
13 de marzo de 2019
En la víspera del Día Mundial del Glaucoma, enfermedad que daña el nervio óptico y es la primera causa de ceguera, la académica del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Verónica Sánchez, afirmó: “En México es necesario concientizar a la población sobre el cuidado de la salud tanto visual como ocular, toda vez que cerca de 80 millones de personas tienen alguna afección de la visión y sólo 15 millones utilizan métodos correctivos como anteojos o lentes de contacto”.
La especialista del Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud, Unidad Santo Tomás (CICS-UST) destacó la importancia de realizar un examen visual completo, para prevenir el Glaucoma, afección presente en 5.5 millones de personas en el mundo.
Enfatizó que el objetivo de realizar un diagnóstico temprano del glaucoma es porque se trata de un padecimiento silencioso que progresa hasta ocasionar ceguera. “Esta alteración puede estar relacionada con aspectos como edad (mayores de 40 años), diabetes mellitus, hipertensión, factores hereditarios o congénitos (de nacimiento)”, entre otros, señaló.
La académica del IPN explicó que en el CICS Santo Tomás se llevan a cabo estudios para conocer si los errores de refracción como la hipermetropía (visión borrosa de cerca) se asocia al glaucoma de ángulo cerrado.
A través de estudios de caso, con pacientes de la Clínica de Optometría del IPN, practican pruebas como queratometrías, biomicroscopías, campos visuales, presión del ojo y gonioscopía, entre otros. “Relacionamos si efectivamente aquellos ojos con hipermetropía y sus características como las medidas de la córnea, que es la estructura más externa del ojo, tienen relación con las características del glaucoma”, refirió.
La investigadora comentó que si la hipermetropía es considerada un factor determinante para glaucoma de ángulo cerrado, la intervención primaria de los optometristas es determinante para abatir las cifras de la enfermedad.
En ese sentido, recomendó acudir a clínicas confiables donde la atención sea brindada por optometristas con cédula profesional. En el Politécnico, enfatizó, los Licenciados en Optometría se preparan con una formación humanística y un alto sentido de ética profesional.
La especialista politécnica comentó que el CICS-UST invita a la comunidad y al público en general a realizarse el diagnóstico temprano, del 12 al 15 de marzo, en los horarios de 7:00 a 11:00 horas y de 14:00 a 18:00 horas, en la Clínica de Optometría, ubicada en Avenida de los Maestros s/n casi esquina Calzado de Los Gallos, en el Casco de Santo Tomás.
Fuente: ipn.mx

PALMIRA, 04 de marzo de 2019 — Agencia de Noticias UN-
“Se trata del nivel más alto de inhibición del crecimiento de este hongo alcanzado hasta el momento con nanopartículas de cualquier material. Los resultados de laboratorio reflejan que estas funcionan como una cura frente a la antracnosis (síntoma de enfermedad de las plantas de zonas calurosas y húmedas), a falta de las pruebas de campo”, destaca Lyda Patricia Mosquera Sánchez, candidata a doctora en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira.
Según explica, las nanopartículas (de tamaño inferior a 100 nm) de óxido de zinc atacan la pared y la membrana de las células del hongo, aumentan su producción de vacuolas, desequilibran sus organelos y así limitan sus posibilidades de crecimiento.
El hallazgo resulta importante por el impacto que provoca este hongo en los cultivos de todo el mundo, ya que generar necrosis y daños en las estructuras de hojas, tallos, frutos y flores interrumpiendo procesos de fotosíntesis, intercambio de gases y paso de nutrientes, entre otros. “Si no se aplican estrategias de control, el hongo puede provocar pérdidas de hasta el 60 % en los cultivos que coloniza”, advierte la investigadora.
Cuando se utilizaron las nanopartículas también se observaron cambios importantes en el patrón de crecimiento de Colletotrichum spp., pues habitualmente el hongo crece en forma circular, mientras que en las cajas Petri donde se aplicó el procedimiento lo hizo en forma ovalada y con relieve, como un mecanismo de defensa que, en últimas, no le permite desplegar su crecimiento normal.
Superó al fungicida químico
Para la investigación se tomaron cerca de 500 muestras de hojas con síntomas de afectación por el hongo en Cauca, Valle del Cauca y Huila, departamentos que actualmente le están apostando al mercado de café de alta calidad.
Los fragmentos de hoja se depositaron en un medio de cultivo PDA (papa, dextrosa, agar). Cuando se desarrollaron las estructuras reproductivas de los hongos, estos se separaron de las hojas y se trasladaron a un nuevo medio de cultivo para descartar la presencia de otros organismos fúngicos y bacterias.
Cada una de las cuatro cepas de hongo aisladas se dividió en partes iguales para comparar los resultados de cinco tratamientos diferentes: en el primero, que sirvió como testigo, no se realizó ninguna intervención; en el segundo se utilizó fungicida, y en los otros tres se aplicaron diferentes concentraciones de nanopartículas. Para cada uno de los tratamientos se realizaron cinco repeticiones para medir y obtener el promedio de sus indicadores.
Las nanopartículas utilizadas fueron proporcionadas por el grupo de investigación Ciencia y Tecnología de Materiales Cerámicos (Cytemac) de la Universidad del Cauca. “Para llevar el óxido de zinc al tamaño de nanopartícula se utilizan diferentes compuestos reactivos, tratamientos térmicos y procesos de agitación”, detalla la investigadora.
Mientras el fungicida químico logró inhibir el crecimiento del hongo en un 86 %, el tratamiento de mejor rendimiento con nanopartículas de óxido de zinc incrementó ese indicador a 96 %.
“El zinc es un nutriente para las plantas y forma parte de su proceso de desarrollo. Por ello, en teoría, sus nanopartículas generarían menos contaminación que las de óxido de titanio o de plata, las cuales se estudian hoy por su potencial antifungicida, antimicrobiano y bactericida”, revela la doctoranda Mosquera.
El paso siguiente de la investigación será medir la contaminación que podrían generar las nanopartículas de óxido de zinc en las plantas y su desempeño contra el hongo en condiciones de campo.
Según cifras del Censo Nacional Agropecuario de 2013, casi 1 de cada 3 hectáreas de café, como cultivo agroindustrial, se encuentra en el Valle del Cauca, Huila y Cauca. Así mismo, estos dos últimos departamentos ya cuentan con denominación de origen para sus cultivos de café de alta calidad.
La investigación fue dirigida por el profesor Jaime Eduardo Muñoz Flórez, de la U.N. Sede Palmira.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

04 de marzo de 2019
Para revertir los efectos adversos por el consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) diseñan una nueva alternativa terapéutica con Omega 3 (ácido docosahexaenoico, DHA), con la cual se protege al sistema digestivo de úlceras, sangrados o perforaciones del tracto gastrointestinal, provocados por estos medicamentos.
La Jefa del Laboratorio de Farmacología de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH), Aracely Evangelina Chávez Piña, subrayó que el empleo de los ácidos grasos Omega 3, especialmente el DHA (ácido graso poli-insaturado, neuroprotector, cardioprotector o gastroprotector) tiene un efecto de defensa a nivel gástrico e intestinal cuando se suministran los AINEs (principalmente la indometacina).
Explicó que los ácidos grasos Omega 3 se extraen de los peces de agua fría, principalmente del salmón (que contiene un porcentaje mayor de ácidos grasos), toda vez que se alimenta de plancton e invertebrados que se encuentran en los países nórdicos. La especialista dijo que los ácidos grasos también pueden obtenerse del atún y arenque.
El proyecto denominado Participación del efecto antioxidante en el mecanismo gastroprotector del ácido docosahexaenoico, un ácido graso poli-insaturado omega 3, está registrado ante el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), organismo que apoya con recursos a esta investigación.
El grupo de trabajo realizó estudios preclínicos en ratas de laboratorio, divididas en cuatro grupos clasificados como: “en condiciones normales”, “control del DHA”, “de daño” y “del tratamiento”. Se descubrió que en el grupo “de daño”, al que se le suministró indometacina, los estómagos de las ratas registraron lesiones hemorrágicas y no contaban con todas sus capas.
Al grupo denominado “del tratamiento” también se les aplicó indometacina y fueron tratadas con DHA. Se descubrió una notable disminución en el número de lesiones y se comprobó que tenían todas las capas que protegen el tubo digestivo.
La investigadora inició la gestión de la patente del uso del DHA combinado con los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), especialmente indometacina y naproxeno, porque se comprobó su eficacia terapéutica al ofrecer seguridad gástrica durante el consumo de estos medicamentos.
Chávez Piña detalló que a nivel mundial la población sufre de lesiones ocasionadas por el consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como la indometacina, aspirina, diclofenaco y naproxeno (AINEs). “Para evitar el daño gástrico, se co-administran con omeprazol (inhibidores de la bomba de protones), pero generan eventos adversos o nocivos en el intestino”, añadió.
Finalmente, la científica del IPN enfatizó que los AINEs producen alteraciones fisicoquímicas que hacen que la barrera de la mucosa gástrica se rompa por completo. También, indicó, provoca daños sistémicos al ocasionar alteraciones a nivel del tracto gastrointestinal e incrementar la secreción de ácido y daños en la microbiota intestinal, así como sangrado de úlceras gástricas. “Estas sustancias tienen un efecto analgésico-antiinflamatorio pero, al mismo tiempo, generan problemas gástricos e intestinales. De ahí la importancia de esta investigación”, concluyó.
Fuente: ipn.mx

04 de marzo de 2019
En un estudio sobre la dieta del cacomixtle (Bassariscus astutus) en la región de Huehuetlán El Grande, en el estado de Puebla, Jesús Martínez Vázquez, académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, encontró que este mamífero de la familia Procyonidae, a la que también pertenece el mapache, tiene una dieta compuesta principalmente de frutas, por lo que es un organismo que propicia la germinación de semillas. Para comprobarlo, realizó un ensayo con granos de diversas plantas.
El también doctor en Ciencias Biológicas por la UNAM refirió que en algunas ocasiones el paso de la semilla por el tracto digestivo del animal contribuye a disminuir el tiempo de germinación, ya que los jugos gástricos desgastan la testa (cubierta del grano). Sin embargo, en otros casos, la escarificación afecta negativamente al embrión.
En este experimento, Jesús Martínez observó que la germinación fue mayor en las semillas separadas de heces de cacomixtle, más del 65 por ciento, en comparación con un 8.3 por ciento del grupo testigo. Por lo tanto, comprobó que este mamífero es un importante dispersor de estas.
Además, al analizar las heces fecales que fueron recolectadas en letrinas, se hallaron evidencias del consumo de ratas y ratones domésticos, siendo así también controladores de fauna nociva. “Se observó que también consume artrópodos con preferencia a los ortópteros (saltamontes) en un 36.47 por ciento y la rata doméstica (Rattus norvergicus) con 26.05 por ciento. Los reptiles y aves son alimentos complementarios por su bajo consumo”.
A partir de estos datos, se evidencia la importancia que tienen los cacomixtles en la dispersión de semillas y como controladores de plagas, afirmó.
El doctor Martínez Vázquez ha estudiado la dieta de este mamífero en localidades de Zapotitlán Salinas, Huehuetlán El Grande, Molcaxac, Amozoc, San Baltazar Tetela y en las cercanías de la presa de Valsequillo.
Los animales tienen un tiempo limitado de vida, por lo que escoger sus provisiones es un asunto crítico para su supervivencia. Además, dependiendo del tipo de vegetación es lo que consume. De ahí la relevancia de conocer los hábitos de una especie: qué alimentos consume, cuánto, cuándo y cuál es su aporte hacia el ecosistema.
Fuente: buap.mx

BOGOTÁ D. C., 18 de febrero de 2019 — Agencia de Noticias UN-
A esta conclusión llegó Diana Leidy Manrique Luna, magíster en Producción Animal de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien determinó que los bovinos prefieren alimentarse de las hojas que de los tallos, por lo que considera que cosechar pasturas a una menor edad también tendría impactos importantes en la digestibilidad y el consumo.
El objetivo de la investigadora fue brindarles a los ganaderos un modelo fácil y manejable para el pastoreo, que les permitiera sacar el máximo provecho de las pasturas. Hasta ahora estos procesos se llevan a cabo “a ojo”, sin un criterio más fiable que ver si las plantas están altas y densas para hacer la rotación.
Con esto en mente, la magíster partió en un principio de estudios hechos en Australia y Nueva Zelanda con pasturas de climas templado y frío, en los que se estableció el inicio de su senescencia, es decir cuando la primera hoja que emerge en una planta empieza a morir. Este mismo modelo lo llevó a cabo con pasturas tropicales.
Para un primer estudio se cosecharon 70 macollos de 2 hasta 6 hojas en 10 explotaciones del piedemonte araucano de Colombia, para un total de 3.500 macollos. Estos son parte fundamental de estas plantas gramíneas, entre las cuales también figuran el trigo y el arroz, entre otras.
En cada uno se estimó la proporción de hojas verdes, senescentes y muertas, y después se analizó la calidad nutricional de los macollos de cada explotación. “Con esto encontramos que el inicio de la senescencia se producía alrededor de la cuarta y quinta hoja”, indica la investigadora Manrique.
En el nacimiento de la sexta hoja ya había un mayor porcentaje de macollos muertos, por lo que en esta primera etapa se determinó que el comportamiento similar en la senescencia que se presentó en el promedio de las plantas analizadas permite establecer que, efectivamente, el número de hojas por macollo es un criterio válido para realizar recomendaciones sobre el momento adecuado para la cosecha.
Pastura más densa
El segundo estudio consistió en un experimento de corte, en el que se evaluó el efecto de cosechar pasturas de B. decumbens a 3, 4 y 5 hojas por macollo, sobre el rendimiento de materia seca y calidad nutricional de la pastura.
“Ahí medimos algunos aspectos de morfogénesis (proceso biológico que lleva a que un organismo desarrolle su forma) como tasa de aparición de las hojas, tasa de elongación (alargamiento), altura de la pastura y producción forrajera”, señala la magíster.
Uno de los hallazgos de esta segunda fase es que las pasturas con más hojas tienen mayor altura por el tiempo que necesitaron para crecer y llegar a esa cantidad. “Con más tiempo, la pastura se empieza a poner más densa, y como hay mayor sombra en la planta, la elongación (crecimiento) del tallo es priorizada para tener mejor captación de luz solar”, asegura la investigadora Manrique.
Por estas características, cuando se analizó la calidad nutricional se encontró que las pasturas de 5 hojas tenían menor calidad nutricional, y que los tallos la perdían más rápidamente que las hojas, mientras que en las de 3 hojas fue mejor, y las de 4 presentaron mejor producción forrajera.
Con estos resultados, la investigadora concluyó que la mejor recomendación para los ganaderos es que las pasturas se cosechen entre 3 y 4 hojas, para sacarle un mayor provecho a las plantas y aumentar la producción animal.
Pasturas importadas
La investigadora centró su estudio específicamente en estas pasturas porque han sido implementadas por gran parte de los ganaderos del Piedemonte llanero, desde su introducción en los años sesenta, cuando el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) las trajeron de Brasil.
Estas instituciones encontraron en esta pastura una alternativa para alcanzar una mejor calidad nutricional y mayor producción de forraje, que les permitiera a los productores tener mejores rendimientos económicos, mejor tasa de natalidad y mayor ganancia de peso por animal y por hectárea.
Esto gracias a que, como explica la investigadora, se trata de pasturas con cualidades adaptativas al medio, que les permiten tolerar suelos pobres, ácidos, y con alta saturación de aluminio, los mismos que predominan en el Piedemonte llanero.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co