Noticias Universitaria
Minuto a Minuto

18 de febrero de 2019

A pesar de que en México se registran anualmente unos 6 mil nuevos casos de cáncer infantil, el 65 por ciento se diagnostican en etapas avanzadas, lo que reduce la efectividad de los tratamientos y disminuye el rango de supervivencia en los menores, de acuerdo con cifras de la Organización Panamericana de la Salud.

La Clínica de Prevención y Detección Oportuna del Cáncer, ubicada en la Torre Médica del Hospital Universitario de la BUAP, realiza al mes aproximadamente 250 consultas y exámenes para el diagnóstico de algún tipo de cáncer en población de diferentes edades. No obstante, del total solo el 1 por ciento corresponde a población infantil. Esto revela que hay un nivel muy bajo de detección oportuna en este sector.

Este fenómeno se encuentra estrechamente relacionado con la sintomatología que presentan los niños y adolescentes, pues comúnmente se confunde con otros padecimientos, refirió en entrevista la doctora Aurea Vera Loaiza, coordinadora de esta clínica, que opera desde septiembre de 2017 gracias a una colaboración entre la BUAP y el Instituto Nacional de Cancerología (INCan).

Vera Loaiza destacó que el cáncer infantil no se distingue, de ahí la importancia de tomar en cuenta síntomas como: crecimiento del abdomen, fiebres frecuentes y sin motivo, falta de energía, sueño y cansancio, moretones, sangrados, dolores de cabeza, pérdida de equilibrio, luz blanca en un ojo, dolor de huesos y articulaciones, pérdida de peso y crecimiento de ganglios o bolitas en el cuerpo.

En el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil se conoce que este mal causa la muerte de al menos 2 mil 300 menores al año en México, siendo los adolescentes los que ocupan los índices más altos de mortalidad.

Respecto a los tipos de cáncer más frecuentes en menores de 0 a 17 años, destaca en primer lugar la leucemia, con 52 por ciento de los casos, seguida de los linfomas. La supervivencia para estos casos se estima no mayor a los 5 años de vida, cuando es detectado en estadios avanzados.

En tanto, la coordinadora de la Clínica de Prevención y Detección Oportuna de Cáncer del HUP insistió en la importancia de prevenir, pues aseguró que el 80 por ciento de los casos de cáncer en menores que son diagnosticados a tiempo salvan sus vidas. Además, el 30 por ciento de los tumores malignos en los menores se puede prevenir.

Como parte del trabajo que desarrollan, acotó, el modelo de prevención implementado en el HUP incluye seis especialidades: ginecología oncológica, cirugía oncológica, urología, genética, nutrición y psicología.

Para acceder a estos servicios es necesario cubrir una cuota de 500 pesos por paciente y esto cubre el servicio en la clínica por tres meses, incluidos las consultas y estudios que se generen para un diagnóstico oportuno. La Clínica de Prevención y Detección Oportuna del Cáncer es un modelo que solo existe en cuatro ciudades del país: en Monterrey, Torreón, Ciudad de México y Puebla.

Fuente: buap.mx

18 de febrero de 2019

Como una alternativa para impulsar la actividad comercial de productores agrícolas, estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) crearon una máquina desespinadora de tunas o xoconostles, que además de disminuir los tiempos de limpieza y clasificación de los frutos, evita que los trabajadores se dañen por el contacto de las espinas en la piel o rostro.

Los ingenieros en mecatrónica de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), Dalia Guadalupe de Lucio Hernández, Eduardo Adrián Estrada Maya, Jorge García Arroyo y Neftalí Jonatán González Yances, aseguraron que con esta tecnología se dará una respuesta efectiva a una necesidad añeja de este sector agrícola mexicano.

Explicaron que el proceso de limpieza y clasificación de la tuna o xoconostle es altamente laborioso y tardado, porque obliga al trabajador a realizar posturas incómodas y perjudiciales, también porque las espinas que se remueven de la dermis del fruto, producen irritaciones cutáneas severas. Los egresados politécnicos comentaron que la importancia de este desarrollo tecnológico se debe a que México tiene alrededor de 11 mil productores de tuna y nopal, lo que ha llevado a nuestro país a ocupar el primer lugar en producción a nivel mundial con 777 mil toneladas anuales. Actualmente, esta maquinaria está instalada con un productor de tunas y xoconostle en el poblado de San Antonio de las Palmas, del municipio de San Martín de las Pirámides, Estado de México, donde se producen durante la temporada junio-septiembre alrededor de siete toneladas por hectárea.

Estrada Maya detalló que las funciones esenciales de la máquina son la dosificación, remoción de espinas, secado, almacenador y clasificación del fruto. “El diseño de cada sistema del dispositivo se desarrolló con el propósito de que se ingrese a la maquina el fruto con espinas húmedo por el rocío, para transportarlo posteriormente al desespinado, donde se removerán las espinas con rodillos giratorios”, añadió. El sistema de secado elimina la humedad del fruto y facilita el desprendimiento de la espina, la cual es dirigida al recolector para almacenarla, mientras que la tuna o xoconostle se dirige al clasificador de tamaños por medio de una banda transportadora y un rodillo inclinado.

Fuente: ipn.mx

PALMIRA, 15 de febrero de 2019 — Agencia de Noticias UN-

“Se trata de una herramienta cuantitativa importante para la prevención ante pérdidas que pueden sufrir las personas, los animales, las fuentes hídricas, los cultivos y las vías”.

Así lo afirma Luis Fernando Salazar Gutiérrez, candidato a doctor en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien adaptó e integró un modelo probabilístico y otro de base física para determinar la susceptibilidad (qué tan probable es que se presente) y la amenaza (cuándo podría ocurrir) de deslizamientos en lugares específicos.  

Para la investigación se tomaron como referencia registros de lluvias entre 1999 y 2000, y datos hasta 2016 sobre deslizamientos, pendiente y tipo de suelo, entre otras variables correspondientes al área de influencia de la quebrada La Mica, en el municipio de Pácora (Caldas).

A partir de esta información se crearon los modelos de simulación probabilística y física que predijeron la incidencia de los deslizamientos, para lo cual también se realizaron muestreos de suelos en campo mediante el programa R y la técnica de teledetección óptica LIDAR.

Al comparar los resultados que mostraron los modelos frente a la realidad, se comprobó que el sistema alcanzó un nivel de acierto del 74 %, tanto para susceptibilidad como para amenaza en las diferentes áreas.

Obra del hombre

Según el investigador, las principales causas de los movimientos de tierra pequeños son las intervenciones humanas en obras como la construcción de carreteras y algunas prácticas de producción agropecuaria.

Los riesgos son mayores en las zonas montañosas que en otros lugares del país, debido al predominio de pendientes y a temporadas de lluvias intensas, que en épocas como las del Fenómeno de La Niña aumentan hasta en un 40 %. De hecho, entre 2015 y 2018 murieron 536 personas y 28.000 más resultaron damnificadas por deslizamientos en territorios productores de café.

Según los modelos, los nueve factores más relevantes frente a la susceptibilidad son: el tipo de suelo agrícola; el tipo de roca que se encuentra bajo el suelo; la geomorfología (si es valle, cima o fuerte pendiente, por ejemplo); la distancia con respecto a fuentes hídricas; la distancia a fallas geológicas; la proximidad a las carreteras; la curvatura del terreno; la dirección del flujo de agua; y la altura sobre el nivel del mar.

Sin embargo, en relación con deslizamientos pequeños (que impactan sobre una superficie menor a los 450 m2), la acción humana es el principal factor detonante. “La construcción de carreteras, el establecimiento de cultivos con una gran cantidad de suelo sin cobertura vegetal y sin la presencia de árboles; y la ganadería extensiva son algunas de las prácticas que aumentan la susceptibilidad”, asegura el doctorando Salazar.

Árboles y arvenses, protectores

Como medidas a tomar que se pueden extraer de los resultados del modelo se destacan: destinar exclusivamente para conservación aquellos predios en los se reporte mayor probabilidad de amenaza, o, en caso de que sus propietarios dependan para su sustento de la producción de esos terrenos, implementar prácticas agroforestales.

Un ejemplo de esto es el establecimiento de cultivos en convivencia con árboles de diferentes alturas o estratos, pues así los suelos están protegidos del viento y la lluvia, que causan la pérdida de propiedades y le restan firmeza a la tierra. “Los árboles tienen raíces profundas que contribuyen a fijar el suelo y regulan los ciclos hídricos para que no haya excesos de agua”, explica el experto.

Otra recomendación es no retirar las malezas (arvenses nobles) que no compiten por nutrientes con los cafetales ni les causan daño alguno, para que los suelos no queden “desnudos” ante procesos de degradación.

El doctorando afirma que “en estudios anteriores hechos en Colombia no se habían utilizado estos modelos para las zonas cafeteras ni se habían aterrizado para obtener un rango de probabilidades. En nuestro proceso, el propio modelo estadístico determinó el peso que tenía cada variable a la hora de calcular la susceptibilidad, cuando antes esta tarea estaba a cargo de un experto, de una manera más subjetiva”.

La investigación, que sirvió como tesis de doctorado del investigador Salazar, fue dirigida por el profesor Juan Carlos Menjivar Flores, de la U.N. Sede Palmira.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

15 de febrero de 2019

Una de las actividades preferidas para festejar el Día de San Valentín son los encuentros y prácticas sexuales, sobre todo entre los más jóvenes, lo cual ha propiciado que la población de 18 a 30 años sea la más propensa al contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS) debido a la baja en el uso de preservativos y al consumo de drogas y alcohol.

En la actualidad, una parte importante de los jóvenes cuenta con información sobre sexualidad, aun así enfermedades como sífilis, gonorrea y los virus del papiloma humano (VPH) y de inmunodeficiencia humana (VIH) registran un leve repunte, indicó Julián Alcalá Ramírez, académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM (con estadísticas de la Dirección General de Epidemiología, Secretaria de Salud).

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2016, de la población general de entre 15 y 49 años, 84.6 por ciento de los hombres tenían una vida sexual activa y 81.6 por ciento de las mujeres reportó ser activa sexualmente.

No hay evidencia de que cada año aumenten las ITS por los festejos del 14 de febrero, aclaró el médico sexólogo, y resaltó que ningún sector de la población está exento de estas afecciones.

¿Qué tiene que ver con el amor?

México es un país de jóvenes y esta inercia demográfica origina que las personas lleguen a tener más parejas sexuales, muchas veces sin la protección debida, lo que implica un factor de riesgo.

La sociedad actual es más compleja, pues aunque cuentan con mayor educación, no siempre tienen prácticas preventivas y se siguen dando relaciones sexuales de riesgo. “Se confiere más importancia a no tener hijos que a no contagiarse”, subrayó Alcalá Ramírez, licenciado en filosofía y maestro en medicina social.

“Cuando estamos enamorados tendemos a creer que la persona que amamos y nos ama no podría contagiarnos, entonces al tener contacto sexual muchas veces no usamos protección”, dijo.

Otro aspecto negativo es que en algunos sectores el sexo sigue siendo tabú, por lo que una de las principales fuentes de información es Internet, en donde circulan mensajes imprecisos o falsos.

Para disfrutar plenamente la vida afectiva y amorosa, y evitar contagios o situaciones indeseables, el universitario recomendó estar bien informados y tomar las precauciones debidas. “Y si este día del amor y la amistad festejan con un encuentro sexual, háganlo con responsabilidad”.

Infecciones de transmisión sexual en México

Según la Secretaria de Salud, en 2017 hubo 27 mil 610 nuevos casos de VPH, 95 por ciento en mujeres. La tasa de incidencia fue de 1.86 por cada 100 mil hombres, y de 41.86 por cada 100 mil mujeres. El grupo de etario con mayor afectación fue el de 25 a 44 años, a razón de casi 25 mujeres por cada hombre.

En nuestro país, la primera causa de atención médica por ITS en mujeres son las infecciones vaginales o uretrales inespecíficas, le siguen la cándida, sífilis y gonorrea. En los hombres, la gonorrea y el herpes genital. “En las jóvenes esta situación es preocupante, porque lo que más se diagnostica es hepatitis B; VPH, precursor del cáncer cervicouterino; y VIH, que podría derivar en sida”, alertó el universitario.

En población general, de 100 infecciones de transmisión sexual registradas, 94 por ciento corresponde a herpes y otras infecciones bacterianas, y seis por ciento a padecimientos virales (sida, hepatitis B y VPH).

Según la Organización Mundial de la Salud, cada día más de un millón de personas en el mundo contraen una ITS, y estima que anualmente unos 357 millones se contagian de clamidiasis, gonorrea, sífilis o tricomoniasis.

Un reporte de la Secretaría de Salud informa que en 2017 se detectaron 121 casos de sífilis congénita (61 hombres y 60 mujeres); cuatro mil 703 casos de sífilis adquirida (dos mil 891 varones y mil 812 mujeres); cuatro mil 344 casos de infección gonocócica genitourinaria (dos mil 169 hombres y dos mil 175 mujeres).

Boletín UNAM-DGCS-106/2019

13 de febrero de 2019

Más de nueve mil 900 productos de manufactura politécnica se generaron durante el 2018, mismos que representan innovaciones tecnológicas que benefician a la sociedad y que van desde la generación y acumulación de conocimientos hasta la producción de bienes y servicios, en algunos casos con su posterior comercialización, informó Mario Alberto Rodríguez Casas, Director General del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

“Esto fue posible gracias al trabajo de mil 216 profesores de alto desempeño y potencial científico, tecnológico y humanístico, que ubican al IPN como la segunda institución de educación superior con el mayor número de integrantes registrados en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que representan cerca del 17 por ciento de los docentes de tiempo completo del Instituto”, subrayó.

Rodríguez Casas también resaltó los mil 779 proyectos inscritos en las Convocatorias Institucionales de Investigación, en las cuales participaron más de seis mil 300 docentes y 4 mil 500 alumnos financiados por un monto superior a los 128 millones de pesos, cantidad que representó un incremento de 4 por ciento con respecto a 2017.

Añadió que con el objetivo de fortalecer el campo de la investigación que se realiza en todas las unidades académicas de nivel superior, en algunos centros de nivel medio, 20 centros de investigación científica y tecnológica, así como en nueve unidades de apoyo a la investigación, desarrollo y fomento tecnológico y empresarial, el IPN cuenta con 11 redes de investigación en las áreas de Biotecnología, Medio Ambiente, Nanociencias y Micronanotecnología, Computación, Energía, Desarrollo Económico, Telecomunicaciones, Salud, Robótica y Mecatrónica, además de las de reciente creación de Expertos en Sistemas Complejos y en Innovación Automotriz.

El Director General adelantó que la infraestructura y equipamiento para la investigación en el Politécnico se fortalecerá durante el presente año mediante el Programa de Apoyos Complementarios para el Establecimiento y Consolidación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con la expansión de las capacidades científico-tecnológicas de cuatro de los ocho laboratorios nacionales con los que cuenta la Institución, por un monto de 10.2 millones de pesos.

Los laboratorios nacionales que serán beneficiados son: Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad de Biocombustibles, del Centro Mexicano para la Producción Más Limpia (CMP+L); de Conversión y Almacenamiento de Energía, del Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada (CICATA) Unidad Legaria; de Nutrigenómica y Microbiómica Digestiva Animal, del Centro de Biotecnología Genómica (CBG), y de Servicios Especializados de Investigación, Desarrollo e Innovación para Farmoquímicos y Biotecnológicos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB).

Como áreas estratégicas para el desarrollo nacional, el sector aeroespacial y turismo también recibirán un impulso con la formación de recursos humanos de la más alta calidad, a través del Centro de Desarrollo Aeroespacial (CDA) y la Escuela Superior de Turismo (EST), donde recientemente fueron inaugurados los centros nacionales de Investigación Turística y de Investigación Gastronómica.

Finalmente, el Director General del IPN recalcó que la vinculación del Instituto con los sectores productivo, público y social es fundamental para establecer una agenda de ciencia y tecnología que aborde los problemas nacionales, conduzca a las respuestas que requieran aplicación y conocimiento para el desarrollo científico y tecnológico, así como para diversificar las fuentes de financiamiento de proyectos específicos.

Fuente: ipn.mx