
08 de mayo de 2017
Tengo una virtud, un delirio, ¿Un defecto?, ¿Un acierto?, ¿Una constante del yo?
Tengo una palabra membretada en mi corazón…
Me declaro, me declaran, me llaman, me llamo, me acusan, me acusas… ¿Me acuso yo? No.
La adrenalina que me pulsa viene del romance, del roce, de sus labios conectados con los míos, de sus brazos que me enredan y contienen, de sus manos hambrientas de mi piel… De sus sexos húmedos penetrados en mi sol.
Soy la amante, no de uno, ni de dos. ¡Y no! no siento pena o culpa alguna, al contrario me complace, me reconozco gigante en el placer y en el amor.
Mejor así, mujer de nadie, cómplice de mis amantes, libre de cadenas dudas y contradicción.(D.R)
***A la alternativa del amor***
Marcel Moranchel
IMAGEN: Marcel








