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11 de mayo de 2020

Actualmente se sabe que el coronavirus SARS-CoV-2 afecta vías respiratorias en humanos en diferentes grados, en casos graves es necesario asistir la respiración del paciente mediante dispositivos llamados ventiladores pulmonares, por ello, acorde a su origen y a su vocación de servir a la sociedad mexicana, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrolló tres prototipos diferentes de estos equipos para atender a los pacientes afectados por el COVID-19.

El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha resaltado que frente a la emergencia sanitaria por el COVID-19, se tiene la oportunidad de fortalecer los mecanismos de colaboración y cooperación entre las Instituciones de Educación Superior del país para contribuir con soluciones integrales que ayuden a la población ante esta crisis que vivimos en México y en el mundo.

En tanto, el Director General del Instituto Politécnico Nacional, Mario Alberto Rodríguez Casas, ha destacado que el IPN ha concentrado sus fortalezas, con la participación de sus especialistas para contribuir en la mitigación de la pandemia del COVID-19 y poder salvar vidas.

Es importante señalar que los desarrollos del IPN han sido probados en pruebas preclínicas, con pulmones artificiales y con simuladores de paciente en diferentes instituciones, incluyendo el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” y la Escuela Superior de Enfermería y Obstetricia del mismo Politécnico Nacional.

De manera tal que se dispone de tres prototipos funcionales que se han construido con componentes adquiridos en el mercado nacional.

Este paquete tecnológico desarrollado por investigadores politécnicos para coadyuvar a la emergencia de la epidemia COVID-19, estará disponible en acceso abierto para que puedan ser replicado por quien así lo desee y contribuya a salvar vidas de personas afectadas por este coronavirus.

El Instituto Politécnico Nacional y sus grupos de investigadores y profesores seguirán aportando a la sociedad mexicana soluciones para hacer frente a esta crisis de salud pública y de esta manera refrendan su compromiso de poner La Técnica al Servicio de la Patria.

Fuente: ipn.mx

MEDELLÍN, 08 de mayo de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Para aumentar los grados de libertad en la movilidad en prótesis de brazo, estudiantes de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín diseñaron mecanismos que replican las principales funciones del brazo y aumentan el grado de libertad en un diseño de generación anterior.

Estudiantes del Seminario de Proyectos de Ingeniería I retomaron el Twist Arm 1.0, un modelo disponible en ambientes colaborativos de internet para diseñar esta prótesis mecánica activa transradial de 451 mm de alto por 90 mm de ancho con 3 grados de libertad, al que denominaron “Twist Arm 2.0”.

El objetivo es obtener una prótesis interradial de bajo costo, ya que en esta edad el cuerpo todavía está en crecimiento, por lo que el tiempo de uso es corto y no se justifica una inversión alta. Este proyecto se inició en semestres anteriores por estudiantes del Seminario de Proyectos de Ingeniería III, con el diseño del modelo Twist Arm 1.0.

Karem Castro, magíster en Ingeniería Química y docente de Ingeniería de la Facultad de Minas, explica que los estudiantes hicieron un proceso de retroalimentación y plantearon nuevas propuestas de funcionalidad de la prótesis al modelo preexistente.

Las nuevas funcionalidades para lograr movimientos adicionales son: flexión o extensión de la mano, rotación del pulgar y giro del brazo hacia el lado derecho y hacia el lado izquierdo (movimiento de supinación y pronación).

Para modificar la prótesis se utilizaron los softwares Solid Edge, programa parametrizado de diseño asistido por computadora de piezas tridimensionales 3D, y SolidWorks para modelado mecánico en 2D y 3D.

El estudiante José Manuel Valencia, de Ingeniería Eléctrica, señaló que aunque ninguna prótesis reemplazará efectivamente una extremidad, sí es una herramienta que posibilita desarrollar otras funciones, lo que justifica las mejoras en sus funcionalidades.

A bajo costo

La otra motivación de este proyecto fue bajar los altos costos de las prótesis que requieren las personas con discapacidad transradial.

Andrés Felipe Cardona, estudiante de Ingeniería de Control, indica que se busca aumentar la disponibilidad de las prótesis a bajo costo, puesto que el precio de una de miembro superior está entre 5.000 y 10.000 dólares, más los costos de importación, un gasto que no pueden cubrir personas de escasos recursos.

En un estudio de mercado, el grupo de estudiantes realizó entrevistas basadas en la experiencia del usuario y encontró que el consumidor busca una prótesis cuyo costo sea inferior a los 2.800.000 pesos, que es el costo promedio de los productos nacionales.

El avance tecnológico de los procesos de manufactura aditiva (proceso de agregar o unir materiales, usualmente capa por capa para crear objetos a partir de modelos de cómputo CAD 3D) ha disminuido considerablemente los costos en los cuatro años de diferencia de los diseños, y se espera que sigan disminuyendo.

El Twist Arm 1.0 tiene un costo de fabricación de 2.045.000 pesos y con el diseño del Twist Arm 2.0 lo redujeron a 248.000 pesos, que es lo que cuesta la impresión del diseño en equipos 3D.

Entre más población en situación de discapacidad adquiera estas prótesis, mejor será la percepción de su uso y aumentará su demanda. Además, al aumentar la accesibilidad a las prótesis también se incrementará la inclusión en la sociedad de las personas en situación de discapacidad.

De libre uso

El diseño se subió a la plataforma e-NABLE Medellín, un medio de distribución masiva, y quedará disponible para la descarga gratuita como diseño libre.

Al quedar disponible en esa página colaborativa, cualquier persona puede descargar el diseño e imprimir la prótesis en impresoras 3D, ajustarla a la morfología y los proporciones físicas del niño usuario, pagando solo el valor de la impresión del diseño.

El grupo de trabajo está integrado por David Correa, Andrés Felipe Cardona, José Manuel Valencia, Mateo Posada, Sofía Santacruz y Estiven Taborda.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

08 de mayo de 2020

Especialistas en farmacología e inmunología clínica de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) realizarán un protocolo clínico doble ciego controlado comparado con placebo para evaluar la seguridad y la eficacia del EDL (extracto dializable de leucocitos) humano, Transferon® oral, como auxiliar en el tratamiento contra COVID-19.

En ese sentido, el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha subrayado la importancia de reconocer el quehacer científico del IPN, el cual es un referente nacional e internacional, así como un símbolo de excelencia de nuestra educación pública.

En tanto que el Director General del Instituto Politécnico Nacional, Mario Alberto Rodríguez Casas, ha afirmado que por ser una institución del Estado mexicano, al Politécnico le asiste el compromiso de apoyar al país y a su gente, con sus contribuciones científicas, tecnológicas y de innovación.

La Doctora Sonia Mayra Pérez Tapia, Directora Ejecutiva de la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación Médica y Biotecnológica (UDIMEB) de la ENCB, destacó que el estudio es un trabajo científico serio de intervención que empleará un principio activo desarrollado y caracterizado totalmente en México y por el IPN durante los últimos años, el cual es apoyado por sistemas de datos y aplicaciones móviles desarrolladas por Centro de Investigación en Computación (CIC) del IPN, además de contar también con la participación de asesores externos expertos en investigación clínica y estadística.

La científica politécnica subrayó que una vez diseñado el estudio, se sometió a evaluación por los comités de Ética en Investigación, el Comité de Bioseguridad y el Comité de Investigación de dos instituciones diferentes, ambas con registro vigente ante la Comisión Nacional de Bioética (CONBIOETICA) y después de ser aprobado se sometió a evaluación ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), así como en el portal internacional de Clinical Trials.

Detalló que el protocolo contempla reclutar a 560 pacientes mayores de 18 años que presenten sintomatología por COVID-19 con una evolución no mayor a 72 horas, quienes se dividirán en dos grupos (uno será tratado con Transferón oral® y otro con placebo) y como es un estudio doble ciego, tanto los pacientes como los médicos desconocerán el grupo al que pertenecen. “Todos los paquetes que se usarán en el estudio son iguales y se administrarán de manera aleatoria”, precisó.

El objetivo principal del estudio será evaluar diariamente los síntomas en los pacientes que toman el Extracto Dializable de leucocitos y compararlo con los de quienes recibirán placebo. “Uno de los efectos que esperamos encontrar es que la administración temprana del inmunomodulador politécnico disminuya la sintomatología y la severidad del cuadro, lo cual reducirá la necesidad de utilizar recursos hospitalarios”, apuntó.

La Doctora Mayra Pérez indicó que el paciente podrá evaluar su sintomatología diariamente mediante una aplicación móvil que desarrolló el CIC y de esa forma podrá informar cotidianamente sus síntomas a los médicos. “La aplicación permitirá vigilar y dar seguimiento a nuestros pacientes y por ello consideramos que es una herramienta eficaz para identificar de manera temprana a quienes comiencen a tener dificultad respiratoria”, advirtió.

Con este protocolo el Instituto Politécnico Nacional (IPN) se suma a las estrategias planteadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) orientadas a la búsqueda y ejecución de investigaciones clínicas para identificar alternativas terapéuticas en cualquier fase de desarrollo que ayuden a mitigar el efecto del brote mundial por COVID-19, y que, contribuyan a impulsar el desarrollo, la evaluación de principios activos, promoviendo y catalizando de manera real el impulso a los productos de la investigación que emanen cien por ciento de la ciencia mexicana.

Fuente: ipn.mx

08 de mayo de 2020

Una consecuencia del aislamiento social para quienes son madres es la sobrecarga de trabajo, pues en sus hogares desempeñan más de un rol a la vez: cuidan de los hijos, hacen los quehaceres domésticos y atienden sus actividades laborales, afirmaron académicas de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), de la UNAM.

Tras aclarar que la emergencia sanitaria afecta la cotidianidad de todos los sectores de la población, Iliana Noemí Palafox Luévano y Guadalupe Cañongo León señalaron que este Día de las Madres será distinto, pues además del encierro, ellas viven una situación compleja que el confinamiento ha detonado.

Esa situación hace que busquen estrategias de dispersión, mediación y reencuentro para fortalecer las relaciones familiares, así como educativas, económicas y administrativas para superar la crisis, lo que puede provocarles una sensación de saturación.

Las universitarias refirieron que de acuerdo con estudios de El Colegio de México, en circunstancias normales (no de confinamiento) las mujeres desempeñan en el hogar 39 horas de trabajo no remunerado a la semana, y los hombres 13 horas.

Precisaron que de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el trabajo no remunerado que realiza el 75 por ciento de las mujeres en sus casas representa el 23.5 por ciento del producto interno bruto (PIB) del país, equivalente a 5.5 billones de pesos (2018). El INEGI indicó que cada persona participó en promedio con 42 mil 602 pesos anuales por sus labores domésticas y de cuidados.

“Nuestra condición de género nos coloca en una posición de triple jornada, pues debemos estar pendientes del plano laboral sin dejar de lado tareas que socialmente se nos han atribuido, como las domésticas y el cuidado de los hijos, incluso de la pareja y los padres. Esta situación es común, pero en la cotidianidad tenemos redes de ayuda: madres, suegras, hermanas o amigas que nos apoyan, y ahora que todos deben permanecer en casa las funciones se sobrecargan, generando mayor estrés”, explicó Cañongo León.

Al respecto, Palafox Luévano subrayó que esta circunstancia es desgastante para las mujeres y genera un impacto negativo en su bienestar físico y emocional. Debido a los roles y estereotipos de género, las madres dejan de lado sus propias necesidades, lo que podría representar un factor de riesgo para su salud física y mental, al presentar ansiedad, estrés, insomnio y agotamiento.

“Es momento para que la familia aprenda a distribuir el trabajo doméstico y de cuidados de manera equitativa, crear espacios colaborativos y un hogar más igualitario, que vaya más allá de la cuarentena”, reiteró.

Cañongo León destacó que generar una rutina para organizarse al interior del hogar y mantener ocupados a todos los integrantes de la familia evita el estrés. “Todos deben contribuir en estas tareas e irlas rolando para evitar cansancio emocional”.

Mamás y académicas

Iliana N. Palafox Luévano, psicóloga de la Unidad para la Igualdad de Género de la ENTS, compartió que desde el inicio de la contingencia ha trabajado desde casa y se ha apegado a las indicaciones médicas por su embarazo. Exhortó a las mujeres en esta condición a seguir las recomendaciones sanitarias, revisar información confiable y limitar la misma para evitar que se generen estados de ansiedad.

Además, insistió, “es necesario reforzar la idea de que la maternidad es un trabajo arduo y no siempre bien reconocido. El distanciamiento social debe servir para valorar las actividades que las madres realizan de forma no remunerada y no esperar al 10 de mayo para reconocerlas”.

Finalmente, Guadalupe Cañongo, técnica académica adscrita a la Coordinación del Programa de Maestría en Trabajo Social, y madre primeriza, comentó que hoy en día las mujeres reciben muchas presiones sociales por la maternidad, y en condiciones vulnerables como la que vivimos por el coronavirus, pueden llegar a ser muy estresante.

“La maternidad trae cosas positivas y hace que las mujeres se empoderen, pero el gran reto sigue siendo lograr un equilibrio entre los roles laborales con el de ser mamá. Debemos aprender a relajarnos y a no ser tan severas con nosotras mismas; lo mejor que podemos enseñarle a nuestros hijos es disfrutar la vida y que den lo mejor sí”.

Boletín UNAM-DGCS-412/2020

BOGOTÁ D. C., 05 de mayo de 2020 — Agencia de Noticias UN-

El análisis de suelo juega un papel importante en el aumento de la productividad agrícola, ya que el estudio detallado de este antes de establecer cualquier cultivo puede determinar muchos aspectos y características importantes a considerar para tener una buena cosecha.

Los suelos son la interacción de propiedades físicas, químicas e hidrónicas, en las que el contenido de carbono orgánico es muy importante, pues es el constituyente principal de la materia orgánica, la cual se relaciona con la estructura, porosidad, aireación, infiltración, drenaje, contenido de humedad, consistencia, estabilidad, color y disponibilidad de nutrientes.

En la actualidad existen varias metodologías de laboratorio para medir la masa orgánica; sin embargo, algunas requieren el uso de reactivos y productos químicos altamente contaminantes, lo que genera riesgos para el medio ambiente y para la persona que realiza las pruebas.

Ante esto, la espectroscopia resulta una alternativa viable desarrollada a nivel mundial, aunque en Colombia apenas se profundiza en su implementación.

Así lo revela la investigación de Cindy Carolina Gámez Ávila, magíster en Ingeniería – Ingeniería Agrícola de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien agrega que la espectroscopia estudia la interacción entre la energía con el cuerpo estudiado, es decir la relación de las longitudes de onda de espectro electromagnético con el suelo y su comportamiento, el cual se mide por medio de la reflectancia (energía que refleja el suelo).

El proceso consiste en tomar unas muestras de suelo, medir su respuesta a la reflectancia –conocida como curva espectral- y con esa información construir una curva y un modelo de predicción para reconocer los contenidos de carbono orgánico que tiene el suelo.

El estudio se desarrolló en el Centro Agropecuario La Granja, una finca de 50 hectáreas del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en El Espinal (Tolima). En el terreno se construyó una red para definir los puntos de muestreo y luego se seleccionaron 102 puntos para tomar cinco muestras de diferentes profundidades en cada uno, es decir que se analizaron en total 510 muestras.

A las muestras se les realizaron análisis convencionales de laboratorio para determinar el carbono orgánico, y después, a cada una de ellas se les aplicó la técnica de espectroscopia. Con esas dos variables se hizo un manejo estadístico de los datos y se construyó una matriz que relacionaba las respuestas de los espectros del suelo con los resultados convencionales de laboratorio.

Se hizo una correlación de los resultados de ambos métodos de medición y se obtuvo un coeficiente de relación de más del 80 %, lo que valida el uso del método de espectroscopia.

Productividad de los suelos

La temática desarrollada en la investigación se relaciona con las políticas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) enfocadas en la erradicación de la pobreza en el planeta, ya que una de las ellas está estrictamente ligada al abastecimiento de productos alimenticios, lo cual está relacionado con la productividad.

“Si queremos contribuir a erradicar la pobreza mundial debemos pensar en aumentar la productividad del sector agrícola, pues así habrá más disponibilidad de alimentos para las personas”, señaló la investigadora.

En la técnica de espectroscopia, con una sola muestra se construyen los modelos y se pueden determinar todas las propiedades del suelo que se requieran analizar, lo que suprimiría los ensayos de laboratorio y contribuiría ampliamente a reducir el impacto ambiental que significa la utilización de reactivos.

Esta metodología tiene mucho potencial en Colombia, pues hay varios investigadores estudiando cómo se puede ajustar y validar toda la metodología para el sector agrícola en el país.

“La idea es empezar a recolectar mucha información y comenzar a construir redes de datos robustas, que permitan predecir todos los atributos del suelo mucho más rápido. Es una alternativa de bajo costo y se tendría una información a la mano y más confiable, para analizar y estudiar los suelos, fundamentales para la eficiencia de nuestros sistemas productivos”, argumenta la investigadora.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co