
27 de abril de 2020
A tres décadas de haber sido lanzado al espacio (24 de abril de 1990), el Telescopio Espacial Hubble (HST) ha revolucionado la astronomía, ha permitido muchos descubrimientos que hubieran sido imposibles con telescopios terrestres; además, sus imágenes han estimulado el interés de la población, afirmó Alan Watson, investigador del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM, y quien participó en la instrumentación del telescopio.
El HST genera una enorme cantidad de datos inéditos que permiten el avance del conocimiento científico, dijo a su vez Antonio Castellanos, investigador posdoctoral de la misma entidad, y quien tuvo acceso a información inédita del Hubble cuando cursaba su doctorado en el Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la Universidad Nacional, bajo la asesoría de Alejandro Raga.
Este instrumento, que orbita en el exterior de la atmósfera, alrededor de la Tierra, a 593 kilómetros sobre el nivel del mar, es responsable de muchas de las más bellas imágenes sobre el Universo. Bautizado en honor del astrónomo Edwin Hubble, fue un proyecto conjunto de la Agencia Espacial Estadunidense (NASA) y la Agencia Espacial Europea, y con él se inauguró el programa de Grandes Observatorios.
Cámaras de Hubble
Alan Watson recordó que a principios de los 90 era estudiante de doctorado en la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, y trabajó en la construcción de una de las cámaras de la segunda generación del equipo.
Participó en las pruebas de una de las cámaras que fue lanzada para corregir los problemas que había tenido Hubble. “La meta era generar imágenes con la mayor nitidez posible, pero después de su lanzamiento se descubrió que tenía una imperfección en sus espejos y daba imágenes borrosas”.
La estrategia de la NASA fue cambiar las cámaras originales por una segunda generación de cámaras que tenían un error igual que el del telescopio, pero en el sentido opuesto, para así corregir la imperfección y dar imágenes con la nitidez originalmente esperada. Estos equipos fueron instalados por astronautas en Hubble, a finales de 1993.
“Trabajé como miembro del equipo que construyó la Cámara de Campo Amplio Planetario 2 (WFPC2), la primera de la segunda generación, y la primera en lograr imágenes buenas. Nos dio la oportunidad de compensar el error óptico del telescopio y se lograron imágenes con la nitidez esperada”, detalló.
El equipo en el que Intervino Watson era un conjunto de cuatro cámaras: una muy fina para ver planetas, y otras tres menos finas para observar un campo más grande.
Esta experiencia le dio la oportunidad de trabajar con un equipo científico de primer nivel.
Datos del Hubble
Antonio Castellanos relató que cuando hizo su doctorado “salieron unos datos de Hubble que había solicitado uno de mis asesores, Alejandro Raga; estuvieron disponibles y fue así como conseguí trabajar con ellos”.
Esta información era sobre los objetos Herbig-Haro (HH), que pertenecen a flujos de protoestrellas que se llaman chorros. “Los datos que yo trabajé fueron sobre los objetos HH1 y HH2”.
Los objetos HH (nombrados así en honor del astrónomo estadunidense George Herbig y del astrónomo mexicano Guillermo Haro) son chorros astrofísicos que pertenecen a flujos de protoestrellas.
“Cuando se están formando las estrellas se forman nubes de gas y polvo de gran tamaño, que por acción de la gravedad se empiezan a contraer; estas nubes giran, y llega un momento en que la rotación es tan rápida que toda la masa que se junta no es capaz de mantenerse y una parte sale volando. Para formarse y mantener ese giro, la estrella tiene que expedir material en direcciones opuestas, y esos chorros que lanza son los objetos HH”, explicó.
Sirven para el estudio de las propiedades de algunas regiones de formación estelar, y para saber cuáles son los componentes de esas regiones, sintetizó el universitario.
Castellanos indicó que trabajar con datos de Hubble fue complicado porque tenían sólo unos meses para la interpretación y publicación de la información, que al año de generada se hace pública.
“El telescopio espacial Hubble es el más famoso que hay y es mucha la competencia internacional para solicitar tiempo de observación. El tiempo en el telescopio es muy peleado, no es tan sencillo obtener datos y los nuestros los obtuvimos en 2014”, concluyó.
Boletín UNAM-DGCS-369/2020

27 de abril de 2020
El Instituto Politécnico Nacional (IPN) se suma a las estrategias planteadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) orientadas a la búsqueda y ejecución de investigaciones clínicas para identificar alternativas terapéuticas que ayuden a mitigar el efecto del brote mundial por COVID-19, mediante el inicio de un protocolo para evaluar el efecto del tratamiento con Extracto Dializable Leucocitario (Transferón oral®) en pacientes infectados con el virus SARS-CoV-2 con sintomatología inicial (no mayor a 72 horas) para evitar complicaciones.
En ese sentido, el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha subrayado que el sector educativo puede contribuir de manera positiva a las acciones de salud pública de prevención, ya que a nivel nacional agrupa a diversos expertos en materia de enseñanza e investigación.
A su vez, el Director General del Instituto Politécnico Nacional, Mario Alberto Rodríguez Casas, destacó que estos avances son producto de la sólida formación de los investigadores politécnicos y del sentido social que guía su desempeño.
El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética en Investigación de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) -donde se desarrolla- y por los Comités de Ética en Investigación, Comité de Investigación y Comité de Bioseguridad del Instituto de Oftalmología Conde de Valenciana. Mediante el estudio que incluirá a 560 pacientes se evaluará la eficacia y seguridad del Extracto Dializable de Leucocitos como auxiliar en el tratamiento contra COVID-19, específicamente en la disminución de signos, síntomas y duración de la enfermedad, beneficios que se harán extensivos a la población abierta al término de éste y posterior al aval de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
La Doctora Sonia Mayra Pérez Tapia, Directora Ejecutiva de la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación Médica y Biotecnológica (UDIMEB) de la ENCB del IPN, destacó que el protocolo clínico de este nuevo producto Transferón oral® está respaldado por más de 10 años de trabajo de investigación básica y de desarrollo farmacéutico de vanguardia. Además resaltó que aun cuando el Politécnico ha desarrollado diferentes proyectos de investigación que han probado la modulación de la respuesta inmune del organismo en el tratamiento de diversos padecimientos autoinmunes, infecciosos, crónico-degenerativos y respiratorios causados por virus con el producto inyectable, es necesario realizar ensayos clínicos controlados con la presentación oral.
La doctora Pérez Tapia sostuvo que por las evidencias científicas del efecto inmunomodulador del Transferón® en afecciones respiratorias, hipersensibilidades, inmunodeficiencias y de tipo oncológico confían en que este fármaco permitirá reducir los cuadros graves y complicaciones por COVID-19. “Tenemos evidencia de que el contenido peptídico de los extractos dializables de leucocitos (EDL) estimula a la producción de interferones de tipo I, los cuales activan diversas células del sistema inmune, por ello queremos demostrar que administrarlo en una etapa temprana contribuye a que la respuesta inmunológica del paciente funcione de una mejor manera contra el COVID-19 y se eviten las complicaciones”, apuntó.
Informó que, aunque los signos y síntomas de la enfermedad se evaluarán diarimente, será hasta el corte de los primeros 7 días de tratamiento y cuando se hayan analizado un número suficiente de sujetos incluidos en el estudio, que se contará con la evidencia para proponer el uso Transferón oral® a las autoridades de salud como una herramienta terapéutica segura y eficaz que administrada en una fase temprana puede disminuir riesgos de complicaciones por COVID-19.
Explicó que para participar en el protocolo los pacientes deben contestar una encuesta en línea, comprobar su mayoría de edad con identificación oficial vigente, contar con el diagnóstico oficial o tener sospecha de infección con el virus SARS-CoV-2, así como sintomatología con evolución de no más de 72 horas. “A todos los participantes les realizaremos una prueba para descartar influenza y la prueba oficial de Reacción en Cadena de Polimerasa (PCR) para confirmar el diagnóstico de COVID-19”, apuntó.
La experta en inmunología destacó que como parte del protocolo se entregará a los pacientes un kit gratuito que, además del producto en investigación -cuyo principio activo es el extracto dializable de leucocitos-, contiene termómetro y oxímetro, para que el participante del estudio pueda dar un adecuado seguimiento de su enfermedad.
Refirió que se dará seguimiento diario a través de una aplicación que desarrollaron especialistas del Centro de Investigación en Computación (CIC) del IPN, la cual podrán descargar los participantes en su teléfono móvil; sin embargo, los días 7 y 14 los médicos expertos de Unidad de Servicios Externos e Investigación Clínica (USEIC) de la UDIMEB visitarán a los enfermos en su domicilio para evaluar su evolución y continuar su seguimiento hasta la conclusión del estudio.
La doctora Mayra Pérez indicó que contar con un proceso de producción único, estandarizado y controlado del fármaco hemoderivado ha permitido al Politécnico poseer la patente hasta 2032 a nivel nacional e internacional. Asimismo destacó que gracias al equipo multidisciplinario integrado por 45 científicos que laboran en la Unidad de Desarrollo e Investigación en Bioprocesos (UDIBI) -que forma parte de la UDIMEB del IPN- cuentan con la producción suficiente del fármaco para apoyar a los enfermos que lo requieran.
Fuente: ipn.mx

BOGOTÁ D. C., 23 de abril de 2020 — Agencia de Noticias UN-
El equipo académico a cargo de esta iniciativa adelanta el desarrollo de siete de estos instrumentos y, si los resultados son prometedores, esperan obtener la colaboración del Gobierno nacional u otras entidades para fabricar una mayor cantidad.
El uso de esta herramienta consiste en mantener al paciente con síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) en posición boca abajo durante 16 a 18 horas al día.
La posición decúbito prono produce un aumento significativo de la oxigenación arterial (POC) y capacidad pulmonar, de modo que a los pacientes se les pueden postergar el uso del respirador o incluso sobrevivir sin el acceso a este, solo gracias a permanecer boca abajo durante el tiempo recomendado.
Nathaly González Pavón, enfermera jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Nacional (HUN), afirma que esta herramienta ayuda al momento de colocar al paciente en posición prono. Además es los tratamientos indicados en el manejo de quienes desarrollan SDRA, ya que garantiza una mejor ventilación de los pulmones, por ejemplo, en los pacientes con complicaciones por COVID-19.
Los posicionadores o protectores faciales reducen el riesgo de lastimarse, ya que permanecer en la posición de prono genera el riesgo de lesiones en la piel o el cuerpo por la cantidad de horas que este debe permanecer inmóvil. Así mismo, le brindan comodidad al paciente, a la vez que no interfieren con los tubos o sondas que le proveen de oxígeno.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, en sus protocolos para COVID-19, aplicarlo a todos los pacientes con SDRA, con lo cual se podrían prevenir miles de muertes tanto en las UCI como en otros pacientes que sufren falta de aire.
“En una situación de emergencia sanitaria en la que faltan recursos, materiales y respiradores suficientes esta estrategia es de vital importancia”, afirma el químico Álvaro Duarte, profesor asociado del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias de la UNAL.
Prototipos en desarrollo
Actualmente, docentes y profesionales de la UNAL trabajan en el desarrollo de moldes y prototipos que puedan ser reproducidos de forma masiva para su uso en diferentes hospitales.
El ingeniero mecánico, Carlos Ruiz, quien cuenta con más de 15 años de experiencia en la fabricación de partes industriales con materiales poliméricos de alto desempeño, es uno de los responsables de la realización de la propuesta de los prototipos, un diseño monolítico en una escala de dureza de 15 a 25 Shore A.
Los posicionadores utilizados en Europa están compuestos por un gel de silicona y recubiertos por otro material que también contiene el gel; sin embargo, estos elementos son de alto costo y en algunos de los países productores tienen cerrada la exportación, lo cual hace necesario su desarrollo en el país.
El HUN suministró al equipo de la UNAL uno de estos protectores traído desde Alemania para su posible réplica en la industria colombiana. No obstante, los materiales, al ser importados, no se consiguen con facilidad.
Según el ingeniero Ruiz, se proponen dos opciones para su desarrollo. La primera es hacerlo en su totalidad de silicona blanda y conforme al concepto del equipo médico pasar a su reproducción. En caso de no cumplir con las especificaciones necesarias, la segunda opción es optar por la creación de un prototipo en espuma viscoelástica.
Con la ayuda de Juan Diego Restrepo, empresario de la ciudad de Bucaramanga, se envió una muestra de los prototipos hechos en espuma de poliuretano, uno para posición boca abajo y otro para lateral, los cuales fueron probados por personal del HUN.
Después de la evaluación del material, se espera la donación de 10 a 12 posicionadores en almohadilla, recubiertos con una película de silicona que le proporcionaría mayor higiene y fácil desinfección.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

BOGOTÁ D. C., 23 de abril de 2020 — Agencia de Noticias UN-
El moho gris, causado por Botrytis cinérea, es uno de los principales problemas fitopatológicos que afecta la producción de rosas en el país, ocasionando un 40 % de pérdidas al no prevenirse y/o controlarse oportunamente.
La floricultura representa más de 140 mil empleos en el país, sin embargo, esta actividad es constantemente amenazada por problemas fitosanitarios, entre los cuales las enfermedades más limitantes son mildeo velloso (Pernospora sparsa), moho gris (Botrytis cinerea) y mildeo polvoso.
Con más de 45 años de experiencia, Colombia se ha catalogado como el segundo exportador de flores a nivel mundial después de Holanda. Para el 2017, se reportaron cifras de exportación cercanas a los 1.399 millones de dólares, representados en aproximadamente, 250.000 toneladas de flores.
El moho gris ataca constantemente los cultivos de rosas en la Sabana y en Antioquia, y cuando es detectado en los pedidos que llegan a Estados Unidos genera quejas e inconvenientes, poniendo en peligro la actividad de exportación.
Ante esta situación, Kelly Patricia Piraquive Riveros, magíster en Microbiología, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), propuso el desarrollo de un prototipo de formulación líquida a base de BAFES como principio activo, que fueron caracterizadas y evaluadas en condiciones de laboratorio, y que ayudan a reducir la incidencia y severidad de Botrytis cinerea en rosa.
Microorganismos en el proceso
De acuerdo con la investigadora, los microorganismos se usan desde hace varios años, dada la necesidad de reemplazar los programas de control químico por alternativas ambientalmente sostenibles.
La investigación partió de la evaluación de 12 cepas que incluyeron pruebas con el aislamiento in vitro, para revisar si había algún mecanismo de control. A partir de allí fueron seleccionadas las que obtuvieron los mejores porcentajes de control con el fin de hacer un prototipo de formulación.
Después de las pruebas in vitro se utilizaron pétalos de flor y se definió una sola cepa para desarrollar el proceso de formulación, que componía una estructura de resistencia llamada endospora -producida cuando las condiciones en el medio son adversas- y otra de metabolitos secundarios, producidos durante el proceso de fermentación, para llegar a las esporas.
Los prototipos de formulación evaluados que presentaron mejores porcentajes de eficacia fueron los que estuvieron almacenados a 4°C, en contraste con los almacenados a 25°C, que mostraron bajos porcentajes de eficacia.
Se revisó que el prototipo con bacterias tuviera un buen adhesivo al tejido vegetal y que los preservantes probados pudieran contrarrestar la acción de otros microorganismos que llegarían a afectar la viabilidad del producto.
Se realizaron pruebas en el agente suspensor y el agente tensoactivo, para que el ingrediente activo (las bacterias) estuviera en suspensión permanentemente y propender por una cobertura óptima del producto ante la actividad vegetal.
Inhibición del hongo
En la investigación se evidenció una alta variabilidad en los cultivos de rosas de la sabana de Bogotá y se consiguieron diferentes aislamientos de Botrytis en distintas fincas de la sabana.
El estudio trabajó con 10 aislamientos diferentes, lo que dio un abanico muy amplio y permitió retar aún más las bacterias probadas en el prototipo de formulación.
Aunque en el mercado existen productos con características similares no son una opción sostenible, por lo que existe la necesidad apremiante de seguir explorándolas.
En tal sentido, la investigadora destaca que los prototipos con BAFES, no solo son recomendables para el ambiente, sino para la salud de las personas, específicamente aquellas que se dedican a aplicar los fungicidas en los cultivos.
“Se debe tener también muy presente que en la medida que se suplan ese tipo de demandas seremos, no solo más sostenibles, sino más atractivos para los negocios internacionales, que aportan mucho a la economía nacional”, puntualiza.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

23 de abril de 2020
Como parte de los proyectos científicos impulsados por el grupo de trabajo de la Secretaría de Salud, encargado de la preparación y respuesta ante la pandemia de COVID-19, se integró un equipo de científicos para caracterizar la secuencia del genoma de los variantes del virus SARS-CoV-2 que circulan en nuestro país. Este equipo está integrado por personal de investigación y especialistas del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición y la Universidad Nacional Autónoma de México, así como de connacionales trabajando en la Universidad de Oxford.
Como una aproximación inicial, recientemente se concluyó el análisis del genoma completo de 17 virus. El análisis detallado de estos datos se publicará en breve en una revista científica y dentro de las observaciones más importantes se encuentran las siguientes:
Por lo anterior, el grupo de especialistas considera que:
Lo anterior permitirá contar con información oportuna para la toma de decisiones frente a la pandemia y en beneficio de la sociedad y la población de México.
Boletín UNAM-DGCS-368/2020