Amor para qué te quiero, si de amor no sabes y quieres nada
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

01 de Julio de 2017

 “No es la primera vez que te hablo de mi sentir, ¡Sí! con las mismas razones tan incomprensibles para ti. Te excusas y rechazas mis argumentos, en pocas palabras,  tiranizas la relación, incluso te mofas de mis palabras, de la forma que tengo de expresarme y  explicarte desde mí”.

Cuando niña aprendí de mi padre que los problemas se resolvían hablando, charlando.

Bien recuerdo el momento incómodo cuando papá quería que “habláramos” mi cuerpo de niña temblaba, tenía que ir de emergencia al baño para escurrir mis malditos miedos y mostrarme tranquila antes y durante el Sermón; perdón ¿Dije Sermón? ¿No se trataba de un diálogo? Desafortunadamente y absolutamente NO.

Esperaba ansiosa el derecho a la réplica, una pausa, silencio, algo de piedad… Anhelaba con el alma también ser escuchada pero… eso nunca sucedió, el monólogo de mi padre duraba a veces hasta hora y media, al término lo único que recuerdo era ¿Quedó claro? Y un rostro compungido frente al espejo con los ojitos hinchados de tanto llorar que en vez de “lágrimas” escurrían palabras.

Hoy a mis cuarenta y tantos me es imposible entender que esta historia se haya repetido no una vez, sino muchas, muchísimas veces más, de una o de cualquier forma, de sutiles y culposas maneras, manoseadas por la alevosía y vulgares  trampas de mis interlocutores “parejas” y  “ex parejas”

La lección del diálogo estaba adulterada, mi discurso, fuera cual fuera, con sentido o “no” fue anulado y nunca legitimizado como verdadero y razonable. ¿La razón? SER MUJER.

Estaba escrito desde antes que naciera, que jamás tendría la razón, Lo decían filósofos y las sagradas escrituras…

Esto representó en mi vida una de las violencias más sutiles y miserables que he vivido, además de muchas otras y de otras formas. La historia se repitió una y otra y otra y una vez más, mis relaciones fueron caóticas, desesperantes, desquiciantes y siempre,  siempre la culpable fui YO. Hasta muy tarde entendí qué “El juego estaba perdido” y que las  cartas estaban echadas, claro, nunca a mi favor, qué si deseaba relaciones sentimentales “largas, estables y tradicionales “debía cerrar el pico ante todo y por todo y, aceptar las condiciones del juego al amparo del androcentrismo… “Calladita te ves más bonita”

Fui tan necia, nunca pude quedarme callada como mi abuelita  que fue un ángel, ahora me pregunto ¿de qué le sirvió? Sesenta años casada con el mismo hombre: infiel y agresivo. Sí, ese fue mi abuelo, taaanto le perdonó; eso sí,  fue un buen proveedor,  además siempre respetado y admirado; no por mí: “DON LUIS”.

- Cuando apenas era una adolecente, sonó una obra de teatro muy famosa en aquel entonces llamada: Claudia “Me quieren volver loca” con Barbra Streisand. Ahora entiendo tantas cosas y me duelen tanto otras más-

Claro está que no he podido mantener una relación de esas, reconozco que nunca cerré el pico y que nunca me interesó verme más bonita por estar calladita. No tenía porque eternizarse la misma historia. Ni yo era su hija, ni el o ellos eran mis padres.

Quizá por ello tarde o temprano me refugié en la escritura y ahora me llaman “Escritora”, sin embargo esto no ha cambiado mi historia. La condena siempre es la misma:

Si no te gusta…

Si no te gusta… me voy.

Si no te gusta… no  importa.

Si te duele… lo siento.

Si te vas… pierdes TODO.

Si hablas, tú serás la culpable.

Si lo haces… Ni te atrevas.

Eres una mal agradecida, una desquiciada, una… 

Siempre Igual, amenazada, intimidada…

Siempre con la incertidumbre, nunca segura de nada, llamada: Neurótica, Loca, de mente, trastornada, enferma.

Recuerdo un día en que una de mis parejas me fue infiel, yo le pregunté el por qué de su decisión, él me contestó: “Porque ella siempre me dice que SÍ a TODO y tú no. ¡Gran lección! Pero… NO la aprendí; al día siguiente hice maleta y me fui de su vida. ¿Recuerdan? Soy “La mujer de muchos” *Poema Tomado de mi novela: TODO EN TI “Cuando el amor es un cautiverio”

Ahora viene a mi memoria Frida Kahlo con su fuerte reflexión

“PIES PARA QUE TE QUIERO SI TENGO ALAS  PARA VOLAR”

Ahora YO pienso…

“Amor para que te quiero si en mis libros puedo hablar,

Amor para que te quiero si en mis libros puedo llorar sin pena,

puedo pensar sin miedo,

puedo soñar sin pesadillas,

puedo ser YO y no Tú

puedo estar sola por elección propia,

PUEDO EXPRESARME… ¡LIBRE! SIN TORTURAS, NI VIOLENCIA.

SIN CAUTIVERIOS.

 

“AMOR PARA QUE TE QUIERO, SI DE AMOR NO SABES Y, QUIERES NADA”

 

Autora: Marcel Moranchel

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