
10 de febrero de 2021
No eran suficiente los deseos de vivir.
La tosquedad de la angustia
se precipitaba sin invitación sobre almas de felpa.
Como céfiro transitaban las flechas
con una melodía muda.
Brazadas de intenciones no alcanzaban los sueños.
Burbujas de aire soltaban su avance en las elevaciones.
Deseos ataviados de ilusiones se habían pasmado,
esperando que las tragaluces y resquicios del amor se reinauguraran.
De las ramas del cielo colgaban los pasajes plomisos.
Una procesión de luces se desbordó de las cimas,
y las lluvias de avideces -sacudiendo sus plumas-
atraparon el ahora.
De luces disparadas de arcos apasionados
aparecieron reclamos del espacio ganado.
Fue entonces cuando los cánticos corpóreos
moldearon el corazón con luciérnagas impetuosas.
Cuentas interminables de love history brotaron rencarnadas.
Los brazos proyectaron abrazos con nuevos soplos.
La mirada describió la consumación el interior
en calurosos marjales.
El amor se expresó como lóbulos místicos
posando sobre el cuerpo desnudo -palmario-
con matices rosa develando su porosidad despierta.
Estelas de caricias se quedaron en el despertar del nuevo día,
porque el amor sí existe.


José del Rosario Sánchez Franco, Integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin






