Poema por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la ciencia (11 de febrero)
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24 de abril de 2023

 

Para la ciencia no hay edades, sexo o alguna otra condición,
por eso rindo hoy homenaje a mujeres y niñas, que trabajan con pasión
adentro de laboratorios, talleres, aulas, campus.
Sí, el lugar es lo de menos, tratándose de investigación.
Laboran sin descanso, en fines de semana, vacaciones o días festivos,
y en ocasiones “abandonan” a su familia, pero no es por irresponsabilidad,
más bien buscan el bien de toda la humanidad.
No ven banderas, ideas políticas o religiosas, menos raza o color.
Son abuelas, madres, esposas, hijas que velan por lo mejor,
tal vez un poco caprichosas, por buscar la perfección,
no son conformistas, son detallistas, meticulosas, observadoras, aman su profesión.
Es importante reconocer a estas mujeres, como todas las demás, valen oro, sí señores, lo más lindo que nos brindó el Señor.
Son seres extraordinarios, parecieran de otro planeta, sin embargo, son ordinarios como tú y como yo.
Tal vez la gran diferencia es que se entregan en cuerpo y alma, a todo lo que realizan, en la ciencia, en el estudio, la tecnología, en su cotidiana labor.
Agradezco humildemente a estas damas de gran valía, se han ganado nuestro respeto, también nuestra admiración.
Por todo esto y mucho más, mujeres y niñas en la ciencia, muchas gracias por existir, la humanidad las recuerda… ¡vivirán en la eternidad!

Miguel Ángel Pérez Rojas es profesor mexicano de bachillerato.