Oasis de Calma (Artículo)
Minuto a Minuto

18 de septiembre de 2019

En esta era del internet, el ruido toca incesantemente nuestra mente a través del facebook, whatsapp e emails desviando toda nuestra atención para hacernos entrar en la sinergia del estrés. Nuestros dedos teclean velozmente tratando de contestar todo, con la angustia latente de no perdernos algo importante.
Vivimos en un bombardeo agotador de multitareas, donde nos hemos sometido constantemente a las redes, el cual inicia desde temprano en nuestra casa, luego en el trabajo e inclusive cuando nos vamos a descansar por la noche.
La avalancha de estímulos es tan enorme que ha acabado sofocando nuestra concentración, nuestra capacidad de reflexionar y sobre todo de preguntarnos sobre la importancia de la armonía, plenitud y el noble silencio.
No logramos escuchar el silencio porque estamos lamentándonos del pasado, preocupándonos del futuro y distraídos en el presente. Necesitamos generar un oasis de calma en medio del ruido para recuperar la paz mental. Un lugar sin entretenimientos, ni distracciones de ninguna clase. Un encuentro con uno mismo donde la única compañía sea el silencio. Este silencio no es el de una tarde calmada; es el silencio en el cual el pensamiento, con todas sus imágenes, palabras y percepciones ha cesado. Acallar la mente nos permite escuchar la llamada del corazón, nos posibilita para oír quiénes somos y cuál es nuestro propósito vital.
El filósofo y escritor francés Blaise Pascal propuso que: “La infelicidad del ser humano se basa en una sola cosa: que es incapaz de quedarse quieto en su habitación”. Por otro lado, el monje budista zen vietnamita Thich Nath Hanh propone: “El silencio es una fuerza que todos poseemos”, pero pocas veces nos atrevemos a escucharlo; es el poder de la quietud en un mundo ruidoso.
Para reencontrar el silencio es necesario practicar estos tres sencillos pasos: detenerse, respirar y acallar el pensamiento. Con el tiempo, surge la concentración sin esfuerzo, siempre presente en la mente, derivado de esta práctica meditativa.
Es un error creer que el silencio sea una ausencia de sonido, él está en todas partes, esperando siempre a ser escuchado. Solo cuando acallemos la mente lograremos fluir en ese océano de dicha y alegría.

Dany Dharma
(Daniel León Islas)
Es escritor, conferencista, coach de vida e instructor de meditación