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24 de junio de 2020

Ante la llegada de partículas PM2.5 y PM10 contenidas en la gigantesca masa de polvo proveniente de los desiertos de África que se encuentra ya en territorio nacional, expertos de la UNAM recomiendan el uso de crubrebocas a fin de evitar que afecten la salud de la población.

En conferencia a distancia, Luis Antonio Ladino Moreno, del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) y Alejandro Aguilar Sierra, del Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) del Instituto de Geografía de la UNAM, aclararon que no hay riesgos graves y que la medida es preventiva, ya que las partículas podrían ser respiradas por la población.

Ladino Moreno indicó que desde hace 50 años no se veía una nube de polvo de esa magnitud en nuestro territorio, y añadió que durante su entrada a la Península de Yucatán (el 23 de junio) se registró un aumento considerable de partículas PM2.5 y PM10. “Estamos experimentando un aumento del 800 por ciento y la pluma apenas está llegando. Es bastante significativo”, dijo.

Alejandro Aguilar Sierra, del Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) del Instituto de Geografía de la UNAM, detalló que han dado seguimiento a éste y otros fenómenos atmosféricos con ayuda del satélite GOES-16 de la NASA, obteniendo información que será clave para comprender más este tipo de eventos.

“Actualmente podemos tener una detección más cualitativa de polvo, humo y una serie de fenómenos atmosféricos; trabajamos con satélites de última generación y estos datos estarán disponibles para estudios más profundos”, precisó.

Luis Antonio Ladino precisó que este polvo contiene minerales que fertilizan el océano y la tierra; en ese sentido, los suelos de Yucatán, Quintana Roo y Campeche podrían verse beneficiado. Además, al tratarse de un compuesto altamente árido y seco inhibe la formación de huracanes y nubes.

Explicó que usualmente la nube de polvo se ubica entre cinco y siete kilómetros sobre el nivel del mar, por lo que no representa afectaciones, pero en caso de que descienda, las partículas pueden afectar la salud al ser respiradas; además, al disminuir la visibilidad tendrían que cerrarse los aeropuertos, y debido a que inhibe la formación de nubes, podría afectarse el ciclo del agua.

“La calidad del aire puede verse afectada en la Península de Yucatán; el llamado es a tener ciertos cuidados como usar cubrebocas y protegerse los ojos”, recomendó.

Ladino Moreno aclaró que cada año los desiertos africanos, siendo el del Sahara el más grande, emiten a la atmósfera aproximadamente 800 millones de toneladas métricas de partículas finas de polvo, y cada verano, entre los meses de julio y agosto, se dirigen hacia el Caribe, impactando la península mexicana.

La diferencia en este 2020 es que la masa es muy grande y permanecerá aproximadamente cuatro días en la zona; posteriormente ascenderá a través del Golfo de México y podría llegar a Texas, Luisiana, Alabama y Florida, en Estados Unidos.

Estudio universitario

Este fenómeno se presenta cada año, y el verano es la época con mayor volumen de polvo, pero debido a que flota a cinco o siete kilómetros sobre el nivel del mar no es tan visible; el problema se presenta cuando desciende, pues entonces es posible respirar las partículas, reiteró.

Ladino Moreno encabezó un estudio para revisar los efectos de las plumas de polvo, entre 2017 y 2018, donde encontró que la cantidad de micropartículas (PM2.5 y PM10) que son respiradas por la población aumentan entre 300 y 500 por ciento durante su presencia. Conocidas comúnmente como polvo del Sahara, también pueden ser un medio de transporte de patógenos oportunistas, como bacterias y hongos.

Respecto a qué tanto penetra al territorio mexicano, el investigador destacó que en 2019 se hizo una medición en El Paso de Cortés (entre el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl), y aunque encontraron algunas señales químicas, no se pudo determinar si la masa llegó hasta esa área.

Informó que la UNAM forma parte del proyecto CALIMA-PH, liderado por la Universidad de Puerto Rico y la NASA, donde se revisa en tiempo real el impacto de este polvo en Puerto Rico, Barbados, México, Miami, Isla Guadalupe, la Guyana Francesa y Martinica, para tratar de entender cómo afecta a la región.

"En el CCA realizamos mediciones a través de la Estación de Monitoreo Atmosférico de la Red Universitaria de Observatorios Atmosféricos de la UNAM, en Mérida”, precisó.

Boletín UNAM-DGCS-543/2020

24 de junio de 2020

Ante la emergencia sanitaria por COVID-19 y con el propósito de contribuir a preservar la salud de los adultos mayores, estudiantes y profesionales de la Especialidad en Enfermería en Gerontogeriatría del Instituto Politécnico Nacional (IPN), ofrecen de manera virtual servicio de orientación sobre medidas de prevención y cuidado para evitar el contagio por coronavirus SARS-CoV-2, así como aspectos generales relacionados con la atención geriátrica que mejoren su bienestar y calidad de vida.

En torno a estas acciones, el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha señalado que la pandemia generará la experiencia y enseñanzas en la forma de definir hacia dónde debe encaminarse el sector educativo, fortalecer los valores morales, culturales y espirituales, así como reconocer a la familia como la mejor institución.

En tanto que el Director General del IPN, Mario Alberto Rodríguez Casas, ha destacado que ante la contingencia sanitaria, el Politécnico, fiel a su vocación científica y tecnológica, trabaja con desarrollos tecnológicos e investigaciones médicas para mitigar los efectos y aportar soluciones a esta crisis sanitaria.

En ese sentido, la Directora de la Escuela Superior de Enfermería y Obstetricia (ESEO), Guadalupe González Díaz, externó que ante la imposibilidad de que los estudiantes de ese programa de posgrado realicen sus prácticas de manera presencial, el grupo de docentes, encabezados por la Jefa de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación, Ana María Cristina Reyes Reyes y el Coordinador de dicha especialidad, Óscar Rangel Herrera, se dieron a la tarea de diseñar este modelo de enfermería comunitaria cuya intención es preventiva.

“Esta es una nueva forma de aprendizaje y de prestación de servicio a los adultos mayores, quienes son parte del grupo de alta vulnerabilidad en esta pandemia y por ello no pueden quedar desprotegidos, así que de esta manera se les procurará la orientación y atención de primer contacto”, destacó Guadalupe González.

Refirió que los adultos mayores o sus familiares pueden transmitir sus inquietudes al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o comunicarse mediante el enlace https://forms.gle/cXyq82LpLzpF23No9, para llenar un formulario y elegir la forma en la que quieren que los especialistas se pongan en contacto con ellos, la cual puede ser vía telefónica, por correo electrónico, por WhatsApp o mediante una videollamada.

Detalló que la atención y orientación es de primer contacto, sin embargo, dependiendo de las necesidades de los adultos mayores, los especialistas decidirán si es necesario referirlos a alguna institución para su atención. “En esos casos, nuestros expertos cuentan con la información de las instituciones más seguras, es decir, aquellas que no atienden casos con COVID-19, porque no se les puede exponer”, puntualizó.

La Maestra en Ciencias de la Salud precisó que con la finalidad de que esta atención se sume de manera permanente a las prácticas que los jóvenes realizan en forma presencial en casas de asistencia de adultos mayores o en algunas instituciones de salud, se buscará establecer colaboración con el Instituto Nacional de Geriatría (INGER) para hacer más robusto el modelo y que cuando se vuelva a la normalidad éste sea un servicio más para apoyar las personas de la tercera edad.

Finalmente, hizo hincapié en que los especialistas y estudiantes que otorgan el servicio cuentan con los conocimientos necesarios en torno a salud física y mental, aspectos bioéticos y todo lo relacionado con la gerontogeriatría para brindar una atención de calidad a este sector de la población.

Fuente: ipn.mx

23 de junio de 2020

Hasta el momento se han registrado más de 300 réplicas como consecuencia del sismo registrado esta mañana con epicentro en las costas de Oaxaca y que afectó a alrededor de 22 millones de personas, de las cuales 18 millones la percibieron de manera moderada.

Luego de que a las 10:29 horas ocurrió un sismo de magnitud 7.5, localizado en La Crucecita, en las costas de Oaxaca, cercano a la zona de Huatulco, latitud 15.57 grados norte, 96.9 grados al oeste y una profundidad de cinco kilómetros, en conferencia de prensa el director del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, Hugo Delgado Granados, informó que el sismo provocó un tsunami.

“Se pronosticó un alza del nivel del mar de máximo un metro, y las mediciones que se están tomando indican que está bajando y actualmente se encentra en 60 centímetros por arriba del nivel del mar en Huatulco”, precisó.

Se espera que el nivel del mar pueda mantenerse próximamente en niveles de 70 centímetros, por lo que aconsejó estar atentos a las indicaciones de las autoridades de Protección Civil.

Los tsunamis se generan cuando un sismo crea una serie de desniveles que eventualmente originan una gran ola en el mar.

“Una placa tectónica se mete por debajo de la otra, ambas se atoran y acumulan energía y deformación. Cuando se rompen se genera el sismo y la deformación se libera, haciendo que se mueva el suelo oceánico, empujando el tirante de agua y generando que esa masa de agua se desplace a lo largo de todo el océano”,  explicó Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional (SSN), adscrito al Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

En este caso, el choque ocurrió entre las placas de Cocos y de Norteamérica, explicó la experta.

Leonardo Ramírez, jefe de la Unidad de instrumentación Sísmica del Instituto de Ingeniería de la UNAM, indicó que en el mapa de intensidades que genera de manera automática esa entidad, con información que provee el SSN y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), se aprecia que hay una zona epicentral con intensidades fuertes.

Aproximadamente 22 millones de personas percibieron este evento sísmico: el reporte de quienes lo experimentaron con intensidad muy fuerte es de aproximadamente un millón de persona ubicadas alrededor de la zona epicentral, y cerca de 18 millones lo sintieron de manera moderada en la parte centro-sur de México, detalló.

“En cuanto a las intensidades que se registraron cerca del epicentro, que es la zona de Oaxaca, tenemos reportes de aceleraciones de 440 centímetros por segundo al cuadrado; en la Ciudad de México, con la instrumentación de Ciudad Universitaria, hubo reporte de aceleraciones de ocho centímetros por segundo al cuadrado; en la estación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se registraron 22 centímetros por segundo al cuadrado. La estación cercana a la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza reportó aceleraciones intensas de alrededor de 45 centímetros por segundo al cuadrado”, señaló.

En el transcurso del día, dijo, el Instituto de Ingeniería elaborará algunos mapas adicionales donde incorporarán los reportes del SSN y de esta entidad para estimar mejor las afectaciones.

Finalmente, los especialistas enfatizaron que los sismos no se pueden predecir, ni tampoco la cantidad de réplicas que habrá. Por ello, instaron a la población a estar atentos a las indicaciones de Protección Civil.

Boletín UNAM-DGCS-541/2020

BOGOTÁ D. C., 23 de junio de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Esta iniciativa está ligada a la misión de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Amazonia que busca unir el desarrollo con el pensamiento y con los pueblos que habitan la región, teniendo en cuenta su forma de ver la vida y de hacer las cosas, para conservar sus tradiciones y la forma de educar a los miembros más jóvenes de las comunidades.

Así describe este espacio de encuentro el profesor Juan Echeverri, de la UNAL Sede Amazonia y del Instituto Amazónico de Investigaciones (Imani). “Muchos de los participantes son jóvenes que vienen a Leticia para buscar educación y un sustento económico, pero se encuentran con culturas totalmente diferentes y con una gran cantidad de vicios que pueden hacer se pierdan en el camino del alcoholismo y el desorden”, señaló.

El proyecto contó con tres grupos de personas: adultos mayores, mujeres conocedoras (cantoras, tejedoras) y jóvenes, que al final sumaban más de 300, con encuentros semanales los miércoles en la noche.

Además hubo un grupo de unos 15 jóvenes que siempre asistieron de forma espontánea, superando las dificultades propias de sus labores personales o laborales.

Uno de los grupos que participó fue el de danza Kaɨ Komuiya Uai (Palabra principio de vida), que proviene de lo que se conoce como hijos del tabaco, la coca y la yuca dulce, pueblos de las familias lingüísticas Witoto y Bora, de la región del Caquetá y Putumayo.

Promoción intercultural

Desde 2004 la UNAL Sede Amazonia recibe población indígena en sus programas académicos, gracias a la cual se ha generado el surgimiento de espacios interculturales como los “círculos de la palabra” y la construcción de una maloca en el campus (“Casa Hija” Komoko).

Se trata de un sitio singular del campus de Leticia, concebido desde 2010 como un espacio intercultural y renovado por completo en 2017 con la ayuda de los estudiantes indígenas de la UNAL, quienes querían contar con un espacio para mambear, lamer ambil y asentar la palabra que traían de sus territorios de origen.

Según el profesor Echeverri, el proyecto Ruakɨdo komekɨ jiyode nace gracias a las experiencias previas que se han tenido, que permiten generar con sabiduría un nuevo camino.

Un ejemplo de ello es la cátedra “La lengua es espíritu”, un espacio académico de lenguas que se dictó en 2018, y en el cual se buscó darle un giro a la tradicional cátedra de la Universidad, que siempre buscaba ponentes conocedores del tema, para que en esta ocasión fueran las lenguas nativas las que le dieran origen al encuentro.

“La cátedra buscaba la esencia y expresión del espíritu de las propias lenguas, lo cual lleva a dilucidar realmente el misticismo y el conocimiento intrínseco en la cultura, que nos habla sobre alimento, canto, baile, poesía, encuentro social, arte y curación”, señaló el profesor Echeverri.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

22 de junio de 2020

Desde que inició la contingencia sanitaria, científicos de la UNAM empezaron a trabajar en el diseño de un respirador para personas con COVID-19 que fuera económico, portátil y que se pudiera fabricar de manera sencilla en nuestro país.

Expertos del Laboratorio de Instrumentación Espacial (LINX), del Instituto de Ciencias Nucleares, pusieron a punto el equipo y lo han probado conforme a las especificaciones que deben cumplir instrumentos de este tipo para dar atención a pacientes. El desarrollo universitario está a la espera de la revisión técnica de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para su uso en pacientes.

Gustavo Medina Tanco, responsable del LINX, indicó que en tres etapas distintas el ventilador fue sometido primero, a pruebas de laboratorio, para posteriormente verificar su funcionamiento al ser conectado a un pulmón artificial, en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” (INCMNSZ) y en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

En la última fase, fue probado en las instalaciones de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM con seres vivos, comprobando que puede mantener con vida a una persona de hasta 80 kilogramos.

Una vez superadas estas pruebas, la Universidad Nacional sometió a la COFEPRIS la documentación necesaria para que esta autoridad sanitaria haga la evaluación correspondiente y esté en condiciones de otorgar la autorización para su uso en pacientes con COVID-19.

El universitario indicó que el proyecto cuenta con el apoyo de diversas empresas que han provisto de componentes para la fase de desarrollo del ventilador, y que ya comenzaron a buscar los componentes que donarán para la producción de por lo menos 100 instrumentos.

“El proyecto incluye todo, de punta a punta: desde la concepción del ventilador, el diseño, los prototipos, la validación, y hasta cómo montar una planta de producción y cómo distribuir. Cada ventilador iría acompañado de piezas de repuesto y también se tiene contemplado apoyar en la formación de recursos humanos”, detalló Medina Tanco.

En tanto, la Coordinación de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNAM ha avanzado en un convenio de colaboración con una empresa de biomedicina en Jalisco, especializada en la fabricación y reparación de equipos, partes y accesorios para material de uso médico.

La alianza es inicialmente de naturaleza altruista para ensamblar los primeros equipos, que serán donados al sector Salud. Esta empresa cuenta ya con certificación de la COFEPRIS, lo que acelerará el proceso de fabricación del ventilador desarrollado por el grupo del ICN.

De esta manera, se hace evidente que la vinculación entre ciencia, tecnología y los sectores productivo, público y privado pueden generar grandes beneficios a la sociedad, particularmente en momentos de emergencia como la que vive actualmente nuestro país.

Boletín UNAM-DGCS-537/2020