Fue necesario moverse en el discurso a los tres niveles que menciona Alonso, s/f, el contrato comunicativo que permite al investigador negociar constantemente la dirección del discurso, la interacción verbal a través de la cual se pretende enfocar el afán en la preparación de antes, durante y después del encuentro en cuanto a guiar lo guiable para el logro de los propósitos del estudio y reconocer el contexto social, que define las acciones y reacciones del sujeto, por estar enmarcado en un campo determinado con distractores determinados.
Iniciar procesos investigativos ayuda a reconocer cuáles son verdaderamente esas necesidades de formación profesional, porque han sido expresadas oportunamente por los directamente involucrados, a través de las entrevistas a profundidad trabajadas con los directivos de contextos distintos que accedieron de principio a fin con esa buena disposición que manifiesta aquél que desea aprender a partir de la reflexión que se hace sobre la propia tarea.
REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
Las formas en que se accede en México a una dirección, están poco relacionadas con las habilidades directivas, si se revisa que se asciende vía escalafón, puestos de confianza o experiencia adquirida, lo cierto es que cuando un directivo llega por primera vez a un centro de trabajo, entra de inmediato en acción porque el transcurrir cotidiano escolar no espera, avanza vertiginosamente.
Se dice de la administración educativa que a pesar de que teóricamente se fundamenta en principios administrativos, “el contexto” o ambiente de la educación es tan fuerte que termina apartándose de su teoría. Es decir que los directores de escuela tienen que aprender “lo que no es teórico” en los contextos. (Cuéllar, 2001: 59)
El tema directivo dista mucho de asemejarse un poco con los contextos de nivel mundial donde en algunos –incluso-, ser directivo escolar es una profesión con antecedentes históricos amplios.
En otros países como América latina, se abordan asuntos que van directo a reconocer la complejidad a donde incursiona un directivo y abunda en acciones de reconocimiento a factores que influyen en el éxito o no de toda acción propuesta, dadas las condiciones de creencias que se han establecido a través de convenios poco a la vista en la mayoría de las ocasiones. Nicastro, 1996.
En cualquier ámbito escolar, ser directivo implica poner en práctica ciertas actitudes, habilidades, conocimientos y destrezas que en ningún espacio ha adquirido de manera formal; de ahí que frecuentemente el directivo manifieste que es a través de la práctica, al adquirir experiencia que se va aprendiendo a resolver las problemáticas, menciona incluso ejemplos de directivos que tuvo la oportunidad de observar, analizar y aplicar las estrategias usadas en su momento, cuando él, quien ahora es directivo, fungió como docente. Otra manera de justificar el buen o mal desempeño directivo, es mencionar que para enfrentar los diferentes conflictos, la persona primero debió de haber cumplido frente a grupo un buen número de años, para adquirir la experiencia necesaria. Se alude además, al hecho de que será necesario hacer un examen para que se puedan validar los conocimientos y todo aquello necesario para poder ejercer una buena función directiva. En muchos países del mundo, principalmente en Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Australia, Alemania y muchos más, ser director de escuela es una profesión (Cuéllar; 2001: 61)
Cada contexto es distinto y también cada directivo; por lo cual, cualquier intento por introducir temas formativos ha de considerar tales condiciones; pues se ha de entender a la escuela como un sistema de vida complejo y percibirla en orientación a un fin (Zmuda et.al.2006). Lo ideal será visitar los centros y darse cuenta de cuál es la situación imperante, cuál es la necesidad particular; pues cambiar la forma en que se selecciona al directivo escolar, es tan difícil como pretender mover las estructuras sindicales y las prácticas tradicionales utilizadas para nombrar los ascensos. Una mezcla de escalafón, con alianzas y lealtades a discreción de los actores involucrados, han sido las bases para el nombramiento de directores (Cuéllar, 2001:61)
En México, abordar el tema de los directivos significa ir un poco menos de dos décadas atrás, cuando toma auge la reforma de 1993 y se considera a la ciudadanía en relación a las temáticas que han de reformarse, ahí comienza a surgir el tema, pero como no era la prioridad en esa época, se deja un poco de lado y es a finales de los 90`s cuando a través de la implementación del proyecto de gestión escolar y del Programa Escuelas de calidad, resurge una figura: la directiva a causa del movimiento que debe generar al interior del sistema escolar, particularmente en el centro de trabajo asignado; pues había que construir un proyecto escolar y por ende poner en práctica ciertas habilidades directivas, considerando que una de las tareas principales de los cargos directivos es dinamizar y coordinar procesos de trabajo cuyos planteamientos colaborativos son fundamentales, pues el propósito esencial de la acción directiva consiste en obtener resultados mediante el trabajo de otras personas (Antúnez, 2005). Y entonces, tareas tan complejas como las anteriores, más el hecho de reconocer las necesidades internas de los profesores frente a la índole abstracta y efímera del trabajo colectivo, implican verdaderos retos directivos (Zmuda et.al. 2006).
RESULTADOS Y RECOMENDACIONES
Las recomendaciones para mejorar procesos de formación directiva, deberán partir de la diferencia contextual en que éstos – los directivos- han de poner en práctica su desempeño; no obstante, vale la pena revisar lo que otros países han realizado en relación a sus programas de formación para directores de escuela, como es el caso de Estados Unidos, donde se proponen algunas líneas a seguir para fortalecer la formación directiva en todo programa de preparación de directores de escuela (Lunenberg y Ornstein, 2000)(Citadas por Cuéllar, 2001:65). Líneas que han de ser analizadas a fondo y valorar su aplicación, adaptación o punto de partida en lo que se está gestando en México a raíz del reconocimiento de la figura directiva como tal; considerando también el contexto particular de cada centro, pues la tradición habla de una función directiva poco comprendida en la realidad, en la vida cotidiana (Pozner, 1997). Los puntos que se presentan a continuación, son vestigios de la oportunidad en que Norteamérica está preocupándose por la formación de sus directivos:
1.- Mejorar los sistemas de reclutamiento y selección para atraer a los más brillantes y más capaces candidatos….
2.- Elevar el rigor de la selección, utilizando pruebas estandarizadas… claras habilidades…. Éxito como maestro y mínimo grado de maestría.
3.- Mantener una facultad de excelentes maestros…
4.-Establecer el doctorado en administración educativa como un requisito para directores de escuela…
5.- Incluir como requisitos en los programas doctorales un año completo de residencia… y un año completo de prácticas profesionales como director…
6.- La base de conocimientos (knowledge base) debe incluir conocimientos y habilidades en el campo de estudios basado en problemas prácticos…
7.-Establecer relaciones formales a largo plazo… para crear alianzas de colaboración…
8.- Crear un consejo nacional de estándares de administración educativa…. Para que administre un examen nacional de certificación…
9.- Evitar el reconocimiento de cualquier otro certificado








