el área sabrán que es segura para la lectura de antígenos”.

Fuente: buap.mx