La paradoja infame de la luz
Minuto a Minuto

21 de diciembre de 2015

Dedicado al hijo de la luz que busca escurrirse entre la sombra.

¡Desgraciado aquel que rascando la razón
y en beneficio de la consciencia
intentó escapar del cenagal y su vorágine
porque quedará atrapado, y para siempre!

Ya encaminado no hay retorno,
porque una vez que se abrió la puerta
se hizo más angosto éste sendero,
a grado tal, que entre más se aleje
la necesidad se acrecienta por si misma.

¡En definitiva el retorno se ha cerrado
para todo atrevido que atisbó
el acre sabor de la consciencia!

Es más fácil opacar el nublado tiempo
de un ocio que no ahoga,
que buscarse en el mismo cenagal que nos asfixia;
pero en valde huirás buscando otros caminos
porque al final todo sendero te arrastrará,
en el fondo del vitriol que no buscabas.

Cierto es que al final, siguiendo cualquier ritmo,
tendrás que alcanzar el mismo sitio.
¿Dónde está la diferencia?
Aquel que despierta tendrá que cargar
la responsabilidad de avivar la marcha
alentando a iniciar este camino!

Por la razón y en beneficio de la conciencia
algunos despertaron, pero poco a poco desistieron,
y sólo aquellos que escucharon
la realidad de sus oídos continuan!

¡Infeliz aquel que atisbó la brisa del secreto
y  sintió los primeros albores que destila
el amargo amanecer y sus penurias!

¡Desdichado aquel que logró atisbar
el suplicio de los albores
porque al despertar nunca volverá
a reconciliarse en la desidia!

Intentará permanecer en sueños,
más sí abrió la llave escondida,
justo donde nadie sospecharía su ausencia,
quedó eternamente entre penumbras,
porque la sabiduría es agua marina
que nunca logrará satisfacer su anhelo.

¡Hay de aquel que despertó!
Porque está obligado ya a velar por otros.
¡Paradoja infame de la luz:
quien más cosecha más obligaciones siembra!

¡Desdichado aquel que se cobijo
entre los hilos que Ariadna guardaba
en el pubis de Pandóra,
y cobijado por mercurió,
recorrió el camino buscando vencer al minotauro!

Ya la luz misma no se apaga
una vez que su resplandor se enciende...
¡Peor es aún saber que el momento
más luminoso se desprende
justo cuando la refulgencia esta por extinguirse!

Imagen: facebook.com/spacemantra

Juan Carlos Martínez Parra