Bajo la sombra de un fino almendro
Me siento y veo el atardecer con alegría y optimismo
Y cuando se oculta el sol en el horizonte
Tomo tus manos y beso tus labios
y durante ese tiempo en que los dos estamos
Conocemos los sabores y olores de nuestro aliento y cuerpo
que entrelazados y estremecidos
Me siento y veo el atardecer con alegría y optimismo
Y cuando se oculta el sol en el horizonte
Tomo tus manos y beso tus labios
y durante ese tiempo en que los dos estamos
Conocemos los sabores y olores de nuestro aliento y cuerpo
que entrelazados y estremecidos
Se pasean al ritmo del vaivén de las olas
Y nuestros ojos permanecen fijos congelados por un océano frío
Mas no dan tregua de verse separados
Ya que un volcán ardiente entre los dos hace erupción de fuego
y sin soltar tus manos muerdo con mis labios
Tu boca y tu cuello
susurrando a tu oído te quiero te amo
Esa divina figura de tu cuerpo
Que cada vez hago mía y poseo
Llena mi vida de energía y hace correr por mis venas la pasión loca
Que perturbada de deseos de seguir mordiendo con mis labios tus pies
Hasta tu hermoso cabello esponjado
Es locura es tormento de seguir amándote…
Bajo la sombra de un fino almendro.
Y nuestros ojos permanecen fijos congelados por un océano frío
Mas no dan tregua de verse separados
Ya que un volcán ardiente entre los dos hace erupción de fuego
y sin soltar tus manos muerdo con mis labios
Tu boca y tu cuello
susurrando a tu oído te quiero te amo
Esa divina figura de tu cuerpo
Que cada vez hago mía y poseo
Llena mi vida de energía y hace correr por mis venas la pasión loca
Que perturbada de deseos de seguir mordiendo con mis labios tus pies
Hasta tu hermoso cabello esponjado
Es locura es tormento de seguir amándote…
Bajo la sombra de un fino almendro.
*Leobardo Cruz Magariño es abogado y amante de la lectura y la poesía.
Leobardo Cruz Magariño.
A 18 de diciembre de 2012.
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