Garzón Céspedes ha estado con sus teorías y técnicas en muchas de las principales universidades e institutos universitarios de Iberoamérica, en las más prestigiosas Universidades de Argentina, Colombia, Costa Rica, Cuba, España, México, Nicaragua, Panamá, Venezuela… de la Universidad Nacional de Buenos Aires a la Universidad Nacional de Colombia, de la Universidad Nacional de Costa Rica al Instituto Pedagógico “Enrique José Varona” de La Habana, de la Universidad Complutense de Madrid a la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Universidad Nacional de Nicaragua a la Nacional de Panamá y a la Central de Venezuela, y en numerosas de las privadas más prestigiosas como la Universidad Javeriana en Colombia o la Iberoamericana en México. Sólo en España, Garzón Céspedes y la CIINOE, han estado, además de diez años en la Universidad Complutense de Madrid (y varios en sus Cursos de Verano de El Escorial), en la Complutense de Alcalá de Henares (donde sus cursos y la Universidad para Mayores inauguraron en la Comunidad de Madrid, en 1993, el Año Intergeneracional Europeo), en la Carlos III de Madrid (cursos y espectáculos en el Aula Magna varios años), en la Universidad de León (con diferentes presencias durante más de quince años), en la Universidad de La Laguna (dos cursos/talleres para su Facultad de Educación), en la Universidad de Alicante (curso/taller de superación académica para el profesorado, entre otras presencias), en la Universidad de Cádiz (ponencia en Congreso Iberoamericano de Pedagogía Teatral), en la de Las Palmas, en la de Santiago de Compostela, en la Internacional de Andalucía…
La Cátedra ha respaldado que la narración oral artística sea una materia o una materia optativa o un seminario anual en universidades iberoamericanas, muy especialmente en diversos centros de educación superior de capitales y otras ciudades de Colombia, Cuba y Venezuela, y ha colaborado directamente con Ministerios de Cultura y con Ministerios de Educación de Iberoamérica, los que, además, han partido de los criterios de Garzón Céspedes para instrumentar, todavía por excepción o no suficientemente, unos y otros de sus planes en los que relacionan oralidad con lectura y literatura, por citar uno de los casos el Taller de Literatura para el Personal de Bibliotecas Escolares(6) de la Secretaría (Ministerio) de Educación Pública de México (institución con la que Garzón Céspedes por alrededor de una década impartió directamente numerosos cursos y realizó numerosas acciones) tuvo como uno de sus puntos de partida las propuestas de Garzón e incluyó como tema “La narración oral escénica / Antecedentes, características y técnicas”. La continuada presencia anual (desde el 2000 y por muchos años) del Curso de Comunicación y Oralidad “Cuentos Orales en la Universidad Complutense de Madrid” de la CIINOE, creado y dirigido por Garzón Céspedes y codirigido por José Víctor Martínez Gil, con el Vicerrectorado de Extensión (Cultura…), ha sido, es, todo un símbolo.
Garzón Céspedes, mediante ponencias, cursos, conferencias y clases magistrales, durante décadas ha tratado de oralidad, oralidad escénica, comunicación, conversación, formación, interés por la lectura, desarrollo, plenitud y calidad de vida en los más disímiles eventos en países de tres continentes (América, Europa, África); y entre otros (y además de lo realizado en los Festivales Iberoamericanos de Teatro o de las Artes) en: Coloquio Internacional de Promoción de la Lectura (San José de Costa Rica, 1994), Primer Congreso Latinoamericano de Literatura Infantil Juvenil (Montevideo, Uruguay, 1994), Jurado y Programaciones Internacionales del Premio Mundial de Literatura para Niños y Jóvenes “José Martí” (América Latina / España, 1996/1997), Congreso de Literatura Infantil y Juvenil (San José de Costa Rica, 1997), Congreso Nacional de Literatura Infantil y Juvenil “Ciudad de Lucena” (Lucena, Córdoba, España, 1997), Jornadas de Animación a la Lectura “San Juan Cuenta” (Alicante, 1997 y 2001), Ciclo Voces del Mundo (Almagro, 2007), Primer Congreso Internacional de Patrimonio Cultural Inmaterial (Madrid, 2008, Asociación Española de Gestores Culturales / Fundación José Ortega y Gasset / Instituto Ortega y Gasset / Ministerio de Cultura de España).
De elevada significación que Garzón Céspedes, al contrario de otros modos de ver y de otras prácticas, nunca ha planteado, que hay que contar oralmente para que se lea, sino que si se cuenta oralmente se querrá leer, entre mucho más de excepcional lucidez. Su postulado, en concordancia con lo mejor que ha sido legado por la humanidad, es que se cuenta oralmente para que el cuento oral esté vivo, en el instante en que está siendo cocreado, vivo entre quien narra y quien escucha como interlocutor; y para que el cuento oral propicie, desde la oralidad y sus poderes, el imaginar y el relacionar, o lo que es idéntico: los poderes creadores; y propicie el divertirse y el emocionarse, la reflexión y la búsqueda de nuevas soluciones a situaciones y conflictos, entre tanto y más. Enfatizando Garzón Céspedes que el cuento oral no debe ser subordinado ni a la educación ni a la difusión del libro o a la promoción de la lectura, dado que arte alguno puede ser subordinado porque dejaría de serlo al perder su jerarquía artística, ni puede ser concebido utilitariamente; y recomendando sí que sea visto en sus posibilidades, entre otras, de introducir y/o motivar (que no de explicar) procesos docentes o de lectura, de escritura…
Desde los años ochenta Garzón Céspedes comenzó a perfilar y a irradiar como uno de sus postulados, uno que en los noventa pasó a convertirse en uno de los lemas de la Cátedra (CIINOE), justo el que afirma que: La oralidad es el camino natural a la lectura. Esta afirmación, de monumental significación, y de utilidad social inconmensurable, comenzó a estar presente en mucha de la difusión de la CIINOE, desde la de sus eventos docentes, orales artísticos y orales artísticos dirigidos a sectores específicos de la comunidad hasta llegar a ser en la actualidad y desde el 2007 uno de los tres lemas de la Portada de la Colección de Carteles de la CIINOE que resume lo más sistemático de lo mucho que la institución realiza hoy por hoy en muy distantes entre sí lugares del planeta.
En 1994, Francisco Garzón Céspedes, en una entrevista con el escritor Froilán Escobar(7), expresó:
“La oralidad, y no los medios de difusión, son el camino natural para formar al futuro lector. En la medida en que le cuentas y en que cuentas con el niño estás creando no solamente la capacidad de imaginar y la capacidad de crear, sino que estás también creando la necesidad de aprehender cada vez más el mundo que lo rodea. La lectura va a completar a ese narrador, a ese conversador oral que el niño no puede tener siempre consigo. Cuando no conversamos con el niño, cuando no le contamos, lo estamos privando de uno de los tres factores indispensables de crecimiento. El niño tiene que comer, tiene que ejercitar su cuerpo y tiene que ejercitar su mente. El niño tiene que ejercitar su imaginación, y ninguna de las alternativas que le podemos ofrecer es tan poderosa ni tan eficaz, ni lo involucra como un participante tan activo como la oralidad. El hecho de que lo sentemos frente al televisor o de que lo llevemos al teatro, no va a resolver el problema, porque el niño está frente a un mundo de imágenes ya hechas mientras que en la oralidad el niño tiene que crear sus propias imágenes del cuento que está oyendo. Es decir, él va a influir decisivamente en lo que se está contando, porque es un proceso abierto, y, en la medida en que imagina, empieza a devolver el cuento. Ahí radica el gran acercamiento entre la oralidad y la literatura: el lector también tiene que imaginar, también tiene que construir sus propias imágenes de lo que está leyendo. La oralidad y la literatura (junto con la radio expresiva) son las apelaciones más fuertes que se pueden hacer al imaginario del niño.”
En 1994, Francisco Garzón Céspedes, en una entrevista con el escritor e investigador Kepa Osoro(8), expresó:
“No creo que lo oral se trabaja correcta y suficientemente en la escuela. Porque se trabaja sin conocer, más allá muchas veces de lo intuitivo (que es imprescindible), qué es la oralidad. Y porque se trabaja sobre todo como expresión “oral” y no como comunicación (oral). Y, además, porque se trabaja en muchas ocasiones centrando, lo de expresión “oral”, en lo verbal y lo vocal, cuando ninguna persona habla con otro ser humano sólo con las palabras y la voz, sino con todo su cuerpo. Un ser humano hablando es una imagen hablada integrada por lo verbal, lo vocal y lo corporal o no verbal. Por eso la conversación no es el arte de la palabra, y la narración oral tampoco; son: el arte de la palabra, la voz y el cuerpo vivos.








