
28 de enero de 2021
Estos senderos que parecen
huerto forjado a negro hierro,
que carece de vida y también
de color e ilusión a encierro.
Caminos que fríos y a media luz
llevan diluvios de tristeza,
a ese mismo, torcido arcaduz
en el que sola ¡cuán vileza!
He de tomar la misma grieta
en el mismo linde que alberga,
el íntimo recuerdo y está,
que por ende al alma posterga.
Necesito saber, oír de ti,
reconocer ése, tu encanto,
y que al corazón ya rendí;
aún en este frío quebranto.
Escasez que mi alma ha tenido,
mi vida, a este cuerpo anhelante,
y marchitarse a día venido
más y más, sin ti a lado, avante.
Sin poder descubrir caminos,
a luz embriagando por color,
amor, sin senderos cretinos
y que de hierro, se ven, sin pudor.
Verónica Yamell Mendoza es integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin








